Cala Fustam es una playa virgen y aislada en la costa sur de Menorca, famosa por sus aguas turquesas y su arena fina, ideal para quienes buscan tranquilidad y naturaleza en estado puro.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Menorca, la joya más tranquila de las Baleares, es un destino que nos enamora con cada visita. Y si hay un lugar que personifica la esencia de la isla, ese es la playa Cala Fustam. Esta cala, situada en el municipio de Es Migjorn Gran, es mucho más que una simple extensión de arena; es un santuario natural, un rincón del paraíso donde el tiempo parece detenerse y la naturaleza se muestra en su estado más puro y deslumbrante. Para nosotros, visitar Cala Fustam es hacer una inmersión en la verdadera Menorca, la de las postales idílicas y los paisajes inmaculados.
Cuando pensamos en una escapada a las playas Baleares, a menudo imaginamos calas escondidas de arena blanca y aguas turquesas. Cala Fustam no solo cumple con esa expectativa, sino que la supera. Su acceso, algo más complicado que el de otras playas, es precisamente lo que le confiere ese halo de exclusividad y tranquilidad. No encontraremos aquí grandes multitudes, ni la algarabía de los chiringuitos, sino la dulce sinfonía del mar rompiendo en la orilla y el canto de las aves. Es un lugar para desconectar, para reconectar con uno mismo y con la belleza intrínseca de nuestro planeta. Si buscan una experiencia auténtica y memorable en la isla, Cala Fustam debe estar en su lista.
Cómo llegar a Cala Fustam
Llegar a Cala Fustam es, en sí mismo, parte de la aventura y la razón por la que esta cala conserva su encanto virgen. No esperen encontrar un parking a pie de playa o un acceso asfaltado; esta es una de esas calas que se ganan con esfuerzo, pero que recompensan con creces. El camino más habitual para acceder a Cala Fustam es a través del famoso Camí de Cavalls, una senda histórica que rodea toda la isla de Menorca.
Acceso desde Binigaus o Sant Tomàs
La ruta más común parte desde la zona de Sant Tomàs o, más concretamente, desde la playa de Binigaus. Si deciden ir en coche, pueden dejarlo en el aparcamiento de Binigaus (que en temporada alta puede llenarse rápidamente) o en las inmediaciones de Sant Tomàs. Desde allí, el sendero a pie comienza en dirección oeste. Deberán caminar por la playa de Binigaus hasta su final, donde el Camí de Cavalls se interna en un bonito pinar. Este tramo ya nos regala vistas espectaculares y nos sumerge en el paisaje costero menorquín.
El Camí de Cavalls hasta Cala Escorxada
Continuando por el Camí de Cavalls, pasarán por la encantadora Cala Escorxada. Este es otro paraíso virgen que bien merece una parada, pero nuestro destino final es Cala Fustam. Desde Cala Escorxada, el sendero se vuelve un poco más estrecho y quizás un pelín más exigente, pero en pocos minutos, tras un agradable paseo entre pinos y matorrales mediterráneos, nos encontraremos con las primeras vistas de Cala Fustam. El tiempo total de caminata desde Binigaus hasta Cala Fustam puede oscilar entre 45 minutos y 1 hora y 15 minutos, dependiendo de nuestro ritmo y de las paradas que hagamos para disfrutar del paisaje. Es fundamental llevar calzado cómodo y adecuado para caminar por senderos, agua suficiente, protección solar y algo para picar, ya que, como veremos, no hay servicios en la cala.
La arena y el agua
Una vez que hemos llegado a Cala Fustam, la recompensa visual es instantánea e impactante. La playa se presenta ante nosotros como un pequeño semicírculo de arena inmaculada, un lienzo blanco que contrasta de manera espectacular con el azul turquesa de sus aguas. La arena de Cala Fustam es de una finura asombrosa, suave y de un color casi blanco que refleja la luz del sol, invitándonos a descalzarnos y sentirla bajo nuestros pies. Es el tipo de arena que se cuela entre los dedos, que nos recuerda la pureza del lugar.
Pero si la arena es impresionante, el agua es sencillamente sublime. Las aguas de Cala Fustam son famosas por su transparencia y su tonalidad irreal. Un azul cristalino que se degrada suavemente hacia el turquesa a medida que nos adentramos en el mar, permitiéndonos ver el fondo marino con una claridad excepcional. Esta transparencia es un regalo para los amantes del snorkel; la visibilidad es tan buena que parece que estuviéramos flotando en un acuario natural. La entrada al mar es suave y progresiva, lo que la hace muy agradable para el baño y el disfrute. La temperatura del agua, especialmente en los meses de verano, es perfecta para refrescarse y disfrutar de largos chapuzones. Es, sin duda, una de las características más destacadas de esta playa Es Migjorn Gran.
Servicios e instalaciones
Como hemos mencionado en varias ocasiones, la esencia de Cala Fustam reside en su estado virgen y natural. Esto significa que, a diferencia de otras playas más urbanizadas o turísticas, no encontraremos prácticamente ningún servicio ni instalación. Y es precisamente esta ausencia lo que la convierte en un refugio para quienes buscan la auténtica Menorca, lejos de las comodidades y el bullicio.
En Cala Fustam, no hay: Duchas, Parking (cercano), Chiringuitos, Socorrismo, Sombrillas y tumbonas de alquiler, Baños/WC, Restaurantes, Alquiler de equipos, Zona deportiva o Zona infantil. Es una playa en la que la naturaleza es la única protagonista y proveedora de todo lo necesario. Esta falta de infraestructuras es intencionada y forma parte de la política de conservación de las playas vírgenes de Menorca, buscando proteger su ecosistema y mantener su belleza original.
Por ello, es absolutamente fundamental que, si deciden visitar Cala Fustam, vayan completamente preparados. Esto incluye llevar: abundante agua potable, algo de comida o snacks, protección solar (crema, gorra, gafas de sol), una sombrilla si necesitan sombra (aunque la vegetación cercana puede ofrecer algunos puntos), toallas, y todo lo necesario para pasar el día. Y, por supuesto, es vital llevar una bolsa para recoger todos nuestros residuos y no dejar rastro de nuestro paso, contribuyendo así a la conservación de este paraíso. La belleza de Cala Fustam reside en su pureza, y mantenerla así es responsabilidad de todos nosotros.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar Cala Fustam es clave para disfrutar plenamente de su encanto y tranquilidad. Como muchas de las playas Baleares más atractivas, Menorca experimenta una afluencia turística significativa durante los meses de verano. Sin embargo, para una cala tan especial y virgen como Fustam, el secreto está en evitar las aglomeraciones y buscar el equilibrio perfecto entre buen tiempo y menor concurrencia.
Nosotros recomendamos encarecidamente la primavera (mayo y principios de junio) y el final del verano/principios de otoño (septiembre y principios de octubre). Durante estos periodos, el clima en Menorca es ideal: las temperaturas son cálidas pero no excesivamente sofocantes, perfectas para la caminata de acceso y para disfrutar del baño. Además, la afluencia de turistas es considerablemente menor que en pleno julio y agosto, lo que nos permitirá disfrutar de la cala con una paz y serenidad que en otros momentos sería difícil encontrar. La luz en estas estaciones también es especialmente bonita para la fotografía, realzando los colores del paisaje.
Si su única opción es visitar Menorca en pleno verano (julio y agosto), les aconsejamos ir a primera hora de la mañana. Levantarse temprano y emprender la caminata cuando el sol aún no aprieta demasiado puede ser una excelente estrategia para llegar a Cala Fustam antes de que lo haga la mayoría. De esta forma, podrán disfrutar de unas horas de absoluta tranquilidad y de la cala casi en exclusiva. Sin embargo, no esperen la misma soledad que en temporada baja. En cualquier caso, siempre es un buen momento para admirar la belleza de esta playa Cala Fustam, adaptándose a las condiciones de cada estación.
Actividades y deportes
Aunque Cala Fustam es un lugar para la desconexión y la contemplación, también ofrece oportunidades para disfrutar de actividades en plena naturaleza. Al no contar con servicios ni alquiler de equipos, las actividades que podemos realizar aquí son aquellas que requieren de nuestra propia iniciativa y material, pero que se integran perfectamente con el entorno virgen.
Snorkel y Natación
Sin duda, la actividad estrella en Cala Fustam es el snorkel. Sus aguas cristalinas y la riqueza de su fondo marino son un auténtico imán para los amantes de la vida submarina. Equípense con unas gafas y un tubo, y déjense llevar por la curiosidad; descubrirán un mundo fascinante de peces de colores, pequeñas rocas y algas que conforman un ecosistema vibrante. La tranquilidad de la bahía y la ausencia de corrientes fuertes la hacen ideal para nadar y explorar con seguridad. Es una experiencia inmersiva que nos conecta directamente con la naturaleza marina de las playas Baleares.
Senderismo y Fotografía
El camino hasta Cala Fustam, a través del Camí de Cavalls, es una oportunidad magnífica para practicar el senderismo. Disfruten del trayecto, de las vistas panorámicas de la costa y de la exuberante vegetación mediterránea. Es una caminata de dificultad moderada que nos permite estirar las piernas y respirar aire puro. Además, la belleza del paisaje, tanto en el camino como en la propia cala, la convierte en un paraíso para los fotógrafos. Cada rincón, cada perspectiva, ofrece una oportunidad para capturar la esencia de Menorca. Desde los detalles de la arena y el agua hasta los amplios panoramas costeros, Cala Fustam es increíblemente fotogénica.
Relajación y Picnic
Más allá de las actividades físicas, la principal 'actividad' en Cala Fustam es simplemente relajarse. Extiendan su toalla, abran un buen libro y déjense mecer por el sonido de las olas. Es el lugar perfecto para un picnic tranquilo, disfrutando de la comida que hayan traído mientras admiran el paisaje. La paz que se respira en esta playa Es Migjorn Gran es el antídoto perfecto contra el estrés de la vida diaria.
Para familias con niños
La pregunta de si Cala Fustam es adecuada para familias con niños tiene una respuesta matizada. Por un lado, sus aguas tranquilas, poco profundas en la orilla y cristalinas son un sueño para los más pequeños, que pueden chapotear y nadar con seguridad bajo la supervisión de los adultos. La arena fina y blanca es ideal para construir castillos y jugar.
Sin embargo, el factor determinante es el acceso. La caminata de aproximadamente 45 minutos a 1 hora y 15 minutos desde Binigaus o Sant Tomàs puede ser un desafío para niños muy pequeños o para aquellos que no están acostumbrados a caminar. No hay carritos de bebé que valgan en este sendero, y llevar a los niños a cuestas durante todo el trayecto puede resultar agotador. Si los niños son un poco mayores (a partir de 6-7 años), disfrutan del senderismo y están acostumbrados a ello, la aventura de llegar a una cala escondida puede ser muy emocionante y gratificante para ellos.
Nuestra recomendación es valorar la edad y la resistencia física de los niños. Si son pequeños, quizás Cala Fustam no sea la opción más cómoda, y otras playas con acceso más fácil y servicios (como Cala Galdana o Son Bou) podrían ser más adecuadas. Pero si buscan una experiencia de aventura en familia, con niños que disfruten explorando y caminando, y están dispuestos a llevar todo lo necesario (agua, comida, protección solar, etc.), entonces Cala Fustam puede ser una experiencia inolvidable que les enseñe el valor de la naturaleza virgen y la recompensa de un esfuerzo bien invertido. Recordamos que no hay socorristas, por lo que la supervisión de los adultos es crucial en todo momento.
Qué hacer en los alrededores
Visitar Cala Fustam es una experiencia en sí misma, pero Menorca ofrece un sinfín de posibilidades para complementar nuestro viaje. Los alrededores de esta playa Es Migjorn Gran están repletos de encanto, desde pueblos pintorescos hasta otras calas y parajes naturales que merecen ser explorados. Les proponemos algunas ideas para extender su aventura más allá de la cala.
Es Migjorn Gran: El Cor del Pueblo
Después de un día en la cala, o como parte de una jornada de descubrimiento, no podemos dejar de visitar Es Migjorn Gran. Este pequeño y tranquilo municipio, que da nombre a la zona, es un ejemplo perfecto de la Menorca rural y auténtica. Sus calles estrechas y casas blancas nos invitan a un paseo relajado. Aquí encontraremos pequeños comercios locales, bares y restaurantes donde probar la gastronomía menorquina. Es un lugar ideal para sentir el pulso de la vida isleña, lejos del bullicio de los grandes centros turísticos. Su iglesia, con su campanario, es un referente visual que nos da la bienvenida.
El Camí de Cavalls y otras calas vírgenes
Ya hemos experimentado una parte del Camí de Cavalls para llegar a Cala Fustam. Les animamos a seguir explorando esta histórica senda ecuestre. En dirección este, encontrarán la antes mencionada Cala Escorxada, otro paraíso virgen de aguas turquesas. Y si tienen más energía, pueden continuar hacia otras calas como Cala Mitjana o Cala Trebalúger, aunque estas ya requieren más tiempo de caminata. El Camí de Cavalls nos ofrece la oportunidad de descubrir la costa menorquina desde una perspectiva única, conectándonos con la historia y la naturaleza de la isla.
Sant Tomàs: Un contraste cercano
Muy cerca de la zona de acceso a Cala Fustam se encuentra Sant Tomàs, un núcleo turístico más desarrollado. Aquí encontrarán hoteles, apartamentos, restaurantes y algunas tiendas. Puede ser un buen lugar para alojarse si buscan una base con servicios, o para ir a cenar después de un día de playa virgen. Ofrece un contraste interesante con la tranquilidad de Cala Fustam, mostrando la diversidad de opciones que ofrece Menorca.
Monte Toro: Las Vistas de Menorca
Para una perspectiva diferente de la isla, les recomendamos subir al Monte Toro, el punto más alto de Menorca. Desde su cima, a 358 metros sobre el nivel del mar, las vistas panorámicas de toda la isla son espectaculares. En días claros, podemos ver casi toda la costa y los pueblos. En la cima se encuentra el Santuario de la Virgen del Toro, patrona de Menorca, un lugar de gran significado espiritual y cultural para los menorquines. Es una excursión que vale la pena por las vistas y la historia.
Ciutadella y Mahón: Cultura e Historia
Si buscan un toque cultural e histórico, las dos principales ciudades de Menorca, Ciutadella y Mahón, están a una distancia razonable en coche. Ciutadella, con su casco antiguo medieval, su puerto y su impresionante catedral, es una ciudad con un encanto especial. Mahón, la capital, nos ofrece su majestuoso puerto natural, uno de los más grandes del mundo, el Museo de Menorca y una vibrante vida urbana. Ambas ciudades son perfectas para un día de exploración, compras y disfrute gastronómico, ofreciendo un contrapunto a la serenidad de las calas vírgenes.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Menorca es conocida por su sol y buen tiempo, a veces la meteorología nos puede dar una sorpresa. Si el día se presenta lluvioso o con mal tiempo, no hay que desanimarse; la isla ofrece alternativas interesantes para disfrutar de la jornada. Aquí les dejamos algunas ideas sobre qué hacer cuando llueve en Menorca.
Museos y Centros de Interpretación
Una excelente opción es sumergirse en la rica historia y cultura de la isla. El Museo de Menorca, ubicado en el antiguo Convento de Sant Francesc en Mahón, es una visita obligada. Recorre la historia de la isla desde la prehistoria hasta la actualidad, con una impresionante colección de objetos talayóticos. En Ciutadella, el Museo Diocesano también ofrece una interesante colección de arte sacro y arqueología. Además, pueden visitar el Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera de Menorca en la finca de Es Tudons, donde aprenderán sobre la flora, la fauna y los esfuerzos de conservación de la isla.
Visitar Bodegas y Queserías
Menorca cuenta con una creciente producción de vino y una arraigada tradición quesera. Muchas bodegas y queserías ofrecen visitas guiadas y degustaciones, una forma deliciosa de pasar un día lluvioso. Podrán conocer el proceso de elaboración del vino menorquín o del famoso Queso de Mahón-Menorca, con Denominación de Origen Protegida, y, por supuesto, probar sus exquisitos productos. Es una actividad que nos permite saborear la isla en un sentido muy literal.
Compras y Cafeterías con Encanto
Las calles de Ciutadella y Mahón están llenas de pequeñas tiendas con encanto, donde pueden encontrar artesanía local, moda, joyería y productos gastronómicos típicos. Es un buen momento para buscar algún souvenir o simplemente pasear bajo los soportales. Además, ambas ciudades cuentan con numerosas cafeterías acogedoras donde refugiarse de la lluvia con un buen café o una infusión, acompañados de algún dulce menorquín.
Relajación y Bienestar
Si se alojan en un hotel con spa o piscina cubierta, un día de lluvia es la excusa perfecta para dedicarse al relax y al bienestar. Disfruten de un masaje, un circuito termal o simplemente de un buen libro en la tranquilidad de su alojamiento. Muchos hoteles ofrecen estas instalaciones y puede ser una forma ideal de recargar energías.
Gastronomía: Un Festín para el Paladar
Un día lluvioso es la oportunidad perfecta para disfrutar de la gastronomía menorquina sin prisas. Reserven mesa en uno de los muchos excelentes restaurantes de la isla y déjense llevar por los sabores locales. Desde la famosa caldereta de langosta hasta platos más sencillos pero igualmente deliciosos, la cocina menorquina es una delicia que merece ser explorada con tiempo y calma.
Hoteles recomendados
Elegir el alojamiento adecuado es fundamental para disfrutar de unas vacaciones en Menorca, especialmente si planeamos visitar calas como Cala Fustam, que requieren un cierto desplazamiento. Aunque no hay hoteles directamente en la cala (dada su naturaleza virgen), hay varias zonas cercanas que ofrecen excelentes opciones para todos los gustos y presupuestos. Nosotros siempre buscamos un equilibrio entre la comodidad y la inmersión en el ambiente local.
Alojamiento en Sant Tomàs
Una de las zonas más cercanas y prácticas para alojarse es Sant Tomàs. Este núcleo turístico, a poca distancia en coche del punto de inicio de la caminata hacia Cala Fustam, ofrece una buena variedad de hoteles y apartamentos. Aquí encontrarán desde hoteles familiares con todas las comodidades (piscinas, restaurantes, animación) hasta apartamentos más sencillos. Es una opción cómoda si buscan tener servicios a mano y un acceso relativamente fácil a la playa de Binigaus, punto de partida para Cala Fustam. Además, Sant Tomàs cuenta con su propia playa de arena, ideal para días de relax sin necesidad de grandes desplazamientos.
Alojamiento en Es Migjorn Gran
Si prefieren una experiencia más auténtica y tranquila, les recomendamos buscar alojamiento en el propio pueblo de Es Migjorn Gran. Aquí encontrarán pequeños hoteles rurales con encanto, casas de turismo rural y alquileres vacacionales que les permitirán sumergirse en la vida local. Es Migjorn Gran ofrece la paz de un pueblo menorquín, con sus calles tranquilas y su ambiente relajado, y está a un corto trayecto en coche de la costa. Es una excelente opción para quienes buscan huir de los grandes complejos turísticos y experimentar la verdadera esencia de la isla.
Agroturismos y Fincas Rurales
Para una experiencia aún más exclusiva y conectada con la naturaleza, Menorca es famosa por sus agroturismos y fincas rurales. Muchas de estas propiedades históricas han sido restauradas con un gusto exquisito, ofreciendo alojamientos de lujo en entornos idílicos. Se encuentran dispersas por toda la isla, a menudo en el interior, pero a poca distancia en coche de las playas. Estas fincas son perfectas para quienes buscan tranquilidad, un servicio personalizado y la oportunidad de disfrutar del paisaje rural menorquín. Algunas incluso tienen sus propias piscinas y ofrecen productos locales de su huerto.
Villas y Apartamentos de Alquiler
Para familias o grupos de amigos, el alquiler de una villa o un apartamento puede ser una opción muy práctica y económica. Ofrecen mayor espacio, privacidad y la posibilidad de cocinar, lo que puede ser muy útil al visitar calas vírgenes como Cala Fustam donde no hay servicios. Pueden encontrar opciones en Sant Tomàs, Es Migjorn Gran o en otras zonas costeras cercanas como Cala Galdana (aunque esta última está un poco más alejada del punto de partida de la caminata).
Nuestra recomendación final es elegir un alojamiento que se adapte a su estilo de viaje y les permita disfrutar de la belleza de Menorca, ya sea en la tranquilidad de un pueblo rural o en la comodidad de un resort costero, siempre teniendo en cuenta la facilidad de acceso a las maravillas naturales como Cala Fustam.
Gastronomía de la zona
La gastronomía menorquina es un reflejo de su historia, su paisaje y su mar. Es una cocina sencilla pero sabrosa, basada en productos frescos y de proximidad. Después de una buena caminata hasta Cala Fustam y un refrescante baño, nada como reponer fuerzas con los sabores auténticos de la isla. En las cercanías de la playa Es Migjorn Gran y en el propio municipio, tendremos la oportunidad de deleitar nuestro paladar.
Platos Típicos que no pueden perderse
- Caldereta de Langosta: Si hay un plato icónico en Menorca, es este. Aunque es un plato de precio elevado y se suele encontrar en restaurantes especializados de puertos como Fornells, es una experiencia culinaria que vale la pena si tienen la oportunidad. Es un guiso de langosta fresca con tomate, cebolla, pimiento y pan tostado, una auténtica delicia marina.
- Queso de Mahón-Menorca: Con Denominación de Origen Protegida, este queso es un pilar de la gastronomía isleña. Elaborado con leche de vaca, tiene un sabor característico que varía según su curación (tierno, semicurado, curado, añejo). Es perfecto para un aperitivo o como postre.
- Sobrasada de Menorca: Diferente a la mallorquina, la sobrasada menorquina es un embutido curado elaborado con carne de cerdo y pimentón. Se consume untada en pan o como ingrediente en guisos. Es un 'must' para los amantes de los embutidos.
- Mahonesa (Mayonesa): Aunque su origen es disputado, Menorca se atribuye la invención de esta famosa salsa. La auténtica mayonesa menorquina se hace con huevos frescos, aceite de oliva, ajo, sal y zumo de limón, batiendo a mano. No tiene nada que ver con las versiones industriales.
- Arroz de la Tierra: Un plato tradicional y contundente, elaborado con trigo 'xeixa' (una variedad local), carne de cerdo, butifarra y verduras. Es un plato con raíces payesas, ideal para los días más frescos.
- Dulces Típicos: No pueden irse sin probar la ensaimada (aunque más típica de Mallorca, se encuentra en Menorca), los pastissets (pequeñas pastas de manteca con forma de flor) o los carquinyols (galletas de almendra). El pudding de requesón también es una delicia.
Restaurantes Recomendados en la Zona
En Es Migjorn Gran encontrarán restaurantes de cocina tradicional menorquina, donde podrán degustar estos platos con un toque casero. No esperen grandes lujos, sino autenticidad y sabor. En Sant Tomàs, al ser una zona más turística, la oferta es más variada, con opciones de cocina internacional, pero también con buenos restaurantes que ofrecen pescado fresco y arroces. Siempre recomendamos preguntar a los locales o buscar pequeños establecimientos alejados de las zonas más concurridas para encontrar las mejores joyas culinarias. Disfrutar de la gastronomía es una parte esencial de la experiencia en las playas Baleares y, en particular, en Menorca.
Fiestas locales
Las fiestas locales de Menorca son una explosión de color, tradición y alegría que nos permiten sumergirnos en la cultura isleña de una manera única. Aunque Cala Fustam es un remanso de paz, el municipio de Es Migjorn Gran y las localidades cercanas cobran vida con sus celebraciones patronales, conocidas como 'Festes'. Estas fiestas están profundamente arraigadas en la historia y el folclore menorquín, y son famosas por la presencia de los caballos, los 'caixers' y la música.
Las Festes de Sant Cristòfol en Es Migjorn Gran
La fiesta mayor de Es Migjorn Gran son las Festes de Sant Cristòfol, que se celebran el quinto fin de semana de julio. Estas fiestas, como todas las de Menorca, tienen como protagonistas a los caballos y sus jinetes, conocidos como 'caixers'. El 'Jaleo' es el momento culminante, donde los caballos saltan y bailan al ritmo de la música, mientras la multitud intenta tocar el pecho de los animales en señal de buena suerte. Es un espectáculo vibrante y emocionante, lleno de energía y tradición. Las calles se llenan de gente, música, bailes y un ambiente festivo inigualable. Además del 'Jaleo', hay pasacalles, gigantes y cabezudos, conciertos, verbenas y actividades para todas las edades. Es una oportunidad fantástica para experimentar la Menorca más auténtica y festiva.
Otras Fiestas en Menorca
Aunque las de Es Migjorn Gran son las más cercanas a la playa de Cala Fustam, durante el verano, cada fin de semana un pueblo de Menorca celebra sus fiestas patronales. Todas siguen un esquema similar, con el caballo como elemento central, pero cada una tiene su particularidad y encanto. Las más famosas, y las que dan el pistoletazo de salida a la temporada de fiestas, son las Festes de Sant Joan en Ciutadella (23 y 24 de junio), consideradas de Interés Turístico Nacional. Aunque más lejos de Cala Fustam, son una experiencia que, si tienen la oportunidad, no deben perderse.
También podemos mencionar las Festes de Sant Bartomeu en Ferreries (finales de agosto), municipio vecino a Es Migjorn Gran, o las Festes de Sant Jaume en Sant Tomàs (25 de julio), que aunque más modestas, también tienen su encanto. Consultar el calendario de fiestas antes de viajar puede ser una excelente idea si desean que su visita coincida con alguna de estas vibrantes celebraciones, que ofrecen una visión profunda de la cultura y el espíritu de las playas Baleares y de Menorca en particular.
Hospital cercano
Cuando viajamos a lugares más remotos o vírgenes como Cala Fustam, es fundamental conocer la ubicación de los servicios sanitarios más cercanos. Aunque deseamos que nunca los necesiten, saber dónde acudir en caso de emergencia nos proporciona una tranquilidad adicional. Dada la lejanía de la cala y su falta de servicios, la planificación es clave.
El centro sanitario de referencia en Menorca es el Hospital Mateu Orfila, ubicado en la capital, Mahón. Este es el hospital público de la isla y ofrece servicios completos de urgencias y especialidades médicas. Desde la zona de Es Migjorn Gran o Sant Tomàs, el trayecto en coche hasta el Hospital Mateu Orfila puede durar aproximadamente entre 30 y 40 minutos, dependiendo del tráfico y el punto exacto de partida. La dirección es Carretera de la Ronda, s/n, 07703 Mahón, Illes Balears.
Para atenciones primarias o urgencias menores, los municipios cercanos a Cala Fustam cuentan con Centros de Salud (PAC - Puntos de Atención Continuada). El más cercano a Es Migjorn Gran sería el Centro de Salud de Es Migjorn Gran o el Centro de Salud de Ferreries, este último un poco más grande y con más recursos. Estos centros pueden atender consultas médicas básicas, curas o incidencias menores. Es importante recordar que, en caso de una emergencia grave, siempre se debe llamar al 112, el número de emergencias europeo, que coordinará la asistencia necesaria, ya sea una ambulancia o los servicios de rescate si fuera necesario en la propia cala.
Para nuestra visita a Cala Fustam, recomendamos llevar un pequeño botiquín con lo básico (tiritas, antiséptico, analgésicos) y, si es posible, un teléfono móvil cargado, aunque la cobertura puede ser intermitente en algunas zonas del Camí de Cavalls. La prevención y la información son nuestras mejores aliadas para disfrutar de las playas Baleares con seguridad y tranquilidad.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado innumerables rincones de las playas Baleares, debemos confesar que Cala Fustam ocupa un lugar muy especial en nuestros corazones. No es una playa para todos; su acceso, que requiere una caminata, ya filtra a quienes no están dispuestos a hacer un pequeño esfuerzo. Pero para nosotros, es precisamente ese esfuerzo el que magnifica la recompensa. Llegar a Cala Fustam, después de un agradable paseo por el Camí de Cavalls, y encontrarse con esa explosión de arena blanca y aguas turquesas, es una sensación de privilegio y descubrimiento que pocas playas pueden ofrecer.
Lo que más valoramos de esta playa Es Migjorn Gran es su autenticidad. No hay artificios, no hay ruidos más allá de la naturaleza, no hay aglomeraciones. Es una cala que nos invita a la introspección, al relax más absoluto. Nos encanta la idea de llevar nuestra propia comida y bebida, extender la toalla bajo un pino (si encontramos sitio) y pasar horas sumergidos en sus aguas cristalinas, haciendo snorkel y maravillándonos con la vida submarina. Es un lugar donde el tiempo parece ralentizarse, permitiéndonos realmente desconectar del ritmo frenético del día a día.
Sin embargo, somos honestos: su falta de servicios puede ser un inconveniente para algunos. No esperen un chiringuito para comprar un refresco o un socorrista que vigile; la responsabilidad recae totalmente en nosotros. Pero para los amantes de la naturaleza, para quienes valoran la tranquilidad y la belleza virgen por encima de las comodidades, Cala Fustam es un auténtico tesoro. Es un recordatorio de la importancia de conservar estos espacios, de disfrutar de ellos con respeto y de dejar el mínimo rastro posible. Cada visita a esta playa Cala Fustam nos recarga las pilas y nos deja con el deseo de volver a perdernos en su inmaculada belleza.
Conclusión
En resumen, Cala Fustam no es solo una playa, es una experiencia. Es la promesa de un rincón de Menorca donde la naturaleza sigue siendo la protagonista indiscutible, un santuario de paz y belleza que nos invita a la desconexión total. Su arena fina y blanca, sus aguas de un azul turquesa irreal y la ausencia de urbanización la convierten en una de las joyas más preciadas de la costa sur de la isla. Es una de esas playas Baleares que nos recuerdan por qué amamos tanto este archipiélago.
Aunque el acceso a esta playa Es Migjorn Gran requiere una caminata, el esfuerzo se ve ampliamente recompensado por la serenidad y la belleza que nos esperan. Es el lugar perfecto para los amantes del snorkel, el senderismo y, sobre todo, para quienes buscan un refugio donde el tiempo se detiene y pueden reconectar con el entorno natural. Les animamos a visitarla con respeto, llevando consigo todo lo necesario y dejando el lugar tal y como lo encontraron, para que su pureza perdure para las futuras generaciones.
Cala Fustam es más que una cala virgen; es un trozo del paraíso menorquín que, una vez descubierto, se grabará para siempre en nuestra memoria como uno de esos lugares mágicos a los que siempre desearemos regresar. Prepárense para una aventura que les llevará a descubrir la esencia más pura y salvaje de la isla, y a disfrutar de una de las playas más espectaculares de Menorca.