Playa de Mataleñas es una joya escondida en Santander, enclavada entre acantilados y exuberante vegetación, ofreciendo un refugio de arena fina y aguas tranquilas.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Cuando pensamos en las playas de Cantabria, a menudo nos vienen a la mente nombres como El Sardinero o Somo, pero la Playa de Mataleñas en Santander es una verdadera joya que a menudo pasa desapercibida para el gran público. Enclavada entre majestuosos acantilados y el campo de golf del mismo nombre, esta cala se presenta como un secreto bien guardado, un paraíso natural donde el tiempo parece detenerse y la belleza del paisaje nos envuelve por completo. Es una de esas playas que, una vez que la descubres, se convierte en un lugar recurrente en tu agenda de escapadas, un rincón al que siempre apetece volver.
Para nosotros, visitar la Playa de Mataleñas es sinónimo de desconexión. Su acceso, si bien requiere descender una buena escalinata, contribuye a mantenerla relativamente apartada de las multitudes, especialmente fuera de los meses de temporada alta. Esto le confiere un ambiente de tranquilidad y exclusividad que pocas playas urbanas pueden ofrecer. Aquí, el rugido del Cantábrico y el canto de las gaviotas son la única banda sonora, invitándonos a sumergirnos en la calma y a disfrutar de la inmensidad del paisaje. Es un lugar donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor, con sus aguas cristalinas y su arena dorada acariciadas por la brisa marina.
Cómo llegar a Playa de Mataleñas
Llegar a la Playa de Mataleñas es una parte fundamental de la experiencia, y aunque su acceso es único, no es complicado. Para quienes vienen en coche, la dirección es sencilla: se encuentra al final de la Avenida del Faro, justo antes de llegar al emblemático Faro de Cabo Mayor. Hay un parking público gratuito en las inmediaciones, aunque su capacidad es limitada, especialmente en los días de mayor afluencia. Nuestro consejo es llegar temprano si planeamos visitarla en verano o fines de semana soleados para asegurarnos un sitio. Desde el parking, el acceso a la playa se realiza a través de una larga pero bien mantenida escalinata que desciende por el acantilado, ofreciendo vistas espectaculares durante el trayecto.
Para aquellos que prefieren el transporte público, Santander cuenta con un excelente servicio de autobuses urbanos (TUS). Varias líneas, como la línea 1 o la 2, nos acercan a la zona del Sardinero y, desde allí, una caminata de unos 15-20 minutos por el paseo marítimo nos lleva hasta la Avenida del Faro. También existe la opción de tomar un autobús más específico que nos deje más cerca del Faro de Cabo Mayor. La opción de caminar o ir en bicicleta por el carril bici desde El Sardinero es también muy recomendable, ya que nos permite disfrutar del paisaje costero y sentir la brisa marina antes de llegar a nuestro destino. Es una forma activa y gratificante de iniciar el día de playa.
La arena y el agua
La Playa de Mataleñas nos cautiva al instante con su arena fina y dorada, de una textura tan agradable que invita a caminar descalzos y a extender la toalla para disfrutar del sol. A diferencia de otras playas de Cantabria, aquí la arena es predominantemente suave, sin apenas guijarros o rocas en la orilla, lo que la hace muy cómoda para el baño y el juego. El color dorado de la arena contrasta maravillosamente con el azul turquesa de sus aguas, creando una paleta de colores digna de postal. Es una de las características que más valoramos de esta playa, ya que contribuye a esa sensación de paraíso natural que tanto buscamos.
Las aguas de Mataleñas son, en general, tranquilas y cristalinas, especialmente en los días de poco oleaje. Al estar protegida por los acantilados, la cala suele ofrecer un baño más sereno que otras playas más expuestas al mar abierto. La calidad del agua es excelente, y su transparencia nos permite ver el fondo marino con facilidad, invitándonos a explorar con unas gafas de snorkel si somos aficionados a la vida submarina. La temperatura del agua, como es habitual en el Cantábrico, es refrescante, ideal para combatir el calor del verano y revitalizar el cuerpo. Sin embargo, en días de mar revuelta, las olas pueden ser considerables, ofreciendo un espectáculo diferente y una oportunidad para los más atrevidos, aunque siempre con precaución y respetando las indicaciones de los socorristas.
Servicios e instalaciones
A pesar de su carácter más natural y resguardado, la Playa de Mataleñas cuenta con algunos servicios esenciales que garantizan una estancia cómoda y segura. Durante la temporada de verano, la playa dispone de un servicio de socorrismo, lo que nos brinda tranquilidad a la hora de disfrutar del baño, especialmente si vamos con niños. La presencia de los socorristas es un punto a favor, ya que velan por nuestra seguridad y nos informan sobre el estado del mar a través de las banderas.
Además, para nuestra comodidad, encontramos duchas en la parte superior de la playa, perfectas para quitarnos la arena y la sal antes de regresar a casa. También hay papeleras distribuidas por la zona para mantener la playa limpia y preservar su belleza natural, algo que consideramos fundamental. Sin embargo, es importante destacar que, debido a su ubicación y acceso, la playa no cuenta con una infraestructura de chiringuitos o restaurantes directamente en la arena. Para ello, tendremos que subir al parque de Mataleñas, donde hay alguna cafetería, o dirigirnos a la zona de El Sardinero, que está a poca distancia y ofrece una amplia variedad de opciones gastronómicas. La accesibilidad para personas con movilidad reducida es limitada debido a la escalinata, por lo que no la consideramos una playa de accesibilidad total.
Mejor época para visitar
La Playa de Mataleñas tiene su encanto en cada estación del año, pero la mejor época para visitarla dependerá de nuestras preferencias y del tipo de experiencia que busquemos. Si nuestro objetivo principal es disfrutar del sol y el baño, los meses de verano, de junio a septiembre, son, sin duda, los más adecuados. Durante este periodo, las temperaturas son más cálidas, el servicio de socorrismo está activo y el ambiente es más animado, aunque sin llegar a las aglomeraciones de otras playas más céntricas. Es el momento ideal para pasar un día completo de playa, tomando el sol y dándonos refrescantes chapuzones en sus aguas.
Sin embargo, si lo que buscamos es tranquilidad, disfrutar de la naturaleza en su estado más puro y realizar paseos contemplativos, la primavera (abril-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) son estaciones maravillosas. En estos meses, la afluencia de visitantes es mucho menor, lo que nos permite sentirnos casi en una playa privada. Los colores de la vegetación en los acantilados son espectaculares, y la luz es perfecta para la fotografía. Además, las temperaturas suelen ser suaves, ideales para caminar por la orilla o sentarse a leer un libro. Incluso en invierno, un día soleado en Mataleñas puede ser una experiencia mágica, con el mar bravo ofreciendo un espectáculo impresionante y la playa vacía, invitándonos a la introspección y al contacto profundo con la naturaleza. Cada estación nos regala una faceta diferente de esta playa, y todas merecen ser descubiertas.
Actividades y deportes
Las actividades y deportes que podemos practicar en la Playa de Mataleñas se centran principalmente en el disfrute tranquilo de su entorno natural. Por su tamaño y su carácter resguardado, no es el lugar ideal para deportes acuáticos que requieran mucho espacio o infraestructuras específicas. Sin embargo, esto no significa que no haya opciones para mantenerse activo y disfrutar del mar.
Las actividades más populares incluyen:
- Natación y baño: Sus aguas tranquilas y cristalinas son perfectas para un chapuzón refrescante y para nadar a placer, especialmente en días de calma.
- Tomar el sol y relajarse: La arena fina y el ambiente sereno invitan a extender la toalla, leer un buen libro o simplemente disfrutar de los rayos del sol y la brisa marina. Es un lugar idóneo para el relax absoluto.
- Fotografía: Los acantilados, la particular forma de la cala, el Faro de Cabo Mayor a lo lejos y los impresionantes atardeceres hacen de Mataleñas un paraíso para los amantes de la fotografía. Es una playa muy fotogénica.
- Paseos por la orilla: Caminar por la arena, sintiendo el vaivén de las olas, es una actividad sencilla pero profundamente gratificante.
- Senderismo y paseos costeros: La playa es un punto de partida o de paso para recorrer el sendero costero que conecta con el Faro de Cabo Mayor y el Parque de Mataleñas, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares de la costa cántabra. Es una excelente manera de combinar playa y ejercicio al aire libre.
- Snorkel: En días de aguas muy claras, explorar el fondo marino cerca de las rocas puede ser una pequeña aventura para descubrir la vida marina local.
Para familias con niños
La Playa de Mataleñas puede ser una buena opción para familias con niños, aunque con algunas consideraciones importantes. Su arena fina y sus aguas generalmente tranquilas la hacen atractiva para los más pequeños, que pueden jugar en la orilla con seguridad y construir castillos de arena sin problemas. La presencia de socorristas en verano es un plus que siempre nos da tranquilidad cuando vamos con los peques.
Sin embargo, el principal punto a considerar es el acceso. La escalinata de descenso puede ser un desafío para carritos de bebé o para niños muy pequeños que aún no caminan con soltura. Si bien es factible bajar con niños de la mano, no es la playa más cómoda si necesitamos transportar mucho equipaje o un carrito. Para familias con niños un poco mayores, que ya disfruten de la aventura de bajar y subir escaleras, la playa ofrece un entorno seguro y divertido. Además, el Parque de Mataleñas, justo encima de la playa, cuenta con zonas verdes donde los niños pueden correr y jugar, y desde donde se pueden observar las vistas. Recomendamos llevar provisiones y juguetes, ya que en la playa no hay servicios de restauración directa ni alquiler de equipos. En resumen, es una playa fantástica para familias que buscan un entorno natural y tranquilo, siempre y cuando estén preparados para el acceso particular.
Qué hacer en los alrededores
Los alrededores de la Playa de Mataleñas están repletos de lugares de interés que complementan a la perfección un día de playa, ofreciéndonos una visión completa de la belleza y la cultura de Santander y Cantabria.
Sitios de interés cercanos a la playa
- Faro de Cabo Mayor: A poca distancia a pie de la playa, este faro histórico ofrece unas vistas impresionantes del Cantábrico y alberga un interesante centro de arte con exposiciones. Es un paseo muy recomendable, especialmente al atardecer.
- Parque de Mataleñas: Un extenso parque urbano que rodea la playa y el campo de golf, ideal para pasear, hacer un picnic o simplemente disfrutar de las vistas panorámicas del mar y los acantilados.
- Campo de Golf de Mataleñas: Para los amantes del golf, este campo ofrece un entorno espectacular con vistas al mar.
- Playas de El Sardinero: Las famosas Primera y Segunda Playa de El Sardinero están a un corto trayecto en coche o un agradable paseo. Son playas más urbanas, con todos los servicios, perfectas para un ambiente más social.
- Palacio de la Magdalena: Símbolo de Santander, este majestuoso palacio y sus jardines ofrecen un paseo inolvidable. Podemos visitarlo por dentro o simplemente disfrutar de sus exteriores y de las vistas a la bahía.
- Centro Botín: Una joya arquitectónica y cultural en el centro de Santander, con exposiciones de arte y actividades culturales, además de un mirador espectacular sobre la bahía.
- Paseo de Pereda y Jardines de Pereda: El corazón de Santander, con edificios históricos, cafeterías y un ambiente vibrante.
Excursiones de un día desde Santander
Si disponemos de más tiempo, Cantabria nos invita a explorar sus maravillas más allá de Santander:
- Santillana del Mar: Considerado uno de los pueblos más bonitos de España, con su casco histórico medieval y la Colegiata de Santa Juliana. No olvidemos la Neocueva de Altamira (réplica), una experiencia fascinante.
- Parque de la Naturaleza de Cabárceno: Un concepto único de zoo en semilibertad, donde los animales viven en un entorno natural. Ideal para familias.
- Comillas y San Vicente de la Barquera: Pueblos costeros con encanto, con playas espectaculares, el Capricho de Gaudí en Comillas y el espectacular estuario de San Vicente.
- Potes y los Picos de Europa: Para los amantes de la montaña, una excursión a la comarca de Liébana y al teleférico de Fuente Dé es imprescindible para admirar los majestuosos Picos de Europa.
Qué hacer cuando llueve
El clima en Cantabria puede ser impredecible, y aunque la Playa de Mataleñas es ideal para el sol, no debemos desanimarnos si el cielo decide llorar. Santander y sus alrededores ofrecen numerosas actividades de interior para disfrutar incluso en los días más grises.
- Museo Marítimo del Cantábrico: Un museo fascinante que nos sumerge en la historia y la biología marina del Cantábrico. Interactivo y educativo, es ideal para todas las edades.
- Centro Botín: Además de sus exposiciones de arte contemporáneo, el Centro Botín ofrece talleres, conciertos y una arquitectura impresionante que merece la pena explorar.
- Palacio de la Magdalena: Si bien sus exteriores son magníficos, el interior del palacio también se puede visitar a través de visitas guiadas, descubriendo su historia como residencia de verano de la Familia Real.
- Mercado de la Esperanza: Un vibrante mercado tradicional en el centro de Santander, donde podemos sumergirnos en la gastronomía local, comprar productos frescos y disfrutar del ambiente.
- Compras: Las calles del centro de Santander, especialmente la calle Juan de Herrera y aledañas, ofrecen una gran variedad de tiendas, desde boutiques hasta grandes cadenas.
- Cine y teatro: Santander cuenta con varios cines y teatros que ofrecen una programación variada para todos los gustos.
- Balnearios y spas: Para un día de relax total, podemos optar por visitar alguno de los balnearios o centros de talasoterapia de la región, como el de El Sardinero, y disfrutar de sus circuitos termales.
- Cuevas de Altamira (Neocueva): A poca distancia de Santander, la réplica de la cueva original nos permite admirar las famosas pinturas rupestres sin dañar el patrimonio original. Una experiencia cultural e histórica imprescindible.
Hoteles recomendados
Santander ofrece una amplia variedad de hoteles y alojamientos para todos los gustos y presupuestos. A la hora de elegir dónde alojarse para visitar la Playa de Mataleñas y sus alrededores, nosotros consideramos varias zonas:
Zona de El Sardinero
Esta es quizás la zona más popular y turística, ideal para quienes buscan cercanía a las playas principales y una amplia oferta de servicios. Desde aquí, la Playa de Mataleñas está a un agradable paseo o un corto trayecto en coche/autobús.
- Gran Hotel Sardinero: Un clásico con historia, ubicado frente a la Primera Playa de El Sardinero. Ofrece elegancia, comodidad y vistas espectaculares.
- Hotel Chiqui: Con una ubicación privilegiada en la Segunda Playa de El Sardinero, muchas de sus habitaciones ofrecen vistas directas al mar.
- Hotel Santemar: Uno de los hoteles más grandes de Cantabria, con amplias instalaciones y a pocos minutos a pie de las playas del Sardinero.
Centro de Santander y Puerto Chico
Para quienes prefieren la vida urbana, la cercanía a los principales puntos de interés cultural, gastronómico y de ocio, el centro de Santander y la zona de Puerto Chico son excelentes opciones. Desde aquí, se puede llegar a Mataleñas en autobús o en un trayecto en taxi/coche de unos 10-15 minutos.
- Hotel Bahía: Con una ubicación inmejorable frente a la bahía de Santander, cerca del Centro Botín y la estación de tren. Muchas habitaciones ofrecen vistas panorámicas.
- Vincci Puertochico: Un hotel boutique con encanto, situado en el paseo marítimo de Puertochico, con un ambiente más íntimo y vistas al puerto deportivo.
- Hotel Art Santander: Un hotel moderno y funcional en el centro, ideal para explorar la ciudad a pie.
Alojamientos con encanto y apartamentos
Además de los hoteles, Santander cuenta con una creciente oferta de hoteles boutique, casas rurales en los alrededores y apartamentos turísticos, perfectos para quienes buscan una experiencia más personalizada o viajan en familia. Siempre recomendamos reservar con antelación, especialmente en temporada alta, para asegurar las mejores opciones.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de Cantabria es un auténtico festín para los sentidos, y Santander, como su capital, es un excelente lugar para degustar los sabores de la región. Después de un día en la Playa de Mataleñas, no hay nada mejor que reponer fuerzas con los deliciosos platos locales. Nosotros nos rendimos ante la calidad de sus productos y la tradición de sus recetas.
Platos típicos que no podemos perdernos:
- Rabas: Calamares fritos rebozados, crujientes por fuera y tiernos por dentro. Un clásico de las terrazas santanderinas, perfectas como aperitivo.
- Pescados y mariscos: Dada su ubicación costera, el pescado y el marisco fresco son los reyes de la mesa. Desde la merluza a la romana, el bonito del norte en temporada, hasta los sabrosos bocartes (anchoas frescas) o las almejas a la marinera.
- Cocido montañés: Un plato contundente y delicioso, ideal para los días más frescos. Elaborado con alubias, berza, costilla, chorizo y morcilla. Un imprescindible de la cocina tradicional cántabra.
- Sobaos Pasiegos y Quesada Pasiega: Para los amantes del dulce, estos postres son una delicia. El sobao, un bizcocho esponjoso con mantequilla, y la quesada, un pastel a base de queso fresco. Perfectos para acompañar el café.
- Anchoas de Santoña: Aunque no se producen en Santander, son un producto icónico de la región y se pueden degustar en cualquier buen restaurante.
Restaurantes recomendados
- En El Sardinero: La zona cuenta con numerosos restaurantes que ofrecen desde cocina tradicional hasta opciones más modernas, muchos de ellos con vistas al mar.
- En el centro de Santander: El Paseo de Pereda, la zona de Puerto Chico y las calles aledañas albergan una gran concentración de bares de tapas y restaurantes para todos los gustos.
- Zona de Cañadío: Famosa por sus bares de pinchos y ambiente animado.
Fiestas locales
Además de su belleza natural y su rica gastronomía, Santander y Cantabria vibran con fiestas locales que nos permiten sumergirnos en sus tradiciones y cultura. Si planificamos nuestra visita coincidiendo con alguna de estas festividades, la experiencia será aún más enriquecedora.
- Semana Grande de Santander (Fiestas de Santiago): Se celebra en la segunda quincena de julio, con el Día de Santiago (25 de julio) como día grande. Es la fiesta mayor de la ciudad, con conciertos, fuegos artificiales, ferias, corridas de toros y un ambiente festivo que inunda las calles. Es una época fantástica para vivir el pulso de la ciudad.
- Batalla de Flores de Laredo: Aunque no es en Santander, esta fiesta, declarada de Interés Turístico Nacional, se celebra en Laredo el último viernes de agosto y es espectacular. Carrozas engalanadas con miles de flores desfilan por la villa. Una excursión muy recomendable si estamos por la zona.
- Día de Cantabria (Cabezón de la Sal): El segundo domingo de agosto, Cabezón de la Sal se viste de gala para celebrar el Día de Cantabria. Una fiesta que exalta las tradiciones, el folclore y la cultura de la región, con desfiles de trajes regionales, música, danza y gastronomía.
- Procesiones de Semana Santa: En varias localidades de Cantabria, incluida Santander, las procesiones de Semana Santa son un evento de gran fervor y belleza, con esculturas religiosas desfilando por las calles.
- Mercados Medievales: Durante el verano, muchos pueblos cántabros organizan mercados medievales que nos transportan a otra época, con artesanos, espectáculos callejeros y gastronomía tradicional.
Hospital cercano
Siempre es importante conocer los recursos sanitarios disponibles cuando viajamos. Para la Playa de Mataleñas y la ciudad de Santander, el centro hospitalario de referencia es el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Se trata de un hospital público de gran tamaño y prestigio, que ofrece una amplia gama de especialidades médicas y servicios de urgencias las 24 horas del día.
- Nombre: Hospital Universitario Marqués de Valdecilla
- Dirección: Avda. Valdecilla, s/n, 39008 Santander, Cantabria
- Distancia desde Playa de Mataleñas: Aproximadamente 5-7 kilómetros, lo que se traduce en unos 10-15 minutos en coche, dependiendo del tráfico.
Nuestra opinión personal
Para nosotros, la Playa de Mataleñas es mucho más que una simple cala en la costa de Cantabria; es un refugio, un lugar donde la belleza natural se fusiona con la tranquilidad para crear una experiencia inolvidable. Hemos visitado innumerables playas, pero Mataleñas siempre ocupa un lugar especial en nuestros corazones. Su singular acceso, a través de la escalinata que desciende entre los acantilados, lejos de ser un impedimento, la convierte en un destino más exclusivo y gratificante. Cada escalón es un paso hacia la desconexión, un anticipo del paraíso que nos espera abajo.
Nos encanta su arena fina, perfecta para sentirla bajo los pies, y sus aguas, que nos invitan a un baño refrescante y cristalino. Es una playa ideal para esos días en los que buscamos escapar del bullicio, para leer un libro bajo el sol, para contemplar el horizonte o para simplemente dejarnos llevar por el sonido de las olas. Es, sin duda, una playa muy fotogénica, y hemos tomado algunas de nuestras mejores instantáneas aquí, especialmente al atardecer, cuando el cielo se tiñe de tonos anaranjados y rosados sobre el Cantábrico. Si bien no es la playa con más servicios a pie de arena, su cercanía a Santander y a la zona de El Sardinero nos asegura que todo lo que podamos necesitar está a un corto trayecto. Recomendamos encarecidamente a cualquiera que visite Santander que se tome el tiempo de descubrir esta pequeña maravilla. No os arrepentiréis; es una de las playas de Cantabria que realmente merece la pena.
Conclusión
La Playa de Mataleñas en Santander es, ciertamente, una de esas playas de Cantabria que nos dejan una huella imborrable. Es un rincón de belleza salvaje y serena, donde la naturaleza se expresa en su máxima plenitud, ofreciéndonos un contraste fascinante con la vitalidad urbana de Santander. Su arena fina, sus aguas transparentes y el impresionante telón de fondo de los acantilados la convierten en un destino idílico para quienes buscan relax y conexión con el entorno natural. Nosotros la consideramos un verdadero tesoro, un espacio donde podemos recargar energías y disfrutar de la esencia del Cantábrico.
Desde sus particulares accesos hasta las vistas panorámicas desde el Faro de Cabo Mayor, cada aspecto de Mataleñas contribuye a una experiencia única. Ya sea para un día de sol y baño, una sesión de fotografía o un tranquilo paseo por la orilla, esta playa nos ofrece un respiro del día a día. Animamos a todos a descubrir esta joya escondida, a descender sus escalinatas y a dejarse seducir por el encanto de una de las playas más fotogénicas y apacibles de la costa santanderina. La Playa de Mataleñas no es solo un destino, es una experiencia que nos invita a volver una y otra vez, a descubrir sus matices en cada estación y a guardar en nuestra memoria la imagen de sus atardeceres sobre el mar.