La Playa de El Camello es un encantador arenal urbano en Santander, famoso por su icónica roca que evoca la silueta de un camello y sus aguas tranquilas, ideal para un día de relax en familia.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Desde nuestra perspectiva como expertos en turismo de playas, la Playa de El Camello en Santander es, sin duda, una de esas joyas que, aunque no sea la más extensa de la capital cántabra, posee un encanto particular que la hace inolvidable. Ubicada estratégicamente entre la majestuosa Península de la Magdalena y la popular Segunda Playa de El Sardinero, este arenal nos ofrece una experiencia diferente, más íntima y con un toque de singularidad que la distingue del resto.
Lo primero que nos cautiva al llegar es su nombre, que no es casualidad. Frente a la orilla, emergiendo del mar, se alza una formación rocosa que, con algo de imaginación, dibuja la perfecta silueta de un camello. Esta curiosa escultura natural se ha convertido en el sello de identidad de la playa y en uno de los puntos más fotografiados de la ciudad. Es un lugar donde la belleza paisajística se fusiona con la tranquilidad de sus aguas, creando un ambiente ideal para quienes buscan desconectar y disfrutar del sol y el mar en un entorno privilegiado. Nos encontramos ante una playa urbana, sí, pero con un alma propia que nos invita a explorarla y a dejarnos llevar por su atmósfera serena.
Cómo llegar a Playa de El Camello
Llegar a la Playa de El Camello en Santander es bastante sencillo, dada su ubicación céntrica y bien comunicada. Nosotros siempre recomendamos considerar las diferentes opciones para que vuestra visita sea lo más cómoda posible:
En coche
Si optáis por el coche, es una buena opción, aunque el aparcamiento puede ser un desafío en temporada alta, especialmente en los meses de verano. Hay zonas de aparcamiento regulado (zona azul/verde) en las calles aledañas, como la Avenida de la Reina Victoria o las calles cercanas a El Sardinero. Nuestro consejo es llegar temprano si queréis asegurar un buen sitio. Una vez aparcados, un corto paseo os llevará directamente a la arena. Es una forma cómoda de transportar todo lo necesario para un día de playa, pero sed previsoras con el tiempo.
En transporte público
Santander cuenta con una excelente red de autobuses urbanos que conectan las diferentes zonas de la ciudad con las playas. Varias líneas de TUS (Transportes Urbanos de Santander) tienen parada cerca de la Playa de El Camello. Las líneas 1, 2, 4, 7 y 13, por ejemplo, os dejarán a pocos minutos andando. Es una opción muy práctica, económica y sostenible, que os evitará preocupaciones por el aparcamiento. Nosotros la utilizamos a menudo cuando queremos disfrutar de un día de playa sin estrés.
A pie o en bicicleta
Para quienes se alojen en el centro de Santander o en zonas cercanas, un agradable paseo a pie o en bicicleta puede ser la mejor manera de llegar. La ciudad cuenta con un paseo marítimo que bordea la costa y ofrece unas vistas espectaculares. Desde el centro, el recorrido es de aproximadamente 30-40 minutos a pie, mientras que desde El Sardinero, es un paseo mucho más corto y placentero. Es una forma fantástica de ir disfrutando del paisaje costero de Cantabria antes de llegar a nuestro destino.
La arena y el agua
Cuando hablamos de la Playa de El Camello, la calidad de su arena y la transparencia de sus aguas son dos aspectos que siempre destacamos. Nos encontramos ante un arenal de arena fina y dorada, muy agradable al tacto y perfecta para tumbarse a tomar el sol o para que los más pequeños jueguen a construir castillos. La limpieza de la arena es notable, y se mantiene en excelentes condiciones gracias al cuidado municipal.
Las aguas de la Playa de El Camello son, por lo general, tranquilas y de un color azul verdoso que invita al baño. Al estar resguardada por la Península de la Magdalena, el oleaje suele ser moderado, lo que la convierte en un lugar seguro y muy atractivo para familias con niños. Nosotros siempre valoramos la calma que ofrecen estas aguas, ideales para nadar plácidamente o simplemente chapotear sin preocupaciones. La temperatura del agua, como es habitual en el Cantábrico, es fresca, pero muy refrescante y estimulante en los días de calor estival. La calidad del agua es buena, y se realizan controles periódicos para garantizar la salubridad del baño.
En marea baja, la playa se extiende considerablemente, revelando nuevas zonas de arena y pequeñas pozas donde los niños pueden explorar la vida marina. En marea alta, el espacio se reduce, pero sigue siendo un lugar encantador para disfrutar. La suavidad de la entrada al mar es otro punto a su favor, permitiendo que tanto niños como personas mayores accedan al agua con facilidad y seguridad. Es una playa que, en su sencillez, nos ofrece una experiencia marina completa y muy placentera.
Servicios e instalaciones
Aunque la Playa de El Camello no es de las más grandes, cuenta con una buena dotación de servicios que la hacen muy cómoda para los visitantes. Nosotros siempre valoramos que una playa, por pequeña que sea, nos ofrezca las comodidades básicas para disfrutar de un día sin preocupaciones:
- Duchas: Disponemos de duchas en la propia playa, algo esencial para quitarnos la arena y la sal después de un buen baño. Son muy prácticas y están convenientemente ubicadas.
- Parking: Aunque no hay un parking directamente en la arena, en las calles aledañas y en las inmediaciones de la Península de la Magdalena y El Sardinero, encontramos numerosas plazas de aparcamiento, tanto de zona azul/verde como algunos parkings subterráneos. Como ya hemos comentado, es recomendable llegar con tiempo en temporada alta.
- Chiringuitos: Durante la temporada de verano, suelen instalarse pequeños chiringuitos o puestos en las cercanías de la playa donde podemos tomar un refresco, un helado o incluso algo ligero para picar. Además, la proximidad a El Sardinero garantiza una amplia oferta de bares y restaurantes a pocos minutos a pie.
- Socorrismo: La seguridad es primordial, y la Playa de El Camello cuenta con servicio de socorristas durante la temporada de baño, lo que nos aporta una gran tranquilidad, especialmente si vamos con niños. Es fundamental seguir siempre sus indicaciones.
- Baños/WC: Hay aseos públicos disponibles en las inmediaciones de la playa, limpios y bien mantenidos, lo cual es un servicio básico que siempre agradecemos.
Mejor época para visitar
Para nosotros, la elección de la mejor época para visitar la Playa de El Camello en Santander depende mucho del tipo de experiencia que busquéis. Cada estación tiene su encanto particular, y Cantabria siempre nos sorprende:
Verano (Junio-Septiembre)
Sin duda, el verano es la época más popular y cuando la playa está en su máximo esplendor. Los días son largos y soleados, las temperaturas son agradables (generalmente entre 20°C y 25°C), y el agua, aunque fresca, invita al baño. Es cuando todos los servicios están operativos: socorristas, chiringuitos, y la atmósfera es vibrante y familiar. Sin embargo, también es la época de mayor afluencia. Si no os importa compartir la arena con más gente y buscáis el bullicio veraniego, esta es vuestra época. Nosotros recomendamos ir a primera hora de la mañana o a última de la tarde para disfrutar de más tranquilidad.
Primavera (Abril-Mayo) y Otoño (Octubre)
Estas son, para nosotros, las estaciones secretas para descubrir la Playa de El Camello en su estado más sereno. Los días son a menudo soleados y templados, la afluencia de gente es mucho menor y el paisaje se tiñe de colores suaves. Aunque el baño puede ser solo para los más valientes, estas épocas son perfectas para dar largos paseos por la orilla, disfrutar de la brisa marina, hacer fotografías espectaculares de la roca del camello sin aglomeraciones y simplemente relajarse con el sonido de las olas. La naturaleza se muestra en todo su esplendor y la paz es la protagonista. Es nuestra elección si buscamos tranquilidad y belleza paisajística.
Invierno (Noviembre-Marzo)
El invierno en la Playa de El Camello nos ofrece una perspectiva completamente diferente. Los días son más cortos y fríos, y el viento del Cantábrico puede ser intenso. Sin embargo, la playa adquiere una belleza salvaje y dramática que merece la pena contemplar. Es un momento ideal para los amantes de la fotografía, para quienes disfrutan de los paseos vigorizantes por la orilla o para observar la fuerza del mar. Aunque no es una época para el baño, la playa nunca pierde su atractivo y nos regala paisajes impresionantes, a menudo solitarios, que invitan a la introspección.
Actividades y deportes
La Playa de El Camello, con su carácter tranquilo y su entorno privilegiado, nos invita a una serie de actividades y deportes que van más allá del simple baño de sol. Nosotros, como amantes de la costa, siempre buscamos sacar el máximo partido a cada lugar:
Natación y baño
Gracias a sus aguas generalmente en calma, la natación es una de las actividades estrella en la Playa de El Camello. Es un lugar seguro para nadar, incluso para aquellos que no se sienten del todo cómodos con el oleaje fuerte. Las aguas cristalinas nos invitan a refrescarnos y a disfrutar de un chapuzón relajante. Para los más pequeños, es un espacio ideal para chapotear y jugar en la orilla bajo la supervisión de los adultos.
Paseos por la orilla
Los paseos por la arena fina y dorada son una delicia. Ya sea a primera hora de la mañana, cuando la playa aún está desierta y el sol comienza a calentar, o al atardecer, cuando los colores del cielo se reflejan en el mar, caminar por la orilla de El Camello es una experiencia muy gratificante. Podemos continuar el paseo hacia la Segunda Playa de El Sardinero o hacia la Península de la Magdalena, disfrutando de las magníficas vistas.
Fotografía
La roca del camello es un icono, y por ende, la playa es un paraíso para los amantes de la fotografía. Desde diferentes ángulos, con la marea alta o baja, al amanecer o al atardecer, la imagen de la roca y el paisaje circundante nos ofrece infinitas posibilidades para capturar momentos y recuerdos únicos. Nosotros siempre llevamos la cámara lista para inmortalizar este rincón tan especial de Cantabria.
Deportes acuáticos (cercanos)
Aunque la propia Playa de El Camello no es un centro de deportes acuáticos por su tamaño y tranquilidad, su cercanía a El Sardinero y a la Península de la Magdalena nos abre un abanico de posibilidades. En las playas vecinas podemos encontrar escuelas de surf y paddle surf, alquiler de kayaks o incluso zonas para practicar snorkel en días de mar en calma. Es cuestión de dar un pequeño paseo para acceder a estas opciones más activas.
Picnic y relax
La tranquilidad de El Camello la convierte en un lugar perfecto para disfrutar de un picnic en la arena o simplemente relajarse con un buen libro bajo el sol. El ambiente es familiar y sosegado, ideal para desconectar del ritmo de la ciudad y recargar energías. Es un oasis de calma en el corazón de Santander.
Para familias con niños
Desde nuestra experiencia, la Playa de El Camello es una elección sobresaliente para familias que viajan con niños. Nosotros siempre buscamos lugares donde los más pequeños puedan disfrutar con seguridad y donde los padres podamos relajarnos, y esta playa cumple con creces estas expectativas:
Aguas tranquilas y poco profundas
La característica principal que la hace ideal para niños son sus aguas. Generalmente tranquilas y con una entrada suave, permiten que los pequeños chapoteen y jueguen en la orilla sin grandes riesgos. El oleaje moderado del Cantábrico aquí se suaviza, ofreciendo un entorno seguro para el baño infantil. No es una playa con corrientes fuertes o desniveles bruscos, lo que nos da mucha tranquilidad.
Arena fina para jugar
La arena fina y dorada es perfecta para construir castillos, hacer figuras o simplemente corretear descalzos. Los niños adoran la textura de esta arena, que no es pegajosa y se limpia fácilmente. Además, en marea baja, se forman pequeñas pozas que son un auténtico paraíso para explorar, buscando pequeños cangrejos o conchas marinas.
Servicio de socorrismo
La presencia de socorristas durante la temporada de baño es un plus de seguridad que valoramos enormemente cuando vamos con niños. Saber que hay profesionales vigilando nos permite disfrutar con mayor sosiego, aunque la supervisión parental es siempre indispensable.
Cercanía a otros servicios
La ubicación urbana de la playa significa que tenemos a mano todo lo necesario. Si necesitamos ir al baño, comprar un helado, o buscar algo en una farmacia, todo está a un corto paseo. Además, la proximidad a los jardines de la Península de la Magdalena ofrece un espacio verde adicional para que los niños puedan correr y jugar, e incluso visitar el mini-zoo marino.
Ambiente familiar
El ambiente en la Playa de El Camello es predominantemente familiar. Es fácil ver a otras familias disfrutando, lo que crea una atmósfera relajada y acogedora. No es una playa de grandes aglomeraciones o ruidos excesivos, lo que contribuye a un día de playa tranquilo y agradable para todos. Nosotros la consideramos un pequeño paraíso para las familias en Santander.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Playa de El Camello es privilegiada, ya que nos permite acceder fácilmente a algunos de los puntos más emblemáticos y atractivos de Santander y sus alrededores. Nosotros siempre animamos a nuestros viajeros a explorar la zona, porque Cantabria esconde verdaderos tesoros:
Península de la Magdalena
Justo al lado de la playa, encontramos la impresionante Península de la Magdalena. Es un lugar que nos encanta y que ofrece mucho para ver y hacer:
- Palacio de la Magdalena: La antigua residencia de verano de los Reyes de España es una joya arquitectónica que podemos visitar por dentro (con tours guiados) o admirar desde fuera. Sus jardines son espectaculares.
- Mini-zoo marino: Un pequeño parque con lobos marinos, pingüinos y focas, que hace las delicias de los más pequeños.
- Las Carabelas: Réplicas de las tres carabelas de Colón, accesibles para visitar.
- Paseos: La península es ideal para dar largos paseos con vistas panorámicas al mar y a la ciudad.
El Sardinero
A pocos minutos andando, nos encontramos con las famosas playas de El Sardinero (Primera y Segunda). Son playas más extensas, con un ambiente más animado y una gran variedad de restaurantes, cafeterías y heladerías en el paseo marítimo. Son perfectas para un cambio de escenario o para una comida con vistas al mar.
Faro de Cabo Mayor
Un poco más allá de El Sardinero, merece la pena acercarse al Faro de Cabo Mayor. Las vistas desde los acantilados son impresionantes, y el faro alberga un centro de arte con exposiciones interesantes. Es un lugar ideal para contemplar la fuerza del Cantábrico y disfrutar de un atardecer inolvidable.
Centro de Santander
El centro de la ciudad, con su ambiente cosmopolita, sus tiendas, el Mercado de la Esperanza (para los amantes de los productos locales), y el Centro Botín, está a un corto trayecto en autobús. Es perfecto para una tarde de compras o para disfrutar de la vida cultural y gastronómica de la capital.
Excursiones de un día
Si disponéis de más tiempo, Cantabria ofrece maravillas cercanas:
- Parque de la Naturaleza de Cabárceno: Un zoo diferente, donde los animales viven en semilibertad en un antiguo yacimiento minero. Imprescindible si vais con niños.
- Santillana del Mar: Considerado uno de los pueblos más bonitos de España, con su casco histórico medieval y la Colegiata de Santa Juliana. Un viaje al pasado.
- Cuevas de Altamira (Neo-cueva): La réplica de la Capilla Sixtina del arte rupestre, una visita cultural de primer nivel.
Qué hacer cuando llueve
Cantabria es conocida por su belleza verde, y eso a veces implica que el cielo nos regale alguna jornada de lluvia. Pero no os preocupéis, en Santander y sus alrededores siempre hay opciones fantásticas para disfrutar, incluso cuando el tiempo no acompaña. Nosotros hemos descubierto que la ciudad tiene mucho que ofrecer bajo techo:
Centro Botín
Sin duda, el Centro Botín es una de nuestras primeras recomendaciones. Este icónico edificio diseñado por Renzo Piano, a orillas de la bahía, es un centro de arte que alberga exposiciones de primer nivel, talleres y actividades culturales. Además, sus grandes ventanales ofrecen unas vistas espectaculares de la bahía, incluso en un día gris. Es un lugar que nos invita a la reflexión y al disfrute del arte en un entorno moderno y luminoso.
Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria (MAS)
Para los amantes del arte, el MAS es otra parada obligatoria. Con una importante colección de pintura y escultura, nos permite hacer un recorrido por el arte cántabro y nacional. Es un espacio tranquilo donde podemos sumergirnos en la cultura y escapar de la lluvia.
Palacio de la Magdalena
Aunque ya lo hemos mencionado, el Palacio de la Magdalena ofrece visitas guiadas a su interior. Es una oportunidad excelente para conocer la historia de la monarquía española y admirar la arquitectura y la decoración de sus salones. Es una actividad cultural e histórica que nos transporta a otra época.
Mercado de la Esperanza
Si buscáis una experiencia más auténtica y local, el Mercado de la Esperanza es el lugar ideal. Es un mercado tradicional de abastos donde podréis ver y comprar productos frescos de la tierra y el mar de Cantabria. El bullicio, los colores y los olores de los puestos son una delicia para los sentidos, y es una forma fantástica de sentir el pulso de la ciudad mientras estamos a cubierto.
Acuario de Santander (o Centro de Interpretación del Litoral)
Aunque no es un acuario de grandes dimensiones, el Centro de Interpretación del Litoral en el Faro de Cabo Mayor (o el antiguo Acuario en el Muelle de Calderón, si estuviera abierto) nos permite conocer la fauna marina del Cantábrico. Es una actividad educativa y entretenida, especialmente para los niños.
Compras y gastronomía
Los días de lluvia son perfectos para explorar las calles comerciales del centro de Santander, buscar algún recuerdo o simplemente disfrutar de la rica gastronomía cántabra en alguno de sus acogedores restaurantes. Una buena ración de rabas o un cocido montañés, acompañados de un buen vino, son el mejor antídoto contra el mal tiempo. También podéis visitar el Centro Comercial Bahía de Santander para compras y ocio.
Nosotros siempre decimos que la lluvia en Cantabria solo añade un matiz más a su belleza, y nos da la excusa perfecta para descubrir su riqueza cultural y gastronómica.
Hoteles recomendados
Elegir el alojamiento adecuado es clave para una experiencia de viaje perfecta, y en Santander tenemos la suerte de contar con una amplia oferta que se adapta a todos los gustos y presupuestos. Nosotros, basándonos en nuestra experiencia, os podemos dar algunas recomendaciones de zonas y tipos de alojamiento cerca de la Playa de El Camello y en la ciudad:
Zona de El Sardinero
Si vuestra prioridad es la proximidad a las playas, la zona de El Sardinero es ideal. Aquí encontraréis una gran variedad de hoteles, desde establecimientos con encanto y vistas al mar hasta opciones más económicas. Es una zona muy animada, con muchos restaurantes y cafeterías, y desde allí podéis llegar a la Playa de El Camello con un agradable paseo por el paseo marítimo.
- Hoteles de lujo y con encanto: El Hotel Santemar o el Gran Hotel Sardinero son opciones clásicas que ofrecen todas las comodidades y una ubicación inmejorable frente a la playa. Son perfectos para quienes buscan una estancia especial.
- Hoteles de gama media: Encontraréis hoteles como el Hotel Silken Río Santander o el Hotel Chiqui, que ofrecen una excelente relación calidad-precio y suelen tener vistas al mar. Son opciones muy cómodas para familias o parejas.
- Apartamentos turísticos: Cada vez hay más opciones de apartamentos en esta zona, ideales para familias o grupos que buscan más espacio e independencia, con la posibilidad de cocinar.
Zona del Centro de Santander
Si preferís un ambiente más urbano, con fácil acceso a tiendas, museos, y la zona de tapeo, el centro de Santander es vuestra mejor opción. Desde aquí, podéis tomar un autobús o dar un paseo (algo más largo) hasta la Playa de El Camello.
- Hoteles boutique y modernos: El Hotel Bahía Santander o el Hotel Art Santander son ejemplos de alojamientos céntricos, con un diseño cuidado y excelentes servicios. Son ideales para quienes buscan una experiencia urbana y cultural.
- Hostales y pensiones: El centro también ofrece una buena selección de hostales y pensiones más económicos, perfectos para viajeros con presupuesto ajustado que no quieren renunciar a una buena ubicación.
Alrededores de la Península de la Magdalena
Esta zona, muy cercana a la Playa de El Camello, ofrece algunas opciones más exclusivas y tranquilas, a menudo con vistas espectaculares. Es ideal para quienes buscan paz y contacto con la naturaleza, sin alejarse demasiado de la ciudad.
Nosotros siempre aconsejamos reservar con antelación, especialmente si viajáis en temporada alta, para aseguraros el mejor alojamiento al mejor precio. ¡Santander os espera con los brazos abiertos!
Gastronomía de la zona
Si hay algo que nos apasiona tanto como las playas de Cantabria, es su gastronomía. La cocina cántabra es un verdadero festín para los sentidos, y en Santander, cerca de la Playa de El Camello, tendréis la oportunidad de probar algunos de sus platos más emblemáticos. Nosotros, como buenos gourmets, os hacemos algunas recomendaciones:
Tesoros del mar Cantábrico
La ubicación costera de Santander garantiza que los productos del mar sean los protagonistas de su mesa. No podéis iros sin probar:
- Rabas: Las rabas de calamar son el aperitivo por excelencia en Cantabria. Calamares frescos, rebozados y fritos a la perfección. Son un 'must' en cualquier terraza o bar. ¡Nosotros las pedimos siempre!
- Pescados y mariscos: Sardinas a la plancha, bonito con tomate (en temporada), lubina, merluza… la frescura del pescado es incomparable. Y si os gustan los mariscos, la langosta, los percebes, las nécoras o las almejas a la marinera son una delicia.
- Bonito del Norte: Especialmente en verano, el bonito es el rey. A la plancha, en marmita (guiso de patatas y bonito) o en escabeche, es un manjar.
Platos de cuchara y de la tierra
Aunque estemos en la costa, el interior de Cantabria nos regala platos contundentes y deliciosos:
- Cocido Montañés: Un plato robusto y reconfortante, ideal para los días más frescos. Con alubias, berza, costilla, chorizo y morcilla. Una explosión de sabor.
- Carne de Tudanca: La raza autóctona de vaca cántabra nos ofrece una carne de una calidad excepcional. Perfecta para un chuletón o un solomillo.
Dulces tradicionales
Para poner el broche de oro a cualquier comida, los postres cántabros son irresistibles:
- Sobaos Pasiegos: Este bizcocho esponjoso y con un toque a mantequilla es un clásico. Ideal para el desayuno, la merienda o como postre.
- Quesada Pasiega: Otro dulce tradicional, una especie de tarta de queso fresca y suave, con un ligero toque cítrico. Deliciosa.
Restaurantes recomendados
En la zona de El Sardinero, muy cerca de la Playa de El Camello, encontraréis una gran variedad de restaurantes, desde arrocerías hasta asadores y marisquerías. En el centro, la zona de Puertochico y la Calle Peña Herbosa son ideales para tapear y disfrutar del ambiente. Nosotros os animamos a explorar y a dejaros llevar por los aromas que salen de las cocinas. ¡La gastronomía cántabra os conquistará!
Fiestas locales
Santander, y Cantabria en general, es una tierra de tradiciones y festividades que nos permiten sumergirnos aún más en su cultura y disfrutar de la alegría de su gente. Si vuestra visita coincide con alguna de estas fechas, os aseguramos que la experiencia será aún más enriquecedora. Nosotros siempre recomendamos consultar el calendario de fiestas locales para no perderse nada:
Semana Grande de Santander (Fiestas de Santiago)
La Semana Grande es la fiesta mayor de Santander y se celebra alrededor del 25 de julio, día de Santiago Apóstol, patrón de la ciudad. Durante aproximadamente una semana, la ciudad se llena de vida con un programa muy variado que incluye:
- Conciertos: Artistas nacionales e internacionales actúan en diferentes escenarios de la ciudad.
- Ferias: La feria de día, con puestos de comida y bebida, y la feria de atracciones, son un clásico.
- Actividades culturales: Exposiciones, teatro, pasacalles y eventos para todas las edades.
- Corridas de toros: La Plaza de Toros de Cuatro Caminos acoge la Feria de Santiago, una de las más importantes del norte de España.
- Fuegos artificiales: El cierre de la Semana Grande suele ser espectacular, con un castillo de fuegos artificiales que ilumina la bahía. Nosotros siempre intentamos buscar un buen sitio para verlos.
Batalla de Flores de Laredo
Aunque no es en Santander capital, la Batalla de Flores de Laredo es una de las fiestas más espectaculares y conocidas de Cantabria, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. Se celebra el último viernes de agosto y, si tenéis oportunidad, os recomendamos encarecidamente visitarla. Carrozas decoradas con miles de flores naturales desfilan por las calles de Laredo en una explosión de color y creatividad. Es un evento único que nos deja siempre con la boca abierta.
Día de Cantabria (Cabezón de la Sal)
El segundo domingo de agosto, la localidad de Cabezón de la Sal celebra el Día de Cantabria, también conocido como 'Día de la Montaña'. Es una fiesta que exalta las tradiciones y el folclore cántabro, con desfiles de trajes regionales, exhibiciones de deportes rurales, música tradicional y gastronomía. Es una oportunidad fantástica para conocer la esencia más profunda de la región.
Fiestas de la Virgen del Mar
Patrona de Santander, se celebra el lunes siguiente al domingo de Pentecostés (en primavera). Es una fiesta con un marcado carácter religioso y tradicional, que incluye una romería a la ermita de la Virgen del Mar, en la costa de San Román. Es una festividad más íntima y local, pero que nos permite ver la devoción de los santanderinos.
Participar en estas fiestas es una forma maravillosa de conectar con la cultura cántabra y de llevarse recuerdos inolvidables de vuestra visita. ¡Nosotros lo disfrutamos muchísimo!
Hospital cercano
Para nosotros, la tranquilidad de saber que, en caso de cualquier imprevisto, tenemos acceso rápido a servicios médicos es fundamental cuando viajamos. Afortunadamente, la Playa de El Camello en Santander cuenta con la ventaja de estar en una ciudad que dispone de un hospital de referencia a poca distancia.
El centro hospitalario más cercano y principal de la provincia es el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Se encuentra en la propia ciudad de Santander, a unos 10-15 minutos en coche desde la playa, dependiendo del tráfico. Es un hospital público de tercer nivel, con una amplia gama de especialidades médicas y servicios de urgencias disponibles las 24 horas del día. Su dirección es Avenida Valdecilla, s/n, 39008 Santander.
Además del Hospital Valdecilla, en Santander existen varios centros de salud y ambulatorios distribuidos por la ciudad, que pueden atender urgencias menores o consultas de atención primaria. Para cualquier consulta no urgente, se puede localizar el centro de salud más cercano a través de los servicios de información del Ayuntamiento o de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria.
Siempre recomendamos llevar consigo la tarjeta sanitaria (si sois de España) o la Tarjeta Sanitaria Europea (si sois de la Unión Europea) o el seguro de viaje correspondiente, para facilitar cualquier trámite en caso de necesitar asistencia médica. La cercanía a un hospital de esta envergadura nos aporta una gran seguridad y nos permite disfrutar de la Playa de El Camello con total tranquilidad.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado innumerables playas durante la costa española, la Playa de El Camello en Santander ocupa un lugar especial en nuestro corazón. Para nosotros, no es solo un arenal más; es un pequeño oasis que combina la belleza natural con la comodidad de una playa urbana, ofreciéndonos una experiencia completa y muy agradable.
Lo que más nos atrae de El Camello es, sin duda, su icónica roca. Es un elemento distintivo que le da carácter y la convierte en un lugar con alma, perfecto para una foto memorable o simplemente para contemplar cómo el mar ha esculpido la naturaleza con maestría. La tranquilidad de sus aguas, protegidas de las corrientes más fuertes, la hace ideal para un baño relajante, especialmente para familias con niños, que encuentran aquí un espacio seguro y divertido para jugar en la orilla. La arena fina y dorada es una delicia bajo los pies y nos invita a tumbarnos y disfrutar del sol cántabro.
Nos gusta que, a pesar de su tamaño, la playa cuente con servicios esenciales como duchas, socorristas en temporada y la cercanía a chiringuitos y zonas de aparcamiento. Esto nos permite pasar un día sin preocupaciones, con todas las comodidades a mano. Además, su ubicación privilegiada, entre la majestuosa Península de la Magdalena y el animado El Sardinero, significa que siempre hay algo más que hacer o explorar a pocos pasos, ya sea un paseo por los jardines del Palacio, una visita al mini-zoo o una comida en un buen restaurante con vistas al mar.
Si tuviéramos que buscarle un 'pero', quizás sería que en pleno verano puede resultar un poco concurrida, dada su popularidad y su tamaño más reducido en comparación con las playas de El Sardinero. Sin embargo, esto es algo común en las playas urbanas más atractivas, y nosotros lo solucionamos llegando a primera hora o disfrutando de ella en las épocas menos concurridas, como la primavera o el otoño, cuando la playa nos regala una paz incomparable y una belleza salvaje.
En resumen, la Playa de El Camello es, para nosotros, un rincón imprescindible de Santander. Es una playa que nos invita al relax, a la contemplación y al disfrute en familia, un lugar donde el encanto natural y la comodidad se dan la mano para crear una experiencia playera inolvidable. Es un lugar al que siempre nos gusta volver.
Conclusión
Como hemos podido ver durante este recorrido, la Playa de El Camello es mucho más que un simple arenal; es un emblema de Santander, un lugar que encarna la belleza y el encanto de la costa cántabra en un espacio compacto y accesible. Desde su icónica roca que le da nombre hasta la serenidad de sus aguas y la finura de su arena, cada detalle de esta playa contribuye a crear una experiencia memorable para quienes la visitamos.
Nosotros la recomendamos encarecidamente a cualquier tipo de viajero, pero especialmente a familias que buscan seguridad y tranquilidad para los más pequeños, a parejas que desean un rincón romántico para pasear y disfrutar del atardecer, y a fotógrafos en busca de paisajes con personalidad. Su ubicación estratégica nos permite, además, explorar fácilmente otros tesoros de Santander como la Península de la Magdalena, El Sardinero o el vibrante centro de la ciudad, así como aventurarnos en excursiones por la fascinante Cantabria.
Ya sea en el bullicio del verano, en la calma de la primavera u otoño, o bajo el dramatismo invernal, la Playa de El Camello nos ofrece siempre una perspectiva única y una conexión especial con el mar Cantábrico. Es un destino que nos invita a desconectar, a disfrutar de la naturaleza y a sumergirnos en la rica cultura y gastronomía de esta maravillosa región. ¡No dudéis en incluirla en vuestra próxima aventura por las playas de Cantabria! Estamos seguros de que, como a nosotros, os cautivará y os dejará con ganas de volver.