La Playa de la Solsida es una tranquila cala de guijarros en Altea, conocida por sus aguas cristalinas y su ambiente sereno, ideal para la desconexión y el snorkel.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
¡Bienvenidos, amantes de la tranquilidad y la belleza natural! Hoy nos sumergimos en uno de esos rincones que nos roban el corazón y nos invitan a desconectar por completo. Hablamos de la Playa de la Solsida, una joya escondida en el encantador municipio de Altea, en la soleada provincia de Alicante. Si lo que buscáis es escapar del bullicio de las playas más concurridas y encontrar un oasis de paz donde el tiempo parece detenerse, habéis llegado al lugar indicado.
La Playa de la Solsida no es la típica playa de arena fina y dorada; su encanto reside precisamente en su singularidad. Con un lecho de guijarros y unas aguas de una transparencia asombrosa, esta cala nos ofrece una experiencia diferente, más íntima y en contacto directo con la naturaleza. Es el escenario perfecto para quienes valoran la serenidad, la pureza del mar y la posibilidad de explorar un fondo marino vibrante. Preparaos para descubrir un lugar donde el Mediterráneo se muestra en su versión más auténtica y cautivadora.
Cómo llegar a Playa de la Solsida
Llegar a la Playa de la Solsida es parte de la aventura y nos recompensa con la sensación de haber descubierto un tesoro. Ubicada al norte del puerto de Campomanes (Marina Greenwich), el acceso principal suele ser a través de una carretera local que parte de la N-332. Nosotros, al acercarnos a Altea, buscaremos las indicaciones hacia el puerto deportivo o la zona de urbanizaciones que lo rodean. Una vez allí, seguiremos la carretera que serpentea entre villas y vegetación, hasta encontrar un pequeño desvío o camino que nos lleva directamente a la playa o a sus inmediaciones.
Es importante considerar que el aparcamiento en las cercanías de la Playa de la Solsida puede ser limitado, especialmente durante los meses de verano. A menudo, encontramos pequeñas zonas donde dejar el coche, pero es recomendable llegar temprano para asegurar un buen sitio. Desde el punto donde aparquemos, probablemente tendremos que descender un pequeño tramo, a veces con escaleras o un sendero un tanto irregular, lo que añade un toque de exclusividad a la cala. ¡Pero os aseguramos que el esfuerzo vale la pena cuando vemos sus aguas cristalinas esperándonos!
La arena y el agua
Aquí es donde la Playa de la Solsida se distingue de muchas otras playas de la Costa Blanca. Olvidaos de la arena fina; lo que encontraréis bajo vuestros pies son guijarros y pequeñas piedras redondeadas. Esto, lejos de ser un inconveniente, es una de sus características más apreciadas. Recomendamos encarecidamente llevar escarpines o calzado adecuado para el agua, ya que facilita enormemente el paseo y la entrada al mar, y protege nuestros pies de las piedrecitas.
Pero si el tipo de suelo es peculiar, el agua es sencillamente espectacular. La transparencia de las aguas de la Playa de la Solsida es impresionante, permitiéndonos ver el fondo marino con una claridad asombrosa. Esto se debe, en gran parte, a la ausencia de arena que pueda enturbiar el agua. El color del mar oscila entre tonos turquesa y azul intenso, invitándonos a sumergirnos y descubrir la rica vida submarina que alberga. Es un paraíso para el snorkel y el buceo, donde podemos observar peces, algas y formaciones rocosas con total nitidez. La temperatura del agua es típicamente mediterránea, agradable y refrescante durante los meses cálidos.
Servicios e instalaciones
Como cala de carácter más natural y tranquilo, la Playa de la Solsida no cuenta con la extensa lista de servicios que encontramos en playas urbanas de mayor tamaño. Sin embargo, sí dispone de lo esencial para que nuestra jornada sea cómoda y agradable. Durante la temporada alta, solemos encontrar un chiringuito o dos, que nos ofrecen refrescos, helados y algunas opciones de comida ligera, ideales para reponer energías sin tener que abandonar la playa. Es un placer disfrutar de una bebida fría con esas vistas.
Además, en los meses de verano, suele haber servicio de socorrismo, lo que nos aporta una tranquilidad adicional, especialmente si vamos con niños o si no somos nadadores muy experimentados. Las duchas también suelen estar disponibles, permitiéndonos quitarnos la sal y la arena antes de volver a casa. Como ya mencionamos, el parking es limitado, por lo que la previsión es clave. No esperéis alquiler de sombrillas o tumbonas en todas las zonas, aunque el chiringuito podría ofrecer algunas opciones. Es una playa que invita a traer vuestra propia toalla y disfrutar del espacio al natural.
Mejor época para visitar
Nosotros siempre decimos que la Playa de la Solsida tiene encanto en casi cualquier época del año, pero si buscamos la experiencia perfecta, hay momentos clave. La primavera (abril, mayo, principios de junio) y el otoño (septiembre, octubre) son, sin duda, nuestras épocas favoritas. Durante estos meses, el clima es suave, las temperaturas son ideales para tomar el sol y bañarse, y la afluencia de gente es considerablemente menor. Podemos disfrutar de la cala en toda su plenitud, con una paz y una tranquilidad que nos permiten conectar verdaderamente con el entorno.
El verano (julio y agosto) es, por supuesto, la época de mayor actividad. Las aguas están en su punto más cálido y el ambiente es más animado. Si nos decantamos por el verano, os aconsejamos visitar la playa a primera hora de la mañana o a última de la tarde para evitar las horas de mayor afluencia y calor. Durante el invierno, aunque el baño es solo para los más valientes, la Playa de la Solsida sigue siendo un lugar maravilloso para dar un paseo, respirar aire puro y disfrutar de la belleza del paisaje invernal mediterráneo, a menudo con un sol radiante.
Actividades y deportes
La Playa de la Solsida es un escenario natural que invita a una variedad de actividades, especialmente aquellas relacionadas con el mar y la observación de la naturaleza. Como ya hemos destacado, el snorkel es la actividad estrella aquí. La claridad de sus aguas y la riqueza de su fondo marino hacen que sea una experiencia inolvidable. Solo necesitamos unas gafas, un tubo y unas aletas para sumergirnos en un mundo submarino fascinante, observando peces de colores y formaciones rocosas.
Para los más aventureros, el buceo es otra opción excelente. Hay centros de buceo en Altea y en el cercano puerto de Campomanes que organizan excursiones a puntos de interés cercanos a la cala, donde la vida marina es aún más diversa. El kayak y el paddle surf son también muy populares, permitiéndonos explorar la costa desde una perspectiva diferente, remando tranquilamente sobre las aguas cristalinas y descubriendo pequeñas cuevas o calas vecinas. Y, por supuesto, la actividad por excelencia es simplemente nadar en sus refrescantes aguas o relajarse bajo el sol, disfrutando del sonido de las olas rompiendo suavemente contra los guijarros. Es el lugar perfecto para leer un libro, meditar o simplemente no hacer nada.
Para familias con niños
Cuando pensamos en la Playa de la Solsida como destino familiar, debemos considerar algunas particularidades. Si bien sus aguas tranquilas y cristalinas son ideales para el baño, el lecho de guijarros puede ser un factor a considerar si vamos con niños muy pequeños. Para ellos, la arena fina suele ser más cómoda para jugar y construir castillos. Sin embargo, con la preparación adecuada, la Solsida puede ser una experiencia fantástica para toda la familia.
Nuestra recomendación es que los niños, especialmente los más pequeños, utilicen escarpines o sandalias de agua para proteger sus pies de las piedras. Para los niños un poco mayores, la cala es un paraíso. La oportunidad de hacer snorkel y descubrir la vida marina es algo que les fascinará y les mantendrá entretenidos durante horas. Pueden explorar las rocas, buscar conchas diferentes y maravillarse con la transparencia del agua. Si los niños ya saben nadar, las aguas tranquilas y la supervisión de los socorristas en verano hacen que sea un lugar seguro para disfrutar del mar. Además, el ambiente más tranquilo de la cala permite un mayor control y una sensación de seguridad que no siempre se encuentra en playas más masificadas.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Playa de la Solsida en Altea nos brinda la oportunidad de explorar una región rica en cultura, naturaleza y ocio. Aquí os dejamos algunas de nuestras sugerencias:
Altea Pueblo
- Casco Antiguo: No podemos dejar de visitar el icónico casco antiguo de Altea, con sus casas encaladas, calles empedradas y la famosa cúpula azul de la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo. Es perfecto para pasear, cenar en sus restaurantes con encanto y disfrutar de las vistas desde sus miradores.
- Paseo Marítimo: Un agradable paseo junto al mar, con tiendas, restaurantes y un ambiente relajado.
Naturaleza y Aventura
- Parque Natural de Sierra Helada: A poca distancia, este parque ofrece rutas de senderismo con vistas espectaculares de la costa y los acantilados. Ideal para los amantes de la naturaleza y el trekking.
- Fuentes del Algar: A unos 30-40 minutos en coche, estas cascadas y piscinas naturales son un oasis de agua dulce, perfecto para un día de excursión y un refrescante baño en plena naturaleza.
- Peñón de Ifach (Calpe): A unos 20 minutos, podemos ascender a este impresionante peñón para disfrutar de vistas panorámicas de la costa y observar aves marinas.
Ocio y Familia
- Benidorm: A solo 15-20 minutos, encontramos una amplia oferta de ocio, incluyendo parques temáticos como Terra Mítica, parques acuáticos como Aqualandia y Mundomar, y una animada vida nocturna.
- Mercadillos: Explorar los mercados locales de Altea o otros pueblos cercanos es una excelente manera de conocer la artesanía y los productos típicos de la región.
Qué hacer cuando llueve
Aunque el sol suele ser el protagonista en Alicante, siempre puede haber un día gris. Pero no os preocupéis, la zona ofrece muchas alternativas para disfrutar incluso con lluvia:
- Museo del Mar y el Puerto de Altea: Un pequeño museo que nos acerca a la historia marítima de la localidad.
- Galerías de Arte de Altea: El casco antiguo de Altea es conocido por sus numerosas galerías de arte y talleres de artesanos, perfectos para una tarde de exploración cultural.
- Compras en centros comerciales: El centro comercial 'Portal de la Marina' en Ondara (a unos 30 minutos) o los centros comerciales de Benidorm ofrecen una amplia variedad de tiendas, cines y zonas de restauración para pasar el día.
- Visitas a bodegas: La provincia de Alicante es conocida por sus vinos. Podemos organizar una visita a alguna bodega cercana para conocer el proceso de elaboración y realizar una cata.
- Relajación en un spa: Muchos hoteles en Altea y sus alrededores cuentan con instalaciones de spa donde podemos relajarnos y mimarnos un poco.
Hoteles recomendados
Altea y sus alrededores ofrecen una variada oferta de alojamiento que se adapta a todos los gustos y presupuestos. Si buscamos estar cerca de la Playa de la Solsida y disfrutar de un ambiente más exclusivo, la zona del puerto deportivo de Campomanes y las urbanizaciones circundantes ofrecen villas de lujo y apartamentos con vistas al mar. Para una experiencia más auténtica y con encanto, nosotros os recomendamos alojaros en el casco antiguo de Altea, donde encontraréis:
- Hoteles boutique: Pequeños establecimientos con personalidad, muchos de ellos ubicados en edificios históricos y con un servicio muy cuidado. Son ideales para parejas o para quienes buscan una estancia romántica.
- Apartamentos turísticos: Una excelente opción para familias o grupos de amigos, que nos brindan la libertad de tener nuestra propia cocina y más espacio. Hay opciones con vistas al mar o en el corazón del pueblo.
- Hoteles de playa: A lo largo del paseo marítimo de Altea, encontraréis hoteles de diferentes categorías que ofrecen acceso directo a la playa y una amplia gama de servicios, incluyendo piscinas, restaurantes y actividades. Algunos ejemplos son el Hotel SH Villa Gadea o el Hotel Cap Negret, aunque estos están más alejados de Solsida y más cerca del centro de Altea.
Gastronomía de la zona
La gastronomía en Altea y la Costa Blanca es un festín para los sentidos, donde el mar y la huerta se fusionan para crear platos deliciosos. Nosotros, al visitar la Playa de la Solsida, siempre aprovechamos para deleitarnos con la cocina local:
Platos Típicos que no podemos perdernos:
- Arroces: Alicante es la cuna del arroz. No podemos irnos sin probar una buena paella, el famoso arroz a banda (arroz del pescado), el arroz negro o un arroz con bogavante. Cada grano cuenta una historia de mar y tradición.
- Pescado y marisco fresco: Dada la proximidad al mar, el pescado y el marisco son protagonistas. Pescados a la sal, a la plancha o en suquet (guiso de pescado) son una delicia. Las gambas rojas de Dénia, aunque algo más al norte, son muy apreciadas.
- Fideuà: Similar a la paella, pero elaborada con fideos en lugar de arroz. Es un plato contundente y sabroso, a menudo con marisco.
- Coca de Altea: Una especie de pizza local con diferentes ingredientes, como verduras (escalivada), atún o sardinas.
- Postres: Los dulces de almendra, como el turrón (especialmente el de Jijona y Alicante, aunque este es más típico de Navidad) y los helados artesanales, son el broche de oro perfecto para cualquier comida.
Restaurantes recomendados en Altea:
- Restaurantes en el Casco Antiguo: Muchos ofrecen terrazas con vistas espectaculares y cocina mediterránea de calidad. Buscad lugares como 'La Costera' o 'Stromboli'.
- Restaurantes en el Puerto y Paseo Marítimo: Ideales para disfrutar de arroces y pescado fresco con el sonido del mar de fondo. 'Club Náutico de Altea' o 'Restaurante El Pescador' son buenas opciones.
- Chiringuitos de playa: Para una comida más informal y cerca del agua, el chiringuito de la propia Solsida (en temporada) o los cercanos en el puerto de Campomanes son perfectos.
Fiestas locales
Altea es un municipio con una rica tradición festiva que refleja su cultura y sus costumbres. Si nuestra visita coincide con alguna de estas celebraciones, tendremos la oportunidad de vivir la esencia de la localidad más allá de sus playas. Algunas de las fiestas más destacadas son:
- Moros y Cristianos (último fin de semana de septiembre): Sin duda, la fiesta más espectacular y arraigada. Durante varios días, las calles de Altea se llenan de color, música, desfiles impresionantes con trajes suntuosos y representaciones históricas. Es una explosión de alegría y tradición que conmemora la reconquista.
- San Lorenzo (alrededor del 10 de agosto): Las fiestas de San Lorenzo, en el barrio del mismo nombre, son más íntimas y tradicionales, con verbenas, procesiones y actividades populares. Coinciden con la famosa 'Noche de las estrellas fugaces', lo que añade un toque mágico.
- Sant Antoni (enero): Una fiesta de invierno con hogueras, bendición de animales y actividades populares, que nos muestra el lado más rural y auténtico de Altea.
- Virgen del Consuelo (septiembre): Las fiestas patronales de Altea, con actos religiosos, música, bailes y fuegos artificiales, centradas en la patrona de la localidad.
Hospital cercano
La seguridad y la tranquilidad son primordiales cuando viajamos, y saber dónde acudir en caso de emergencia nos da mucha paz. Aunque esperamos no necesitarlo, es bueno saber que la zona de Altea cuenta con servicios médicos cercanos y eficientes. El centro de salud más inmediato a la Playa de la Solsida es el Centro de Salud de Altea, ubicado en el propio municipio de Altea. Allí podemos recibir atención primaria para cualquier incidencia menor o urgencia.
Para casos que requieran una atención hospitalaria más especializada, los hospitales de referencia en la zona son:
- Hospital Universitario Marina Baixa (Villajoyosa): Se encuentra a unos 15-20 kilómetros de Altea, lo que supone un trayecto de aproximadamente 20-25 minutos en coche. Es un hospital público con una amplia gama de especialidades y servicios de urgencias 24 horas.
- Hospital de Dénia - Marina Salud: Aunque está un poco más lejos, al norte (a unos 35-40 km), es otro hospital de referencia en la provincia de Alicante con excelentes instalaciones. El tiempo de viaje sería de unos 30-40 minutos.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado la Playa de la Solsida en numerosas ocasiones, podemos decir con total honestidad que es uno de esos lugares que nos dejan una huella imborrable. Para nosotros, es el epítome de la tranquilidad y la belleza natural. No es una playa para quienes buscan la masificación o una infinidad de servicios, sino para aquellos que valoran la conexión con el mar en su estado más puro. Nos encanta el sonido de las olas arrastrando los guijarros en la orilla, una melodía relajante que nos invita a desconectar por completo.
La claridad de sus aguas es, sin duda, su mayor atractivo. Sumergirnos con unas gafas de snorkel y descubrir el vibrante mundo submarino es una experiencia que siempre nos sorprende, sin necesidad de ir muy lejos de la orilla. Es el lugar ideal para leer un buen libro bajo el sol, nadar sin prisas o simplemente contemplar el horizonte. Aunque el acceso puede ser un poco más 'salvaje' y el suelo de piedras requiere un calzado adecuado, son pequeños 'sacrificios' que se ven ampliamente recompensados por la paz y la belleza que nos ofrece este rincón de Altea. Es una playa que nos recuerda la importancia de cuidar y respetar nuestros entornos naturales.
Conclusión
En resumen, la Playa de la Solsida en Altea, Alicante, es mucho más que una simple cala de guijarros. Es un refugio, un santuario de paz y belleza que nos invita a ralentizar el ritmo y a disfrutar de los pequeños grandes placeres de la vida. Sus aguas cristalinas, su ambiente sereno y su entorno natural la convierten en un destino imprescindible para quienes buscan una experiencia mediterránea auténtica y relajante. Ya sea para practicar snorkel, nadar en sus transparentes aguas o simplemente tumbarse al sol y olvidarse del mundo, la Solsida nos espera con los brazos abiertos.
Nosotros la recomendamos encarecidamente a todos aquellos que buscan escapar de lo convencional y sumergirse en un paraíso natural. Preparaos para dejaros seducir por su encanto singular y para llevaros a casa recuerdos imborrables de un rincón de la Costa Blanca que, estamos seguros, os conquistará tanto como a nosotros. ¡No dudéis en incluir la Playa de la Solsida en vuestra próxima aventura por las playas de Alicante!