Playa de la Olla es un tranquilo paraíso de guijarros en Altea, conocido por sus aguas cristalinas y la icónica vista de L'Illeta. Ideal para quienes buscan relax y la belleza natural del Mediterráneo.
Pregunta a la IA sobre esta playa
Respuestas instantaneas sobre Playa de la Olla
🏰 ¿Sabías que...?
La arena mojada es perfecta para castillos porque el agua crea tensión superficial entre los granos.
Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Si hay un rincón en la Costa Blanca que encarna la esencia del Mediterráneo más auténtico, ese es sin duda la Playa de la Olla en Altea, Alicante. No es una playa cualquiera; es un lienzo natural donde los tonos azules del mar se funden con el blanco y gris de sus característicos guijarros, ofreciéndonos una experiencia diferente, lejos de las masificaciones de arena fina que a menudo buscamos. Para nosotros, visitar la Playa de la Olla es sumergirnos en un oasis de calma, una invitación a desconectar y a disfrutar de la belleza pausada que solo el Mediterráneo sabe regalar.
Ubicada en el encantador municipio de Altea, esta playa se distingue no solo por su composición de canto rodado, que le confiere una transparencia del agua asombrosa, sino también por sus vistas privilegiadas. Desde su orilla, podemos contemplar la silueta de L'Illeta de la Olla, un pequeño islote que añade un toque pintoresco al paisaje y que esconde una rica vida marina. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, donde el sonido de las olas arrastrando las piedras se convierte en una melodía relajante y donde cada atardecer es un espectáculo digno de admirar. Nos encanta su ambiente familiar y la sensación de paz que nos envuelve desde el primer momento.
Cómo llegar a Playa de la Olla
Llegar a la Playa de la Olla es relativamente sencillo, y las opciones varían según nuestro medio de transporte y punto de partida. Nosotros siempre recomendamos planificar un poco la ruta para asegurar una llegada cómoda y sin estrés.
En coche
La forma más habitual y cómoda de acceder a la Playa de la Olla es en coche. Desde Altea, podemos tomar la N-332 en dirección a Calpe y encontraremos desvíos bien señalizados hacia la playa. Hay varias zonas de parking cercanas, algunas gratuitas y otras de pago, especialmente durante la temporada alta. Es importante llegar temprano en verano si queremos asegurar un buen sitio, ya que la afluencia de visitantes aumenta considerablemente. El acceso es bastante directo y las carreteras están en buen estado.
En transporte público
Si preferimos no usar el coche, existen opciones de transporte público. Hay líneas de autobús que conectan Altea con las zonas cercanas a la Playa de la Olla. Aunque las paradas no siempre están justo en la orilla, suelen dejarnos a una distancia caminable. Es aconsejable consultar los horarios y rutas actualizados de la empresa de autobuses local, ya que pueden variar según la temporada. Para aquellos que vienen de municipios cercanos como Calpe o Benidorm, también hay conexiones que nos permiten llegar a Altea y, desde allí, enlazar con la playa.
A pie o en bicicleta
Para los más activos, la Playa de la Olla es accesible a pie o en bicicleta desde el centro de Altea a través de un agradable paseo marítimo o caminos secundarios. Es una opción fantástica para disfrutar del paisaje costero y hacer algo de ejercicio. El recorrido es relativamente llano y nos ofrece unas vistas maravillosas de la costa, ideal para un paseo matutino o al atardecer.
La arena y el agua
Aquí es donde la Playa de la Olla se desmarca de la mayoría de las playas de Alicante. Olvidémonos de la arena fina y dorada; lo que encontramos aquí son guijarros, cantos rodados de diversos tamaños que cubren toda la extensión de la orilla. Al principio, caminar sobre ellos puede resultar un poco inusual, pero pronto nos acostumbramos y hasta lo encontramos agradable, casi como un masaje natural para los pies. Nosotros siempre recomendamos llevar escarpines o sandalias de agua para mayor comodidad, especialmente para los niños o si planeamos pasar mucho tiempo dentro y fuera del agua.
La presencia de estos guijarros es precisamente lo que confiere al agua una transparencia excepcional. Sin partículas de arena en suspensión, las aguas de la Playa de la Olla son de un azul turquesa impresionante, tan claras que podemos ver el fondo con facilidad, incluso a varios metros de profundidad. Esto la convierte en un lugar idóneo para el snorkel y la observación de la vida marina, ya que el fondo rocoso y las pequeñas praderas de posidonia albergan una diversidad de peces y otras criaturas marinas. Nos encanta sumergirnos y descubrir ese mundo submarino.
Las aguas son generalmente tranquilas, protegidas por la bahía y el pequeño islote de L'Illeta, lo que las hace muy seguras para el baño, incluso para los más pequeños. La entrada al mar es suave y progresiva, aunque el cambio de guijarros a un fondo más arenoso o rocoso puede ser abrupto en algunas zonas. La temperatura del agua es agradable durante los meses de verano, y refrescante en primavera y otoño, invitándonos siempre a un chapuzón. La combinación de guijarros, aguas cristalinas y la tranquilidad del entorno crea una atmósfera única que nos hace volver una y otra vez a esta joya de la Costa Blanca.
Servicios e instalaciones
La Playa de la Olla no es solo un lugar hermoso, sino también una playa bien equipada que piensa en nuestra comodidad y seguridad. Durante su extensión, encontramos una serie de servicios e instalaciones que hacen nuestra estancia mucho más agradable.
Para nuestra comodidad
- Duchas y Lavapiés: Después de un refrescante baño, siempre es un alivio poder quitarnos la sal y la arena –o en este caso, los guijarros– de los pies. La playa cuenta con duchas y lavapiés distribuidos estratégicamente.
- Baños/WC: Para nuestra higiene personal, disponemos de aseos públicos, que suelen estar limpios y bien mantenidos, especialmente en temporada alta.
- Sombrillas y tumbonas: Si no queremos cargar con nuestro propio equipo, tenemos la opción de alquilar sombrillas y tumbonas. Es perfecto para esos días de relax total en los que solo queremos tumbarnos y disfrutar del sol y la brisa marina.
Gastronomía y ocio
- Chiringuitos y Restaurantes: Varios chiringuitos y restaurantes se extienden durante la playa, ofreciéndonos desde un refresco o un helado hasta una comida completa con vistas al mar. Aquí podemos degustar la deliciosa gastronomía local, con especialidades de pescado y arroces. Nos encanta la atmósfera relajada de estos lugares, perfectos para un almuerzo informal o una cena al atardecer.
- Alquiler de Equipos: Para los amantes de los deportes acuáticos, hay puntos de alquiler de equipos como kayaks, tablas de paddle surf y material de snorkel. Es una excelente manera de explorar la costa desde otra perspectiva o de llegar hasta L'Illeta de la Olla.
Seguridad y accesibilidad
- Socorristas: Durante la temporada alta, la playa cuenta con un servicio de socorrismo que vela por nuestra seguridad y la de nuestros seres queridos. Los puestos de socorro están bien señalizados y el personal es profesional y atento, lo que nos da una gran tranquilidad.
- Parking: Como ya mencionamos, hay zonas de parking cercanas, algunas gratuitas y otras de pago. Aunque no es un parking directamente en la arena, la distancia es corta y cómoda.
- Accesibilidad: Si bien la Playa de la Olla no cuenta con una accesibilidad total para personas con movilidad muy reducida debido a su suelo de guijarros, sí dispone de pasarelas de madera en algunos puntos que facilitan el acceso a la orilla. Siempre es recomendable consultar la información actualizada sobre servicios de accesibilidad específicos si los necesitamos.
Mejor época para visitar
La elección de la mejor época para visitar la Playa de la Olla depende mucho de lo que busquemos en nuestra escapada. Cada estación tiene su propio encanto, y nosotros hemos tenido experiencias maravillosas en diferentes momentos del año.
Primavera (Abril-Mayo)
Para nosotros, la primavera es una de las estaciones ideales. Las temperaturas son suaves y agradables, perfectas para pasear por la orilla, tomar el sol sin agobios y disfrutar de las primeras inmersiones del año. La afluencia de gente es menor que en verano, lo que nos permite gozar de una mayor tranquilidad y de la belleza del paisaje en su máximo esplendor. Es un momento fantástico para practicar deportes acuáticos sin las multitudes.
Verano (Junio-Agosto)
El verano es, como era de esperar, la temporada alta. Los días son largos y soleados, y la temperatura del agua es perfecta para el baño. La playa se llena de vida, con chiringuitos a pleno rendimiento y un ambiente más animado. Si buscamos la efervescencia veraniega, las actividades acuáticas y el bullicio propio de la temporada, el verano es nuestra elección. Sin embargo, hay que estar preparados para encontrar más gente y para que el parking sea más complicado. Nosotros, si vamos en verano, preferimos ir a primera hora de la mañana o a última de la tarde para evitar las horas pico.
Otoño (Septiembre-Octubre)
El otoño es otra de nuestras épocas favoritas. Las temperaturas siguen siendo muy agradables, el agua del mar aún conserva el calor del verano y las multitudes de turistas han disminuido considerablemente. Septiembre, en particular, es un mes maravilloso: disfrutamos de días soleados y cálidos, pero con una paz y una serenidad que nos invitan a un relax absoluto. Es ideal para quienes buscan una escapada tranquila, para leer un buen libro junto al mar o simplemente para disfrutar del silencio roto solo por el sonido de las olas. Además, los atardeceres de otoño sobre L'Illeta son espectaculares.
Invierno (Noviembre-Marzo)
Aunque no es la época para el baño, el invierno en la Playa de la Olla tiene su propio encanto. Los días suelen ser soleados y templados en comparación con otras regiones de Europa, lo que la convierte en un destino perfecto para pasear, meditar y disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. La playa está prácticamente desierta, ofreciéndonos una sensación de exclusividad. Es un momento excelente para fotógrafos o para aquellos que buscan un retiro de paz y tranquilidad.
En resumen, si buscamos tranquilidad y un clima suave, la primavera y el otoño son inmejorables. Si preferimos el calor y el ambiente veraniego, el verano nos espera. Y si solo queremos pasear y desconectar, el invierno nos ofrece una belleza serena.
Actividades y deportes
La Playa de la Olla, con sus aguas tranquilas y cristalinas, es un escenario perfecto para una variedad de actividades y deportes acuáticos y de ocio. Nosotros siempre encontramos algo que hacer para mantenernos activos o simplemente para disfrutar del entorno.
Deportes acuáticos
- Snorkel y buceo ligero: Gracias a la transparencia de sus aguas y a la presencia de fondos rocosos y praderas de posidonia, la Playa de la Olla es un lugar excepcional para el snorkel. Podemos explorar la vida marina que se esconde entre las rocas y alrededor de L'Illeta. No necesitamos ser expertos; con unas gafas, un tubo y unas aletas, la diversión está garantizada. Para los más aventureros, hay centros de buceo cercanos que organizan inmersiones en la zona.
- Paddle surf y kayak: Las aguas calmadas de la bahía son ideales para el paddle surf y el kayak. Podemos alquilar el equipo en la propia playa y remar tranquilamente, explorando la costa, acercándonos a L'Illeta o simplemente disfrutando de la perspectiva diferente que nos ofrece el mar. Es una actividad muy popular y apta para todas las edades.
- Vela y windsurf: Aunque no es su principal atractivo, en días de viento suave, algunos aficionados aprovechan la bahía para la vela ligera o el windsurf. Hay clubes náuticos en los alrededores que ofrecen cursos y alquiler de material.
Ocio y relax en la orilla
- Natación: Las tranquilas aguas de la Playa de la Olla son perfectas para nadar. Podemos disfrutar de largos baños sin preocuparnos por las corrientes fuertes o las olas. Es un lugar seguro y agradable para practicar la natación o simplemente refrescarnos.
- Paseos por la orilla: Caminar descalzos sobre los guijarros de la playa es una experiencia sensorial única. El sonido del mar arrastrando las piedras es relajante, y el paseo nos ofrece vistas espectaculares del Peñón de Ifach a lo lejos y del encantador skyline de Altea. Es ideal para un paseo matutino o para disfrutar del atardecer.
- Fotografía: Con L'Illeta, el Peñón de Ifach y el pueblo de Altea al fondo, la Playa de la Olla es un paraíso para los amantes de la fotografía. Cada rincón ofrece una postal, especialmente durante el amanecer o el atardecer, cuando los colores del cielo se reflejan en el mar y en las piedras.
- Picnics y relax: Muchos visitantes optan por llevar su propia comida y disfrutar de un picnic en la orilla. La tranquilidad del lugar invita a la lectura, a la meditación o simplemente a tumbarse bajo el sol y escuchar el murmullo del mar. Nosotros siempre llevamos algo para picar y disfrutamos de la comida al aire libre.
Para familias con niños
La Playa de la Olla es, ciertamente, una excelente elección para familias con niños. Nosotros, cuando viajamos con los pequeños, siempre buscamos lugares que combinen seguridad, diversión y comodidad, y esta playa cumple con creces todas esas expectativas. Es un destino que nos permite a los adultos relajarnos mientras los niños disfrutan de un entorno natural y seguro.
Seguridad en el agua
Una de las mayores ventajas de la Playa de la Olla para las familias es la calma de sus aguas. La bahía protege la playa de las grandes olas y las corrientes fuertes, creando una piscina natural ideal para que los niños de todas las edades puedan bañarse y jugar con tranquilidad. La entrada al mar es suave y progresiva, aunque el suelo de guijarros requiere que los más pequeños usen escarpines o cangrejeras para evitar molestias en los pies. Nosotros siempre nos sentimos seguros sabiendo que los niños pueden chapotear y nadar en un entorno tan apacible.
Diversión con los guijarros
Aunque no hay arena para hacer castillos, los guijarros ofrecen una alternativa de juego fascinante. Los niños disfrutan recogiendo las piedras, apilándolas, buscando las más bonitas o lanzándolas suavemente al agua. Es una forma diferente de interactuar con la playa y estimula su creatividad. Además, la transparencia del agua les permite ver los peces y el fondo, lo que para muchos es una auténtica aventura de descubrimiento.
Servicios adaptados
La presencia de servicios como las duchas, los baños/WC y los socorristas (en temporada alta) añade un plus de comodidad y seguridad para las familias. Saber que podemos refrescarnos, ir al baño o contar con ayuda en caso de emergencia nos permite disfrutar de la jornada playera con mayor tranquilidad. Los chiringuitos cercanos ofrecen opciones de comida y bebida que suelen gustar a los niños, desde helados hasta platos sencillos.
Actividades para todos
Para los niños más mayores o los adolescentes, el snorkel, el paddle surf o el kayak son actividades fantásticas. Alquilar estos equipos les permite explorar L'Illeta y la costa de una manera divertida y activa. Es una oportunidad para que los niños se conecten con la naturaleza y prueben nuevas experiencias bajo la supervisión de los adultos.
Entorno tranquilo
El ambiente general de la Playa de la Olla es relajado y familiar. No es una playa de fiestas o ruidos estridentes, lo que la hace perfecta para que los niños puedan descansar y jugar sin distracciones. Nosotros siempre valoramos encontrar un lugar donde toda la familia pueda disfrutar a su propio ritmo.
En resumen, la Playa de la Olla es un destino que recomendamos encarecidamente a las familias que buscan una experiencia de playa diferente, segura y enriquecedora en la Costa Blanca.
Qué hacer en los alrededores
Visitar la Playa de la Olla es solo el comienzo de una aventura en la hermosa comarca de la Marina Baixa. Los alrededores de Altea ofrecen una riqueza de paisajes, cultura y ocio que merece la pena explorar. Nosotros siempre aprovechamos para hacer alguna excursión y descubrir los tesoros de esta zona de Alicante.
El encanto de Altea
- Casco Antiguo de Altea: No podemos dejar de visitar el casco antiguo de Altea, conocido como el 'pueblo blanco' o la 'cúpula del Mediterráneo'. Sus calles empedradas, casas encaladas adornadas con buganvillas y geranios, y sus miradores con vistas panorámicas al mar son simplemente mágicos. La Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, con sus icónicas cúpulas azules y blancas, es el corazón del pueblo y un lugar de visita obligada. Nos encanta perdernos por sus callejuelas, llenas de galerías de arte, tiendas de artesanía y acogedores restaurantes.
- Paseo Marítimo: Un agradable paseo por el frente marítimo de Altea nos lleva desde la zona del puerto hasta el casco antiguo, ofreciendo vistas espectaculares y la oportunidad de disfrutar de un helado o un café.
Pueblos cercanos con encanto
- Calpe: A poca distancia en coche, encontramos Calpe, famoso por el imponente Peñón de Ifach, un parque natural que se alza majestuoso sobre el mar. Podemos subir al peñón (con reserva previa) para disfrutar de vistas increíbles, o simplemente pasear por su puerto pesquero y disfrutar de su gastronomía marinera. Sus playas de arena fina también son un contraste interesante con la Olla.
- Benidorm: Si buscamos un ambiente más vibrante y una amplia oferta de ocio, Benidorm está a solo unos 20 minutos. Con sus rascacielos, parques temáticos (Terra Mítica, Aqualandia, Mundomar) y una animada vida nocturna, ofrece una experiencia totalmente diferente. Nosotros a veces lo visitamos para un día de parques o para disfrutar de su famoso balcón del Mediterráneo.
- Guadalest: Hacia el interior, en las montañas, se encuentra Guadalest, uno de los pueblos más bonitos de España. Su castillo encaramado en una roca, su embalse de aguas turquesas y sus pequeños museos hacen de esta una excursión inolvidable. Las vistas desde el castillo son impresionantes y el ambiente medieval es cautivador.
Naturaleza y aventura
- Fuentes del Algar: Cerca de Guadalest, las Fuentes del Algar son un paraje natural con cascadas y piscinas naturales de agua fría y cristalina, perfectas para refrescarse en verano. Es una excursión muy popular y refrescante.
- Parque Natural de la Sierra Helada: Entre Altea y Benidorm, este parque natural ofrece rutas de senderismo con acantilados espectaculares y vistas panorámicas del Mediterráneo. Es ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo.
Qué hacer cuando llueve
Aunque la Costa Blanca es famosa por sus días soleados, a veces el tiempo nos juega una mala pasada y la lluvia hace acto de presencia. Pero no hay que preocuparse, incluso cuando llueve, Altea y sus alrededores nos ofrecen un abanico de actividades de interior que nos permiten seguir disfrutando de nuestra estancia. Nosotros siempre tenemos un plan B para estos días.
Cultura y arte en Altea
- Galerías de arte: El casco antiguo de Altea es un hervidero de artistas y artesanos. Sus calles están salpicadas de numerosas galerías de arte y talleres donde podemos refugiarnos de la lluvia mientras admiramos obras de pintura, escultura o cerámica. Es una oportunidad fantástica para encontrar una pieza única y apoyar el talento local.
- Museos locales: Aunque no son grandes museos, Altea cuenta con pequeños espacios interesantes. El Museo Naval nos acerca a la historia marítima de la zona, y el Museo Etnológico nos permite conocer las tradiciones y la forma de vida de la Altea de antaño. Son perfectos para una visita tranquila y educativa.
- Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo: La visita a la iglesia, con sus famosas cúpulas azules, es siempre una buena opción. Su interior es hermoso y ofrece un momento de recogimiento y admiración arquitectónica.
Ocio y compras
- Centros comerciales: Si nos apetece un día de compras o de ocio más moderno, podemos dirigirnos a los centros comerciales cercanos. El centro comercial La Marina en Finestrat (cerca de Benidorm) o el Portal de la Marina en Ondara (cerca de Dénia) ofrecen tiendas de marcas conocidas, cines, boleras y una amplia oferta de restaurantes bajo techo. Es una opción perfecta para pasar varias horas a resguardo de la lluvia.
- Mercados cubiertos: Algunos mercados locales, aunque no todos, pueden tener zonas cubiertas donde podemos pasear y descubrir productos locales, artesanía y gastronomía. Siempre es bueno preguntar si hay algún mercado cubierto activo en el día de lluvia.
Relax y gastronomía
- Experiencias gastronómicas: Un día de lluvia es la excusa perfecta para disfrutar de una larga comida o cena en uno de los muchos restaurantes de Altea. Desde la cocina tradicional mediterránea hasta opciones más vanguardistas, la oferta es variada. Podemos saborear un buen arroz, un pescado fresco o simplemente disfrutar de unas tapas con un buen vino. Es una forma deliciosa de pasar el tiempo mientras esperamos que escampe.
- Spas y centros de bienestar: Si buscamos una experiencia de relax total, podemos optar por visitar alguno de los spas o centros de bienestar que se encuentran en hoteles o establecimientos especializados en la zona. Un masaje o un circuito termal son la mejor manera de olvidarse del mal tiempo y recargar energías.
Hoteles recomendados
La elección del alojamiento es clave para unas vacaciones perfectas, y en los alrededores de la Playa de la Olla y en Altea, encontramos una variada oferta que se adapta a todos los gustos y presupuestos. Nosotros siempre buscamos opciones que combinen comodidad, buena ubicación y un ambiente agradable.
Hoteles boutique y con encanto
- En el Casco Antiguo de Altea: Para quienes buscan una experiencia más auténtica y romántica, los pequeños hoteles boutique del casco antiguo son una joya. Suelen ser edificios históricos rehabilitados con mucho gusto, ofreciendo habitaciones con encanto, vistas espectaculares y un trato personalizado. Son perfectos para parejas o para quienes valoran la tranquilidad y la belleza arquitectónica. Nos encanta la idea de despertar y salir directamente a las calles empedradas.
- Cerca del mar: Algunos hoteles más pequeños se ubican cerca de la costa, ofreciendo la comodidad de tener la playa a pocos pasos. Son ideales para disfrutar del mar y de los paseos marítimos.
Apartamentos y villas turísticas
- Para familias y grupos: Si viajamos en familia o con un grupo de amigos, los apartamentos turísticos y las villas son una opción fantástica. Nos ofrecen más espacio, la posibilidad de cocinar nuestras propias comidas y, a menudo, acceso a piscina privada o comunitaria. Hay muchas opciones disponibles en los alrededores de la Playa de la Olla, algunas con vistas al mar y otras más hacia el interior, en zonas residenciales tranquilas. Esta es nuestra elección preferida cuando viajamos con los niños, ya que nos da mucha flexibilidad.
Hoteles de mayor tamaño y resorts
- Con todos los servicios: En las afueras de Altea, y especialmente en las zonas limítrofes con Benidorm o Calpe, encontramos hoteles de mayor tamaño y resorts que ofrecen una amplia gama de servicios: piscinas, animación, spa, restaurantes buffet, etc. Son ideales para quienes buscan tenerlo todo a mano y no preocuparse por nada. Algunos de ellos ofrecen régimen de todo incluido.
Campings y alojamientos económicos
- Para los amantes de la naturaleza: Para los más aventureros o aquellos con un presupuesto más ajustado, existen varios campings en la zona que ofrecen parcelas para tiendas de campaña y caravanas, así como bungalows equipados. Es una forma fantástica de conectar con la naturaleza y disfrutar de un ambiente más informal. Algunos campings están muy bien equipados con piscinas y actividades.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de la zona es, sin duda, uno de los grandes atractivos de Altea y sus alrededores. La provincia de Alicante es un paraíso culinario, y aquí, a orillas del Mediterráneo, podemos disfrutar de sabores auténticos que nos deleitan el paladar. Nosotros, como buenos amantes de la buena mesa, siempre dedicamos tiempo a explorar la oferta local.
El rey de la mesa: el arroz
No podemos hablar de la cocina alicantina sin mencionar el arroz. Es el plato estrella, preparado de mil y una maneras, y en Altea lo bordan. Nos encantan especialmente:
- Arroz a banda: Un clásico marinero, donde el arroz se cocina con un sabroso caldo de pescado y se sirve por separado del pescado y el marisco que le han dado sabor. A menudo se acompaña con alioli.
- Arroz del senyoret: Similar al arroz a banda, pero con la particularidad de que todos los ingredientes (marisco, pescado) ya vienen pelados y troceados, listo para comer sin 'mancharse los dedos'. Es perfecto para disfrutar sin complicaciones.
- Paella: Por supuesto, la paella en sus diversas versiones (de marisco, mixta, de verduras) es un plato imprescindible. Cada restaurante tiene su toque, y siempre es un acierto.
- Arroz negro: Cocinado con tinta de calamar, que le da su característico color y un sabor intenso a mar. Delicioso y muy visual.
Pescados y mariscos frescos
Al estar en la costa, el pescado fresco y el marisco son protagonistas absolutos. La lonja de Altea y las de los pueblos vecinos surten diariamente a los restaurantes con productos de primera calidad. Podemos disfrutar de:
- Frituras de pescado: Boquerones, salmonetes, calamares... una delicia sencilla y sabrosa.
- Pescado a la plancha o al horno: Dorada, lubina, merluza... preparados de forma sencilla para realzar su sabor.
- Marisco: Gambas rojas de Dénia (si tenemos la suerte), langostinos, cigalas... una auténtica exquisitez.
Otros platos típicos
- Salazones: Mojama, hueva, bonito salado... son aperitivos tradicionales, intensos y deliciosos, que a menudo se sirven con almendras o aceite de oliva.
- Coca a la llumà: Una especie de pizza o focaccia fina con verduras y atún, muy popular en la zona.
- Olleta de blat: Un guiso contundente de invierno, con trigo, legumbres y carne, ideal para los días más frescos.
Dulces y bebidas
- Mistela: El vino dulce moscatel de la Marina Baixa es una bebida tradicional, perfecta para acompañar postres o como digestivo.
- Postres caseros: En los restaurantes, siempre encontramos opciones de postres caseros que ponen el broche de oro a la comida.
Restaurantes recomendados
En la Playa de la Olla y sus inmediaciones, los chiringuitos son una excelente opción para comer informalmente junto al mar. En el casco antiguo de Altea, encontraremos restaurantes con un ambiente más sofisticado y una oferta gastronómica más elaborada. Algunos nombres que suelen destacar son El Jardín de los Sentidos (más hacia el interior, pero con un encanto único), o los restaurantes del Paseo Marítimo de Altea, que ofrecen vistas espectaculares. Nosotros siempre preguntamos a los locales por sus recomendaciones; ¡nunca fallan!
Fiestas locales
La provincia de Alicante es famosa por su alegría y sus fiestas locales, y Altea no es una excepción. A lo largo del año, el municipio celebra diversas festividades que nos sumergen en sus tradiciones y nos permiten vivir la cultura local de una manera vibrante. Nosotros siempre intentamos coincidir con alguna de ellas, ya que son una experiencia inolvidable.
Moros y Cristianos (Septiembre)
Sin duda, la fiesta más espectacular y emblemática de Altea son las celebraciones de Moros y Cristianos, que tienen lugar el último fin de semana de septiembre en honor al Santísimo Cristo del Sagrario y San Blas. Durante varios días, el pueblo se transforma en un escenario de desfiles grandiosos, música, coloridos trajes y recreaciones históricas que rememoran las batallas entre moros y cristianos. Las 'Entradas' de las comparsas, con sus elaborados vestuarios y bandas de música, son impresionantes. Los castillos de fuegos artificiales y el ambiente festivo contagian a todos los visitantes. Es una explosión de cultura y tradición que no nos podemos perder.
San Lorenzo y el Castell de l'Olla (Agosto)
Una de las noches más mágicas y conocidas de Altea es la festividad de San Lorenzo, que se celebra en la bahía de la Playa de la Olla el sábado más cercano al 10 de agosto. El evento principal es el famoso 'Castell de l'Olla', un espectáculo pirotécnico marítimo único en el mundo. Miles de personas se congregan en la playa o en barcos en la bahía para admirar un impresionante castillo de fuegos artificiales que se lanza desde plataformas flotantes en el mar, creando reflejos de luz y color sobre el agua. Es una experiencia verdaderamente inolvidable y muy emocionante, que atrae a visitantes de todas partes. Nosotros hemos tenido la suerte de verlo y es algo que hay que vivir al menos una vez en la vida.
Fiestas Patronales de Altea (Septiembre)
Coincidiendo con los Moros y Cristianos, se celebran también las Fiestas Patronales de Altea en honor a San Blas y al Santísimo Cristo del Sagrario. Estas fiestas incluyen actos religiosos, procesiones, verbenas populares, conciertos y actividades para todas las edades. El ambiente festivo se extiende por todo el pueblo, invitándonos a participar en sus tradiciones y a disfrutar de la alegría de sus gentes.
Otras festividades
- Semana Santa: Con sus procesiones y actos religiosos, la Semana Santa de Altea es una celebración solemne y emotiva.
- Fiestas de San Juan (Junio): Como en muchas localidades costeras, la noche de San Juan se celebra con hogueras en la playa, música y la tradición de saltar las olas, marcando el inicio del verano.
Hospital cercano
Cuando viajamos, es fundamental saber que contamos con servicios sanitarios de calidad en caso de cualquier imprevisto. Afortunadamente, la zona de Altea y la Playa de la Olla está bien cubierta en este aspecto, ofreciéndonos tranquilidad y seguridad. Nosotros siempre valoramos la cercanía de un buen hospital o centro de salud.
Centro de Salud de Altea
Para atenciones médicas primarias o urgencias menores, el centro más cercano y accesible es el Centro de Salud de Altea. Se encuentra en el propio municipio de Altea, a una distancia aproximada de 5 a 7 kilómetros de la Playa de la Olla, lo que se traduce en unos 10-15 minutos en coche, dependiendo del tráfico. Ofrece servicios de medicina general, enfermería y urgencias 24 horas. Es el primer punto al que acudir ante cualquier necesidad médica que no sea una emergencia vital.
Hospital Marina Baixa de Villajoyosa
Para casos que requieran atención hospitalaria más especializada o urgencias de mayor gravedad, el hospital de referencia para la zona es el Hospital Marina Baixa, ubicado en Villajoyosa. Este hospital se encuentra a unos 20 kilómetros de la Playa de la Olla, lo que supone un trayecto de aproximadamente 25-30 minutos en coche. Es un hospital comarcal que cuenta con diversas especialidades médicas, quirófanos y servicios de urgencias completos. Es el centro al que se derivan los casos más complejos desde el Centro de Salud de Altea.
Hospital de Dénia (Marina Salud)
Aunque un poco más alejado, a unos 30-35 kilómetros (unos 35-45 minutos en coche), el Hospital de Dénia (Marina Salud) es otro centro hospitalario de referencia en la comarca de la Marina Alta, al norte de Altea. También ofrece una amplia gama de servicios y especialidades. Si bien el Hospital Marina Baixa es el más cercano y directo, es bueno saber que contamos con otra opción hospitalaria de calidad en la provincia de Alicante.
En caso de emergencia, siempre recomendamos llamar al 112 (número de emergencias europeo), donde nos orientarán sobre el mejor centro al que acudir y, si es necesario, enviarán una ambulancia. La seguridad de saber que estos recursos están a nuestra disposición nos permite disfrutar de la Playa de la Olla con total tranquilidad.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado innumerables playas en Alicante y durante toda la Costa Blanca, la Playa de la Olla ocupa un lugar muy especial en nuestros corazones. Es de esos lugares que, a primera vista, podrían no ser la típica postal de arena fina que muchos buscan, pero que, una vez que la conoces, te atrapa por su autenticidad y su encanto singular. Para nosotros, es mucho más que una simple playa; es una experiencia.
Lo que más nos cautiva de la Playa de la Olla es, sin duda, su tranquilidad y la claridad de sus aguas. Lejos del bullicio de otras playas más masificadas, aquí encontramos un remanso de paz donde el sonido de las olas arrastrando los guijarros se convierte en la banda sonora perfecta para la desconexión. La transparencia del mar es asombrosa, invitándonos a sumergirnos y a explorar su rica vida submarina con unas simples gafas de snorkel. Es un paraíso para los amantes de la naturaleza y de las actividades acuáticas más relajadas.
Valoramos enormemente su ambiente familiar. Es un lugar seguro para los niños, donde pueden jugar y chapotear sin grandes preocupaciones, y donde los adultos podemos relajarnos sabiendo que están en un entorno protegido. Los chiringuitos a pie de playa añaden un toque de comodidad y nos permiten disfrutar de la gastronomía local sin alejarnos del mar, con el privilegio de unas vistas inmejorables de L'Illeta y el Peñón de Ifach.
Es cierto que los guijarros pueden resultar un poco incómodos al principio, y siempre recomendamos llevar escarpines, pero este pequeño detalle se olvida rápidamente ante la belleza del entorno. De hecho, los guijarros son parte de su identidad y lo que le confiere esa transparencia tan especial al agua. Nos encanta la sensación de lo auténtico, de lo diferente.
La Playa de la Olla no es solo un destino de sol y playa; es un punto de partida para explorar el encanto de Altea, sus callejuelas blancas y su vibrante vida cultural. Es un lugar que nos invita a regresar, a disfrutar de sus atardeceres mágicos y a recargar energías en un entorno natural privilegiado.
Si buscáis una playa con personalidad, donde la paz y la belleza natural sean las protagonistas, lejos de la arena masificada y el ruido, la Playa de la Olla es, para nosotros, una elección inmejorable en la Costa Blanca. Es un trocito de paraíso que recomendamos con los ojos cerrados.
Conclusión
En resumen, la Playa de la Olla en Altea, Alicante, es mucho más que un simple tramo de costa; es un destino que nos ofrece una experiencia completa y memorable. Desde sus singulares guijarros que dan paso a unas aguas de una transparencia inigualable, hasta el ambiente sereno y familiar que la caracteriza, cada aspecto de esta playa invita a la relajación y al disfrute de la naturaleza en su estado más puro. Hemos explorado sus servicios, sus posibilidades de ocio y las maravillas que nos aguardan en sus alrededores, desde el encantador casco antiguo de Altea hasta los pintorescos pueblos de Guadalest o Calpe.
Para nosotros, la Playa de la Olla es el refugio perfecto para quienes buscan desconectar del ajetreo diario, sumergirse en la calma del Mediterráneo y contemplar paisajes que quitan el aliento. Es un lugar donde las familias encuentran seguridad y diversión, donde los amantes del snorkel descubren un mundo submarino fascinante y donde cada atardecer se convierte en un espectáculo de luz y color sobre el mar. Su combinación de belleza natural, servicios bien cuidados y un ambiente auténtico la convierte en una de las joyas de la Costa Blanca.
Así que, si estáis planificando vuestra próxima escapada a Alicante y buscáis una playa con carácter, que os ofrezca algo diferente a la arena tradicional, no dudéis en incluir la Playa de la Olla en vuestro itinerario. Calzad vuestros escarpines, preparad vuestras gafas de snorkel y venid a descubrir por vosotros mismos el encanto de este rincón mediterráneo. Estamos seguros de que, al igual que a nosotros, os cautivará y os dejará con ganas de volver una y otra vez a este pequeño paraíso de guijarros y aguas cristalinas.