Playa de las Alberquillas es un rincón virgen de aguas cristalinas y naturaleza salvaje, enclavada en el impresionante Parque Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Si existe un lugar en la costa malagueña que encarna la esencia de lo que significa 'escapar' y 'reconectar con la naturaleza', ese es, sin duda, la Playa de las Alberquillas. Ubicada en el idílico municipio de Nerja, esta joya de la costa de Málaga se presenta ante nosotros como un auténtico paraíso virgen, un santuario de paz y belleza que nos invita a dejar atrás el bullicio y sumergirnos en la serenidad de sus aguas y el esplendor de su entorno. Nosotros, como apasionados del turismo de playas, hemos recorrido innumerables calas y arenales, pero pocas nos han cautivado tanto como esta, por su singularidad y su ambiente inalterado.
La Playa de las Alberquillas no es una playa cualquiera. Forma parte del impresionante Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, un área protegida de incalculable valor ecológico que se extiende durante la costa, desde Nerja hasta Almuñécar. Este enclave natural nos garantiza un paisaje de acantilados majestuosos que se precipitan sobre el mar, una vegetación mediterránea autóctona que tapiza las laderas y, sobre todo, unas aguas transparentes que son un regalo para los sentidos y un imán para los amantes de la vida marina. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, donde el único sonido que rompe el silencio es el suave murmullo de las olas rompiendo en la orilla y el canto ocasional de las aves marinas que anidan en los acantilados. Es, en resumen, una experiencia que va más allá del simple baño de sol y mar, es una inmersión completa en la tranquilidad y la belleza natural.
Nosotros la consideramos una de esas playas de Nerja que hay que visitar al menos una vez en la vida si se busca una experiencia diferente. Es ideal para quienes anhelan una vivencia más auténtica, alejada de las masificaciones y el desarrollo turístico excesivo que a menudo caracteriza otras zonas de la costa. Aquí no encontraremos grandes complejos hoteleros, ruidosos chiringuitos con música a todo volumen ni una infraestructura desmesurada; y precisamente ahí reside gran parte de su encanto y su poder de atracción. Es una invitación a la aventura, a la exploración consciente y al disfrute de la naturaleza en su estado más puro y despojado. Prepárense para descubrir un rincón mágico donde la belleza natural se manifiesta en todo su esplendor y donde cada visita se convierte en un recuerdo imborrable de la esencia mediterránea.
Cómo llegar a Playa de las Alberquillas
Llegar a la Playa de las Alberquillas es parte de la aventura y, a la vez, el secreto de su conservación y de su ambiente tranquilo y poco masificado. Nosotros siempre decimos que las mejores playas suelen requerir un pequeño esfuerzo para ser alcanzadas, y esta, sin duda, no es la excepción. La playa se encuentra estratégicamente ubicada entre las localidades de Nerja y Maro, en dirección este, hacia la provincia de Granada, y está plenamente integrada dentro del ya mencionado Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo. Para acceder a ella, la opción más práctica y habitual es hacerlo en coche, aunque es fundamental estar atentos y bien informados.
Desde Nerja, el trayecto es relativamente sencillo. Debemos tomar la antigua carretera N-340 en dirección este, hacia Almuñécar. Pasaremos el desvío señalizado hacia Maro y continuaremos unos kilómetros más, adentrándonos en el corazón del paraje natural. Es importante saber que la entrada a la Playa de las Alberquillas no está señalizada con grandes carteles turísticos ni indicadores llamativos, lo que, de nuevo, contribuye a mantener su esencia de cala escondida. Nosotros recomendamos encarecidamente estar muy atentos a los pequeños indicadores de 'Playa' o, mejor aún, utilizar un sistema de navegación GPS para localizar el punto exacto. Hay una pequeña zona de aparcamiento improvisado, a menudo en el arcén de la carretera o en una explanada de tierra sin asfaltar, justo antes de un puente que cruza un arroyo seco. Es crucial aparcar con la máxima precaución y respeto por el entorno, evitando obstaculizar el paso a otros vehículos o, lo que es más importante, dañar la delicada vegetación autóctona que rodea la zona.
Una vez que hemos estacionado el coche, comienza la segunda y más pintoresca parte del trayecto: el descenso a pie hasta la playa. Desde la carretera, parte un sendero de tierra y piedra que serpentea de forma pronunciada por la ladera del acantilado. Este camino, aunque no es excesivamente largo (estimamos unos 10-15 minutos a paso tranquilo, dependiendo de la agilidad de cada uno), sí que tiene una pendiente considerable y puede ser irregular en algunos tramos, con piedras sueltas y desniveles. Nosotros aconsejamos encarecidamente llevar calzado cómodo y adecuado, como zapatillas de deporte o sandalias con buena sujeción, y evitar las chanclas o el calzado abierto si no queremos resbalar o tener alguna incomodidad. Es un descenso que, si bien puede parecer un poco exigente a la vuelta (la subida siempre es más dura y requiere más esfuerzo), nos regala unas vistas panorámicas espectaculares del Mediterráneo y de la propia cala que justifican, ciertamente, cada paso. La recompensa, al final del camino, es la visión de la cala abriéndose ante nosotros, un espectáculo visual que nos hace olvidar cualquier cansancio y nos sumerge de inmediato en un ambiente de paz y belleza.
Es fundamental recordar que, al tratarse de un entorno natural protegido, debemos ser extremadamente respetuosos con el medio ambiente en todo momento. Nosotros siempre llevamos con nosotros una bolsa específica para recoger nuestros propios residuos y, si es posible, algo de lo que encontremos por el camino que no sea natural. No hay papeleras ni contenedores en la playa, por lo que todo lo que subimos, debemos bajarlo de vuelta al coche. La conservación de este auténtico paraíso natural depende en gran medida de la responsabilidad y la conciencia ecológica de cada visitante. La relativa facilidad de acceso, en comparación con otras calas mucho más escondidas y de difícil llegada del mismo paraje, hace que sea una opción muy atractiva para quienes buscan esa combinación perfecta de belleza salvaje y una llegada relativamente sencilla, aunque con su punto de aventura y descubrimiento. Es una experiencia que, desde el momento en que iniciamos el descenso, nos prepara para la maravilla que nos espera.
La arena y el agua
Uno de los aspectos que más nos impresionan y cautivan de la Playa de las Alberquillas es, claramente, la singular combinación de su arena y la calidad excepcional de sus aguas. Aquellos que esperan encontrar aquí una extensión interminable de arena fina y dorada, como en algunas de las más conocidas playas de Málaga, se encontrarán con una experiencia diferente, más rústica, auténtica y, para nosotros, mucho más fascinante. Las Alberquillas nos ofrece un tipo de suelo mixto, compuesto principalmente por guijarros de tamaño medio y pequeñas piedras pulidas por el mar, mezcladas con algo de arena más gruesa. Nosotros siempre recomendamos llevar escarpines o calzado acuático para asegurar una mayor comodidad, especialmente si planean pasar mucho tiempo en el agua, caminar por la orilla o explorar las zonas rocosas. Esta composición particular le confiere un carácter muy distintivo, lejos de la homogeneidad de las playas más urbanizadas y con un encanto salvaje que nos fascina y nos invita a la exploración.
Pero si la composición de su orilla es única y atractiva, la calidad de su agua es, sencillamente, excepcional y digna de los mayores elogios. Las aguas de la Playa de las Alberquillas son famosas y reconocidas por su impresionante transparencia y por su tonalidad turquesa, casi caribeña en los días de sol radiante y cielo despejado. La visibilidad bajo el agua es asombrosa, permitiéndonos ver el fondo con una claridad sorprendente, lo que la convierte en un auténtico paraíso para los amantes del snorkel y el buceo. Nosotros hemos pasado horas y horas explorando sus ricos fondos marinos, que albergan una biodiversidad fascinante: desde pequeños bancos de peces de colores que nadan despreocupados, hasta anémonas vibrantes, estrellas de mar camufladas y, con un poco de suerte y observación, alguna pradera de posidonia oceánica, un indicador inequívoco de la excelente salud y pureza del ecosistema marino. La ausencia de grandes corrientes marinas y la protección natural que ofrecen los imponentes acantilados hacen que el mar suela estar en calma, lo que la hace ideal para un baño relajante, seguro y para la práctica de actividades acuáticas con total tranquilidad.
La temperatura del agua en los meses centrales del verano es muy agradable, invitando a largos y placenteros chapuzones que nos refrescan del calor del sol. Nosotros valoramos enormemente la sensación de frescura, limpieza y pureza que se experimenta al sumergirse en estas aguas cristalinas. Es un verdadero placer nadar en un entorno tan prístino y natural, donde la presencia humana es respetuosa y no altera la majestuosidad del paisaje submarino. La combinación de la orilla de guijarros y la claridad inmaculada del agua nos recuerda a menudo las idílicas calas griegas o croatas, aportando un toque exótico y mediterráneo a nuestra experiencia en esta maravillosa playa de Nerja. No hay nada como tumbarse en sus piedras, sentir el calor del sol acariciando la piel y, de vez en cuando, zambullirse en esas aguas cristalinas para refrescarse y maravillarse con la vida y los colores que se esconden bajo la superficie. Es un lugar que nos conecta directamente con la esencia del Mediterráneo más puro.
Servicios e instalaciones
Como ya hemos insinuado y es una de sus características más definitorias, la Playa de las Alberquillas se distingue precisamente por su carácter intrínsecamente natural y semi-virgen. Esta naturaleza implica una ausencia casi total de los servicios e instalaciones a los que estamos acostumbrados en las playas más urbanizadas. Y nosotros, sinceramente, creemos que es precisamente este rasgo lo que la hace tan especial, tan atractiva y tan valiosa para quienes buscan una experiencia auténtica y alejada de las comodidades y distracciones de las playas más comerciales. Aquí no encontrarán duchas, no hay baños públicos, no existen pasarelas de madera para facilitar el acceso a la orilla, ni socorristas de forma permanente vigilando a los bañistas. Es fundamental, por tanto, venir completamente preparado y ser autosuficiente durante la visita.
Nosotros siempre aconsejamos a quienes nos preguntan por esta playa que la clave para disfrutarla plenamente es la previsión y la planificación. Debemos llevar con nosotros absolutamente todo lo que podamos necesitar para pasar el día: agua abundante para hidratarse constantemente, algo de comida o snacks para reponer energías, protección solar de amplio espectro (crema, gorra, gafas de sol), toallas, y, como mencionamos anteriormente, escarpines o calzado acuático para proteger los pies de las piedras. La sombra natural en la playa es limitada, concentrada en algunas pequeñas zonas bajo los acantilados o la vegetación, por lo que una sombrilla de playa es casi imprescindible en los días soleados de verano para resguardarse del sol más intenso. Aunque la playa es relativamente pequeña en extensión, su orografía y la distribución de las piedras permiten encontrar un rincón tranquilo y con cierto espacio incluso en días de mayor afluencia, lo cual valoramos enormemente en una cala de estas características.
En cuanto a la oferta gastronómica, es importante recalcar que no hay chiringuitos fijos ni restaurantes en la propia playa. Sin embargo, en los meses de temporada alta (principalmente julio y agosto), es posible que nos encontremos con algún vendedor ambulante que ofrece bebidas frescas y helados, o, en ocasiones muy puntuales y de forma esporádica, con un pequeño chiringuito móvil que se instala temporalmente para ofrecer bebidas y algún snack ligero. Nosotros, no obstante, no contaríamos con ello como una opción segura para nuestras provisiones, sino más bien como una agradable y ocasional sorpresa si aparece. Por ello, lo más recomendable y seguro es llevar nuestra propia nevera portátil con todas las provisiones necesarias. La ausencia de estos servicios contribuye de manera significativa a mantener el ambiente relajado, natural y sereno de la cala, evitando los ruidos y las aglomeraciones que a menudo acompañan a las playas más equipadas y explotadas turísticamente.
El único 'servicio' que podemos considerar, aunque sea de manera informal, es el Parking al que nos referimos al hablar de cómo llegar. Se trata de una zona de aparcamiento en el arcén de la carretera o en una explanada de tierra sin vigilancia cerca del punto de acceso. No es un parking vigilado ni asfaltado, y su capacidad es limitada. Nosotros siempre recomendamos llegar muy temprano por la mañana, especialmente en temporada alta o fines de semana, para asegurar un buen sitio donde dejar el vehículo y evitar dar vueltas innecesarias. La ausencia de otros servicios, como el alquiler de sombrillas y tumbonas, nos invita a llevar nuestro propio equipo de playa, lo que refuerza esa sensación de autonomía, libertad y conexión con la naturaleza que tanto nos gusta de las playas de Málaga más vírgenes. La verdadera belleza de las Alberquillas reside en su simplicidad y en su capacidad para ofrecernos una experiencia de playa pura, sin artificios ni distracciones, donde la naturaleza es la única protagonista.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar la Playa de las Alberquillas es un factor crucial si queremos disfrutar de su encanto al máximo, evitando tanto las aglomeraciones de visitantes como las condiciones climáticas menos favorables. Nosotros, con nuestra experiencia de años recorriendo la costa de Málaga, hemos identificado que hay períodos ideales que permiten apreciar la tranquilidad y la belleza prístina de este paraje sin las prisas ni el calor excesivo. Generalmente, buscamos el equilibrio perfecto entre una temperatura del agua agradable para el baño y una menor afluencia de visitantes, lo que nos permite una experiencia más íntima y relajada.
Para nosotros, los meses de primavera (especialmente abril, mayo y principios de junio) y el final del verano y el otoño (septiembre y octubre) son, sin duda, los momentos más recomendables y gratificantes para visitar la Playa de las Alberquillas. Durante la primavera, la naturaleza que rodea la playa se encuentra en su máximo esplendor, con la vegetación luciendo un verde intenso y las flores silvestres aportando toques de color vibrantes al paisaje de acantilados. Las temperaturas del aire son suaves y muy agradables, perfectas para el senderismo por los alrededores y para disfrutar de los primeros baños de la temporada, cuando el agua empieza a templarse tras el invierno. La afluencia de público es significativamente menor que en pleno verano, lo que nos permite disfrutar de la cala con una paz casi absoluta, escuchando solo el sonido de las olas y la brisa marina.
El mes de septiembre es, sin duda, otro de nuestros favoritos para esta cala. Después del bullicio y la efervescencia de agosto, la Playa de las Alberquillas recupera gran parte de su serenidad y tranquilidad habitual. Las temperaturas del aire siguen siendo cálidas y agradables, ideales para un día de playa, y lo que es aún mejor, el mar ha acumulado el calor del verano, por lo que el agua está en su temperatura óptima y más placentera para el baño. Además, los días son aún largos y luminosos, invitando a pasar largas jornadas junto al mar sin prisas. Octubre también puede ser una excelente opción, especialmente si nuestro objetivo principal es la total tranquilidad y la soledad, aunque las horas de sol son algo más cortas y la temperatura del agua comienza a descender, siendo aún apta para los más valientes y para quienes no temen un agua más fresca.
Por el contrario, nosotros solemos evitar los meses de julio y agosto si nuestro objetivo principal es la tranquilidad y la desconexión. Durante estos meses, y aunque la Playa de las Alberquillas sigue siendo considerablemente menos concurrida que las playas urbanas de Nerja o Burriana, la afluencia de bañistas aumenta considerablemente, especialmente los fines de semana. El calor puede ser intenso, y la limitada zona de aparcamiento puede llenarse rápidamente, lo que complica el acceso y la experiencia general. Si no tienen otra opción que visitarla en pleno verano, nuestro consejo es llegar muy temprano por la mañana, incluso antes de las 9:00, o al final de la tarde, para capturar esos momentos de mayor calma y disfrutar de los espectaculares amaneceres o atardeceres que nos regala este rincón de la costa de Málaga. La elección de la época adecuada puede transformar por completo nuestra experiencia en esta maravillosa y especial cala.
Actividades y deportes
La Playa de las Alberquillas, con su entorno natural inmaculado y sus aguas cristalinas, es un escenario perfecto para una variedad de actividades que van mucho más allá del simple tomar el sol. Nosotros, como entusiastas del ocio activo en la naturaleza, encontramos en esta cala y sus alrededores un sinfín de posibilidades para conectar de manera profunda con el mar, la tierra y el impresionante paisaje. La clave para disfrutar de estas actividades es el respeto por el medio ambiente y la autosuficiencia, ya que, como hemos mencionado, no hay empresas de alquiler de equipos directamente en la playa.
La actividad estrella y más popular aquí es, sin duda, el snorkel. Como ya hemos destacado, la transparencia del agua y la riqueza de sus fondos marinos son verdaderamente excepcionales. Nosotros siempre llevamos nuestras gafas, tubo y aletas para sumergirnos y explorar la fascinante vida submarina. Podrán observar una gran variedad de peces de diversas especies y tamaños, pequeños crustáceos que se camuflan entre las rocas, anémonas vibrantes que se mecen con la corriente y, si tienen suerte y un ojo atento, incluso alguna morena o pulpo escondido entre las oquedades rocosas. Es una experiencia fascinante y educativa que nos permite adentrarnos en un mundo diferente y apreciar de cerca la rica biodiversidad del Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo. La cala es relativamente protegida de las corrientes marinas más fuertes, lo que la hace un lugar seguro y agradable para esta actividad, incluso para principiantes.
Para los más aventureros y aquellos que buscan una perspectiva diferente de la costa, el kayak y el paddle surf son opciones fantásticas. Aunque, como se ha dicho, no hay servicios de alquiler en la propia playa de las Alberquillas, muchos visitantes traen sus propias embarcaciones, ya sean hinchables o rígidas. Desde la Playa de las Alberquillas, podemos remar hacia el oeste, explorando las calas vecinas y más escondidas, como Cala del Cañuelo o Cala Barranco de Maro, y maravillarnos con los espectaculares acantilados que se alzan imponentes, las cascadas que caen directamente al mar (especialmente visibles en invierno o primavera después de lluvias) y las cuevas marinas escondidas que solo son accesibles desde el agua. Es una perspectiva única de la costa que nos permite descubrir rincones inaccesibles a pie y vivir una auténtica aventura. Nosotros hemos realizado varias rutas en kayak por esta zona y siempre nos quedamos maravillados con la belleza inalterada del paisaje costero.
Además de las actividades acuáticas, el entorno de la Playa de las Alberquillas es ideal para el senderismo y la fotografía de naturaleza. El propio camino de acceso a la playa ya nos ofrece unas vistas panorámicas impresionantes que invitan a detenerse y contemplar el horizonte, pero los senderos que recorren el Paraje Natural nos invitan a explorar aún más. Podemos caminar por los acantilados, descubriendo miradores naturales espectaculares y observando la flora y fauna local, incluyendo aves marinas. Para los amantes de la fotografía, cada rincón de esta playa de Nerja es una postal potencial: desde el contraste del azul intenso del mar con el verde de la vegetación mediterránea, hasta los atardeceres que tiñen el cielo de colores vibrantes y dramáticos, creando escenas inolvidables. Es un lugar que inspira y que nos invita a capturar su esencia con nuestra cámara. En resumen, las Alberquillas es mucho más que una playa para tomar el sol; es un centro de actividades al aire libre para los que buscan vivir la naturaleza intensamente y de forma activa.
Para familias con niños
Cuando pensamos en la Playa de las Alberquillas como destino familiar, nosotros tendemos a ser honestos y a ofrecer una perspectiva equilibrada, basada en nuestra experiencia. Si bien es cierto que la belleza natural de esta cala es innegable y podría parecer a primera vista un lugar idílico y seguro para los más pequeños, hay ciertos factores que las familias con niños pequeños deberían considerar cuidadosamente antes de planificar su visita. No es una playa con las comodidades típicas diseñadas para niños, como parques infantiles, zonas de juego específicas o animación, pero con la preparación adecuada y una actitud aventurera, puede ser una experiencia memorable, educativa y muy enriquecedora para toda la familia.
El principal desafío para las familias, especialmente aquellas con niños muy pequeños, es el acceso a la playa. El sendero de bajada y posterior subida desde la carretera hasta la orilla, aunque no es excesivamente largo, sí tiene una pendiente considerable y el terreno es irregular, con piedras sueltas y tierra. Nosotros no lo recomendaríamos en absoluto para carritos de bebé o para niños muy pequeños que aún no caminan con soltura o que se cansan fácilmente. Si van con bebés, la opción más práctica y segura sería llevarlos en una mochila portabebés, lo que permite a los adultos tener las manos libres y una mayor estabilidad. Para niños algo mayores, a partir de 5-6 años, puede ser una pequeña aventura y un desafío divertido, siempre y cuando estén acostumbrados a caminar por terrenos irregulares y lleven calzado adecuado y seguro, como zapatillas de deporte cerradas.
Una vez en la playa, el tipo de suelo es otro punto importante a considerar. La Playa de las Alberquillas tiene una orilla de guijarros y piedras de tamaño diverso, no de arena fina como la mayoría de las playas que los niños suelen frecuentar. Esto significa que los pequeños no podrán construir los tradicionales castillos de arena de la misma manera. Sin embargo, esta característica puede convertirse en una oportunidad para la creatividad: construir pequeñas torres con piedras, buscar conchas y piedras de formas curiosas, o simplemente disfrutar del tacto diferente y la textura variada del suelo. Nosotros siempre aconsejamos encarecidamente llevar escarpines o calzado acuático para los niños, ya que les protegerán los pies de las piedras y les permitirán moverse con mucha más libertad y seguridad tanto en la orilla como al entrar y salir del agua, haciendo la experiencia mucho más cómoda y agradable.
Las aguas cristalinas y generalmente tranquilas de la Playa de las Alberquillas son, sin embargo, una gran ventaja para los niños. La visibilidad bajo el agua es excelente para iniciarles en el fascinante mundo del snorkel, observando peces de colores y la vida marina en un entorno seguro y cautivador. Nosotros recomendamos llevar flotadores o chalecos salvavidas para los más pequeños, incluso si el mar suele estar en calma, para una mayor tranquilidad de los padres. La ausencia de chiringuitos ruidosos y de grandes aglomeraciones también puede ser un punto a favor, ya que permite a los niños jugar y explorar con más libertad en un ambiente relajado y natural, sin las distracciones y el bullicio de otras playas. Es crucial llevar abundante agua, snacks, un pequeño botiquín y protección solar, ya que, como hemos dicho, no hay servicios en la playa. En resumen, si la familia está preparada para una pequeña aventura, valora la conexión con la naturaleza por encima de las comodidades y busca una experiencia diferente, la Playa de las Alberquillas puede ser un destino familiar único y profundamente enriquecedor, una de esas playas de Málaga que les dejará recuerdos imborrables y les enseñará a apreciar la belleza de lo salvaje.
Qué hacer en los alrededores
Visitar la Playa de las Alberquillas es, sin duda, una experiencia maravillosa, pero es solo una parte de la riqueza que nos ofrece esta maravillosa región de la costa de Málaga. Nosotros siempre animamos encarecidamente a nuestros lectores a explorar los alrededores, ya que la zona está repleta de encantos que complementan a la perfección un día de playa. Desde pintorescos pueblos blancos con una historia fascinante hasta maravillas naturales y culturales, hay opciones para todos los gustos y edades, garantizando que su estancia sea completa y variada.
Nerja: El Balcón de Europa y las Cuevas
A pocos kilómetros de la Playa de las Alberquillas se encuentra Nerja, uno de los pueblos más emblemáticos y visitados de la Costa del Sol. Nosotros consideramos absolutamente imprescindible visitar el famoso Balcón de Europa, un impresionante mirador estratégicamente situado sobre un acantilado que nos regala vistas panorámicas espectaculares del Mediterráneo y de la costa circundante. Es un lugar ideal para un paseo relajante al atardecer, para disfrutar de un refrescante helado mientras contemplamos el mar, o simplemente para dejarse llevar por la brisa marina. El centro histórico de Nerja, con sus calles estrechas y empedradas, sus balcones adornados con flores de colores y su ambiente acogedor, invita a perderse y descubrir sus tiendas de artesanía, sus galerías de arte y sus encantadores cafés y bares de tapas.
Pero si hay un lugar que también destacamos y que es una visita obligada en Nerja, ese es, sin duda, las Cuevas de Nerja. Descubiertas en 1959, estas cuevas son un Monumento Natural y Bien de Interés Cultural, famosas a nivel mundial por sus impresionantes formaciones geológicas, como estalactitas y estalagmitas gigantes que crean paisajes subterráneos de ensueño, y por albergar algunas de las pinturas rupestres más antiguas del mundo. Es una visita fascinante y educativa para toda la familia, que nos transporta a millones de años atrás y nos revela la historia geológica y antropológica de la región. Nosotros hemos quedado maravillados en cada visita por la grandiosidad y la belleza de estas formaciones naturales.
Frigiliana: El pueblo blanco por excelencia
Muy cerca de Nerja, a tan solo unos 10 minutos en coche tierra adentro, se encuentra Frigiliana, un pueblo que ha sido galardonado y considerado en múltiples ocasiones como uno de los pueblos más bonitos de España. Nosotros lo recomendamos encarecidamente a todos nuestros lectores. Sus casas encaladas de un blanco deslumbrante, sus calles empedradas y empinadas, adornadas con macetas de geranios y buganvillas de colores vivos, crean un paisaje de postal que parece sacado de un cuento. Pasear por su Barrio Morisco, el más conservado de la provincia de Málaga, es como viajar en el tiempo a épocas pasadas. Podrán disfrutar de vistas espectaculares del Mediterráneo y la sierra, degustar la exquisita gastronomía local en sus encantadores restaurantes o simplemente perderse por sus intrincados rincones. Es un lugar ideal para una tarde de paseo tranquilo y para capturar fotografías memorables.
Maro y el Paraje Natural
Justo al lado de la Playa de las Alberquillas se encuentra el pequeño y tranquilo pueblo de Maro. Es un lugar con mucho encanto rural, donde se puede disfrutar de una comida casera y auténtica en alguno de sus bares tradicionales o simplemente pasear por sus calles tranquilas. Además, Maro es un punto de partida excelente para explorar a fondo el ya mencionado Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo. Nosotros sugerimos encarecidamente realizar alguna de las rutas de senderismo que recorren la costa, ofreciendo vistas espectaculares de calas escondidas y de la rica biodiversidad del parque, tanto terrestre como marina. También se pueden contratar excursiones guiadas en kayak o paddle surf desde la cercana playa de Burriana en Nerja o desde la propia Maro para explorar los acantilados, las cascadas y las cuevas marinas desde el mar, una experiencia inolvidable que ofrece una perspectiva totalmente diferente de la costa. En resumen, la zona de Nerja y sus alrededores es un destino completo y fascinante que combina a la perfección el sol y la playa con la cultura, la naturaleza y la exquisita gastronomía, haciendo de nuestra visita a la Playa de las Alberquillas una experiencia aún más rica y variada.
Qué hacer cuando llueve
Aunque la costa de Málaga es famosa y reconocida a nivel mundial por sus más de 300 días de sol al año, nosotros sabemos por experiencia que, de vez en cuando, la lluvia puede hacer acto de presencia y sorprender a los visitantes. Pero no hay motivo alguno para que un día nublado o lluvioso arruine nuestra escapada a la hermosa zona de Nerja. De hecho, la región ofrece una variedad de alternativas de interior que pueden ser igual de interesantes, enriquecedoras y divertidas que un día de playa. Nosotros siempre tenemos un 'plan B' bien pensado para estos días, y aquí les compartimos algunas ideas para aprovechar al máximo su tiempo, incluso bajo la lluvia.
Visitas culturales y museos
La opción más obvia y, a menudo, la más fascinante cuando el tiempo no acompaña, es sumergirse de lleno en la rica cultura e historia local. Las Cuevas de Nerja son, sin duda, la joya de la corona de la región y una actividad perfecta para un día lluvioso. Al ser un espacio completamente subterráneo, la lluvia no afecta en absoluto la visita, y la temperatura interior se mantiene constante y agradable. Es una oportunidad única para explorar tranquilamente sus impresionantes galerías, maravillarse con sus formaciones milenarias de estalactitas y estalagmitas y aprender sobre su fascinante historia y los descubrimientos arqueológicos que allí se han realizado. Nosotros siempre quedamos impresionados con la magnitud y la belleza natural de estas cuevas.
En el propio centro de Nerja, podemos visitar el Museo de Nerja, que ofrece una interesante y completa perspectiva sobre la historia, la arqueología y las tradiciones más arraigadas del municipio, incluyendo hallazgos importantes de las cuevas. Es un museo moderno, interactivo y bien presentado que nos permite aprender mucho más sobre la zona de una manera amena. También podemos aprovechar para visitar alguna de las iglesias locales, como la Iglesia de El Salvador, que ofrece un refugio tranquilo y una muestra de la arquitectura religiosa tradicional de la zona, ideal para un momento de reflexión.
Compras y gastronomía
Un día de lluvia es la excusa perfecta para dedicarse a las compras o a disfrutar con calma de la rica gastronomía local sin prisas ni agobios. En el centro de Nerja, encontrarán una variada oferta de tiendas de artesanía, boutiques con productos locales y comercios tradicionales donde podrán buscar recuerdos únicos, regalos o simplemente pasear bajo los soportales y protegerse de la lluvia. Si buscan algo más grande y con una oferta comercial más amplia, la ciudad de Málaga, a aproximadamente una hora en coche, ofrece grandes centros comerciales modernos como el Centro Comercial Larios Centro o Vialia, donde encontrarán una extensa oferta de tiendas de moda, cines, zonas de ocio y una gran variedad de restaurantes para todos los gustos.
Pero, ¿qué mejor manera de combatir el mal tiempo que con una buena comida o una cena memorable? Nosotros aprovechamos los días lluviosos para visitar esos restaurantes o bares que teníamos en nuestra lista y que, con buen tiempo, quizá hubiéramos postergado por ir a la playa. Es el momento ideal para degustar un buen 'pescaíto frito' recién hecho, un reconfortante plato de migas con todos sus avíos o un suculento guiso local en un ambiente cálido y acogedor. Muchos restaurantes de Nerja y Frigiliana ofrecen vistas espectaculares incluso en días nublados, lo que añade un encanto especial y romántico a la experiencia culinaria. No hay mal tiempo que no se cure con buena comida y buena compañía, y la costa de Málaga tiene mucho que ofrecer por ello, incluso sin el sol brillante. Es una oportunidad para explorar otra faceta de la región.
Hoteles recomendados
Al planificar nuestra visita a la Playa de las Alberquillas y la hermosa región de Nerja y sus alrededores, la elección del alojamiento es un factor clave para garantizar una experiencia completa, confortable y adaptada a nuestras preferencias. Nosotros hemos explorado diversas opciones durante los años y podemos ofrecerles algunas recomendaciones basadas en diferentes preferencias y presupuestos, siempre con el encanto y la esencia de la costa de Málaga como telón de fondo. La zona ofrece desde lujosos hoteles con todas las comodidades hasta acogedores apartamentos y encantadoras casas rurales, adaptándose a cualquier tipo de viajero.
En Nerja: Variedad y comodidad
Si buscan la comodidad de tener todos los servicios a mano, una buena oferta de restaurantes y tiendas, y un ambiente más animado y con más opciones de ocio nocturno, nosotros les recomendamos encarecidamente alojarse en el propio pueblo de Nerja. Aquí encontrarán una amplia gama de opciones para todos los gustos y bolsillos:
- Parador de Nerja: Para quienes buscan una experiencia de lujo, un servicio impecable y unas vistas inmejorables del Mediterráneo. Ubicado estratégicamente en un acantilado con acceso directo a la playa de Burriana mediante un ascensor panorámico, ofrece habitaciones elegantes, cuidados jardines tropicales y una piscina con vistas al mar que invitan a la relajación. Es una opción ideal si nuestro presupuesto lo permite y buscamos un capricho y una estancia de alta calidad.
- Hoteles Boutique en el centro: Existen numerosos hoteles con encanto y un diseño cuidado en el corazón de Nerja, como el Hotel Riu Mónica (solo para adultos, ideal para parejas) o el Hotel Balcón de Europa, que ofrecen una excelente ubicación para explorar el pueblo a pie, disfrutar de su ambiente diurno y nocturno, y acceder fácilmente a sus principales atracciones. Son ideales para parejas o pequeños grupos de amigos que valoran la centralidad y el ambiente.
- Apartamentos turísticos: Nerja cuenta con una gran y variada oferta de apartamentos para alquilar, perfectos para familias con niños o para estancias más largas. Nos permiten tener más espacio, mayor privacidad y la posibilidad de cocinar nuestras propias comidas, lo que puede ser un ahorro significativo y una comodidad extra para las familias. Zonas como la playa de Burriana o el mismo centro de Nerja son muy populares para este tipo de alojamiento.
En Maro: Tranquilidad rural
Si lo que buscan es una mayor cercanía a la naturaleza, un ambiente más tranquilo y una experiencia más auténtica y desconectada, nosotros les aconsejamos considerar alojarse en Maro, el pequeño y apacible pueblo adyacente a la Playa de las Alberquillas. Aquí la oferta es más reducida, pero muy especial y con un encanto particular:
- Casas rurales y pequeños hostales: Maro ofrece encantadoras casas rurales y pequeños hostales familiares, ideales para quienes buscan paz, tranquilidad y estar inmersos en el paisaje rural y natural. Es una excelente opción para los amantes del senderismo, la observación de aves y de la vida rural. Desde aquí, el acceso a la Playa de las Alberquillas es más directo y el ambiente general es de mayor serenidad y autenticidad, lejos del bullicio turístico.
En Frigiliana: Encanto y vistas
Para aquellos que valoran el encanto inigualable de un pueblo blanco andaluz, las vistas panorámicas espectaculares y un ambiente romántico y sofisticado, Frigiliana es una opción inmejorable. Aunque está a unos 15 minutos en coche de la costa, la experiencia de alojarse aquí es única y muy gratificante:
- Hoteles con encanto y casas rurales de lujo: Frigiliana cuenta con boutique hotels y casas rurales restauradas con mucho gusto y atención al detalle, que ofrecen una experiencia de alojamiento exclusiva, relajante y con un toque de sofisticación. Es perfecto para parejas que buscan una escapada romántica o para quienes desean combinar la belleza de la playa con la magia de un pueblo histórico y cultural. Nosotros hemos disfrutado de cenas espectaculares en Frigiliana con vistas a la costa y la sierra, una experiencia que recomendamos encarecidamente.
Gastronomía de la zona
La experiencia de viajar a la costa de Málaga, y en particular a la maravillosa zona de Nerja y sus alrededores, no estaría completa sin sumergirse de lleno en su rica y variada gastronomía. Nosotros, como buenos amantes de la buena mesa y exploradores culinarios, consideramos que la comida es una parte fundamental y esencial de cualquier viaje, y aquí, la oferta culinaria no decepciona en absoluto; de hecho, suele superar las expectativas. La cocina local se caracteriza por la frescura inigualable de sus productos del mar y de la huerta, con marcadas influencias andaluzas y mediterráneas que resultan en platos sencillos pero llenos de sabor, autenticidad y tradición. Prepárense para deleitar su paladar con una explosión de sabores.
Sabores del mar: El 'pescaíto' y los espetos
Estando en la costa, es obvio que el pescado y el marisco fresco son los grandes protagonistas de la mesa. Nosotros no podemos irnos de Nerja sin disfrutar de unos auténticos y deliciosos espetos de sardinas. Cocinadas a la brasa en barcas de arena en los chiringuitos de las playas de Nerja (como la popular playa de Burriana o El Playazo), son una delicia sencilla, sabrosa y profundamente arraigada en la tradición local que encarna el espíritu del verano malagueño. Se preparan con maestría, con el punto justo de cocción y se sirven recién hechos, con un toque de sal marina, y son el acompañamiento perfecto para un día de playa o una cena junto al mar.
Otro clásico indiscutible de la gastronomía malagueña es el 'pescaíto frito', una variada selección de pescado pequeño (boquerones, calamares, gambas, cazón en adobo, etc.) frito a la perfección, ligero, crujiente y dorado. Es un plato ideal para compartir y que nos permite probar un poco de todo el sabor del mar. También encontrarán pulpo a la brasa, gambas al pil-pil, conchas finas y otros mariscos frescos que son un verdadero manjar para el paladar. Nosotros siempre buscamos los chiringuitos y restaurantes más auténticos, donde la tradición se mantiene viva y los sabores son inigualables, garantizando una experiencia culinaria genuina.
Delicias de la huerta y la sierra
Pero la gastronomía de la comarca de la Axarquía no solo vive del mar. La fértil vega y la cercanía de la sierra nos ofrecen productos de la tierra de excelente calidad y con un sabor incomparable. Platos tan refrescantes y tradicionales como el ajoblanco, una sopa fría y cremosa de almendras, ajo, pan y aceite de oliva virgen extra, servida habitualmente con uvas o melón, son perfectos para combatir los días calurosos. El salmorejo o el gazpacho también son imprescindibles en verano. En los meses más fríos, las migas con chorizo, pimientos fritos y sardinas, son un plato contundente, tradicional y reconfortante que nos ayuda a entrar en calor y a sentir el sabor de la tierra.
La zona también es famosa por sus frutas tropicales, que crecen en abundancia gracias a su microclima subtropical, como el aguacate, el mango y la chirimoya. Nosotros siempre recomendamos probarlas frescas, en zumos naturales o incorporadas en deliciosos postres. No podemos olvidar tampoco el famoso vino moscatel de la Axarquía, un caldo dulce y aromático que es perfecto para acompañar postres o como aperitivo. Y para terminar, el imprescindible aceite de oliva virgen extra de la región, que es la base y el alma de casi toda la cocina local, aportando un sabor inconfundible a cada plato.
Restaurantes recomendados
En Nerja y Maro, encontrarán una gran y variada oferta de restaurantes para todos los gustos. Nosotros solemos buscar:
- Chiringuitos de playa: Para los auténticos espetos y el 'pescaíto' fresco. En la playa de Burriana hay varios muy populares y con un ambiente animado. Aunque no hay directamente en la Playa de las Alberquillas, están muy cerca y son de fácil acceso.
- Restaurantes tradicionales: Como El Pulguilla, conocido por su buen 'pescaíto', o Restaurante Ayo (famoso por su paella gigante y cocinada a leña en la playa de Burriana), donde se puede probar la cocina casera y auténtica. Aunque Ayo es más conocido por su paella, nosotros valoramos la autenticidad de su ambiente y su larga tradición.
- Restaurantes en Frigiliana: Ofrecen cocina andaluza con un toque más elaborado y, a menudo, con vistas espectaculares del pueblo y la costa. El Jardín o Salón de Actos son buenas opciones para una cena especial.
Fiestas locales
La visita a la región de Nerja y sus alrededores no solo se limita a la belleza de sus playas de Málaga o a su rica gastronomía; también nos ofrece la maravillosa oportunidad de sumergirnos de lleno en la cultura local a través de sus vibrantes fiestas y tradiciones. Nosotros siempre intentamos coincidir con alguna festividad, ya que es la mejor manera de sentir el pulso de un lugar, conocer a su gente y vivir experiencias auténticas y memorables. La gente de esta zona es muy acogedora, y celebra sus tradiciones con una alegría contagiosa y un fervor que se transmite a todos los que participan.
Fiestas en Nerja
Nerja es un municipio con un calendario festivo bastante completo y diverso, donde la tradición más arraigada y la diversión más contemporánea se dan la mano durante todo el año:
- Feria de Nerja (Octubre): Es la fiesta mayor y más importante del pueblo, dedicada a sus patrones, la Virgen de las Angustias y San Miguel Arcángel. Durante varios días, el pueblo se engalana con casetas, atracciones de feria, música flamenca, bailes tradicionales y un ambiente festivo ininterrumpido. Nosotros disfrutamos mucho del ambiente diurno en el centro histórico, con la gente bailando y cantando en las calles, y del recinto ferial por la noche, que se ilumina con luces y colores. Es una explosión de color, alegría y tradición que no deja indiferente a nadie y que muestra el carácter festivo de la gente de Nerja.
- Noche de San Juan (23 de junio): Aunque se celebra en toda España, en las playas de Nerja tiene un encanto especial y una magia particular. Miles de personas se congregan en las playas para encender hogueras, cenar al aire libre bajo las estrellas, pedir deseos y, según la tradición, saltar las llamas para purificarse y atraer la buena suerte. Es una noche mágica y mística que nosotros siempre recomendamos vivir si tienen la oportunidad de estar en la zona en esa fecha. El ambiente es único y muy especial.
- Romería de San Isidro (15 de mayo): Los nerjeños acompañan a su patrón, San Isidro Labrador, protector de los agricultores, en una colorida procesión que parte desde el pueblo hasta la Cueva de Nerja. Es un desfile de carrozas engalanadas con motivos agrícolas, cantes flamencos, bailes y un ambiente de hermandad y tradición. Es una festividad muy arraigada y visualmente muy atractiva, que muestra el orgullo de las raíces rurales del pueblo.
- Carnaval (Febrero/Marzo): Como en muchas localidades andaluzas, el carnaval de Nerja es una fiesta de disfraces, comparsas, chirigotas (agrupaciones musicales con letras humorísticas y críticas) y desfiles que llena las calles de humor, música y alegría. Es una oportunidad para ver el lado más divertido y desenfadado de los nerjeños.
Fiestas en Maro y Frigiliana
Los pueblos cercanos también tienen sus propias celebraciones que merecen la pena conocer y experimentar:
- Maro - Fiesta de San Antón (16 de enero): El pequeño y encantador pueblo de Maro, muy cerca de la Playa de las Alberquillas, celebra a su patrón con una procesión y la tradicional quema de los 'júas' (muñecos de trapo rellenos de serrín y petardos) en hogueras que iluminan la noche. Es una fiesta invernal con mucho encanto local y un ambiente muy particular que nos conecta con las tradiciones más antiguas.
- Frigiliana - Festival de las Tres Culturas (Finales de agosto): Este festival es, sin duda, una de las citas culturales más importantes y atractivas de toda la comarca de la Axarquía. Durante varios días, Frigiliana celebra su pasado de convivencia pacífica entre las culturas cristiana, árabe y judía con un programa muy completo que incluye conciertos de música de fusión, un mercado artesanal medieval, pasacalles, conferencias, talleres y degustaciones gastronómicas que mezclan los sabores de las tres culturas. Nosotros lo consideramos un evento único, muy enriquecedor y vibrante, que transforma el pueblo blanco en un crisol de culturas, sonidos y aromas.
Hospital cercano
Aunque nosotros siempre esperamos que nuestra visita a la Playa de las Alberquillas y a la hermosa zona de Nerja transcurra sin ningún incidente, es fundamental y una cuestión de responsabilidad estar informados sobre los servicios de salud disponibles en caso de cualquier emergencia o necesidad médica. La tranquilidad de saber dónde acudir y qué recursos tenemos a nuestra disposición es un valor añadido incalculable en cualquier viaje, permitiéndonos disfrutar con mayor seguridad.
Para atenciones médicas básicas, consultas de atención primaria o urgencias menores que no revistan gravedad, el centro más cercano y accesible desde la Playa de las Alberquillas sería el Centro de Salud de Nerja. Este centro se encuentra ubicado en el mismo municipio de Nerja, a una distancia aproximada de unos 10-15 minutos en coche desde la playa, dependiendo del tráfico y de la zona exacta de partida. Este centro de salud ofrece servicios de atención primaria y cuenta con un servicio de urgencias 24 horas, lo que nos da una gran tranquilidad para cualquier imprevisto de salud que pueda surgir durante nuestra estancia en las playas de Málaga.
Para casos que requieran una atención hospitalaria más especializada, intervenciones quirúrgicas de mayor envergadura o urgencias de mayor gravedad que necesiten la infraestructura de un hospital completo, el hospital de referencia para toda la comarca de la Axarquía es el Hospital Comarcal de la Axarquía. Este hospital está ubicado en Vélez-Málaga, una localidad más grande y central en la comarca. La distancia aproximada desde la Playa de las Alberquillas es de unos 25 a 30 kilómetros, lo que se traduce en un trayecto de aproximadamente 25-30 minutos en coche, dependiendo de las condiciones del tráfico. Es un hospital público con una amplia gama de especialidades médicas, servicios de diagnóstico y un servicio de urgencias completo y bien equipado para atender cualquier eventualidad.
Además de estos centros sanitarios, en la propia Nerja, existen varias farmacias repartidas estratégicamente por el centro del pueblo y en las zonas más turísticas, donde podremos adquirir medicamentos sin receta, consultar sobre dolencias menores o recibir asesoramiento farmacéutico. Es importante recordar que, en caso de una emergencia médica grave o vital, el número de teléfono universal y gratuito para llamar a los servicios de emergencia en España es el 112. Este número nos conectará de manera inmediata con la policía, los bomberos y los servicios sanitarios de emergencia, quienes coordinarán la respuesta más adecuada. Estar prevenido y tener esta información a mano nos permite disfrutar de la inmensa belleza y tranquilidad de la Playa de las Alberquillas con una mayor seguridad y paz mental, sabiendo que estamos cubiertos ante cualquier eventualidad.
Nuestra opinión personal
Después de haber recorrido, explorado y disfrutado de la Playa de las Alberquillas en múltiples ocasiones y en diferentes épocas del año, nosotros podemos afirmar con total convicción y ciertamente que es uno de esos lugares que se quedan grabados de forma indeleble en el alma y la memoria de quien la visita. Es, sin lugar a equívocos, una de las playas de Málaga que más valoramos y apreciamos por su autenticidad, su belleza inalterada y su asombrosa capacidad de transportarnos a un estado de paz profunda y desconexión total del mundo exterior. Para nosotros, no es simplemente un arenal más donde tomar el sol; es una experiencia completa, sensorial y espiritual que desafía la concepción tradicional de lo que debe ser una playa y nos invita a ir más allá.
Lo que más nos cautiva y nos enamora de las Alberquillas es, sin duda, su carácter intrínsecamente salvaje y virgen. En un mundo cada vez más urbanizado, ruidoso y saturado de estímulos y construcciones, encontrar un rincón donde la naturaleza se mantiene casi intacta, pura y sin artificios, es un verdadero privilegio y un regalo para los sentidos. La ausencia de grandes infraestructuras turísticas, lejos de ser un inconveniente o una carencia, se convierte en su mayor virtud y en el pilar de su encanto. Esta característica nos obliga a ser más conscientes de nuestro entorno, a preparar nuestra visita con antelación y a valorar cada detalle, desde el pequeño esfuerzo del camino de descenso hasta la pureza inmaculada de sus aguas y la majestuosidad imponente de sus acantilados. Es un recordatorio constante de que la verdadera belleza a menudo reside en la simplicidad, en lo inalterado y en la conexión con lo esencial.
Además, es una playa increíblemente fotogénica. Cada ángulo, cada momento del día, ofrece una imagen digna de postal, una instantánea que parece sacada de una revista de viajes. Los tonos turquesa y esmeralda del mar, el contraste de las piedras pulidas por el agua con la exuberante vegetación de los acantilados, y esos atardeceres que tiñen el cielo de colores imposibles, desde el naranja más intenso hasta el violeta más profundo... Es un paraíso para los amantes de la fotografía, y nosotros siempre nos llevamos cientos de imágenes y, sobre todo, sensaciones inolvidables. La tranquilidad y la serenidad que se respira en el ambiente, incluso en días de mayor afluencia (que nunca llegan a ser masivos como en otras playas más urbanas), la convierte en un refugio perfecto para el relax, para leer un buen libro sin interrupciones, meditar o simplemente escuchar el sonido rítmico de las olas rompiendo en la orilla, una auténtica banda sonora natural.
Es cierto que no es la playa más accesible para todas las personas, ni la que ofrece más servicios o comodidades, y precisamente ahí reside gran parte de su magia y su poder de atracción para un tipo de viajero. Para nosotros, la Playa de las Alberquillas es un tesoro natural que debe ser conservado y disfrutado con el máximo respeto y conciencia. Es una invitación a la aventura, a la introspección personal y al disfrute de la naturaleza en su máxima y más pura expresión. Si buscan una playa diferente, un lugar donde el tiempo se detenga y la belleza natural los envuelva por completo, no duden en visitar esta joya de la playa de Nerja. Nosotros la recomendamos con los ojos cerrados, con la única y sincera advertencia de ir preparados para su naturaleza salvaje y con el corazón abierto a la maravilla que les espera.
Conclusión
En resumen, la Playa de las Alberquillas en Nerja, Málaga, es mucho más que una simple playa; es un tesoro natural, una experiencia sensorial y una joya escondida que nosotros consideramos imprescindible para quienes buscan autenticidad, belleza salvaje y una profunda conexión con el entorno natural. Su ubicación privilegiada dentro del Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo le confiere un carácter único e inconfundible, alejado del bullicio y la masificación que a menudo encontramos en otras costas más explotadas turísticamente. Sus aguas cristalinas y de tonalidades turquesas invitan al snorkel y a largos baños, revelando un mundo submarino fascinante y lleno de vida, mientras que su orilla de guijarros y su paisaje de acantilados majestuosos nos regalan vistas espectaculares y un ambiente de paz inigualable.
Nosotros destacamos que, aunque carece de servicios convencionales y de las comodidades típicas de las playas urbanas, es precisamente esta ausencia lo que preserva su encanto prístino y fomenta una visita más consciente, respetuosa y autosuficiente. Es una playa que nos pide un pequeño esfuerzo para llegar, un descenso por un sendero que se convierte en parte de la aventura, pero que recompensa cada paso con una belleza sobrecogedora y una sensación de descubrimiento. Ya sea para disfrutar de un día de relax bajo el sol mediterráneo, explorar sus ricos fondos marinos con gafas y tubo, capturar su esencia con la cámara fotográfica o simplemente desconectar del estrés diario, la Playa de las Alberquillas ofrece un refugio perfecto y una experiencia inolvidable.
Para garantizar una visita placentera, no olviden llevar todo lo necesario para su día: desde agua abundante y comida hasta protección solar, toallas y, muy importante, escarpines para mayor comodidad en la orilla de piedras. Prepárense para ser cautivados por uno de los rincones más especiales y auténticos de las playas de Málaga, un lugar donde la naturaleza es la verdadera protagonista y el tiempo parece detenerse. Es una experiencia que les animamos a vivir.
Esperamos sinceramente que nuestra guía les inspire a descubrir este paraíso escondido y a sumergirse en su magia. Vuelvan a casa con la mochila llena de recuerdos imborrables y la certeza de haber encontrado un pedacito de Edén en la playa de Nerja. Pero, por favor, háganlo con el mismo respeto y amor por la naturaleza que nosotros sentimos por este lugar, para que futuras generaciones puedan seguir disfrutando de su prístina y deslumbrante belleza. ¡Les esperamos en las Alberquillas para que vivan su propia aventura!