La Playa de Matagorda es una extensa y tranquila franja de arena dorada ubicada en Tías, Lanzarote, ideal para el relax y paseos junto al mar. Ofrece aguas calmadas y un ambiente apacible, perfecta para familias y quienes buscan escapar del bullicio.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Lanzarote, la isla de los volcanes y los paisajes lunares, es un destino que nos atrapa desde el primer instante. Entre sus múltiples encantos, las playas de Lanzarote ocupan un lugar privilegiado, y hoy queremos hablaros de una de esas joyas que, sin ser la más bullciosa, nos ofrece una experiencia de paz y confort inigualable: la Playa de Matagorda, en el municipio de Tías.
Cuando pensamos en una escapada a la costa, a menudo buscamos ese equilibrio perfecto entre la belleza natural y la comodidad de los servicios. La Playa de Matagorda cumple con creces estas expectativas, presentándose como un refugio ideal tanto para familias con niños pequeños como para parejas o viajeros solitarios que anhelan un respiro. Su arena dorada, sus aguas tranquilas y la agradable brisa atlántica la convierten en un lienzo perfecto para días de sol y desconexión.
Nosotros, como expertos en turismo de playas, hemos recorrido innumerables arenales, y Matagorda siempre nos deja una grata impresión. No es solo una playa; es un estilo de vida que invita a bajar el ritmo, a disfrutar de cada amanecer y a deleitarse con la serenidad del océano. Prepárense para descubrir todos los secretos de este rincón lanzaroteño que, estamos seguros, querrán visitar una y otra vez.
Cómo llegar a Playa de Matagorda
Llegar a la Playa de Matagorda es sumamente sencillo, una de las grandes ventajas de esta ubicación privilegiada en Lanzarote. Su cercanía al aeropuerto de Arrecife (ACE) es un punto a su favor, situándose a tan solo unos 5-10 minutos en coche, lo que minimiza el tiempo de traslado y nos permite empezar a disfrutar de nuestras vacaciones casi al instante de aterrizar.
Si optamos por alquilar un coche, la ruta es directa y bien señalizada. Desde el aeropuerto, simplemente hay que seguir las indicaciones hacia Puerto del Carmen y, poco después, encontraremos los desvíos hacia Matagorda. La zona cuenta con parking gratuito en las inmediaciones, lo cual facilita enormemente el acceso y la comodidad para quienes prefieren la autonomía de su propio vehículo. No es un aparcamiento masivo, pero suele haber espacio suficiente, especialmente fuera de las horas punta.
Para aquellos que prefieren el transporte público, la Playa de Matagorda está perfectamente conectada mediante líneas de autobús (guaguas, como se las conoce en Canarias) que unen la zona con Arrecife, Puerto del Carmen y otros puntos de interés de la isla. Las paradas están convenientemente ubicadas a lo largo del paseo marítimo, lo que nos permite movernos con facilidad sin necesidad de coche. Los taxis también son una opción viable y relativamente económica, dada la corta distancia desde el aeropuerto o desde Puerto del Carmen.
Además, si nos alojamos en Puerto del Carmen, podemos llegar a Matagorda dando un agradable paseo a pie o en bicicleta por el extenso y bien cuidado paseo marítimo que une ambas localidades. Este paseo es una de las arterias principales de la zona y ofrece unas vistas espectaculares del Atlántico, invitándonos a disfrutar del aire libre antes incluso de pisar la arena. La accesibilidad es, sin duda, uno de los puntos fuertes de esta playa de Tías.
La arena y el agua
La Playa de Matagorda nos seduce con su arena, una característica que la distingue y la hace tan atractiva. Hablamos de una arena fina y dorada, de origen volcánico pero suavizada por el tiempo y el mar, que contrasta maravillosamente con el azul turquesa de sus aguas. Es una arena cómoda bajo los pies, perfecta para caminar descalzos durante kilómetros, construir castillos de arena con los más pequeños o simplemente extender nuestra toalla y sentir su calidez.
El color dorado de la arena es resultado de la particular geología de Lanzarote, una isla forjada por volcanes, lo que le confiere ese toque único que la diferencia de otras playas. Aunque no es la arena blanca caribeña, su tonalidad y la suavidad de su textura son, sin duda, un placer para los sentidos. El tipo de suelo es predominantemente de arena, sin rocas molestas en la orilla, lo que la hace muy segura y agradable para el baño.
En cuanto al agua, nos encontramos con un mar sereno y cristalino, cuyas tonalidades varían del azul claro al turquesa esmeralda. Las aguas de la Playa de Matagorda son conocidas por su tranquilidad, ya que la playa está resguardada de las corrientes más fuertes, lo que la convierte en un lugar idóneo para nadar con seguridad. La temperatura del Atlántico en Lanzarote es agradable durante la mayor parte del año, permitiéndonos disfrutar de un chapuzón refrescante en cualquier estación.
La transparencia del agua nos invita a observar el fondo marino, aunque no es una zona especialmente rica para el snorkel, la visibilidad es excelente y podemos apreciar pequeños peces si nos aventuramos con unas gafas. La suavidad de la entrada al mar, sin desniveles pronunciados, refuerza su carácter familiar y accesible, permitiendo que niños y personas mayores disfruten del baño con total confianza. Es, en resumen, una combinación perfecta de arena acogedora y agua invitante.
Servicios e instalaciones
Una de las razones por las que la Playa de Matagorda es tan apreciada es la excelente dotación de servicios e instalaciones que ofrece, garantizando una estancia cómoda y sin preocupaciones. Nosotros valoramos mucho que una playa no solo sea bonita, sino también funcional, y Matagorda destaca en este aspecto. Para empezar, la playa cuenta con el distintivo de Bandera Azul, un reconocimiento internacional a la calidad de sus aguas, la gestión ambiental, la seguridad y los servicios que ofrece, lo que nos da una garantía extra de excelencia.
Para quienes buscan el máximo confort bajo el sol, disponemos de sombrillas y tumbonas en alquiler, lo que nos permite relajarnos sin tener que cargar con nuestro propio equipo. Además, las duchas están disponibles para quitarnos la arena y la sal después de un baño refrescante, un detalle que siempre se agradece. Los Baños/WC públicos se encuentran convenientemente distribuidos a lo largo del paseo marítimo, manteniendo la higiene y la comodidad para todos los visitantes.
La seguridad es una prioridad, y la presencia de socorristas durante las horas de baño nos ofrece tranquilidad, sabiendo que hay profesionales velando por nuestra protección. La accesibilidad total es otro punto fuerte, con rampas y pasarelas que facilitan el acceso a la arena y al mar a personas con movilidad reducida, incluyendo sillas anfibias en algunos puntos, lo que demuestra un compromiso real con la inclusión.
Para satisfacer el apetito, la playa está flanqueada por un encantador paseo marítimo donde encontramos varios chiringuitos y restaurantes con terrazas que ofrecen desde snacks y bebidas frías hasta platos más elaborados, muchos de ellos con vistas al mar. Aquí podemos disfrutar de la gastronomía local e internacional sin alejarnos demasiado de la arena. También hay establecimientos que ofrecen alquiler de equipos para deportes acuáticos, como tablas de paddle surf o kayaks, aunque la oferta es más reducida que en playas más orientadas a la aventura. La cercanía a supermercados y tiendas complementa la oferta de servicios, haciendo de Matagorda un destino muy completo.
Mejor época para visitar
Una de las grandes ventajas de Lanzarote y, por ende, de la Playa de Matagorda, es su clima privilegiado, conocido como la 'eterna primavera'. Esto significa que, en realidad, cualquier momento del año es bueno para visitarla, pero nosotros podemos orientaros para encontrar vuestra época ideal en función de lo que busquéis.
Si preferimos evitar las multitudes y disfrutar de una mayor tranquilidad, los meses de primavera (abril, mayo, junio) y otoño (septiembre, octubre, noviembre) son excelentes opciones. Durante estas épocas, el clima sigue siendo espléndido, con temperaturas suaves y muchas horas de sol, pero la afluencia de turistas es menor. Los precios de los alojamientos y vuelos suelen ser más económicos, y la experiencia general es más relajada, ideal para quienes buscan paz y sosiego. Las temperaturas medias rondan los 22-26°C, perfectas para disfrutar de la playa y las actividades al aire libre.
El verano (julio y agosto) es la temporada alta por excelencia. La Playa de Matagorda se llena de vida, con un ambiente más animado, especialmente familiar. Las temperaturas son más elevadas, superando a menudo los 28°C, y el sol brilla con fuerza. Si no nos importa la compañía y disfrutamos del bullicio vacacional, el verano es una opción fantástica. Eso sí, recomendamos reservar con antelación, ya que la demanda es alta.
Incluso en invierno (diciembre, enero, febrero, marzo), Lanzarote sigue siendo un refugio cálido y soleado para escapar del frío europeo. Las temperaturas diurnas suelen oscilar entre los 19°C y los 23°C, permitiendo disfrutar de la playa y el sol con total comodidad. Aunque las noches pueden ser más frescas, los días son perfectos para pasear por la arena, tomar el sol y darse un chapuzón. Es una época muy popular entre los viajeros que buscan huir del invierno. En resumen, Playa de Matagorda nos espera con los brazos abiertos durante todo el año, solo tenemos que elegir la estación que mejor se adapte a nuestros planes.
Actividades y deportes
Aunque la Playa de Matagorda es sinónimo de relax y tranquilidad, también nos ofrece un abanico de actividades y deportes para quienes buscan un poco más de movimiento. Su extenso paseo marítimo es el escenario perfecto para comenzar. Nosotros, por ejemplo, disfrutamos enormemente de los paseos a pie durante la costa, que nos permiten conectar con la naturaleza y admirar el paisaje. El paseo se extiende por varios kilómetros, uniendo Matagorda con Puerto del Carmen y Arrecife, lo que lo hace ideal para largas caminatas o para salir a correr al amanecer o al atardecer.
Para los amantes de las dos ruedas, el paseo marítimo también cuenta con carriles bici bien definidos, lo que facilita el ciclismo. Es muy común ver a gente alquilando bicicletas para recorrer la costa, disfrutando de la brisa marina y las vistas panorámicas. Es una forma fantástica de explorar los alrededores y llegar a otras playas o calas cercanas sin necesidad de coche.
En cuanto a los deportes acuáticos, las aguas tranquilas de Matagorda son ideales para el paddle surf y el kayak, especialmente en días sin mucho viento. Aunque no es una playa famosa por sus olas, sí que podemos alquilar el equipo necesario en algunas de las tiendas del paseo o en las cercanías de los hoteles. Es una actividad divertida y accesible para todas las edades, que nos permite explorar la costa desde una perspectiva diferente.
Si somos más aventureros y buscamos actividades como el windsurf o el kitesurf, es posible que tengamos que desplazarnos a playas cercanas como Playa de los Pocillos o, con algo más de distancia, a Las Cucharas en Costa Teguise, donde las condiciones de viento suelen ser más propicias. Para los entusiastas del buceo y el snorkel más profundo, la oferta de excursiones y centros de buceo es excelente en la cercana Puerto del Carmen, desde donde se organizan inmersiones a arrecifes volcánicos y pecios.
Finalmente, la propia playa nos invita a actividades sencillas pero gratificantes: nadar en sus calmadas aguas, tomar el sol o simplemente relajarnos leyendo un buen libro bajo la sombra de una sombrilla. La Playa de Matagorda es un lugar donde cada uno encuentra su ritmo y su forma de disfrutar del ocio al aire libre.
Para familias con niños
Si hay un tipo de viajero para el que la Playa de Matagorda resulta especialmente atractiva, somos nosotros mismos los que lo decimos: son las familias con niños. Esta playa de Tías es un verdadero paraíso para los más pequeños y, por extensión, para los padres que buscan tranquilidad y seguridad durante sus vacaciones. Nosotros siempre recomendamos Matagorda cuando nos preguntan por playas familiares en Lanzarote.
La principal razón es la característica de sus aguas: son excepcionalmente tranquilas y poco profundas en la orilla, creando una especie de piscina natural perfecta para que los niños jueguen y se bañen con total seguridad. Los padres podemos relajarnos un poco más sabiendo que las corrientes son mínimas y que la entrada al mar es suave y progresiva, sin desniveles inesperados. Esto es crucial cuando se viaja con pequeños, ya que reduce considerablemente el estrés y permite a todos disfrutar del momento.
La arena fina y dorada es otro gran atractivo. Es ideal para construir castillos, hacer figuras o simplemente jugar con palas y cubos. Los niños pueden correr y jugar libremente sin preocuparse por rocas o guijarros que puedan lastimar sus pies. Además, la longitud de la playa ofrece mucho espacio para que no se sientan agobiados, incluso en días de mayor afluencia.
El paseo marítimo adyacente es un valor añadido incalculable. A lo largo del mismo, encontramos zonas con juegos infantiles donde los niños pueden desahogarse y hacer nuevos amigos. Además, es perfecto para pasear con carritos de bebé o para que los niños más mayores patinen o monten en bicicleta de forma segura. La cercanía de chiringuitos y restaurantes con opciones de menú infantil y terrazas amplias facilita las comidas y los descansos.
Los servicios como las duchas, los baños accesibles y la presencia de socorristas también contribuyen a la tranquilidad de las familias. La accesibilidad total de la playa significa que incluso las familias con carritos o niños con necesidades especiales pueden acceder a la arena y al mar sin dificultades. En resumen, la Playa de Matagorda ofrece todo lo necesario para unas vacaciones familiares inolvidables, donde la diversión y la seguridad van de la mano.
Qué hacer en los alrededores
Explorar los alrededores de Playa de Matagorda es sumergirse en la esencia de Lanzarote, una isla que nos invita a la aventura y al descubrimiento constante. Desde nuestra base en Matagorda, tenemos un acceso privilegiado a algunos de los tesoros más emblemáticos de la isla. Nosotros siempre recomendamos reservar tiempo para estas excursiones, ya que complementarán a la perfección nuestros días de playa.
Uno de los destinos más cercanos y vibrantes es Puerto del Carmen, a poca distancia en coche, autobús o incluso a pie por el paseo marítimo. Aquí encontraremos una oferta mucho más amplia de tiendas, bares, vida nocturna y restaurantes, así como otras playas como Playa Grande o Playa Chica, esta última famosa por sus oportunidades de buceo y snorkel. Es el contraste perfecto al ambiente más relajado de Matagorda.
Pero si hay algo que no podemos perdernos, es una visita al Parque Nacional de Timanfaya. A unos 20-30 minutos en coche, nos adentraremos en un paisaje volcánico sobrecogedor, casi lunar, donde sentiremos la fuerza de la naturaleza. Las demostraciones geotérmicas y el recorrido en autobús por las Montañas del Fuego son experiencias inolvidables que nos dejarán sin aliento. Es un 'must-see' de Lanzarote.
Otro imprescindible es la obra de César Manrique, el artista y arquitecto que dejó su huella en toda la isla. Podemos visitar los Jameos del Agua y la Cueva de los Verdes, dos maravillas naturales que Manrique transformó en espacios artísticos únicos. También el Mirador del Río, en el extremo norte, nos ofrece unas vistas espectaculares del Archipiélago Chinijo, un paisaje que nos hará sentir en la cima del mundo.
Para los amantes del vino, la región de La Geria, a pocos kilómetros de Matagorda, es una parada obligatoria. Aquí, los viñedos crecen en hoyos excavados en la ceniza volcánica, protegidos por pequeños muros de piedra, creando un paisaje agrícola único en el mundo. Podemos visitar bodegas y degustar los excelentes vinos volcánicos de Lanzarote.
La capital, Arrecife, a unos 10-15 minutos, también merece una visita. Su pintoresco Charco de San Ginés, con sus barquitas de pescadores y sus restaurantes, es ideal para un paseo. Podemos visitar el Castillo de San Gabriel o el Castillo de San José, que alberga el Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC).
Finalmente, si buscamos playas aún más vírgenes y de belleza salvaje, podemos dirigirnos al sur, a las famosas Playas de Papagayo, cerca de Playa Blanca. Aunque el acceso es por un camino de tierra, la recompensa son calas de arena blanca y aguas turquesas que nos dejarán sin palabras. Son ideales para un día de exploración y snorkel, pero recordemos que no cuentan con servicios, por lo que tendremos que llevar todo lo necesario. La diversidad de Lanzarote desde Matagorda es simplemente asombrosa.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Lanzarote goza de un clima predominantemente soleado, siempre es buena idea tener un plan B para esos raros días en los que el cielo decide sorprendernos con alguna llovizna o simplemente cuando queremos un respiro del sol. Desde Playa de Matagorda, tenemos varias opciones interesantes para disfrutar de la isla incluso cuando el tiempo no acompaña en la playa.
Una excelente alternativa es sumergirse en la cultura y el arte de la isla. La Fundación César Manrique, ubicada en Tahíche, en la antigua casa del artista, es un lugar fascinante que nos permite adentrarnos en su universo creativo y entender su profunda conexión con Lanzarote. Las estancias, integradas en burbujas volcánicas, son una obra de arte en sí mismas y nos ofrecen una experiencia única.
En Arrecife, la capital, podemos visitar el Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC), situado en el imponente Castillo de San José. Este museo no solo alberga una interesante colección de arte contemporáneo, sino que también nos regala unas vistas espectaculares del puerto y sus alrededores. Es un plan cultural perfecto para una tarde lluviosa.
Si viajamos con niños o simplemente nos apetece una actividad diferente, el Acuario de Lanzarote, en Costa Teguise, es una opción entretenida. Aquí podemos observar una gran variedad de especies marinas del Atlántico y de otras partes del mundo, incluyendo tiburones y tortugas. Es un espacio educativo y divertido para toda la familia.
Para los amantes de las compras o quienes simplemente buscan un lugar donde resguardarse y tomar un café, el Centro Comercial Biosfera Plaza en Puerto del Carmen es la opción ideal. Cuenta con una amplia oferta de tiendas de ropa, accesorios, restaurantes, cines y zonas de ocio, ofreciéndonos una alternativa completa para pasar unas horas agradables. Es un lugar concurrido, pero ofrece muchas posibilidades.
Finalmente, una visita a alguna de las bodegas de La Geria puede ser igualmente atractiva en un día nublado. Muchos de estos establecimientos ofrecen tours guiados y degustaciones de vino que nos permiten aprender sobre la viticultura volcánica de la isla, sin importar si llueve o hace sol. Es una experiencia que combina cultura, gastronomía y un ambiente acogedor. Así que, incluso con lluvia, Lanzarote siempre tiene algo especial que ofrecernos.
Hoteles recomendados
La zona de Matagorda y sus alrededores, especialmente el cercano Puerto del Carmen, ofrecen una amplia y variada oferta de hoteles y alojamientos que se adaptan a todos los gustos y presupuestos. Nosotros, al planificar nuestra estancia en la Playa de Matagorda, siempre consideramos la cercanía a la playa y la calidad de los servicios como factores clave.
En la propia Matagorda, predominan los apartamentos y apartahoteles, ideales para familias o para quienes buscan mayor independencia. Estos suelen contar con cocinas equipadas, lo que nos permite preparar nuestras propias comidas, y a menudo incluyen piscinas, jardines y servicios como restaurantes y bares. Son una excelente opción para estancias prolongadas o para quienes prefieren un ambiente más hogareño. Muchos de ellos ofrecen vistas directas al mar o están a pocos metros de la arena.
Si buscamos una experiencia más completa, los hoteles de régimen de todo incluido son muy populares en la zona. Estos resorts suelen ofrecer una amplia gama de instalaciones, incluyendo múltiples piscinas, restaurantes temáticos, actividades de animación para todas las edades y acceso directo a la playa. Son perfectos para quienes desean despreocuparse de todo y disfrutar al máximo de las comodidades del hotel. En Matagorda y en la vecina Playa de los Pocillos, encontramos varias opciones de este tipo, con una excelente relación calidad-precio.
Para aquellos que prefieren algo más exclusivo o un ambiente más íntimo, existen también algunos hoteles boutique o establecimientos de mayor categoría en Puerto del Carmen, a poca distancia. Estos suelen ofrecer un servicio más personalizado, diseño cuidado y experiencias gastronómicas de alto nivel. Aunque no estén directamente en Matagorda, su proximidad permite disfrutar de la tranquilidad de la playa y, a la vez, de la oferta de ocio de Puerto del Carmen.
Finalmente, para los viajeros con un presupuesto más ajustado, hay una buena selección de hostales y apartamentos turísticos más económicos, especialmente en las zonas residenciales de Matagorda o en la parte antigua de Puerto del Carmen. Nuestra recomendación es siempre reservar con antelación, especialmente si viajamos en temporada alta, para asegurar el mejor precio y la disponibilidad en el tipo de alojamiento que más nos convenga para disfrutar al máximo de la Playa de Matagorda y sus encantos.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de Lanzarote es un reflejo de su tierra volcánica y de su tradición marinera, y en los alrededores de Playa de Matagorda tenemos la oportunidad de saborear sus delicias. Nosotros, como buenos amantes de la buena mesa, siempre dedicamos parte de nuestro tiempo a explorar los sabores locales, y la zona de Tías y Puerto del Carmen no nos defrauda.
El protagonista indiscutible de la cocina lanzaroteña es el pescado fresco. No podemos irnos sin probar el cherne, la vieja o la sama, preparados a la plancha o a la espalda, con un chorrito de aceite de oliva y ajo. Los restaurantes que bordean el paseo marítimo de Matagorda y los de Puerto del Carmen son excelentes lugares para degustar estas especialidades, a menudo con vistas al mar.
Por supuesto, un acompañamiento fundamental para cualquier plato canario son las papas arrugadas con mojo. Estas pequeñas patatas cocidas con agua de mar y servidas con sus pieles arrugadas son una delicia, especialmente cuando se mojan en el mojo picón (rojo, más picante) o el mojo verde (a base de cilantro o perejil). Es un clásico que siempre nos apetece.
Otros platos típicos que recomendamos probar incluyen el sancocho canario, un guiso de pescado salado con papas, batata y mojo, y el gofio, una harina de cereales tostados que se utiliza en multitud de preparaciones, desde el desayuno hasta postres o como acompañamiento en potajes. Es un alimento ancestral con un sabor único.
Los vinos de Lanzarote, cultivados en la peculiar región de La Geria, son otra joya gastronómica. Sus variedades malvasía volcánica, listán blanco y negra nos ofrecen vinos blancos frescos y afrutados, y tintos con carácter. Degustar una copa de vino local mientras contemplamos el atardecer es una experiencia que complementa a la perfección cualquier comida.
En cuanto a restaurantes, en Matagorda encontraremos una buena selección de chiringuitos y restaurantes más informales, ideales para comidas rápidas o cenas tranquilas. Si buscamos opciones más sofisticadas o una mayor variedad culinaria, Puerto del Carmen ofrece una oferta más extensa, desde cocina internacional hasta establecimientos especializados en marisco y pescado fresco. Nos aseguramos de que nuestra experiencia en la Playa de Matagorda no solo sea un placer visual, sino también un festín para el paladar.
Fiestas locales
Las fiestas locales son el alma de cualquier destino, y en Lanzarote, especialmente en el municipio de Tías y sus alrededores, nos brindan la oportunidad de sumergirnos en la cultura y las tradiciones de la isla. Si tenemos la suerte de que nuestra visita a la Playa de Matagorda coincida con alguna de estas celebraciones, sin duda enriquecerá nuestra experiencia.
Una de las festividades más coloridas y esperadas en la isla es el Carnaval. Aunque las fechas varían cada año (suele ser entre febrero y marzo), el Carnaval de Puerto del Carmen (muy cercano a Matagorda) y el de Arrecife son espectáculos vibrantes de disfraces, música, bailes y desfiles que llenan las calles de alegría y fantasía. Es una explosión de color y energía que nos invita a participar y a dejarnos llevar por el ambiente festivo.
En el mes de julio, Puerto del Carmen celebra sus Fiestas del Carmen, en honor a la patrona de los marineros. Estas festividades incluyen procesiones marítimas, donde la imagen de la Virgen del Carmen es paseada en barco por la costa, acompañada de una flota de embarcaciones engalanadas. Es un evento emotivo y tradicional que honra la profunda conexión de la isla con el mar, y que nos permite ver una faceta más auténtica de la vida local.
En agosto, la capital, Arrecife, se viste de gala para sus Fiestas de San Ginés, el patrón de la ciudad. Durante varias semanas, la ciudad se llena de actividades culturales, deportivas, conciertos, verbenas y eventos gastronómicos. El punto culminante es la romería y la procesión, que atraen a miles de personas. Es una excelente oportunidad para conocer las costumbres lanzaroteñas y disfrutar de la hospitalidad de sus gentes.
Además de estas grandes celebraciones, a lo largo del año, los distintos pueblos y barrios de Tías y Lanzarote organizan sus propias fiestas patronales, con verbenas, actividades tradicionales y eventos para todas las edades. Aunque no siempre se anuncian con mucha antelación, preguntar en la oficina de turismo local o a los residentes nos puede descubrir alguna celebración más pequeña pero igualmente auténtica. Participar en una fiesta local es una forma maravillosa de conectar con la comunidad y vivir Lanzarote desde una perspectiva diferente a la puramente turística que ofrece la Playa de Matagorda.
Hospital cercano
La tranquilidad de saber que contamos con servicios de salud accesibles es fundamental en cualquier viaje. Si bien esperamos no tener que utilizarlos, es bueno saber que desde la Playa de Matagorda tenemos opciones cercanas y fiables para cualquier emergencia o consulta médica. Nosotros siempre recomendamos tener esta información a mano.
El centro de salud más cercano y de atención primaria es el Centro de Salud de Tías, situado en el propio municipio de Tías, a escasos 5-10 minutos en coche de Matagorda. Aquí podemos acudir para consultas médicas generales, pequeñas urgencias o para recibir atención básica. Es el primer punto de contacto para la mayoría de las necesidades médicas no críticas.
Para urgencias más graves o para una atención hospitalaria completa, el Hospital Doctor José Molina Orosa es el hospital de referencia de Lanzarote. Se encuentra en Arrecife, la capital, a una distancia aproximada de 10-15 kilómetros de la Playa de Matagorda, lo que se traduce en unos 15-20 minutos en coche o taxi. Este hospital público cuenta con servicios de urgencias 24 horas, diversas especialidades médicas y quirúrgicas, y está preparado para atender cualquier situación compleja.
Además del hospital público, en Puerto del Carmen y Arrecife también podemos encontrar clínicas privadas que ofrecen servicios médicos y especialidades diversas, algunas de ellas con personal multilingüe, lo que puede ser una ventaja para los visitantes internacionales. Es aconsejable informarse sobre la cobertura de nuestro seguro de viaje antes de necesitar estos servicios.
En caso de una emergencia vital, el número de emergencias en España es el 112, que coordina la asistencia sanitaria, los bomberos y la policía. Siempre es una buena práctica llevar consigo la tarjeta sanitaria europea si somos ciudadanos de la Unión Europea, o la información de nuestro seguro médico privado. La presencia de estos servicios cercanos nos permite disfrutar de la Playa de Matagorda con la tranquilidad de saber que estamos bien cubiertos ante cualquier eventualidad.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado la Playa de Matagorda en profundidad, tanto en su aspecto natural como en la oferta de servicios y actividades, nosotros podemos afirmar con convicción que es un destino que merece la pena. No es la playa más exótica o la más secreta de Lanzarote, pero su encanto reside precisamente en su equilibrio y en la tranquilidad que ofrece.
Nos gusta especialmente su ambiente relajado y familiar. Es una playa donde uno puede realmente desconectar, sin el bullicio de otras zonas más masificadas. La arena fina y el agua cristalina nos invitan a relajarnos y a disfrutar del simple placer de un día de sol y mar. La seguridad de sus aguas la convierte en una opción inmejorable para familias con niños pequeños, que pueden jugar y chapotear sin preocupaciones.
La presencia del extenso paseo marítimo es un gran valor añadido. Nos permite disfrutar de agradables paseos a pie o en bicicleta, acceder a chiringuitos y restaurantes con facilidad, y tener todos los servicios a nuestro alcance. La Bandera Azul y la accesibilidad total son detalles que demuestran el cuidado y la dedicación que se pone en mantener esta playa en óptimas condiciones para todos los visitantes.
Si bien es cierto que para los amantes de los deportes acuáticos más extremos quizás sea necesario desplazarse a otras playas, la oferta de actividades tranquilas como el paddle surf o el kayak es suficiente para complementar los días de relax. Además, su estratégica ubicación en Tías nos permite explorar fácilmente los impresionantes paisajes volcánicos de Lanzarote y los encantos culturales de la isla. Matagorda es, en nuestra opinión, un oasis de calma y confort, una elección acertada para quienes buscan unas vacaciones apacibles y completas en la maravillosa isla de los volcanes.
Conclusión
En resumen, la Playa de Matagorda se erige como un destino ejemplar en la costa de Lanzarote, ofreciéndonos una combinación perfecta de belleza natural, comodidad y serenidad. Desde sus suaves arenas doradas hasta sus tranquilas aguas turquesas, cada elemento está diseñado para proporcionarnos una experiencia de relax y disfrute inigualable. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, invitándonos a desconectar del ajetreo diario y a reconectar con la calma del océano Atlántico.
Su excelente infraestructura, que incluye servicios de calidad como duchas, socorrismo y accesibilidad total, junto con una variada oferta de restauración durante su encantador paseo marítimo, nos asegura una estancia sin preocupaciones. Para las familias con niños, Matagorda es una elección insuperable, gracias a la seguridad de sus aguas y a las múltiples opciones de ocio adaptadas para los más pequeños.
Además, su ubicación estratégica en el municipio de Tías nos brinda la oportunidad de explorar fácilmente los tesoros culturales y paisajísticos de Lanzarote, desde el sobrecogedor Parque Nacional de Timanfaya hasta las obras maestras de César Manrique. Matagorda no es solo una playa; es la puerta de entrada a una aventura completa en la isla de los volcanes, un punto de partida ideal para descubrir la magia lanzaroteña.
Nosotros, desde nuestra perspectiva de expertos en turismo de playas, no podemos sino recomendar encarecidamente una visita a la Playa de Matagorda. Creemos firmemente que, una vez que pisen su arena y se sumerjan en sus aguas, entenderán por qué este rincón de Lanzarote es tan especial. Así que, preparen sus maletas, su protector solar y su espíritu aventurero, porque la Playa de Matagorda les espera para regalarles unas vacaciones inolvidables. ¡No se lo piensen más y vengan a descubrirla!