Platja Fonda es una cala escondida de Begur, famosa por su arena oscura y gruesa, aguas cristalinas y un entorno rocoso que invita a la desconexión.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Si hay un rincón en la Costa Brava que encarna la esencia de lo auténtico y lo inesperado, ese es, sin duda, la Playa de Platja Fonda en Begur. Nosotros, como expertos en las playas españolas, siempre buscamos esas joyas que se distinguen del resto, y Platja Fonda es, ciertamente, una de ellas. No es la típica playa de postal con arena dorada y sombrillas alineadas; es algo mucho más especial, un lienzo natural donde el tiempo parece detenerse y la belleza salvaje de la costa catalana se muestra en todo su esplendor.
Al hablar de Platja Fonda, hablamos de una experiencia. Su nombre, que podría traducirse como 'playa profunda', ya nos da una pista de su singularidad. Es una cala que se esconde celosamente entre imponentes acantilados rocosos, revelando su encanto solo a aquellos que están dispuestos a aventurarse un poco. Su rasgo más distintivo es, sin duda, su arena oscura y gruesa, casi de guijarros, que contrasta dramáticamente con el azul turquesa y esmeralda de sus aguas increíblemente transparentes. Este contraste cromático, junto con la exuberante vegetación mediterránea que la rodea, crea un paisaje visualmente impactante que se graba en la memoria. Es un lugar donde la naturaleza ha esculpido una obra maestra, y nosotros somos meros espectadores privilegiados de su grandiosidad.
Cómo llegar a Playa de Platja Fonda
Llegar a la Playa de Platja Fonda es parte de la aventura y, a la vez, el secreto de su encanto y tranquilidad. Ubicada en el pintoresco municipio de Begur, en la provincia de Girona, su acceso no es tan directo como el de otras playas más urbanizadas, y eso es precisamente lo que la protege de las masificaciones. Nosotros siempre recomendamos planificar la ruta con antelación, especialmente si es vuestra primera vez.
Para llegar, primero debéis dirigiros hacia el centro de Begur. Desde allí, seguir las indicaciones hacia las calas. Platja Fonda se encuentra entre Aiguablava y Fornells, pero no esperéis encontrar un cartel enorme que la anuncie. La clave está en buscar el pequeño desvío hacia un área de aparcamiento. El parking es limitado, sobre todo en temporada alta, por lo que nosotros aconsejamos llegar temprano por la mañana para asegurar un sitio. Una vez que hayáis aparcado el coche, comienza la parte más característica del acceso: el descenso.
La playa no es visible desde la carretera ni desde el aparcamiento. Para alcanzarla, tendréis que descender por una serie de escaleras bastante pronunciadas, talladas en la roca o construidas de manera rústica. Este camino escalonado, rodeado de pinos y vegetación, es un preámbulo perfecto de la belleza que os espera. Aunque puede resultar un poco exigente para personas con movilidad reducida o familias con carritos de bebé, el esfuerzo merece la pena. Cada escalón os acerca a un paisaje que os dejará sin aliento, y la sensación de descubrir esta cala escondida es inigualable. Es un acceso que filtra a los visitantes, garantizando una atmósfera más serena y exclusiva una vez abajo.
La arena y el agua
La singularidad de la Playa de Platja Fonda se manifiesta de manera palpable en su arena y en la calidad de sus aguas. A diferencia de las playas de arena fina y dorada que abundan en otras zonas, Platja Fonda nos sorprende con una arena gruesa y oscura, casi de guijarros, que le otorga un carácter distintivo y una belleza rústica. Este tipo de suelo no solo es visualmente impactante, creando un contraste dramático con el mar, sino que también tiene sus ventajas: no se pega tanto al cuerpo ni a las toallas, y el agua se mantiene excepcionalmente clara al no levantarse sedimento fino con el movimiento de las olas. Es una experiencia táctil diferente, una que nosotros valoramos por su autenticidad.
Pero si la arena es notable, las aguas de Platja Fonda son, simplemente, espectaculares. Son famosas por su transparencia y su tonalidad, que oscila entre el azul intenso y el verde esmeralda, invitando inmediatamente a un chapuzón. La claridad es tal que podréis ver el fondo rocoso y las pequeñas formaciones submarinas con una facilidad asombrosa, convirtiéndola en un paraíso para los amantes del snorkel. La temperatura del agua es típicamente mediterránea, agradable durante los meses de verano, y refrescante en primavera y otoño, ideal para un baño revitalizante. La cala está relativamente protegida del viento, lo que contribuye a que sus aguas suelan estar tranquilas, creando una piscina natural perfecta para nadar y relajarse. Nosotros siempre quedamos maravillados con la pureza y la belleza de este mar, que parece un espejo cristalino reflejando el cielo y los acantilados circundantes.
Servicios e instalaciones
Cuando hablamos de los servicios e instalaciones de la Playa de Platja Fonda, es crucial entender su naturaleza. Esta cala se distingue precisamente por su carácter salvaje y natural, lo que significa que no encontraréis la misma infraestructura que en playas más turísticas y urbanizadas. Y para nosotros, eso es parte de su encanto y su atractivo principal. La ausencia de grandes construcciones o de un excesivo desarrollo turístico contribuye a preservar su belleza prístina y su atmósfera de tranquilidad.
Directamente en la arena de Platja Fonda, los servicios son mínimos, casi inexistentes. No esperéis encontrar chiringuitos, restaurantes, duchas o alquiler de sombrillas y tumbonas. El objetivo aquí es la inmersión total en la naturaleza. Esto significa que nosotros siempre aconsejamos a nuestros visitantes que vengan preparados: traed vuestras propias bebidas y algo de comida si planeáis pasar varias horas, así como vuestras toallas, sombrillas y todo lo necesario para vuestro confort. La filosofía es 'deja solo tus huellas', por lo que es fundamental llevarse de vuelta toda la basura generada, contribuyendo así a mantener la playa impecable.
Sin embargo, esto no significa que estéis completamente aislados. En los meses de verano, y dada su popularidad creciente, suele haber servicio de Socorrismo, lo que aporta una importante capa de seguridad para los bañistas. Aunque el acceso a la playa es por escaleras, el parking se encuentra en la parte superior, a poca distancia del inicio del descenso. Este aparcamiento, aunque limitado, es el punto de partida para vuestra experiencia en Platja Fonda. Para servicios más completos, como restaurantes o tiendas, tendréis que subir de nuevo a la zona del pueblo de Begur o a las calas vecinas de Fornells o Aiguablava, que sí cuentan con una oferta más amplia. Nosotros vemos esta escasez de servicios como una ventaja, un filtro que asegura que Platja Fonda conserve su esencia y su paz, ofreciendo una experiencia de playa más íntima y conectada con el entorno natural.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar la Playa de Platja Fonda es clave para disfrutar plenamente de su encanto particular. Nosotros, con nuestra experiencia en las costas españolas, sabemos que cada estación tiene su magia, pero para Platja Fonda, hay momentos que destacan por encima de otros.
Primavera (abril-junio): Para nosotros, esta es, quizás, la época ideal. Los días son ya largos y soleados, pero las temperaturas aún no son excesivamente altas, lo que hace el descenso y ascenso de las escaleras mucho más agradable. El paisaje se viste de un verde vibrante, y la floración añade toques de color a los acantilados. Las aguas, aunque un poco más frescas que en verano, son ya aptas para un baño valiente y la visibilidad para el snorkel es excelente. Lo más importante es que la afluencia de gente es significativamente menor que en los meses centrales del verano, permitiéndonos disfrutar de la cala con una tranquilidad casi absoluta. Es el momento perfecto para los que buscan relax y fotografía sin aglomeraciones.
Verano (julio-agosto): Es la temporada alta, y como era de esperar, Platja Fonda recibe a más visitantes. Las temperaturas del aire y del agua son las más cálidas, lo que la hace muy atractiva para un baño prolongado y disfrutar del sol. Sin embargo, encontrar aparcamiento puede ser un desafío, y la playa, aunque nunca llega a estar masificada como otras, pierde parte de su intimidad. Si decidís visitarla en verano, nosotros os recomendamos encarecidamente llegar a primera hora de la mañana (antes de las 9:00h) o a última de la tarde (después de las 18:00h) para experimentar su magia con menos gente y disfrutar de las horas de luz más suaves.
Otoño (septiembre-octubre): Después del bullicio veraniego, el otoño nos regala una segunda oportunidad para disfrutar de Platja Fonda en calma. Las temperaturas siguen siendo agradables para un baño hasta bien entrado octubre, y el sol aún calienta. Los colores del paisaje empiezan a cambiar, y la luz adquiere una tonalidad dorada preciosa, ideal para la fotografía. La afluencia de turistas disminuye drásticamente, lo que permite volver a sentir la cala como un refugio personal. Es una época maravillosa para pasear por los caminos de ronda cercanos y combinar la visita a la playa con la exploración del entorno.
Nosotros desaconsejamos un poco el invierno (noviembre-marzo) para un día de playa tradicional, ya que las temperaturas son bajas y muchos servicios de la zona están cerrados. Sin embargo, para los amantes del senderismo y la fotografía de paisajes invernales, la Costa Brava siempre tiene algo que ofrecer.
Actividades y deportes
La Playa de Platja Fonda, con su belleza natural y sus aguas cristalinas, es un escenario perfecto para una serie de actividades y deportes que se integran armoniosamente con su entorno. Nosotros valoramos mucho las playas que ofrecen algo más que solo tomar el sol, y Platja Fonda, aunque no cuenta con infraestructuras deportivas, invita a la acción de una manera muy particular.
1. Snorkel y Buceo: Sin duda, esta es la actividad estrella de Platja Fonda. La excepcional claridad de sus aguas y la presencia de un fondo marino rocoso con vida submarina hacen de esta cala un paraíso para los amantes del snorkel. Nosotros siempre recomendamos llevar vuestras gafas, tubo y aletas. Explorar las rocas sumergidas, observar pequeños peces y crustáceos, y simplemente maravillarse con la transparencia del agua es una experiencia inolvidable. Para los más experimentados, el buceo con botella en las inmediaciones puede revelar aún más secretos de esta costa.
2. Natación: Las aguas de Platja Fonda suelen ser tranquilas y están protegidas de las grandes olas, lo que las convierte en un lugar excelente para nadar. Podréis disfrutar de un baño relajante o nadar durante la cala, explorando sus rincones y las formaciones rocosas que la delimitan. La sensación de nadar en un entorno tan puro y natural es incomparable.
3. Fotografía: Para los entusiastas de la fotografía, Platja Fonda es un regalo. Su arena oscura, el contraste con el azul del mar, los acantilados imponentes, la vegetación mediterránea y la luz única de la Costa Brava, especialmente al amanecer o al atardecer, crean composiciones espectaculares. Nosotros siempre nos llevamos la cámara, porque cada ángulo ofrece una nueva perspectiva de su belleza. Es un lugar verdaderamente fotogénico.
4. Senderismo y Caminos de Ronda: Aunque no es una actividad que se realice directamente en la arena, el acceso a Platja Fonda forma parte de los famosos Caminos de Ronda de la Costa Brava. Una vez que hayáis disfrutado de la playa, podéis aventuraros a explorar tramos de estos senderos costeros que conectan las diferentes calas y pueblos. Ofrecen vistas panorámicas impresionantes y son una excelente manera de descubrir la riqueza natural y paisajística de la zona. Caminar por estos senderos es, para nosotros, una forma maravillosa de conectar con la esencia del Mediterráneo.
5. Relax y Desconexión: Aunque no es un deporte en sí, la actividad principal para muchos en Platja Fonda es, simplemente, relajarse. Su ambiente tranquilo y su belleza natural invitan a la lectura, a la meditación, o simplemente a contemplar el mar. Es un lugar perfecto para desconectar del bullicio y recargar energías, disfrutando del sonido de las olas y la brisa marina. Nosotros la consideramos una playa ideal para el relax absoluto.
Para familias con niños
Cuando pensamos en la Playa de Platja Fonda y las familias con niños, nosotros solemos tener una perspectiva matizada. Si bien es una cala de belleza innegable y aguas tranquilas, hay ciertos aspectos a considerar que la hacen un poco menos 'familiar' en el sentido tradicional de otras playas de la Costa Brava.
El principal factor a considerar es el acceso. Las escaleras pronunciadas y algo rústicas que conducen a la playa pueden ser un desafío significativo para familias con niños muy pequeños o con carritos de bebé. Subir y bajar con todo el equipamiento playero (toallas, sombrilla, juguetes, nevera) y, además, con un niño en brazos, puede resultar agotador. Nosotros siempre recomendamos valorar la edad y la autonomía de los niños antes de decidirse por Platja Fonda. Para niños más mayores y activos, el descenso puede ser parte de la aventura, pero para los más pequeños, puede ser complicado.
Una vez abajo, la situación mejora considerablemente. Las aguas de Platja Fonda son, en general, muy tranquilas y cristalinas, lo que las hace seguras para el baño de los niños, siempre bajo la supervisión de un adulto. La ausencia de grandes olas permite que los pequeños disfruten chapoteando y explorando la orilla sin riesgos excesivos. Además, la claridad del agua es fantástica para iniciar a los niños en el snorkel, mostrando la vida marina cercana a las rocas.
Sin embargo, la arena gruesa puede no ser ideal para construir castillos de arena elaborados, lo que podría decepcionar a algunos pequeños arquitectos. No hay zonas de juego infantiles ni servicios específicos para niños en la playa, como chiringuitos con opciones de comida rápida o helados. Esto significa que las familias deberán llevar consigo todo lo necesario para sus pequeños, desde snacks y bebidas hasta juguetes y protección solar.
En resumen, Platja Fonda puede ser una opción fantástica para familias con niños que ya tienen cierta edad, son activos y disfrutan de la aventura y la naturaleza. Para nosotros, es un lugar para enseñar a los niños la belleza de una playa más salvaje y la importancia de respetar el entorno natural. Pero si buscáis una playa con todas las comodidades, fácil acceso y una amplia oferta de ocio infantil, quizás otras calas de Begur o de la Costa Brava, como Sa Riera o Aiguablava, podrían ser más adecuadas. La clave está en la preparación y en las expectativas.
Qué hacer en los alrededores
Explorar los alrededores de la Playa de Platja Fonda es tan gratificante como disfrutar de la propia cala. La zona de Begur y la Costa Brava en general ofrecen una riqueza cultural, paisajística y gastronómica que nosotros siempre recomendamos aprovechar. Aquí tenéis algunas de nuestras sugerencias para complementar vuestra visita:
Pueblos con encanto
- Begur: El pueblo en sí es una joya. Con su imponente castillo medieval en ruinas que ofrece vistas panorámicas espectaculares de la costa y el interior, sus estrechas calles empedradas, sus casas de estilo indiano y sus coquetos comercios y restaurantes, Begur es un lugar para pasear sin prisas. Nosotros os animamos a subir al castillo, especialmente al atardecer, para disfrutar de una de las mejores puestas de sol de la Costa Brava.
- Pals: A poca distancia, este pueblo medieval es uno de los mejor conservados de Cataluña. Perderse por su 'Barri Gòtic', subir a la Torre de las Horas y admirar las vistas del Empordà y las Islas Medes es una experiencia que os transportará en el tiempo. Es un lugar fotogénico por excelencia.
- Peratallada: Otro pueblo medieval imprescindible, famoso por su foso excavado en la roca y sus calles empedradas. Es más pequeño que Pals pero igualmente encantador, con una atmósfera muy especial y excelentes restaurantes.
- Calella de Palafrugell y Llafranc: Dos pintorescos pueblos de pescadores vecinos, con casas blancas, barcas en la arena y un ambiente marinero auténtico. Son ideales para un paseo por el puerto, disfrutar de una paella junto al mar o asistir a un concierto de Habaneras en verano. Nosotros los consideramos perfectos para una tarde de paseo y cena.
Naturaleza y Paisajes
- Caminos de Ronda: Platja Fonda forma parte de esta red de senderos costeros. Podéis caminar hacia el norte (hacia Fornells y Aiguablava) o hacia el sur (hacia Sa Tuna). Estos caminos ofrecen vistas espectaculares de los acantilados, las calas escondidas y el mar Mediterráneo. Son ideales para el senderismo y la fotografía.
- Faro de Sant Sebastià: Situado en un promontorio entre Llafranc y Tamariu, este faro no solo es uno de los más potentes del Mediterráneo, sino que también ofrece unas vistas panorámicas impresionantes de la costa. Hay un restaurante con terraza que es perfecto para tomar algo mientras se admira el paisaje.
- Parque Natural de las Islas Medes: Si os gusta el buceo o el snorkel, podéis tomar una excursión en barco desde L'Estartit para explorar este archipiélago protegido, conocido por su rica biodiversidad marina.
Cultura e Historia
- Museo del Corcho en Palafrugell: Una interesante inmersión en la historia y la industria del corcho, tan arraigada en esta comarca.
Qué hacer cuando llueve
Aunque la Costa Brava es sinónimo de sol y playa, nosotros sabemos que el tiempo puede ser caprichoso. Pero que no cunda el pánico si os encontráis con un día lluvioso cerca de la Playa de Platja Fonda. La región de Girona ofrece una gran variedad de actividades de interior que os permitirán seguir disfrutando de vuestra escapada. Aquí tenéis algunas de nuestras sugerencias:
Inmersión Cultural e Histórica
- Girona ciudad: A poco más de una hora en coche, la capital de la provincia es una visita obligada. Nosotros siempre nos maravillamos con su impresionante Catedral, con la nave gótica más ancha del mundo, y el fascinante Barrio Judío (Call Jueu), uno de los mejor conservados de Europa. Podéis pasear por sus callejuelas cubiertas, visitar los Baños Árabes o explorar el Museo de Historia de Girona. Hay cafés y restaurantes acogedores donde resguardarse de la lluvia y disfrutar de la gastronomía local.
- Museo Dalí en Figueres: Si sois amantes del arte, una excursión al Teatro-Museo Dalí en Figueres es una experiencia única. A unos 50 minutos de Begur, este museo diseñado por el propio Salvador Dalí es una obra de arte en sí misma y os sumergirá en el surrealismo del genio ampurdanés. Es una visita que nosotros consideramos imprescindible en la Costa Brava, llueva o truene.
- Pueblos medievales con encanto: Aunque Pals y Peratallada son ideales para pasear al aire libre, sus iglesias, castillos y pequeños museos locales ofrecen refugio y una inmersión en la historia si la lluvia no es torrencial. Podéis disfrutar de un café o una comida en alguno de sus restaurantes con encanto.
Gastronomía y Compras
- Ruta de tapas y vinos: Aprovechad el día lluvioso para explorar la rica gastronomía de Begur y sus alrededores. Muchos restaurantes ofrecen menús de degustación o excelentes tapas. Podéis visitar alguna bodega de la D.O. Empordà, muchas de las cuales ofrecen visitas guiadas y catas de vino en interior. Es una forma deliciosa de pasar el tiempo.
- Centros comerciales: Si necesitáis un poco de 'terapia de compras' o simplemente un lugar cubierto para pasar la tarde, el Centro Comercial Espai Gironès en Salt (cerca de Girona) o el Parc d'Aro en Platja d'Aro ofrecen una amplia variedad de tiendas, cines y restaurantes.
Relax y Bienestar
- Spas y balnearios: Algunas de las localidades cercanas, como Caldes de Malavella, son conocidas por sus aguas termales y ofrecen balnearios y spas donde podréis relajaros con un circuito termal o un masaje. Es una opción perfecta para un día de lluvia y desconexión.
Hoteles recomendados
La elección del alojamiento es fundamental para complementar vuestra experiencia en la zona de la Playa de Platja Fonda y Begur. Nosotros conocemos bien la oferta y os podemos guiar sobre los tipos de hoteles recomendados y las mejores zonas para alojarse, dependiendo de lo que busquéis.
Zonas para alojarse
1. Begur pueblo: Si buscáis un ambiente más cultural, con la comodidad de tener restaurantes, tiendas y el encanto de un pueblo medieval a mano, alojarse en el centro de Begur es una excelente opción. Desde aquí, podréis acceder a Platja Fonda y otras calas en coche en pocos minutos. Es ideal para aquellos que aprecian la vida nocturna tranquila, los paseos por calles históricas y las vistas desde el castillo.
2. Aiguablava y Fornells: Para quienes priorizan la cercanía a calas de ensueño y buscan un ambiente más exclusivo y de lujo, la zona de Aiguablava es perfecta. Aquí encontraréis hoteles de mayor categoría con vistas espectaculares al mar y acceso directo a playas. Fornells, un pequeño puerto pesquero, ofrece un ambiente más íntimo y pintoresco, con opciones de apartamentos y hoteles boutique.
3. Sa Riera y Sa Tuna: Estas calas, también cercanas a Begur, ofrecen un ambiente más relajado y familiar, con opciones de apartamentos y pequeños hoteles con vistas al mar. Son ideales para quienes quieren estar a un paso de la playa y disfrutar de un entorno más tranquilo, aunque con menos oferta de servicios directos que el pueblo de Begur.
Tipos de alojamiento y hoteles recomendados
- Hoteles Boutique con encanto: En Begur pueblo, encontraréis joyas como el Hotel Aiguaclara, una antigua casa indiana reformada con un gusto exquisito, piscina y un ambiente muy acogedor. Otro ejemplo es el Hotel La Indiana, que también evoca la historia indiana de la localidad. Nosotros adoramos estos hoteles por su personalidad y su atención al detalle.
- Hoteles de lujo y con vistas al mar: En la zona de Aiguablava, el Parador de Aiguablava es una institución. Situado en un acantilado, ofrece unas vistas panorámicas inigualables, acceso directo a la playa y todas las comodidades de un hotel de alta categoría. Es una opción que nosotros siempre recomendamos para una estancia inolvidable. Cerca de Fornells, también hay villas y pequeños hoteles con encanto que ofrecen vistas espectaculares.
- Apartamentos turísticos y villas: Para familias o grupos de amigos que buscan más espacio, independencia y la posibilidad de cocinar, la oferta de apartamentos y villas en Begur y sus calas (Sa Riera, Sa Tuna, Aiguablava) es muy amplia. Podéis encontrar desde opciones sencillas hasta villas de lujo con piscina privada. Nosotros consideramos esta opción muy práctica para estancias más largas.
- Campings: Si preferís una experiencia más cercana a la naturaleza y con un presupuesto más ajustado, hay varios campings de calidad en los alrededores de Begur, como el Camping Begur o el Camping Cypsela Resort. Ofrecen parcelas y bungalows y suelen contar con buenas instalaciones y actividades para toda la familia.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de la zona de Begur y la Costa Brava es, para nosotros, uno de los pilares de cualquier visita. Aquí, la cocina es un reflejo del paisaje: una fusión sublime entre el mar y la montaña, conocida como 'mar i muntanya'. Preparad vuestro paladar para una explosión de sabores auténticos y productos de primera calidad. Nosotros siempre nos deleitamos con la oferta culinaria de esta región.
Platos típicos que no podéis perderos
1. Pescado y Marisco Fresco: Dada su proximidad al mar, el pescado y el marisco son los reyes de la mesa. La famosa gamba de Palamós, con su intenso sabor, es una delicia que nosotros consideramos imprescindible. También encontraréis excelentes variedades de pescado de roca (como el gallo de San Pedro o el cabracho), calamares, mejillones y almejas, preparados a la plancha, al horno o en suquet (guiso marinero). El suquet de peix es un plato tradicional de pescadores que os transportará directamente al mar.
2. Arroz de Pals: La proximidad de los campos de arroz de Pals, con denominación de origen, garantiza que los arroces sean de una calidad excepcional. El arroz a la cazuela con marisco, carne o verduras, o la paella marinera, son especialidades que nosotros siempre recomendamos probar. Es un plato contundente y lleno de sabor.
3. Cocina 'Mar i Muntanya': Esta es la esencia de la cocina ampurdanesa. Platos que combinan ingredientes del mar y la montaña, como el pollo con gambas, las albóndigas con sepia o el conejo con cigalas. Es una sinfonía de sabores que os sorprenderá gratamente.
4. Embutidos y Carne: El interior de la comarca ofrece excelentes embutidos (butifarra, fuet) y carnes de calidad. La butifarra a la brasa con judías es un clásico que no falla.
5. Postres: No os olvidéis de la crema catalana, un postre tradicional con una capa de azúcar caramelizada, o los 'panellets' en ciertas épocas del año.
6. Vinos D.O. Empordà: Acompañad vuestras comidas con los excelentes vinos de la Denominación de Origen Empordà. Sus blancos son frescos y afrutados, ideales para el pescado, y sus tintos, con carácter, maridan perfectamente con las carnes. Nosotros siempre aconsejamos probarlos, ya que son un reflejo del terruño.
Restaurantes recomendados (o tipos de restaurantes)
En Begur y sus calas, encontraréis una amplia oferta, desde restaurantes de alta cocina con vistas espectaculares hasta tabernas marineras más sencillas y auténticas. Nosotros recomendamos buscar aquellos que prioricen el producto local y de temporada. En el pueblo de Begur, hay opciones con encanto en sus calles peatonales. En las calas de Aiguablava, Fornells, Sa Riera o Sa Tuna, podréis encontrar restaurantes especializados en pescado y marisco fresco, muchos de ellos con terrazas junto al mar que ofrecen una experiencia inolvidable. Para nosotros, la clave está en dejarse llevar por las recomendaciones locales y disfrutar de cada bocado.
Fiestas locales
Las fiestas locales en Begur y sus alrededores son una ventana a la cultura y las tradiciones de la Costa Brava, y nosotros siempre animamos a los visitantes a sumergirse en ellas. Ofrecen una oportunidad fantástica para experimentar el ambiente festivo, la música, la gastronomía y la historia de la región. Aquí os destacamos algunas de las más significativas:
1. Fira d'Indians de Begur (principios de septiembre): Para nosotros, esta es la fiesta por excelencia de Begur y una de las más singulares de toda Cataluña. Durante un fin de semana, el pueblo se transforma para conmemorar el legado de los 'indianos', aquellos begurenses que emigraron a Cuba en el siglo XIX, hicieron fortuna y regresaron. Las calles se llenan de música cubana (son, boleros), mercados de artesanía, gastronomía caribeña, espectáculos de calle, talleres y bailes. La gente se viste con trajes de época, y el ambiente es vibrante y lleno de color. Es una celebración que nosotros consideramos imprescindible si visitáis la zona en esa época.
2. Festival de Habaneras de Calella de Palafrugell (primer sábado de julio): Aunque no es en Begur, está muy cerca y es una de las tradiciones más arraigadas de la Costa Brava. Miles de personas se reúnen en la playa de Port Bo para escuchar a los grupos de habaneras, un género musical con raíces cubanas que llegó a la costa catalana a través de los marineros. Es un evento emotivo y muy popular, donde la gente canta a coro y se comparte el 'cremat' (ron quemado). Nosotros siempre lo recomendamos por su autenticidad y el ambiente mágico que se crea.
3. Mercat Medieval de Peratallada (agosto): Otro evento que, aunque no es en Begur, está muy cerca y merece la pena. El encantador pueblo medieval de Peratallada se engalana para un mercado medieval donde encontraréis artesanos, espectáculos callejeros, música de época y gastronomía tradicional. Es una forma fantástica de sumergirse en la historia de la comarca.
4. Fiestas Mayores de Begur (alrededor de Sant Pere, 29 de junio): Como en la mayoría de los pueblos, Begur celebra su Fiesta Mayor en honor a su patrón, Sant Pere. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades para todas las edades: conciertos, bailes, sardanas (la danza tradicional catalana), actividades infantiles, pasacalles y eventos culturales. Es una oportunidad para ver la vida local en su máximo esplendor.
5. Carnaval de la Costa Brava (febrero/marzo): Si bien las fechas varían, muchas localidades costeras, incluyendo Palafrugell o Platja d'Aro, celebran carnavales vistosos y llenos de color, con desfiles de carrozas y comparsas. Nosotros siempre encontramos en estas fiestas una forma alegre de vivir la cultura catalana.
Participar en estas fiestas es, para nosotros, una de las mejores maneras de conectar con el espíritu de la Costa Brava y de llevarse un recuerdo verdaderamente auténtico de la región.
Hospital cercano
La tranquilidad y la seguridad son aspectos que nosotros siempre valoramos en cualquier destino de playa. Aunque la Playa de Platja Fonda es un lugar idílico para relajarse, es importante saber qué recursos hay disponibles en caso de una emergencia o cualquier necesidad médica. La zona de Begur cuenta con una buena cobertura sanitaria.
El centro de atención primaria más cercano a la Playa de Platja Fonda y al municipio de Begur es el CAP Begur (Centro de Atención Primaria). Este centro ofrece servicios de medicina general y urgencias básicas durante el día. Para nosotros, es el primer punto de contacto para cualquier consulta médica que no revista extrema gravedad. Se encuentra en el mismo pueblo de Begur, a pocos minutos en coche de la playa.
Para urgencias más serias o atenciones hospitalarias, el hospital de referencia para toda la comarca del Baix Empordà es el Hospital de Palamós. Este hospital, situado en la localidad de Palamós, está a una distancia de aproximadamente 15-20 kilómetros de Begur, lo que se traduce en unos 20-25 minutos en coche. Cuenta con servicios de urgencias 24 horas, especialidades médicas y quirúrgicas, y todas las instalaciones necesarias para una atención hospitalaria completa. Nosotros siempre recomendamos tener a mano los números de emergencia y la ubicación de este hospital, por si fuera necesario.
Además, en caso de una emergencia muy grave, el número de emergencias general en España es el 112, que conecta con los servicios de ambulancia, policía y bomberos. Es un número que nosotros siempre aconsejamos tener presente para cualquier eventualidad.
Aunque esperamos que vuestra visita a Platja Fonda sea de pura relajación y disfrute, saber que hay recursos médicos accesibles en los alrededores contribuye a una mayor tranquilidad durante vuestra estancia en esta hermosa cala de la Costa Brava.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado innumerables playas a lo largo y ancho de la geografía española, nosotros podemos afirmar con total convicción que la Playa de Platja Fonda en Begur ocupa un lugar muy especial en nuestros corazones. No es una playa para todo el mundo, y quizás esa sea precisamente su mayor virtud. Su acceso, que requiere un pequeño esfuerzo físico al descender y ascender sus escaleras, actúa como un filtro natural, garantizando que quienes llegan hasta ella valoran la belleza de un rincón más salvaje y menos masificado.
Lo que más nos cautiva de Platja Fonda es su autenticidad. La arena oscura y gruesa, que contrasta de manera tan dramática con las aguas de un azul y verde intensos, crea un paisaje que se siente prístino, casi intocado. Es una cala que te invita a la contemplación, a la desconexión total. Aquí, el sonido predominante es el de las olas rompiendo suavemente y el canto de las gaviotas. Para nosotros, es el lugar perfecto para un día de relax absoluto, donde el tiempo parece detenerse y las preocupaciones se disipan con la brisa marina.
Además, su excepcional claridad de aguas la convierte en un paraíso para el snorkel. Sumergirse en sus aguas y observar la vida marina es una experiencia que nosotros no nos cansamos de recomendar. Y para los amantes de la fotografía, cada rincón de Platja Fonda es un encuadre potencial. La luz de la Costa Brava, los acantilados imponentes, el contraste de colores... todo se alía para crear imágenes memorables. Es, sin duda, una cala fotogénica como pocas.
Es cierto que la ausencia de servicios directos en la playa puede ser un inconveniente para algunos, especialmente para familias con niños pequeños que buscan más comodidades. Pero nosotros lo vemos como parte de su encanto salvaje. Nos obliga a ser previsores, a llevar lo esencial y, sobre todo, a respetar el entorno, llevándonos de vuelta todo lo que hemos traído. Es un recordatorio de que la belleza natural a menudo viene sin lujos superfluos.
En resumen, Platja Fonda es una joya escondida que ofrece una experiencia de playa diferente, más íntima y conectada con la naturaleza. Si buscáis un rincón donde escapar del bullicio, donde la belleza del paisaje os deje sin aliento y donde podáis sentir la Costa Brava en su estado más puro, entonces, para nosotros, la Playa de Platja Fonda es vuestro destino. Es un lugar que hay que vivir, no solo visitar.
Conclusión
Al llegar al final de este recorrido por la Playa de Platja Fonda, nosotros esperamos haber transmitido la esencia de lo que hace a esta cala un lugar tan extraordinario en la Costa Brava. Es mucho más que una simple extensión de arena y mar; es una experiencia que abarca la aventura de su acceso, la singularidad de su paisaje, la pureza de sus aguas y la tranquilidad que ofrece a quienes la descubren. Es un testimonio de la belleza indómita y la magia que aún se puede encontrar en nuestras costas.
Desde la distintiva arena oscura que contrasta con el azul turquesa del Mediterráneo, hasta los imponentes acantilados que la protegen, cada elemento de Platja Fonda contribuye a crear un ambiente de serenidad y asombro. Nosotros la consideramos un refugio perfecto para el relax, un lienzo natural para la fotografía y un santuario para aquellos que buscan conectar con la naturaleza en su estado más salvaje.
Aunque carece de la infraestructura típica de las playas más concurridas, esta ausencia es, en nuestra opinión, su mayor fortaleza, preservando su encanto prístino y garantizando una experiencia más íntima. Los alrededores de Begur, con sus pueblos medievales, sus caminos de ronda y su exquisita gastronomía, complementan a la perfección cualquier visita, ofreciendo un abanico de actividades para todos los gustos y condiciones meteorológicas.
Así que, si vuestro espíritu aventurero os llama y buscáis un rincón donde la belleza natural se muestre sin artificios, no dudéis en visitar la Playa de Platja Fonda. Preparad vuestras gafas de snorkel, vuestra cámara y vuestro deseo de desconectar. Nosotros estamos seguros de que esta joya escondida de la Costa Brava os cautivará y os dejará recuerdos imborrables. ¡Es hora de descubrir vuestro propio paraíso en Begur!