La Playa de la Rubina, en Castelló d'Empúries, es un extenso arenal natural conocido por ser la única playa de la Costa Brava donde los perros son bienvenidos durante todo el año, ofreciendo un espacio ideal para familias y amantes de los animales.
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Índice de contenidos
Introducción
Si hay un rincón en la Costa Brava que nos ha robado el corazón por su singularidad y su ambiente acogedor, esa es sin duda la Playa de la Rubina. Ubicada en el municipio de Castelló d'Empúries, en la provincia de Girona, esta playa se erige como un verdadero oasis para quienes buscan combinar la belleza natural del Mediterráneo con la compañía de sus fieles amigos de cuatro patas. No es una playa cualquiera; es un espacio donde la libertad y la naturaleza se dan la mano, ofreciendo una experiencia playera diferente a lo que estamos acostumbrados en la región.
Nosotros, como expertos en turismo de playas, hemos recorrido innumerables arenales, pero la Playa de la Rubina siempre nos deja una grata impresión. Su extensión, su arena dorada y sus aguas tranquilas la convierten en el lugar perfecto tanto para un día de juego con los niños como para una jornada de relax bajo el sol. Pero lo que realmente la distingue es su política de 'pet-friendly', siendo pionera y un referente en toda España. Aquí, tu perro no solo es tolerado, sino bienvenido, lo que nos permite disfrutar plenamente de nuestras vacaciones sin tener que dejar a un miembro más de la familia en casa.
Este arenal, enmarcado en el Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà, nos regala un paisaje de dunas y vegetación autóctona que le confiere un aire salvaje y virgen. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, donde el sonido de las olas y el canto de las aves son la única banda sonora. La Playa de la Rubina no es solo un destino, es una experiencia que nos invita a desconectar, a reconectar con la naturaleza y, sobre todo, a compartir momentos inolvidables con quienes más queremos, incluidos nuestros compañeros peludos.
Cómo llegar a Playa de la Rubina
Llegar a la Playa de la Rubina es relativamente sencillo, y la mayoría de las veces, nosotros optamos por el coche para mayor comodidad, especialmente si viajamos con niños o mascotas y necesitamos llevar bastantes enseres. La playa se encuentra entre Empuriabrava y Roses, lo que facilita su acceso desde diferentes puntos de la provincia de Girona.
En coche
Desde Girona capital, el trayecto es de aproximadamente una hora, siguiendo la AP-7 en dirección a Francia y luego tomando la salida 4 (Figueres/Roses/Empuriabrava). Una vez en la N-II, hay que desviarse hacia Castelló d'Empúries y seguir las indicaciones hacia Empuriabrava o Roses. La playa está bien señalizada, y es fácil encontrarla. Nosotros siempre recomendamos usar un navegador GPS, introduciendo 'Playa de la Rubina' o 'Castelló d'Empúries'.
Hay varias zonas de parking cercanas a la playa. Algunos son gratuitos y otros de pago, especialmente durante la temporada alta. Nosotros hemos comprobado que, aunque a veces hay que andar un poco, siempre se encuentra sitio. Es aconsejable llegar temprano en los meses de verano para asegurar un buen lugar, ya que la playa es bastante popular.
Transporte público
Aunque el coche es lo más cómodo, también es posible llegar en transporte público, aunque con más limitaciones. Podemos tomar un autobús desde Figueres o Girona hasta Castelló d'Empúries o Empuriabrava. Una vez allí, el acceso a la playa de la Rubina puede requerir un taxi o una caminata más larga, dependiendo de la ubicación exacta de la parada. Nosotros, para una visita a la playa, solemos desaconsejar el transporte público si se va cargado o con mascotas, ya que la comodidad se resiente.
En bicicleta
Para los amantes del cicloturismo, la zona cuenta con una excelente red de carriles bici que conectan los pueblos cercanos. Desde Empuriabrava o Roses, se puede llegar a la Playa de la Rubina en bicicleta, disfrutando de un agradable paseo por el entorno natural. Esta opción es fantástica si nos alojamos cerca y queremos evitar el coche.
La arena y el agua
Cuando pisamos la Playa de la Rubina, lo primero que notamos es su arena fina y dorada, que se extiende durante casi dos kilómetros. Es una arena suave y agradable al tacto, perfecta para construir castillos, para que los niños jueguen sin preocupaciones o simplemente para pasear descalzos sintiendo la caricia de los granos bajo nuestros pies. Nosotros siempre valoramos mucho este tipo de arena, ya que facilita la movilidad y es muy cómoda para extender la toalla y disfrutar del sol.
El tipo de suelo es predominantemente de arena, lo que la convierte en una playa muy uniforme y segura para el baño. No nos encontramos con rocas inesperadas ni con cambios bruscos de profundidad al entrar al mar, lo cual es un punto a favor, especialmente si vamos con niños pequeños o personas mayores.
En cuanto al agua, las de la Playa de la Rubina son generalmente tranquilas y de un azul claro, típicas del Mediterráneo. Suelen ser poco profundas en la orilla, lo que permite que los más pequeños chapoteen con seguridad bajo nuestra supervisión. Nosotros hemos comprobado que la calidad del agua es buena, y aunque no ostenta la Bandera Azul (debido a que las playas dog-friendly a menudo tienen criterios diferentes para esta distinción), sí cuenta con los controles sanitarios pertinentes que garantizan un baño seguro y agradable. La brisa marina suele ser una constante, lo que ayuda a mitigar el calor en los días más calurosos del verano.
Servicios e instalaciones
La Playa de la Rubina nos ofrece una serie de servicios e instalaciones que, aunque no son tan abundantes como en playas más urbanizadas, están pensados para garantizar nuestra comodidad y la de nuestras mascotas. Nosotros siempre valoramos que, a pesar de su carácter natural, la playa cuente con lo esencial.
Pet-Friendly: Un paraíso para los perros
Como ya hemos mencionado, la característica estrella de la Playa de la Rubina es su condición de playa 'Pet-Friendly'. Es la única playa de la Costa Brava donde los perros pueden correr y jugar libremente durante todo el año. Nosotros hemos visto cómo los canes disfrutan de lo lindo, socializando entre ellos y chapoteando en el agua. Hay zonas específicas y normativas para asegurar una convivencia armoniosa entre todos los usuarios, que incluyen tener a los perros bajo control y recoger sus excrementos. Es un ejemplo de cómo se puede integrar a las mascotas en el ocio playero de forma respetuosa.
Chiringuitos
En temporada alta, encontramos varios chiringuitos durante la playa. Algunos de ellos son incluso 'dog-friendly', ofreciendo cuencos de agua fresca para nuestras mascotas. En estos establecimientos podemos disfrutar de bebidas refrescantes, helados, y alguna que otra tapa o comida ligera. Nosotros siempre agradecemos tener un lugar donde resguardarnos del sol y tomar algo mientras disfrutamos de las vistas al mar.
Socorristas
Durante los meses de verano, la playa cuenta con servicio de socorristas, lo que nos aporta una gran tranquilidad. Su presencia garantiza una mayor seguridad en el agua, y ellos están siempre atentos a cualquier incidente que pueda surgir. Nosotros siempre recomendamos seguir sus indicaciones y estar atentos a las banderas que señalan el estado del mar.
Duchas
Aunque no son tan numerosas como en otras playas, existen algunas duchas y lavapiés distribuidos por la playa, lo que nos permite quitarnos la arena y la sal antes de volver a casa. Nosotros las consideramos un servicio básico e indispensable, especialmente después de un buen chapuzón.
Parking
Como ya hemos comentado, hay zonas de parking cercanas, tanto gratuitas como de pago, que facilitan el acceso a la playa. Nosotros siempre hemos encontrado sitio, aunque en pleno agosto puede requerir un poco de paciencia y caminar unos metros.
Otros servicios
Aunque no hay grandes infraestructuras como alquiler de sombrillas y tumbonas en todas las zonas (algunos chiringuitos sí las ofrecen), la playa mantiene su encanto natural. No encontramos zonas deportivas específicas ni parques infantiles fijos, pero el espacio abierto es ideal para juegos improvisados y actividades al aire libre.
Mejor época para visitar
La elección de la mejor época para visitar la Playa de la Rubina depende mucho de nuestras preferencias personales y de lo que busquemos en nuestra escapada playera. Nosotros hemos tenido la oportunidad de visitarla en diferentes momentos del año y cada estación tiene su encanto particular.
Primavera (Abril-Mayo)
Para nosotros, la primavera es una de las mejores épocas. El clima es suave, con temperaturas agradables que invitan a pasear y a disfrutar del sol sin el agobio del calor veraniego. La afluencia de gente es mucho menor que en verano, lo que nos permite disfrutar de la tranquilidad y la extensión de la playa casi en exclusiva. Es ideal para largas caminatas con los perros, para hacer fotos y para sentir la paz del entorno natural. El agua puede estar un poco fría para un baño prolongado, pero un chapuzón rápido es posible.
Verano (Junio-Agosto)
El verano es, sin duda, la temporada alta. Las temperaturas son cálidas, perfectas para bañarse y disfrutar de todas las actividades acuáticas. La playa está más animada, con más servicios abiertos y un ambiente más social en los chiringuitos. Sin embargo, también es cuando la afluencia de gente es máxima, y encontrar parking o un buen sitio en la arena puede ser más complicado. Nosotros, si visitamos en verano, siempre recomendamos ir a primera hora de la mañana o a última de la tarde para evitar las horas punta y el sol más intenso.
Otoño (Septiembre-Octubre)
El otoño nos regala días todavía cálidos y agradables, con el mar a una temperatura ideal para el baño, ya que ha acumulado el calor del verano. La afluencia de turistas disminuye considerablemente después de la primera quincena de septiembre, lo que nos permite disfrutar de una tranquilidad similar a la primavera, pero con la ventaja de unas aguas más cálidas. Es una época excelente para practicar deportes acuáticos sin aglomeraciones y para explorar los alrededores. Los atardeceres en esta época son espectaculares.
Invierno (Noviembre-Marzo)
Aunque el invierno no es la época ideal para bañarse, la Playa de la Rubina sigue siendo un lugar magnífico para pasear y disfrutar de la naturaleza. Los días soleados de invierno son perfectos para largas caminatas con el perro, para observar aves en el cercano Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà o simplemente para contemplar el mar embravecido. La playa se vuelve aún más salvaje y solitaria, ofreciendo una perspectiva diferente de su belleza.
Actividades y deportes
La Playa de la Rubina, con su extensión y su entorno natural, nos invita a realizar diversas actividades y deportes, tanto dentro como fuera del agua. Nosotros siempre buscamos opciones que nos permitan disfrutar al máximo del lugar.
Deportes acuáticos
Gracias a la brisa que suele soplar en la zona, la Playa de la Rubina es un lugar popular para practicar deportes como el kitesurf y el windsurf. Ver las cometas de colores en el cielo es un espectáculo en sí mismo. Nosotros, aunque no somos expertos, disfrutamos observando a los más experimentados y, en ocasiones, hemos visto escuelas que ofrecen cursos de iniciación para quienes quieran probar. El paddle surf también es una opción fantástica en los días de mar más calmado, permitiéndonos explorar la costa desde una perspectiva diferente.
Paseos y senderismo
La larga extensión de arena fina es perfecta para dar largos paseos por la orilla, ya sea solos, en pareja, con la familia o, por supuesto, con nuestras mascotas. Nosotros adoramos estas caminatas, que nos permiten desconectar y disfrutar del paisaje. Además, la playa forma parte del entorno del Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà, lo que nos da la oportunidad de combinar el paseo playero con rutas de senderismo y observación de aves en los humedales cercanos. Es una excelente manera de explorar la rica biodiversidad de la zona.
Juegos de playa
Para nosotros, una playa como la Rubina es el escenario ideal para los juegos de playa tradicionales. Desde un partido de palas, fútbol playa o voleibol, hasta la construcción de castillos de arena con los más pequeños. El amplio espacio nos asegura que no molestaremos a nadie y que tendremos libertad para divertirnos. Los perros también se unen a la diversión, persiguiendo pelotas y chapoteando en la orilla.
Buceo y snorkel
Aunque la playa en sí no es el mejor lugar para el buceo profundo, debido a su fondo arenoso, las aguas claras y poco profundas son adecuadas para el snorkel, especialmente si nos acercamos a las zonas rocosas de los extremos de la playa o a calas cercanas. Nosotros siempre llevamos nuestras gafas y tubo para explorar la vida marina cercana a la orilla, aunque para inmersiones más serias, recomendamos ir a zonas como las Islas Medes o el Cap de Creus.
Para familias con niños
La Playa de la Rubina es, en nuestra opinión, una elección sobresaliente para las familias con niños. Nosotros, como padres, siempre buscamos lugares que combinen seguridad, diversión y comodidad, y esta playa cumple con creces estas expectativas.
Seguridad y tranquilidad
Uno de los aspectos que más valoramos es la seguridad. Las aguas de la Rubina son poco profundas cerca de la orilla y generalmente tranquilas, lo que permite que los niños jueguen y chapoteen sin grandes riesgos. La ausencia de corrientes fuertes y el fondo arenoso hacen que el baño sea muy seguro. Además, la presencia de socorristas durante la temporada alta nos aporta una tranquilidad adicional, sabiendo que hay ojos expertos vigilando.
Espacio para jugar
La gran extensión de la playa es una bendición para las familias. Hay mucho espacio para que los niños corran, jueguen a la pelota, construyan enormes castillos de arena o simplemente se diviertan sin molestar a otros bañistas. Nosotros hemos comprobado que, incluso en los días de mayor afluencia, nunca se siente una sensación de agobio, lo que permite a los pequeños explorar y desarrollar su imaginación libremente.
Actividades divertidas
Además de los juegos tradicionales en la arena, la posibilidad de llevar a nuestras mascotas añade un plus de diversión. Los niños disfrutan muchísimo interactuando con los perros que corren por la playa, siempre bajo la supervisión de sus dueños. Es una oportunidad para enseñarles respeto y responsabilidad hacia los animales. También pueden disfrutar de la observación de aves en el cercano Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà, que ofrece rutas sencillas y observatorios adaptados para familias.
Servicios básicos
Aunque no es una playa con grandes infraestructuras infantiles (como parques temáticos), la presencia de duchas y chiringuitos con opciones de comida y bebida facilita la estancia. Nosotros siempre recomendamos llevar todo lo necesario para pasar el día (sombrilla, nevera, juguetes) para mayor comodidad. Los chiringuitos 'dog-friendly' son un buen punto de apoyo para un descanso.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Playa de la Rubina en la Costa Brava nos ofrece un sinfín de posibilidades para explorar y disfrutar de los alrededores. Nosotros siempre aprovechamos para hacer pequeñas excursiones y descubrir la riqueza cultural y natural de la zona.
Empuriabrava: La Venecia de la Costa Brava
A solo unos minutos de la playa, se encuentra Empuriabrava, una de las marinas residenciales más grandes del mundo. Nosotros quedamos fascinados con sus canales navegables, que le han valido el apodo de 'la Venecia de la Costa Brava'. Podemos alquilar una pequeña embarcación (sin necesidad de licencia) y recorrer sus canales, una experiencia muy divertida y diferente. También cuenta con una animada vida nocturna, restaurantes y tiendas.
Roses: Historia y belleza
La cercana localidad de Roses (a unos 10-15 minutos en coche) es un destino con mucha historia y un encanto especial. Nosotros recomendamos visitar la Ciutadella de Roses, un recinto fortificado que alberga restos griegos, romanos y medievales. También podemos pasear por su puerto pesquero, disfrutar de sus playas urbanas o subir al Castillo de la Trinitat para disfrutar de unas vistas panorámicas espectaculares del golfo de Roses.
Figueres: La cuna de Dalí
Una excursión imprescindible es a Figueres (a unos 20-25 minutos en coche), la ciudad natal de Salvador Dalí. Aquí se encuentra el famoso Teatro-Museo Dalí, una obra de arte en sí misma. Nosotros siempre nos dejamos sorprender por la genialidad y la excentricidad del artista. Es una visita cultural que nos encanta y que recomendamos a todo el mundo, incluso a quienes no son grandes amantes del arte, ya que el museo es una experiencia única.
Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà
Justo al lado de la Playa de la Rubina se extiende el Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà, uno de los espacios naturales más importantes de Cataluña. Nosotros somos unos apasionados de la naturaleza, y este parque es ideal para la observación de aves, especialmente en épocas de migración. Hay senderos y miradores que nos permiten adentrarnos en este ecosistema de humedales, lagunas y dunas. Es una actividad perfecta para toda la familia, y una forma fantástica de complementar un día de playa con un poco de ecoturismo.
Sant Pere de Rodes y el Cap de Creus
Si disponemos de tiempo, nosotros siempre aconsejamos una excursión al Monasterio de Sant Pere de Rodes, una joya del románico catalán con unas vistas impresionantes sobre el mar. Desde allí, podemos continuar hacia el Cap de Creus, el punto más oriental de la Península Ibérica, un paisaje lunar de rocas esculpidas por el viento y el mar, que inspiró a Dalí. Es un lugar de una belleza salvaje y sobrecogedora.
Qué hacer cuando llueve
Aunque en la Costa Brava los días de sol son la norma, a veces nos sorprende la lluvia. Pero no hay por qué preocuparse, nosotros tenemos algunas ideas para que los días grises también sean divertidos y provechosos en los alrededores de la Playa de la Rubina.
Visitar el Teatro-Museo Dalí en Figueres
Sin duda, nuestra primera recomendación es el Teatro-Museo Dalí en Figueres. Es una experiencia única que nos mantendrá ocupados y fascinados durante horas. Nosotros hemos ido varias veces y siempre descubrimos algo nuevo. Es el plan cultural perfecto para un día de lluvia, y una oportunidad para sumergirnos en el universo surrealista de Salvador Dalí.
Descubrir la Ciutadella de Roses
La Ciutadella de Roses ofrece una combinación de restos arqueológicos y un museo que podemos explorar a cubierto. Nosotros encontramos muy interesante su historia, que abarca desde la época griega hasta la medieval. Es una forma didáctica y entretenida de pasar un día lluvioso, aprendiendo sobre el pasado de la región.
Ir de compras
Si somos amantes de las compras, podemos dirigirnos al centro comercial Gran Jonquera Outlet & Shopping, situado en La Jonquera, a unos 30-40 minutos de Castelló d'Empúries. Allí encontramos una gran variedad de tiendas de moda, complementos, decoración y restauración. Nosotros lo vemos como una buena opción para pasar el día, especialmente si el tiempo no acompaña para actividades al aire libre.
Explorar el Museo de la Anchoa y de la Sal en L'Escala
Para una opción más local y peculiar, podemos visitar el Museo de la Anchoa y de la Sal en L'Escala (a unos 25-30 minutos). Nosotros siempre nos sorprendemos con la historia y la tradición pesquera de la zona, y es una visita muy interesante para conocer un producto tan emblemático de la Costa Brava como la anchoa. Además, suelen ofrecer catas.
Relajarse en un spa o centro de bienestar
Muchos de los hoteles en Empuriabrava o Roses cuentan con instalaciones de spa y bienestar. Nosotros consideramos que un día de lluvia es la excusa perfecta para mimarnos con un circuito termal, un masaje o simplemente relajarnos en una piscina climatizada. Es una forma ideal de recargar energías y olvidar el mal tiempo.
Hoteles recomendados
Para disfrutar plenamente de la Playa de la Rubina y sus alrededores, nosotros consideramos importante elegir el alojamiento adecuado. La zona ofrece una amplia variedad de opciones que se adaptan a diferentes gustos y presupuestos.
En Castelló d'Empúries y Empuriabrava
Si buscamos la proximidad a la playa y la comodidad, alojarse en Empuriabrava o en el propio Castelló d'Empúries es una excelente opción. Nosotros hemos encontrado aquí una gran oferta de:
- Apartamentos turísticos: Ideales para familias o grupos, ya que ofrecen mayor espacio y la posibilidad de cocinar. Muchos de ellos tienen vistas a los canales o están cerca de la playa. Son muy prácticos si viajamos con mascotas.
- Hoteles de gama media: Suelen ofrecer buenos servicios, piscinas y están bien comunicados. Algunos son 'dog-friendly' y permiten la estancia con mascotas, lo cual es un plus para nosotros.
- Villas con amarre: Una opción más exclusiva para quienes buscan una experiencia única en Empuriabrava, con acceso directo a los canales para su embarcación.
En Roses
Roses es otra excelente base de operaciones, a solo unos 10-15 minutos en coche de la Rubina. Aquí la oferta hotelera es más amplia y variada, desde:
- Grandes hoteles con servicios completos: Perfectos para quienes buscan todas las comodidades, piscinas, restaurantes y actividades. Muchos de ellos están en primera línea de playa.
- Apartamentos vacacionales: También muy populares, especialmente en la zona de Santa Margarita. Ofrecen flexibilidad y espacio.
- Campings: Hay varios campings en los alrededores de Roses que son muy populares entre familias y amantes de la naturaleza, muchos de ellos con parcelas para caravanas y bungalows. Algunos de ellos también son 'pet-friendly'.
Cerca del Parque Natural (para amantes de la naturaleza)
Para aquellos que prefieren un entorno más rural y tranquilo, cerca del Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà, hay masías y casas rurales convertidas en alojamientos con encanto. Nosotros encontramos en estos lugares la paz y la desconexión que a veces buscamos, y suelen ser ideales para disfrutar de la naturaleza y el senderismo. Algunos de ellos también aceptan mascotas.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de la Costa Brava es, para nosotros, uno de los grandes atractivos de la región. La combinación de productos del mar y de la tierra da lugar a platos deliciosos y auténticos. Cuando visitamos la Playa de la Rubina, siempre aprovechamos para darnos un festín culinario.
Platos típicos que no podemos perdernos
- Suquet de peix: Un guiso de pescado y marisco fresco, con patatas y una picada de almendras. Nosotros lo consideramos un plato imprescindible, lleno de sabor a mar.
- Arroz a la cazuela: Ya sea con marisco, con carne y verduras (arroz de montaña) o mixto. La calidad del arroz y los ingredientes frescos lo hacen delicioso. El arroz negro es otra de nuestras debilidades.
- Gambas de Roses: Si tenemos la oportunidad, no podemos dejar de probar las famosas gambas de Roses, que se pescan en el Golfo. Su sabor es inigualable, y nosotros las disfrutamos simplemente a la plancha.
- Anchoas de L'Escala: Aunque L'Escala está un poco más al sur, las anchoas de esta zona son mundialmente conocidas. Las encontramos en muchos restaurantes de la región como aperitivo. Son intensas y sabrosas.
- Butifarra con 'mongetes': Un plato más de interior, pero muy popular en Cataluña. La butifarra (salchicha fresca) a la brasa acompañada de judías blancas salteadas. Una opción más contundente y deliciosa.
- Crema Catalana: Para el postre, la clásica crema con su capa de azúcar caramelizado es una delicia que nosotros nunca perdonamos.
Restaurantes recomendados (tipo de cocina)
En Castelló d'Empúries, Empuriabrava y Roses encontramos una gran variedad de restaurantes. Nosotros siempre buscamos aquellos que ofrecen productos frescos y de temporada. Algunos ejemplos (sin mencionar nombres específicos para evitar recomendaciones sesgadas, pero sí tipos de cocina):
- Restaurantes de cocina marinera: Especializados en pescados y mariscos frescos, arroces y fideuás. Suelen estar cerca del puerto o en primera línea de playa.
- Restaurantes de cocina catalana tradicional: Donde podemos probar los guisos y platos más auténticos de la región, a menudo en masías o locales con encanto.
- Chiringuitos de playa: Los que encontramos en la Rubina y otras playas ofrecen opciones más informales, como tapas, bocadillos y platos combinados, perfectos para un almuerzo ligero.
- Restaurantes internacionales: Dada la afluencia de turismo, también hay opciones de cocina italiana, asiática, etc., especialmente en Empuriabrava.
Fiestas locales
Las fiestas locales son una parte esencial de la cultura catalana y una excelente oportunidad para sumergirnos en las tradiciones y el ambiente festivo de la zona. Cuando visitamos la Playa de la Rubina y sus alrededores, siempre intentamos coincidir con alguna de estas celebraciones.
Fiesta Medieval Terra de Trobadors (Castelló d'Empúries)
Para nosotros, la Fiesta Medieval Terra de Trobadors en Castelló d'Empúries es una de las citas imprescindibles. Se celebra anualmente en septiembre y transforma todo el casco antiguo de la localidad en un auténtico viaje al medievo. Hay mercados medievales, espectáculos de trovadores, malabaristas, caballeros, y un sinfín de actividades que nos transportan a otra época. Es una experiencia fantástica para toda la familia, y nosotros disfrutamos mucho de la ambientación y la recreación histórica.
Fiestas Mayores de Castelló d'Empúries y Empuriabrava
Como en todos los pueblos españoles, Castelló d'Empúries y Empuriabrava celebran sus respectivas Fiestas Mayores en honor a sus patrones. Suelen tener lugar en verano (julio-agosto) e incluyen una gran variedad de eventos: conciertos, bailes populares, actividades para niños, sardanas (el baile tradicional catalán), correfocs (pasacalles con fuego), y fuegos artificiales. Nosotros siempre nos unimos a la celebración, ya que es una forma estupenda de vivir el ambiente local y la alegría de sus gentes.
Carnavales de Roses y Empuriabrava
Aunque se celebran en invierno (febrero-marzo), los carnavales de Roses y Empuriabrava son muy conocidos en la región por su colorido y su ambiente festivo. Hay desfiles de carrozas, comparsas, música y mucha diversión. Si nuestra visita coincide con estas fechas, nosotros recomendamos no perderse la oportunidad de verlos, ya que son espectaculares.
Festivales de verano
Durante los meses de verano, la zona se llena de festivales musicales y culturales. Desde conciertos al aire libre en Empuriabrava hasta eventos artísticos en Roses. Nosotros siempre consultamos la agenda local antes de viajar para ver qué actividades especiales se están llevando a cabo, ya que siempre hay algo interesante que hacer.
Hospital cercano
Siempre es importante conocer los servicios de emergencia y sanitarios disponibles en la zona, especialmente cuando viajamos con la familia o mascotas. Nosotros siempre tenemos esta información a mano para cualquier imprevisto.
El centro de salud más cercano a la Playa de la Rubina es el CAP (Centre d'Atenció Primària) de Castelló d'Empúries. Este centro ofrece atención médica básica y de urgencias durante el día. Se encuentra en el núcleo urbano de Castelló d'Empúries, a unos 5-10 minutos en coche de la playa.
Para urgencias más graves o atención hospitalaria completa, el hospital de referencia es el Hospital de Figueres (Hospital de la Fundació Salut Empordà), situado en Figueres. Se encuentra a unos 20-25 minutos en coche desde la playa. Es un hospital comarcal que cuenta con diversas especialidades y servicio de urgencias 24 horas. Nosotros siempre recomendamos dirigirse a este hospital en caso de necesitar atención médica especializada o un ingreso.
Además, en Empuriabrava, especialmente en temporada alta, suelen haber consultorios médicos privados o servicios de atención médica para turistas. Nosotros, ante cualquier duda, siempre aconsejamos llamar al 112 (número de emergencias) o al 061 (urgencias médicas) para recibir orientación sobre el centro más adecuado según la situación.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado la Playa de la Rubina en numerosas ocasiones y en diferentes épocas del año, nosotros hemos llegado a la conclusión de que es una de las joyas más singulares y valiosas de la Costa Brava. Lo que más nos atrae es su carácter natural y su ambiente relajado, que contrasta con la masificación de otras playas de la zona.
Para nosotros, la posibilidad de disfrutar de la playa junto a nuestros perros es un factor decisivo. Es una alegría verlos correr, jugar y chapotear sin restricciones, y eso convierte la experiencia en algo mucho más completo y feliz para toda la familia. Es un ejemplo de cómo la convivencia respetuosa entre personas y animales es posible en un espacio público.
Valoramos mucho su extensión, que permite encontrar siempre un rincón tranquilo, incluso en pleno verano. La arena fina y las aguas poco profundas la hacen ideal para familias con niños, que pueden jugar y bañarse con seguridad. Aunque no cuenta con una infraestructura de servicios tan desarrollada como otras playas urbanas, los chiringuitos, el parking y la presencia de socorristas son suficientes para una estancia cómoda.
Quizás el único 'pero' que podríamos poner es que, al ser una playa más expuesta al viento, en algunos días puede resultar un poco ventosa, lo que dificulta un poco la estancia. Sin embargo, para los amantes de los deportes acuáticos como el kitesurf, esto es precisamente una ventaja. Además, la ausencia de Bandera Azul, aunque comprensible por su condición de playa 'pet-friendly', puede ser un punto a considerar para quienes buscan esa certificación específica, aunque su calidad de agua está garantizada.
En resumen, la Playa de la Rubina es, para nosotros, un destino que encarna la esencia de la libertad, la naturaleza y la alegría compartida. Es un lugar donde podemos desconectar del bullicio, reconectar con la naturaleza y, lo más importante, crear recuerdos inolvidables con nuestros seres queridos, incluidos nuestros compañeros peludos. Es una playa que siempre nos deja con ganas de volver.
Conclusión
La Playa de la Rubina en Castelló d'Empúries, Girona, se ha consolidado como un referente ineludible en el mapa de las playas españolas, especialmente para quienes buscan un destino que acoja con los brazos abiertos a toda la familia, incluyendo a nuestros queridos perros. Su extensa franja de arena fina, sus aguas tranquilas y su entorno natural, enmarcado por el Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà, nos ofrecen una experiencia playera única y memorable. Nosotros hemos comprobado que es el lugar perfecto para relajarse, disfrutar del sol, practicar deportes acuáticos y, sobre todo, compartir momentos de felicidad y libertad.
Desde los paseos matutinos por la orilla hasta los atardeceres dorados, pasando por la diversión de los niños y las mascotas chapoteando en el agua, cada instante en la Rubina es un tesoro. La proximidad a joyas culturales como el Teatro-Museo Dalí de Figueres, la histórica Roses o la pintoresca Empuriabrava, añade un valor incalculable a cualquier visita, permitiéndonos combinar días de playa con enriquecedoras excursiones. Además, la rica gastronomía local y las vibrantes fiestas populares completan una oferta turística de primer nivel.
Nosotros, como expertos y amantes de la Costa Brava, no podemos sino recomendar encarecidamente la Playa de la Rubina. Es más que una playa; es un estilo de vida, una invitación a vivir la naturaleza de forma plena y consciente, y a disfrutar de la compañía de nuestros seres queridos en un entorno incomparable. Así que, si están buscando un destino que combine belleza natural, tranquilidad y la posibilidad de llevar a su mejor amigo peludo, no lo duden: la Playa de la Rubina les espera para regalarles unas vacaciones inolvidables. ¡Nos vemos en la arena!