Cala del Peix es una pequeña y encantadora cala de la Costa Brava, en Sant Feliu de Guíxols, conocida por sus aguas cristalinas y su ambiente tranquilo, ideal para el snorkel y el relax.
Pregunta a la IA sobre esta playa
Respuestas instantaneas sobre Cala del Peix
Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
¡Amantes de la Costa Brava, preparad vuestras mochilas! Hoy os llevamos a descubrir uno de esos pequeños tesoros escondidos que tanto nos gusta encontrar: la Cala del Peix en Sant Feliu de Guíxols, provincia de Girona. No es una playa de grandes dimensiones ni de arena interminable, sino una cala íntima, de esas que nos invitan a desconectar del bullicio y a sumergirnos en la belleza natural del Mediterráneo. Es un rincón que, a pesar de su proximidad a la localidad, consigue mantener un aire de autenticidad y serenidad que nos cautiva desde el primer momento.
Cuando pensamos en las playas de Girona, a menudo nos vienen a la mente imágenes de grandes arenales o calas más masificadas. Sin embargo, la Cala del Peix nos recuerda que la esencia de la Costa Brava reside en su diversidad, en la capacidad de ofrecer desde vibrantes centros turísticos hasta pequeños oasis de paz. Aquí, el sonido de las olas rompiendo suavemente contra las rocas y el canto de las gaviotas son la única banda sonora que necesitamos. Es un lugar perfecto para quienes buscan una experiencia más personal y conectar de verdad con el entorno marino. Nos encanta cómo esta cala encapsula la magia de la Costa Brava en un espacio tan reducido, demostrando que la grandeza no siempre se mide en tamaño.
Cómo llegar a Cala del Peix
Llegar a la Cala del Peix es parte de la aventura, aunque no es complicado si sabemos cómo. La cala se encuentra en el término municipal de Sant Feliu de Guíxols, entre la playa de Sant Feliu y la cala Maset. Para acceder a ella, lo más habitual es hacerlo a pie, lo que ya nos da una idea de su carácter más recogido y menos concurrido. Nosotros siempre recomendamos aparcar en las cercanías del centro de Sant Feliu o en alguno de los parkings públicos (algunos de pago, especialmente en temporada alta) y, desde allí, tomar una agradable caminata.
Acceso a pie
Desde el paseo marítimo de Sant Feliu, podemos seguir el camino de ronda que discurre hacia el norte, en dirección a S'Agaró. Este sendero nos ofrece unas vistas espectaculares de la costa y nos lleva directamente a la zona de la cala. La caminata es relativamente corta, quizás unos 15-20 minutos dependiendo de nuestro ritmo, y es apta para la mayoría de las personas, aunque debemos considerar que hay algunas escaleras y tramos irregulares. Es importante llevar calzado cómodo y adecuado para caminar por terrenos rocosos. La recompensa, al llegar y contemplar las aguas turquesas de la cala, hace que cada paso valga la pena. Es una experiencia que nos permite apreciar la belleza del litoral desde otra perspectiva.
Aparcamiento
Como mencionábamos, la cala no dispone de un parking propio y directo en la arena. Lo más conveniente es buscar aparcamiento en las calles aledañas de Sant Feliu de Guíxols o en los parkings municipales. En verano, encontrar sitio puede ser un desafío, por lo que aconsejamos llegar temprano por la mañana para evitar aglomeraciones. Desde donde aparquemos, siempre tendremos que caminar un tramo para llegar a la cala, lo cual contribuye a mantener su encanto natural y evita que se masifique en exceso. Nosotros solemos optar por el parking más cercano al inicio del camino de ronda para minimizar la distancia a pie. Recordad que, en temporada alta, muchos aparcamientos en la Costa Brava son de pago, así que es bueno ir preparados.
La arena y el agua
La Cala del Peix nos sorprende con una combinación única de elementos que la hacen tan especial. No esperemos encontrar aquí un extenso arenal de arena fina, de esos que se extienden kilómetros. Al contrario, lo que nos recibe es una coqueta superficie de arena mixta, donde la gravilla y las pequeñas piedras se mezclan con granos más gruesos de arena, creando una textura muy particular bajo nuestros pies. Esta característica es muy común en las calas de la Costa Brava y, lejos de ser un inconveniente, le otorga un carácter más salvaje y auténtico. Nosotros siempre recomendamos llevar escarpines o calzado acuático si planeamos pasar mucho tiempo dentro o cerca del agua, ya que las rocas pueden ser un poco resbaladizas o punzantes en algunas zonas.
Pero si hay algo que realmente nos deslumbra de la Cala del Peix es la calidad de su agua. Las tonalidades van desde un verde esmeralda translúcido en la orilla hasta un azul profundo en las zonas más alejadas, reflejando una limpieza y claridad excepcionales. Es un agua que invita irremediablemente al baño y, sobre todo, a la exploración submarina. La transparencia es tal que, incluso sin gafas de buceo, podemos distinguir el fondo marino, las formaciones rocosas y, por supuesto, los pequeños peces que dan nombre a la cala. La temperatura del agua, típicamente mediterránea, es refrescante en los meses de verano, ofreciendo un alivio perfecto del calor. Nosotros siempre decimos que sumergirse en estas aguas es como entrar en un acuario natural, una experiencia sensorial que nos conecta directamente con la vida marina.
La combinación de su suelo de arena y roca, junto con la pureza de sus aguas, convierte a esta cala en un destino ideal para el snorkel. No es de extrañar que muchos visitantes acudan con sus máscaras y aletas, listos para descubrir el vibrante ecosistema submarino que habita entre sus rocas. La tranquilidad de la cala, resguardada de vientos fuertes, también contribuye a que el agua se mantenga en calma la mayor parte del tiempo, facilitando el nado y el disfrute. Es uno de esos lugares donde el tiempo parece detenerse, y lo único que importa es la belleza del momento presente. Nos encanta la sensación de paz que se respira aquí, lejos del ajetreo de otras playas de Girona más conocidas.
Servicios e instalaciones
Como ya hemos insinuado, la Cala del Peix se distingue por su ambiente natural y poco urbanizado. Esto significa que no debemos esperar una amplia gama de servicios directamente en la arena, como sí encontraríamos en playas más grandes y turísticas. Precisamente, parte de su encanto reside en esta simplicidad y en la sensación de estar en un lugar más virgen y auténtico. Nosotros, cuando visitamos calas de este tipo, siempre vamos preparados, llevando todo lo necesario para pasar el día.
El servicio más relevante en las cercanías es el Parking. Si bien la cala no tiene un aparcamiento exclusivo, podemos encontrar zonas de estacionamiento en las calles adyacentes de Sant Feliu de Guíxols o en los parkings públicos del centro, desde donde se accede a la cala a pie. Es importante recordar que en temporada alta estos parkings pueden ser de pago y llenarse rápidamente. Por ello, aconsejamos llegar temprano si queremos asegurar un buen sitio. Una vez aparcado el coche, la caminata hasta la cala es agradable y nos permite disfrutar del paisaje costero.
En cuanto a otros servicios como duchas, aseos, chiringuitos o alquiler de sombrillas y tumbonas, la Cala del Peix no los ofrece directamente en su orilla. Para acceder a estas comodidades, será necesario desplazarse hasta la cercana playa de Sant Feliu o al centro del municipio, donde sí encontraremos una infraestructura turística completa. Nosotros consideramos que esta ausencia de servicios es precisamente lo que ayuda a preservar la atmósfera de tranquilidad y el carácter natural de la cala. Si buscáis un día de playa con todas las comodidades a mano, quizás esta no sea vuestra primera opción, pero si valoráis la serenidad y la belleza intrínseca del paisaje, os encantará. Es un lugar para llevar nuestra propia nevera con bebidas y algo de comer, y disfrutar de un picnic improvisado junto al mar. La experiencia de la Cala del Peix es más de inmersión en la naturaleza que de confort urbano.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar Cala del Peix es clave para disfrutar plenamente de su encanto. Como muchas playas de Girona, esta cala tiene sus momentos álgidos y sus épocas de mayor tranquilidad, y nosotros os vamos a dar nuestros consejos para que vuestra experiencia sea inmejorable.
Temporada alta (Julio y Agosto)
Durante los meses de julio y agosto, la Costa Brava bulle de actividad. El sol brilla con intensidad, las temperaturas son elevadas y el agua está en su punto más agradable. Es el momento perfecto para bañarse y disfrutar de todas las actividades acuáticas. Sin embargo, también es la época de mayor afluencia turística. La Cala del Peix, a pesar de ser pequeña y de acceso a pie, puede recibir más visitantes de lo habitual, especialmente los fines de semana. Si decidimos ir en estos meses, nuestra recomendación es llegar a primera hora de la mañana (antes de las 10:00h) para asegurar un buen sitio y disfrutar de la cala en su máximo esplendor de tranquilidad. También es un buen momento para las tardes, cuando el sol empieza a bajar y el ambiente se vuelve más relajado. Eso sí, los aparcamientos pueden ser un desafío y es probable que sean de pago.
Temporada media (Mayo, Junio, Septiembre, Octubre)
Para nosotros, la temporada media es, sin duda, la mejor época para visitar la Cala del Peix. Los meses de mayo, junio, septiembre y principios de octubre ofrecen un equilibrio perfecto. Las temperaturas son agradables, el sol sigue siendo generoso y, lo más importante, la afluencia de gente es considerablemente menor. Podemos disfrutar de la cala con mucha más paz y espacio. El agua del mar ya está lo suficientemente cálida para el baño en junio y septiembre, y en mayo y octubre, aunque puede estar un poco más fresca, sigue siendo ideal para pasear, hacer snorkel o simplemente relajarse al sol. Además, los precios de alojamiento y servicios suelen ser más asequibles que en pleno verano. Es cuando la cala recupera su atmósfera más auténtica y salvaje, permitiéndonos una conexión más profunda con el entorno natural. Nosotros preferimos mil veces estos meses para disfrutar de la verdadera esencia de la Cala del Peix.
Temporada baja (Noviembre a Abril)
Durante los meses de otoño e invierno, la Costa Brava se transforma. El clima es más fresco, los días son más cortos y muchas localidades entran en un ritmo más pausado. Si bien el baño no es la actividad principal en esta época (a menos que seamos muy valientes o practiquemos deportes como el buceo con traje), la Cala del Peix sigue siendo un lugar maravilloso para visitar. Los paisajes son espectaculares, con una luz diferente y una tranquilidad absoluta. Es ideal para hacer senderismo por el camino de ronda, disfrutar de la fotografía o simplemente sentarse a contemplar el mar en soledad. Es la época perfecta para aquellos que buscan la paz y la introspección, lejos de cualquier rastro de turismo. La cala se muestra en su estado más puro y salvaje, una belleza cruda que nos fascina. Eso sí, muchos servicios turísticos de la zona pueden estar cerrados.
Actividades y deportes
La Cala del Peix, con su tamaño compacto y sus aguas cristalinas, es un escenario perfecto para una serie de actividades y deportes acuáticos que nos permiten interactuar directamente con su hermoso entorno natural. Nosotros siempre la tenemos en mente cuando buscamos una cala para disfrutar activamente del mar, pero sin grandes aglomeraciones.
Snorkel y buceo
Si hay una actividad estrella en la Cala del Peix, esa es, sin duda, el snorkel. La excepcional claridad de sus aguas y la presencia de fondos rocosos repletos de vida marina la convierten en un paraíso para los amantes de la exploración submarina. Con unas simples gafas y un tubo, podemos sumergirnos y descubrir un fascinante mundo subacuático: pequeños peces de colores, estrellas de mar, anémonas y diversas especies de algas que se mecen al ritmo de las corrientes. Es una experiencia accesible para todas las edades y no requiere de grandes habilidades. Nosotros hemos pasado horas explorando cada rincón de sus fondos, siempre encontrando algo nuevo que nos sorprende. Para los más experimentados, el buceo con botella también es una opción, aunque es probable que tengamos que contratar excursiones con centros de buceo de Sant Feliu de Guíxols que conozcan bien la zona y las mejores inmersiones.
Kayak y Paddle Surf
Aunque la cala en sí es pequeña, su ubicación en la costa de Sant Feliu de Guíxols la hace ideal como punto de partida o parada para excursiones en kayak o paddle surf. Podemos alquilar el equipo en el puerto o en las playas más grandes de Sant Feliu y remar hasta la Cala del Peix. Es una forma fantástica de explorar la costa desde una perspectiva diferente, descubriendo cuevas y recovecos inaccesibles a pie. Remar por estas aguas tranquilas, rodeados de acantilados y vegetación mediterránea, es una experiencia muy gratificante. La cala ofrece un lugar perfecto para hacer una parada, darse un baño refrescante y descansar antes de continuar la ruta. Nosotros hemos realizado varias excursiones en kayak por esta zona y siempre nos ha parecido una de las mejores formas de apreciar la belleza de las playas de Girona.
Natación y baño
Evidentemente, una de las actividades más sencillas y gratificantes en la Cala del Peix es simplemente nadar y darse un baño. Sus aguas tranquilas y protegidas son perfectas para un chapuzón relajante. La ausencia de grandes olas y corrientes fuertes la convierte en un lugar seguro para disfrutar del mar, aunque siempre debemos ser precavidos. Es un placer dejarse llevar por la frescura del agua y flotar mientras contemplamos el cielo azul. Para quienes buscan un lugar donde simplemente disfrutar de la natación sin aglomeraciones, esta cala es una elección excelente. Nosotros hemos disfrutado de muchos baños aquí, sintiendo cómo el estrés se disipa con cada brazada.
Senderismo (Camino de Ronda)
Aunque no es una actividad acuática, el senderismo por el Camino de Ronda es intrínseco a la experiencia de la Cala del Peix. Como ya mencionamos, el acceso a la cala se realiza a través de este sendero costero. Aprovechar la visita para recorrer un tramo más largo del Camino de Ronda es algo que siempre recomendamos. Nos permite descubrir otras calas cercanas, miradores espectaculares y la rica flora y fauna mediterránea. Es una forma fantástica de combinar el deporte con la contemplación del paisaje, y la cala se convierte en el destino o el punto intermedio perfecto para un merecido descanso. Las vistas que ofrece este camino son, para nosotros, de las más bonitas de la Costa Brava.
Para familias con niños
Cuando viajamos con niños, la elección de la playa es crucial, y la Cala del Peix presenta tanto ventajas como consideraciones importantes para las familias. Nosotros siempre evaluamos cada detalle para asegurar que la experiencia sea segura y divertida para los más pequeños.
Ventajas para niños
- Aguas tranquilas y cristalinas: La principal ventaja de la Cala del Peix para los niños es la calma de sus aguas. Al estar resguardada, las olas suelen ser suaves, lo que la hace ideal para que los pequeños se bañen con seguridad (siempre bajo supervisión). La claridad del agua es fantástica para que exploren el fondo marino con sus gafas de snorkel, incluso desde la orilla, buscando peces y conchas.
- Ambiente relajado: Al no ser una playa masificada, el ambiente es mucho más tranquilo que en otras playas de Girona. Esto permite a los niños jugar con más libertad y a los padres relajarse un poco más, sin el agobio de las multitudes. Es un lugar donde el ruido principal es el de la naturaleza.
- Exploración natural: La combinación de arena y rocas ofrece un sinfín de oportunidades para la exploración. Los niños pueden buscar cangrejos en las pozas de marea, construir pequeñas presas con piedras o simplemente disfrutar de la textura diferente del suelo. Esto fomenta su curiosidad y su conexión con la naturaleza.
Consideraciones para familias
- Acceso a pie: El acceso a la cala es a pie, a través del Camino de Ronda, que incluye algunos tramos con escaleras y terreno irregular. Esto puede ser un desafío si vamos con carritos de bebé o con niños muy pequeños que se cansan fácilmente. Si optamos por ir con niños, es mejor llevar una mochila portabebés y estar preparados para la caminata. Nosotros siempre vamos ligeros de equipaje cuando venimos aquí con los peques.
- Servicios limitados: Como ya hemos mencionado, la Cala del Peix carece de servicios como duchas, aseos, chiringuitos o zonas de juego infantiles. Esto significa que debemos llevar todo lo necesario: agua, comida, protector solar, toallas, juguetes, y prever las necesidades básicas de los niños. Si necesitan ir al baño, tendremos que volver a las playas cercanas con servicios o al pueblo.
- Suelo mixto: La arena mixta con gravilla y rocas puede ser un poco incómoda para los pies sensibles de los niños. Recomendamos encarecidamente que lleven escarpines o sandalias de agua para protegerse y poder moverse con libertad tanto dentro como fuera del agua. Esto les permitirá disfrutar sin preocupaciones de las rocas y el fondo marino.
- Supervisión constante: Aunque las aguas son tranquilas, la supervisión de los niños es siempre esencial, especialmente en zonas rocosas donde pueden resbalar o tropezar. La cala no cuenta con servicio de socorrismo específico en la orilla, por lo que la responsabilidad recae totalmente en los padres. Nosotros siempre mantenemos un ojo vigilante mientras los peques disfrutan.
Qué hacer en los alrededores
Visitar la Cala del Peix es solo una parte de la experiencia que nos ofrece la maravillosa zona de Sant Feliu de Guíxols y sus alrededores en la Costa Brava. Nosotros siempre aprovechamos para explorar la riqueza cultural, natural y gastronómica de esta región. Aquí os dejamos algunas de nuestras recomendaciones para complementar vuestra visita:
Sant Feliu de Guíxols
El propio municipio de Sant Feliu de Guíxols merece una visita detallada. Es una localidad con un puerto importante y un casco antiguo encantador. Nosotros os sugerimos pasear por su rambla, visitar el Monasterio de Sant Feliu de Guíxols, con su impresionante Porta Ferrada, que es el emblema de la ciudad. También podemos recorrer su mercado municipal, donde encontrar productos frescos y locales. El puerto es muy animado, con barcos pesqueros y de recreo, y desde allí podemos contratar excursiones marítimas o simplemente sentarnos en una terraza a observar el ir y venir de la gente. La playa de Sant Feliu, más grande y con más servicios, es una buena opción si buscamos un día de playa más cómodo después de la cala.
El Camino de Ronda
Ya lo hemos mencionado, pero el Camino de Ronda es una de las joyas de la Costa Brava. Desde la Cala del Peix, podemos seguirlo en ambas direcciones. Hacia el norte nos llevará hacia S'Agaró y Platja d'Aro, con sus calas más urbanizadas y lujosas. Hacia el sur, nos adentraremos en tramos más salvajes y escarpados, descubriendo calas solitarias y paisajes impresionantes. Es una actividad imprescindible para los amantes del senderismo y de las vistas panorámicas del Mediterráneo. Nosotros hemos recorrido muchos tramos y cada uno ofrece una perspectiva diferente de esta costa mágica.
Tossa de Mar
A poca distancia en coche hacia el sur (unos 20-25 minutos), encontramos Tossa de Mar, conocida como 'el paraíso azul'. Es uno de los pueblos más fotogénicos de la Costa Brava, famoso por su recinto amurallado medieval, la Vila Vella, que se alza majestuoso junto al mar. Pasear por sus estrechas calles empedradas, subir a sus torres y contemplar las vistas desde sus murallas es como viajar en el tiempo. Nosotros siempre nos perdemos por sus tiendas de artesanía y sus restaurantes con encanto. Es una excursión que no defrauda y que nos ofrece una visión diferente del litoral.
Pals y Peratallada
Si nos apetece un cambio de aires y explorar el interior, los pueblos medievales de Pals y Peratallada son una visita obligada. Situados a unos 30-40 minutos en coche, nos transportan a la época medieval con sus calles empedradas, sus casas de piedra y sus castillos bien conservados. Son pueblos con un encanto rural innegable, perfectos para un paseo tranquilo, disfrutar de la gastronomía local o comprar productos artesanos. Nosotros los consideramos dos de los pueblos más bonitos de Cataluña y siempre los incluimos en nuestras rutas por la zona.
Jardines de Cap Roig
Para los amantes de la botánica y las vistas espectaculares, los Jardines de Cap Roig (en Calella de Palafrugell, a unos 30 minutos) son una maravilla. Se trata de un jardín botánico y arboreto que alberga más de mil especies vegetales de todo el mundo, situado sobre un acantilado con vistas impresionantes al mar. Además, en verano acoge un famoso festival de música. Es un lugar idílico para pasear, relajarse y disfrutar de la belleza de la flora y el paisaje marino. Nosotros lo consideramos un oasis de paz y un deleite para los sentidos.
Qué hacer cuando llueve
Aunque la Costa Brava es famosa por sus días soleados, a veces la meteorología nos juega una mala pasada y la lluvia hace acto de presencia. Pero no os preocupéis, Sant Feliu de Guíxols y sus alrededores ofrecen muchas alternativas para disfrutar incluso en días grises. Nosotros siempre tenemos un plan B para que la diversión no pare.
Espai Carmen Thyssen
Cuando la lluvia nos impide ir a la Cala del Peix, una excelente opción es sumergirnos en el arte. El Espai Carmen Thyssen en Sant Feliu de Guíxols es un centro de arte que acoge exposiciones temporales de gran calidad, a menudo con obras de la colección Thyssen-Bornemisza. Es una oportunidad fantástica para disfrutar de la cultura y la pintura en un ambiente tranquilo y acogedor. Nosotros hemos visitado varias de sus exposiciones y siempre nos han parecido muy interesantes y bien curadas, ofreciendo un plan cultural perfecto para un día lluvioso.
Museo de la Historia de Sant Feliu de Guíxols
Ubicado en el Monasterio, el Museo de la Historia de Sant Feliu de Guíxols nos permite conocer a fondo la rica historia de la ciudad, desde sus orígenes hasta la actualidad. Podemos explorar su pasado monástico, su relación con el mar y la industria del corcho, y descubrir piezas arqueológicas y etnográficas. Es una forma didáctica y entretenida de pasar unas horas, apta para toda la familia. Nosotros siempre encontramos fascinante aprender sobre los lugares que visitamos, y este museo es un buen ejemplo de cómo se puede contar una historia local de manera atractiva.
Visita a Bodegas
La provincia de Girona es también tierra de vinos, especialmente en la DO Empordà. Si la lluvia nos da una tregua, podemos aprovechar para hacer una visita a alguna bodega cercana. Muchas ofrecen tours guiados por sus instalaciones, catas de vinos y explicaciones sobre el proceso de elaboración. Es una experiencia sensorial muy interesante que nos permite conocer otra faceta de la región. Aunque las bodegas más conocidas están un poco más al norte, en el Alt Empordà, hay opciones más cercanas que podemos explorar. Nosotros disfrutamos mucho conociendo la tradición vinícola de la zona.
Compras y gastronomía
Un día de lluvia es la excusa perfecta para dedicarse a las compras o a disfrutar de la gastronomía local. El centro de Sant Feliu de Guíxols cuenta con una variedad de tiendas donde podemos encontrar desde productos locales hasta moda y souvenirs. Después de un paseo por las tiendas, nada mejor que refugiarse en uno de sus acogedores restaurantes o cafeterías. Podemos degustar un buen plato de arroz, un suquet de pescado o simplemente tomar un café caliente mientras observamos la lluvia caer. Nosotros siempre aprovechamos para probar alguna especialidad local y llevarnos algún recuerdo.
Centros comerciales cercanos
Si buscamos opciones de ocio más modernas o necesitamos algo específico, podemos desplazarnos a algún centro comercial cercano. Aunque Sant Feliu no tiene uno propio de grandes dimensiones, Platja d'Aro (a unos 15 minutos en coche) cuenta con varias zonas comerciales y, un poco más lejos, en Girona capital (unos 35-40 minutos), encontraremos centros comerciales más grandes con tiendas, cines y zonas de ocio. Es una alternativa más convencional, pero siempre útil cuando el tiempo no acompaña.
Hoteles recomendados
Encontrar el alojamiento perfecto para nuestra visita a la Cala del Peix y Sant Feliu de Guíxols es clave para una estancia memorable. La zona ofrece una amplia variedad de opciones, desde hoteles de lujo hasta apartamentos más económicos y campings. Nosotros os daremos algunas ideas para que elijáis lo que mejor se adapte a vuestras necesidades y presupuesto.
Hoteles en Sant Feliu de Guíxols
Sant Feliu de Guíxols es el lugar más obvio para alojarse, ya que la Cala del Peix se encuentra en su término municipal. Aquí encontraréis una buena oferta hotelera:
- Hoteles de gama media-alta: Si buscáis comodidad y servicios de calidad, hay varios hoteles con buenas valoraciones, muchos de ellos con piscina, vistas al mar y a poca distancia del centro y la playa principal. Suelen ser opciones ideales para parejas o familias que buscan un cierto nivel de confort. Nosotros hemos tenido muy buenas experiencias en hoteles de esta categoría, que ofrecen una excelente relación calidad-precio.
- Hoteles boutique y con encanto: Para una experiencia más exclusiva y personalizada, Sant Feliu también cuenta con pequeños hoteles boutique, a menudo ubicados en edificios históricos o con un diseño muy cuidado. Son perfectos para una escapada romántica o para quienes aprecian los detalles y un ambiente más íntimo.
- Hostales y pensiones: Si el presupuesto es más ajustado, hay opciones de hostales y pensiones que ofrecen habitaciones sencillas pero limpias y bien ubicadas. Son una buena base para explorar la zona sin gastar demasiado, y a menudo nos permiten interactuar más con la vida local.
Apartamentos turísticos
Para familias o grupos de amigos, los apartamentos turísticos son una opción fantástica. Nos ofrecen más espacio, la posibilidad de cocinar nuestras propias comidas (lo que ayuda a ahorrar) y una mayor flexibilidad. Hay muchos disponibles en Sant Feliu de Guíxols, algunos con vistas al mar, y nos permiten sentirnos como en casa. Nosotros solemos optar por esta modalidad cuando viajamos en grupo, ya que facilita la convivencia y nos da más libertad.
Alojamientos cercanos (S'Agaró, Platja d'Aro)
Si preferís un ambiente un poco diferente o no encontráis disponibilidad en Sant Feliu, las localidades vecinas de S'Agaró y Platja d'Aro son excelentes alternativas. S'Agaró es conocida por su lujo y exclusividad, con hoteles de alta categoría y un paseo marítimo precioso. Platja d'Aro, por su parte, es más animada y comercial, con una gran oferta de hoteles, apartamentos, tiendas y ocio nocturno. Ambas están a un corto trayecto en coche de la Cala del Peix y ofrecen una excelente infraestructura turística. Nosotros a veces nos alojamos en estas zonas si buscamos una experiencia más vibrante o, al contrario, más sofisticada.
Campings
Para los amantes de la naturaleza y el aire libre, la Costa Brava cuenta con una gran cantidad de campings de muy buena calidad, muchos de ellos con piscinas, actividades y acceso directo a la playa. Es una opción más económica y divertida, especialmente si viajamos con niños. Hay campings cerca de Sant Feliu de Guíxols que ofrecen parcelas para tiendas y caravanas, así como bungalows totalmente equipados. Es una forma diferente de vivir la Costa Brava, en contacto directo con el entorno. Nosotros hemos disfrutado de muchas vacaciones en camping por la zona, y siempre nos ha parecido una experiencia muy auténtica.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de la Costa Brava es, para nosotros, uno de los grandes atractivos de la región, y Sant Feliu de Guíxols no es una excepción. Aquí, la cocina mediterránea brilla con luz propia, combinando los productos frescos del mar con los de la tierra. Después de un día de sol y mar en la Cala del Peix, no hay nada mejor que deleitarse con los sabores locales. Aquí os dejamos algunos de nuestros imprescindibles:
Pescado y marisco fresco
Al ser un pueblo con tradición marinera, el pescado y el marisco fresco son los protagonistas indiscutibles de la mesa. En los restaurantes de Sant Feliu de Guíxols, especialmente en los cercanos al puerto, podréis disfrutar de:
- Suquet de peix: Un guiso tradicional de pescado con patatas, ajo y tomate, lleno de sabor y perfecto para compartir. Es un plato contundente y delicioso, que nos transporta directamente a la esencia del Mediterráneo.
- Gambas de Palamós: Aunque Palamós es la cuna, las famosas gambas rojas se encuentran en muchos restaurantes de la zona. Son una delicia a la plancha, con solo un poco de sal. Su sabor intenso y su textura inconfundible las hacen irresistibles.
- Arroces y fideuás: Con marisco, pescado o mixtos, los arroces y las fideuás son un clásico que nunca falla. Preparados con el caldo adecuado y el punto exacto de cocción, son una explosión de sabor. Nosotros somos fans incondicionales de una buena paella junto al mar.
- Pescado a la plancha o al horno: Merluza, dorada, lubina, lenguado... la sencillez de un buen pescado fresco cocinado a la plancha o al horno, con un chorrito de aceite de oliva, es un manjar que no necesita más. La calidad del producto es la clave.
Cocina de 'mar y montaña'
La Costa Brava es famosa por su cocina de 'mar y montaña', que combina ingredientes del mar y del interior en un mismo plato, creando contrastes deliciosos. Algunos ejemplos que nos encantan:
- Pollo con langosta o gambas: Una combinación sorprendente pero exquisita, donde la carne de ave se fusiona con el sabor del marisco.
- Albóndigas con sepia: Un clásico catalán que demuestra la riqueza de esta fusión de sabores. Las albóndigas tiernas se cocinan con una sepia jugosa en una salsa deliciosa.
Otros productos locales
Además del marisco y pescado, la zona ofrece otros productos de gran calidad:
- Embutidos: Especialmente la butifarra, tanto la blanca como la negra, o el fuet. Son perfectos para un aperitivo o para llevar de picnic a la cala.
- Aceite de oliva: La provincia de Girona produce excelentes aceites de oliva virgen extra, que son la base de la cocina mediterránea.
- Vinos de la DO Empordà: Acompañar una buena comida con un vino de la denominación de origen Empordà es un placer. Sus vinos, tanto blancos como rosados y tintos, son cada vez más reconocidos. Nosotros siempre recomendamos probar un vino local con la comida.
Restaurantes recomendados
En Sant Feliu de Guíxols encontraréis una gran variedad de restaurantes, desde los más tradicionales y económicos hasta establecimientos de alta cocina. Os recomendamos pasear por el paseo marítimo y las calles del centro, donde encontraréis opciones para todos los gustos. Nosotros siempre nos dejamos aconsejar por los locales para descubrir los sitios más auténticos, pero también nos gusta explorar las nuevas propuestas gastronómicas que van surgiendo. No os perdáis la oportunidad de disfrutar de una buena comida con vistas al mar, es una experiencia que complementa perfectamente la visita a la Cala del Peix.
Fiestas locales
Participar en las fiestas locales de Sant Feliu de Guíxols es una excelente manera de sumergirse en la cultura y las tradiciones de la zona, añadiendo un toque vibrante a nuestra visita a la Cala del Peix. Nosotros siempre intentamos coincidir con alguna festividad, ya que nos permite ver la localidad bajo una luz diferente, llena de alegría y color. Aquí os destacamos algunas de las más importantes:
Porta Ferrada International Festival
El Festival Internacional de la Porta Ferrada es, sin duda, el evento cultural más importante de Sant Feliu de Guíxols y uno de los más prestigiosos de la Costa Brava y de Cataluña. Se celebra durante los meses de julio y agosto y ofrece una programación muy variada y de altísima calidad: música (jazz, clásica, pop, rock), teatro, danza y otras artes escénicas. Artistas de renombre nacional e internacional pasan por sus escenarios, ubicados en lugares emblemáticos como el Espai Port o el Teatre Auditori. Es una oportunidad fantástica para disfrutar de espectáculos de primer nivel en un entorno privilegiado. Nosotros siempre estamos atentos a su programación para ver si podemos asistir a algún concierto durante nuestra estancia.
Fiesta Mayor de Sant Feliu de Guíxols
La Fiesta Mayor de Sant Feliu de Guíxols se celebra en honor a su patrón, Sant Feliu, el 1 de agosto. Durante varios días alrededor de esta fecha, la ciudad se llena de actividades para todas las edades: conciertos, bailes populares, sardanas (la danza tradicional catalana), correfocs (espectáculos de fuego con demonios y pirotecnia), gigantes y cabezudos, actividades infantiles y eventos deportivos. Es una fiesta muy animada y colorida que nos permite ver la esencia de la cultura catalana en su máxima expresión. Nosotros nos encanta mezclarnos con la gente local y participar en la alegría colectiva de la Fiesta Mayor.
Carnaval
Como en muchas localidades costeras, el Carnaval de Sant Feliu de Guíxols es una celebración muy esperada y concurrida. Aunque las fechas varían cada año (normalmente en febrero o marzo), la ciudad se transforma con desfiles de carrozas, comparsas, disfraces y mucha música. La rúa de Carnaval es espectacular, con grupos que han trabajado durante meses en sus elaborados trajes y coreografías. Es una explosión de color y diversión que atrae a visitantes de toda la provincia. Si vuestra visita coincide con estas fechas, os aseguramos que la experiencia será inolvidable.
Feria de Artesanía y Gastronomía
A lo largo del año, especialmente en verano y en épocas festivas, Sant Feliu de Guíxols acoge diversas ferias de artesanía y gastronomía. Estos mercados nos ofrecen la oportunidad de descubrir productos locales hechos a mano, desde joyas y cerámica hasta alimentos gourmet y dulces tradicionales. Es un lugar perfecto para comprar souvenirs únicos o degustar especialidades de la región. Nosotros siempre nos damos una vuelta por estas ferias, ya que nos permiten conocer el talento de los artesanos y productores locales.
Semana Santa
La Semana Santa en Sant Feliu de Guíxols se vive con solemnidad y tradición. Aunque no es tan espectacular como en otras zonas de España, se organizan procesiones y actos religiosos que nos permiten conocer las costumbres locales. Es una época en la que la ciudad, aún no tan concurrida como en verano, ofrece un ambiente tranquilo y reflexivo, ideal para quienes buscan una escapada de paz antes del bullicio estival. Las procesiones nocturnas, con sus velas y el sonido de las marchas, tienen un encanto especial.
Hospital cercano
La seguridad y la tranquilidad son primordiales cuando viajamos, y saber dónde acudir en caso de emergencia médica es fundamental. Aunque esperamos no tener que utilizarlo, es importante conocer el hospital cercano a la Cala del Peix y Sant Feliu de Guíxols. Nosotros siempre tenemos esta información a mano cuando exploramos nuevos lugares.
Para cualquier necesidad médica urgente o de mayor gravedad, el hospital de referencia en la zona es el Hospital Comarcal de Palamós. Se encuentra a unos 20-25 kilómetros de Sant Feliu de Guíxols, lo que supone un trayecto en coche de aproximadamente 25-30 minutos, dependiendo del tráfico. Este hospital ofrece una amplia gama de servicios médicos y cuenta con urgencias 24 horas. Es el centro al que se derivan los casos que requieren atención especializada o ingreso.
Para atenciones médicas menos graves o consultas de atención primaria, Sant Feliu de Guíxols cuenta con un Centre d'Atenció Primària (CAP). El CAP de Sant Feliu de Guíxols está ubicado en el propio municipio y ofrece servicios de medicina general, enfermería y urgencias básicas durante el horario de apertura. Es el primer punto de contacto para la mayoría de las necesidades médicas no vitales y es mucho más accesible desde la cala, a pocos minutos en coche. Nosotros recomendamos siempre acudir primero al CAP para situaciones que no revistan extrema gravedad, ya que están preparados para atender la mayoría de las incidencias comunes y, si es necesario, derivar al hospital.
En caso de una emergencia vital, siempre debemos llamar al 112, el número de emergencias europeo, que coordinará la asistencia médica necesaria, incluyendo ambulancias y traslado al centro hospitalario más adecuado. Es crucial no dudar en marcar este número si nos enfrentamos a una situación de riesgo. La cobertura móvil en la zona de la cala es generalmente buena, pero siempre es bueno estar prevenido.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado innumerables playas de Girona y rincones de la Costa Brava, podemos decir con total honestidad que la Cala del Peix ocupa un lugar especial en nuestros corazones. No es la cala más famosa, ni la más grande, ni la que tiene más servicios, y precisamente por eso, nos encanta. Para nosotros, es la definición de un pequeño paraíso donde el tiempo parece detenerse y la naturaleza se muestra en su estado más puro y cautivador.
Nosotros valoramos enormemente la tranquilidad que se respira aquí. Lejos del bullicio de las playas más turísticas, la Cala del Peix nos ofrece un santuario de paz donde podemos desconectar de verdad. La mezcla de arena y roca, lejos de ser un inconveniente, le confiere un carácter auténtico y salvaje que tanto buscamos en la Costa Brava. Pero lo que realmente nos enamora son sus aguas. La claridad y las tonalidades turquesas son simplemente espectaculares, invitando a sumergirse y a explorar el vibrante mundo submarino que esconde. Hemos pasado horas haciendo snorkel aquí, maravillados por la cantidad de vida marina que se esconde entre sus rocas, y siempre nos sorprende su belleza.
Es cierto que la ausencia de servicios directos en la cala requiere que vayamos un poco más preparados, llevando nuestra propia comida, bebida y todo lo necesario para el día. Pero, para nosotros, este pequeño esfuerzo es parte de la aventura y contribuye a mantener el encanto virgen del lugar. El acceso a pie por el Camino de Ronda es, de por sí, una experiencia gratificante, con vistas panorámicas que nos quitan el aliento y nos preparan para la belleza que nos espera. Es un lugar que nos pide paciencia, respeto y una actitud de aprecio por lo natural.
Creemos que la Cala del Peix es ideal para aquellos que buscan un día de relax, para parejas que desean un rincón íntimo, para aventureros que disfrutan del snorkel y la exploración, y para fotógrafos que buscan capturar la esencia de la Costa Brava. No es la cala para el que busca una fiesta o un sinfín de actividades organizadas, sino para el que anhela la quietud, la belleza natural y la conexión con el mar. Es una de esas calas que, una vez descubres, guardas en tu memoria como un tesoro personal, deseando volver una y otra vez. Nos recuerda por qué amamos tanto esta costa: por su capacidad de sorprender, de ofrecer rincones únicos donde la naturaleza es la verdadera protagonista.
Conclusión
En resumen, la Cala del Peix en Sant Feliu de Guíxols es mucho más que una simple playa; es una experiencia, un susurro de la auténtica Costa Brava. Nos ofrece la oportunidad de escapar de lo convencional y sumergirnos en un entorno natural de belleza incomparable, donde la serenidad de sus aguas y la particularidad de su paisaje nos invitan a la desconexión y a la contemplación. Es una joya de las playas de Girona que, a pesar de su tamaño, deja una huella imborrable en el corazón de quienes la visitan.
Desde el momento en que iniciamos el camino de ronda para llegar a ella, ya empezamos a sentir esa conexión especial con el Mediterráneo. Sus aguas cristalinas, ideales para el snorkel, nos revelan un mundo submarino vibrante y lleno de vida, mientras que su suelo de arena y roca nos recuerda la geografía escarpada y fascinante de esta costa. Es un lugar para disfrutar con respeto, llevando lo esencial y dejando solo nuestras huellas. Creemos firmemente que cada rincón de la Costa Brava tiene su propia personalidad, y la Cala del Peix nos habla de intimidad, de aventura pausada y de una belleza que no necesita artificios.
Así que, si estáis planeando vuestra próxima escapada a la Costa Brava y buscáis un lugar donde el mar os hable en un lenguaje de calma y pureza, no dudéis en añadir la Cala del Peix a vuestra lista. Nosotros os animamos a descubrir este pequeño paraíso en Sant Feliu de Guíxols, a sumergiros en sus aguas y a dejaros seducir por su encanto natural. Estamos seguros de que, al igual que a nosotros, os cautivará y os hará volver a esta maravillosa cala una y otra vez en busca de esa paz y esa conexión con la naturaleza que tanto anhelamos.