La Playa de la Torre de Sant Vicent es una joya urbana en Benicàssim, Castellón, conocida por su arena fina, aguas tranquilas y excelentes servicios, ideal para familias y el relax.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
La Costa del Azahar, en la provincia de Castellón, es un paraíso mediterráneo que nos ha cautivado con sus paisajes y, sobre todo, con sus playas. Entre ellas, la Playa de la Torre de Sant Vicent en Benicàssim se erige como una de las más emblemáticas y queridas. Su nombre, un evocador guiño a la histórica torre vigía que la preside y que ha sido testigo de siglos de historia, nos invita a un viaje donde la tradición y la modernidad se entrelazan armoniosamente.
Al pisar la Playa de la Torre de Sant Vicent, uno no puede evitar sentir una conexión inmediata con el entorno. La brisa marina, el suave murmullo de las olas y el cálido sol mediterráneo nos envuelven en una atmósfera de pura relajación. Es un lugar donde la calidad de la arena, la transparencia del agua y la excelencia de sus servicios se combinan para ofrecer una experiencia playera inigualable, ideal para desconectar de la rutina y sumergirse en la esencia del verano.
Para nosotros, esta playa representa la quintaesencia de unas vacaciones perfectas. No solo es un espacio de belleza natural, sino también un punto de encuentro donde familias, parejas y amigos encuentran su rincón de felicidad. Con la prestigiosa Bandera Azul ondeando orgullosa, la Playa de la Torre de Sant Vicent nos promete seguridad, limpieza y un sinfín de posibilidades para disfrutar de cada momento. Estamos listos para explorar cada uno de sus encantos y compartir nuestra experiencia más sincera.
Cómo llegar a Playa de la Torre de Sant Vicent
Llegar a la Playa de la Torre de Sant Vicent en Benicàssim es sorprendentemente sencillo, lo que la convierte en un destino accesible para todos los visitantes, independientemente de su medio de transporte.
En coche
Si optamos por el coche, la conexión es excelente. Benicàssim se encuentra estratégicamente ubicada junto a la autopista AP-7 y la carretera nacional N-340. Desde la AP-7, basta con tomar la salida correspondiente a Benicàssim y seguir las indicaciones que nos guiarán directamente hacia la costa y, en particular, hacia la zona de la playa. La señalización es clara y nos facilita la orientación. En cuanto al aparcamiento, especialmente en los meses de verano, es un factor a considerar. Existen zonas de aparcamiento regulado (zona azul) a lo largo del paseo marítimo y en las calles adyacentes, así como algunos parkings de pago. Fuera de temporada alta, encontrar un lugar es considerablemente más fácil y podemos disfrutar de la tranquilidad de aparcar cerca sin mayores complicaciones.
En transporte público
Para quienes prefieren el transporte público, también hay opciones viables. Los autobuses interurbanos conectan Benicàssim con Castellón de la Plana y otros municipios cercanos, con paradas situadas a poca distancia a pie de la playa. Si venimos de más lejos, la estación de tren de Benicàssim, que forma parte de la línea de Cercanías C-6 de Renfe, nos deja en el corazón del municipio. Desde allí, un corto trayecto en taxi, un autobús local o incluso un agradable paseo nos llevará hasta la arena de la Playa de la Torre de Sant Vicent.
A pie o en bicicleta
Si ya nos alojamos en Benicàssim, el acceso a la playa es un verdadero placer. El extenso y bien cuidado paseo marítimo nos permite llegar caminando o en bicicleta desde prácticamente cualquier punto del municipio. Además, la famosa Vía Verde del Litoral, que discurre por el antiguo trazado del ferrocarril, conecta Benicàssim con Oropesa del Mar, ofreciendo un recorrido espectacular junto al mar, ideal para un paseo en bicicleta con vistas panorámicas que nos preparan para la belleza de la playa.
La arena y el agua
Uno de los principales atractivos de la Playa de la Torre de Sant Vicent es, sin duda, su combinación perfecta de arena y agua, elementos que la convierten en un destino idílico para el baño y el relax.
La arena: un manto dorado bajo nuestros pies
La arena de esta playa es, en una palabra, exquisita. Nos encontramos ante una arena fina y dorada que invita a caminar descalzo y a sentir la suavidad bajo los pies. Su textura es ideal para los más pequeños, que pueden pasar horas construyendo castillos de arena y haciendo figuras sin dificultad. La amplitud de la playa permite que, incluso en los días de mayor afluencia, no tengamos la sensación de agobio y siempre encontremos un espacio confortable para extender nuestra toalla y disfrutar del sol. La limpieza de la arena es constante, un punto a favor que contribuye a la sensación de bienestar general.
El agua: un abrazo cálido y transparente
Las aguas de la Playa de la Torre de Sant Vicent son una verdadera delicia. Son notablemente tranquilas y poco profundas, lo que las hace excepcionalmente seguras para el baño de niños y para aquellos que no se sienten cómodos en aguas más hondas. La calma de sus aguas se debe en parte a la configuración de la costa y a los espigones que la protegen, creando una especie de piscina natural donde las olas apenas se perciben. La transparencia es otro de sus puntos fuertes; podemos ver el fondo marino con facilidad, lo que añade un extra de confianza y disfrute. En los meses de verano, la temperatura del agua es muy agradable, invitando a largos baños y a refrescantes chapuzones. La calidad del agua, como ya mencionamos, está avalada por la Bandera Azul, un distintivo que nos garantiza su pureza y el cumplimiento de altos estándares ambientales.
Servicios e instalaciones
La Playa de la Torre de Sant Vicent no solo destaca por su belleza natural, sino también por la completísima gama de servicios e instalaciones que pone a disposición de sus visitantes, haciendo de la comodidad y la seguridad una prioridad.
Comodidad garantizada
Como una playa urbana de primer nivel, nos ofrece todo lo necesario para una jornada playera sin preocupaciones. Las duchas y lavapiés están estratégicamente distribuidas y se mantienen en perfectas condiciones, permitiéndonos eliminar la arena y la sal antes de regresar a casa o al alojamiento.
Seguridad ante todo
La seguridad es un pilar fundamental. Durante la temporada alta, la playa cuenta con puestos de socorristas y un sistema de vigilancia constante que nos proporciona una gran tranquilidad, especialmente si vamos con niños. La rápida respuesta y la profesionalidad del equipo de socorrismo son dignas de mención.
Accesibilidad universal
Un aspecto que valoramos enormemente es el compromiso de la Playa de la Torre de Sant Vicent con la accesibilidad total. Dispone de rampas de acceso que facilitan la llegada a la arena para personas con movilidad reducida, así como pasarelas que se extienden hasta la orilla. Además, ofrece sillas anfibias y, en ocasiones, personal de apoyo para ayudar a aquellos que lo necesiten a disfrutar del baño. Es un ejemplo de inclusión que nos enorgullece.
Oferta gastronómica y de ocio
A lo largo del paseo marítimo que bordea la playa, encontramos una variada selección de chiringuitos y establecimientos de restauración. Desde locales informales donde tomar un refresco, un helado o un aperitivo, hasta restaurantes con una oferta más elaborada para disfrutar de una comida completa con vistas al mar. El ambiente es siempre agradable y relajado, ideal para prolongar la jornada playera.
Equipamiento y diversión
Para quienes buscan mayor confort, la playa ofrece alquiler de sombrillas y tumbonas, lo que nos permite viajar ligeros de equipaje. También podemos encontrar puntos de alquiler de equipos como patines de agua o kayaks para explorar la costa desde otra perspectiva. Los más pequeños tienen su espacio de diversión en las zonas infantiles con juegos y columpios, ubicadas tanto en la propia arena como en áreas cercanas al paseo.
Otros servicios
Los baños/WC públicos son limpios y accesibles, un detalle importante para la comodidad de todos. En cuanto al parking, aunque puede ser un desafío en pleno agosto, existen zonas designadas, tanto de pago como algunas gratuitas un poco más alejadas, que facilitan el acceso en coche.
Mejor época para visitar
Elegir el momento adecuado para visitar la Playa de la Torre de Sant Vicent puede influir significativamente en nuestra experiencia, ya que cada estación ofrece un encanto particular y un tipo de ambiente diferente.
Verano (junio-septiembre): la efervescencia mediterránea
Si lo que buscamos es el bullicio, el sol radiante y el pleno funcionamiento de todos los servicios, el verano es, sin duda, la mejor época. Desde junio hasta septiembre, la Playa de la Torre de Sant Vicent se transforma en un vibrante epicentro de actividad. Las temperaturas son cálidas, ideales para el baño y para disfrutar de largas jornadas de sol. Todos los chiringuitos, servicios de socorrismo y actividades acuáticas están a pleno rendimiento. Es el momento perfecto para quienes disfrutan del ambiente animado, de la vida nocturna en el paseo marítimo y de la sensación de estar en el corazón de la Costa del Azahar. Aunque es la temporada más concurrida, la amplitud de la playa nos permite encontrar siempre un hueco para nuestra toalla.
Primavera (abril-mayo) y Otoño (octubre): la calma y la belleza
Para aquellos que prefieren la tranquilidad y las temperaturas más suaves, la primavera y el otoño son estaciones mágicas. Durante los meses de abril, mayo y octubre, la Playa de la Torre de Sant Vicent nos ofrece un escenario de paz y sosiego. Las temperaturas son agradables, perfectas para largos paseos por la orilla, para leer un libro bajo el sol sin aglomeraciones o para disfrutar de la brisa marina. Aún es posible darse un baño en sus aguas templadas, especialmente en mayo y octubre, cuando el Mediterráneo conserva el calor del verano. Es la época ideal para los amantes de la fotografía, para el relax y para aquellos que desean conectar con la naturaleza de una manera más íntima. Muchos servicios básicos siguen operativos, pero con un ritmo más pausado.
Invierno (noviembre-marzo): paseos y desconexión
Incluso en invierno, la Playa de la Torre de Sant Vicent tiene su encanto. Benicàssim goza de un clima suave durante todo el año, lo que permite disfrutar de la playa de una manera diferente. Es el momento perfecto para largas caminatas junto al mar, para respirar aire puro y para desconectar por completo. La playa se muestra en su estado más salvaje y natural, ofreciendo paisajes impresionantes y una sensación de libertad inigualable. Aunque los servicios playeros están reducidos, los bares y restaurantes del paseo marítimo suelen permanecer abiertos, ofreciendo un refugio acogedor.
Actividades y deportes
La Playa de la Torre de Sant Vicent no es solo un lugar para tomar el sol y bañarse; es un escenario vibrante que nos invita a la actividad y al deporte, tanto en el agua como en la arena y el paseo marítimo.
Deportes acuáticos: explorando el Mediterráneo
Gracias a sus aguas tranquilas y protegidas, esta playa es ideal para iniciarse o practicar diversos deportes acuáticos sin grandes dificultades. Nosotros disfrutamos mucho del paddle surf, una actividad relajante y divertida que nos permite deslizarnos sobre el agua y admirar la costa desde una perspectiva diferente. También podemos alquilar kayaks para explorar las calas cercanas o simplemente remar a nuestro propio ritmo. Para los amantes de la observación submarina, el snorkel es una opción fantástica; aunque no es una zona de arrecifes, la transparencia del agua nos permite avistar pequeños peces y la flora marina cerca de las rocas o los espigones. Y, por supuesto, la natación pura y simple es una de las actividades más populares y saludables, con la seguridad que ofrecen los socorristas.
Actividades en la arena: diversión para todos
La amplia extensión de arena fina y dorada de la playa es perfecta para una variedad de juegos y deportes. Desde el clásico vóley-playa con amigos, hasta partidos de palas o la construcción de elaborados castillos de arena que entretienen a niños y adultos por igual. Simplemente pasear descalzo por la orilla, sintiendo la brisa marina, ya es una actividad en sí misma que nos recarga de energía.
Actividades en el paseo marítimo: un espacio para el movimiento
El moderno y extenso paseo marítimo que discurre paralelo a la Playa de la Torre de Sant Vicent es un espacio privilegiado para el ejercicio al aire libre. Es un lugar perfecto para correr al amanecer o al atardecer, para caminar a paso ligero, para patinar o para disfrutar de un agradable paseo en bicicleta. Como mencionamos, la conexión con la Vía Verde del Litoral amplía enormemente las posibilidades para los ciclistas y caminantes, ofreciendo rutas escénicas de gran belleza que nos permiten explorar más allá de la playa. La combinación de mar, sol y actividad física nos garantiza un bienestar completo durante nuestra visita.
Relajación y bienestar
Por supuesto, no todas las actividades tienen que ser de alto impacto. Para muchos, la mejor actividad en la Playa de la Torre de Sant Vicent es simplemente relajarse. Tumbarse en la toalla o en una tumbona alquilada, leer un buen libro, escuchar el sonido de las olas o simplemente tomar el sol y dejar que la brisa nos acaricie. Es un espacio de desconexión donde el estrés se disipa y la mente encuentra paz.
Para familias con niños
La Playa de la Torre de Sant Vicent es, ciertamente, un destino estrella para las familias con niños. Nosotros la consideramos un verdadero paraíso infantil, donde la diversión y la seguridad están garantizadas.
Seguridad en el agua
Uno de los aspectos más importantes para las familias es la seguridad en el agua. Aquí, las aguas tranquilas y poco profundas son un factor clave. Los niños pueden chapotear y jugar en la orilla sin que los padres tengamos que preocuparnos por corrientes fuertes o por olas grandes. La presencia constante de vigilancia de socorristas durante la temporada alta añade una capa extra de tranquilidad, permitiéndonos disfrutar del baño con mayor serenidad. Sabemos que nuestros pequeños están en un entorno cuidado y supervisado.
Diversión en la arena y más allá
La arena fina y dorada es el lienzo perfecto para la creatividad infantil. Horas de diversión están aseguradas construyendo castillos de arena, haciendo figuras o simplemente excavando pequeños canales. Además, la playa y sus alrededores cuentan con zonas de juego infantiles equipadas con columpios y otros elementos de ocio, lo que ofrece una alternativa para cuando los pequeños quieran un descanso del agua. La amplitud de la playa también significa que hay espacio suficiente para que corran y jueguen libremente sin molestar a otros bañistas.
Comodidad y servicios adaptados
La comodidad es fundamental cuando se viaja con niños, y la Playa de la Torre de Sant Vicent lo tiene en cuenta. Los servicios cercanos como los baños limpios, las duchas y lavapiés, y la oferta de chiringuitos con opciones de comida y bebida adaptadas a los pequeños, hacen la jornada mucho más sencilla. La facilidad de acceso a la playa, con pasarelas y rampas, también es un punto a favor para carritos de bebé y para que los niños puedan moverse con autonomía. Para nosotros, la Playa de la Torre de Sant Vicent es sinónimo de vacaciones familiares felices y sin preocupaciones, un lugar donde los recuerdos de la infancia se construyen bajo el sol mediterráneo.
Qué hacer en los alrededores
Benicàssim y sus alrededores ofrecen un abanico de posibilidades que van más allá de la playa, invitándonos a explorar la rica cultura, historia y naturaleza de la provincia de Castellón.
Benicàssim pueblo: encanto modernista y tradición
Una visita al propio Benicàssim pueblo es obligatoria. Sus calles nos invitan a un agradable paseo, donde podemos descubrir la iglesia de Santo Tomás de Villanueva y el animado mercado local. Pero lo que realmente distingue a Benicàssim son sus impresionantes villas modernistas a lo largo del paseo marítimo, conocidas como 'el Biarritz valenciano'. Estas edificaciones de principios del siglo XX, con su arquitectura singular y sus exuberantes jardines, nos transportan a otra época y son un deleite para la vista. La Torre de Sant Vicent, la antigua torre vigía que da nombre a nuestra playa, es un elemento histórico emblemático que merece ser visitado y nos ofrece una perspectiva de la defensa costera de antaño.
Desierto de las Palmas: naturaleza y espiritualidad
A pocos kilómetros tierra adentro, el Parque Natural del Desierto de las Palmas es un remanso de paz y biodiversidad. Este espacio protegido nos ofrece numerosas rutas de senderismo con diferentes niveles de dificultad, que serpentean entre pinos, palmitos y madroños. Desde sus miradores, como el de La Muela o el Bartolo, podemos disfrutar de vistas panorámicas espectaculares de la costa y del interior. Dentro del parque se encuentra el Convento de los Carmelitas Descalzos, un lugar de retiro y espiritualidad que también elabora licores y productos artesanales.
Oropesa del Mar y la Vía Verde
El municipio vecino de Oropesa del Mar es otro destino interesante. Podemos pasear por su encantador casco antiguo, visitar el castillo y el faro, o explorar otras de sus playas. Sin embargo, la forma más hermosa de llegar es a través de la Vía Verde del Litoral, que conecta Benicàssim y Oropesa. Este sendero, apto para peatones y ciclistas, discurre junto a acantilados y calas, ofreciendo vistas impresionantes del Mediterráneo y la oportunidad de detenerse en miradores o pequeñas playas escondidas.
Castellón de la Plana: la capital a nuestro alcance
La capital de la provincia, Castellón de la Plana, se encuentra a una corta distancia y es perfecta para una excursión de un día. Aquí podemos visitar la Concatedral de Santa María y su icónico campanario exento, 'El Fadrí', desde donde se obtienen vistas de la ciudad. El Mercado Central es un festival de colores y sabores, ideal para probar productos locales. También podemos explorar el Museo de Bellas Artes o el Planetario de Castellón, este último un plan excelente si viajamos con niños o si el tiempo no acompaña.
Qué hacer cuando llueve
Aunque el sol suele ser el protagonista en Benicàssim, es bueno tener planes alternativos para esos días en que el cielo decide sorprendernos con lluvia. La provincia de Castellón ofrece opciones interesantes para disfrutar incluso con mal tiempo.
Cultura y ciencia en Castellón
Si la lluvia nos pilla en la Playa de la Torre de Sant Vicent, una excelente opción es dirigirnos a la capital, Castellón de la Plana. Allí encontramos el Planetario de Castellón, un centro de divulgación científica que ofrece proyecciones inmersivas y exposiciones interactivas sobre el universo. Es un plan educativo y fascinante para todas las edades. Además, podemos visitar el Museo de Bellas Artes de Castellón, que alberga una importante colección de arte valenciano, o el Espai d'Art Contemporani de Castelló (EACC), para los amantes del arte moderno.
Compras y ocio cubierto
Para quienes buscan una opción más comercial, el Centro Comercial Salera, también en Castellón, es una alternativa completa. Dispone de una gran variedad de tiendas de moda, complementos, electrónica, así como una zona de restauración con diversas opciones culinarias y salas de cine. Es un lugar perfecto para pasar unas horas de compras o para disfrutar de una película en familia o con amigos.
Relax y bienestar
Algunos hoteles y complejos turísticos en Benicàssim y sus alrededores ofrecen servicios de spa y balneario que pueden ser un refugio ideal en un día lluvioso. Circuitos termales, masajes y tratamientos de belleza nos permiten relajarnos y cuidarnos mientras esperamos que el sol regrese. Es una forma de transformar un día gris en una jornada de puro bienestar.
Gastronomía: un festín bajo techo
Finalmente, un día de lluvia es la excusa perfecta para entregarse a la rica gastronomía local en un ambiente acogedor. Benicàssim cuenta con numerosos restaurantes y arrocerías donde podemos disfrutar de los platos típicos de la región. Es la oportunidad ideal para saborear una auténtica paella, una fideuà o unos buenos mariscos sin prisas, acompañados de un buen vino de la tierra. Muchos de estos establecimientos ofrecen vistas al mar, lo que añade un encanto especial incluso en un día nublado.
Hoteles recomendados
La oferta de alojamiento en Benicàssim es amplia y variada, adaptándose a todo tipo de presupuestos y preferencias. Cerca de la Playa de la Torre de Sant Vicent, encontramos opciones que garantizan una estancia cómoda y placentera.
Hoteles en primera línea de playa
Para quienes buscan la máxima comodidad y unas vistas privilegiadas al mar, los hoteles en primera línea de playa son la elección perfecta. Benicàssim cuenta con varios establecimientos de 3 y 4 estrellas, como el Hotel Voramar o el Hotel Trinimar, que ofrecen acceso directo a la arena, piscinas, restaurantes y, a menudo, programas de animación. Son ideales para familias y parejas que desean tenerlo todo a mano y disfrutar del Mediterráneo desde el balcón de su habitación.
Apartamentos turísticos: independencia y espacio
Si preferimos una mayor independencia o viajamos en familia o con un grupo grande, los apartamentos turísticos son una excelente opción. Hay una gran oferta de apartamentos completamente equipados con cocina, salones espaciosos y varias habitaciones. Nos permiten gestionar nuestras comidas, tener más espacio para los niños y sentirnos como en casa. Muchos de ellos se encuentran a poca distancia de la Playa de la Torre de Sant Vicent y ofrecen servicios como piscina comunitaria o parking.
Campings: naturaleza y diversión
Benicàssim es también un destino muy popular para los amantes del camping. La localidad cuenta con varios campings de calidad, como el Camping Bonterra Park o el Camping Tauro, que ofrecen parcelas para tiendas de campaña y caravanas, así como bungalows completamente equipados. Muchos de estos campings disponen de amplias instalaciones, incluyendo piscinas, zonas deportivas, restaurantes y programas de animación. Es una opción más económica y en contacto directo con la naturaleza, ideal para familias con niños que buscan un ambiente dinámico y al aire libre.
Zonas para alojarse
Podemos elegir alojarnos cerca del centro de Benicàssim para tener más ambiente y acceso a tiendas y restaurantes, o en los extremos del municipio para disfrutar de mayor tranquilidad y cercanía a espacios naturales como la Vía Verde. La zona alrededor de la Playa de la Torre de Sant Vicent combina ambas ventajas, estando bien comunicada y a la vez ofreciendo un entorno playero relajado.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de Benicàssim y de toda la provincia de Castellón es un verdadero festín para los sentidos, un reflejo de la dieta mediterránea con influencias del mar y la montaña. Durante nuestra visita a la Playa de la Torre de Sant Vicent, no pudimos resistirnos a explorar sus sabores.
Los arroces: el rey de la mesa
Como buena tierra valenciana, los arroces son la estrella indiscutible. La auténtica paella valenciana, con su combinación de pollo, conejo y verduras, es un 'must' que no podemos dejar de probar. Pero la oferta va mucho más allá: el arroz a banda, con todo el sabor del pescado y el marisco; el arroz negro, con su intenso color y sabor a tinta de calamar; y, por supuesto, la fideuà, una deliciosa alternativa a la paella hecha con fideos. Cada restaurante tiene su propia receta y su toque especial, invitándonos a probar diferentes versiones.
Pescados y mariscos frescos
Al estar en la costa, los pescados y mariscos frescos son una delicia. Gambas, langostinos, cigalas, pulpo, sepia, calamares… directos de la lonja al plato. Preparados a la plancha, fritos o en suquet, son una explosión de sabor marino. Los espetos de sardinas o los boquerones fritos son aperitivos perfectos para disfrutar en cualquier chiringuito.
Cocina de interior y productos de la tierra
Pero la gastronomía de Castellón no solo mira al mar. El interior de la provincia nos aporta platos robustos y sabrosos. El 'tombet de bou', un guiso de ternera con verduras, es contundente y delicioso. Las 'cocas', tanto dulces como saladas (como la coca de tomate y sardinas), son una muestra de la repostería y panadería tradicional. Los embutidos y quesos de la zona también merecen una mención especial.
Postres y dulces
Para terminar una buena comida, no podemos olvidarnos de los postres. Los 'fartons' con horchata, especialmente en verano, son una combinación refrescante y dulce. Los 'pastissets de boniato' o 'moniatos' son dulces tradicionales rellenos de batata que nos encantaron. Y, por supuesto, la fruta fresca de temporada, como las naranjas valencianas, son un broche de oro.
Restaurantes recomendados
Benicàssim cuenta con una gran variedad de restaurantes, desde chiringuitos informales en la playa que ofrecen buena comida casera, hasta establecimientos más elegantes con propuestas de alta cocina. Nuestra recomendación es explorar el paseo marítimo y las calles del pueblo, donde encontraremos desde arrocerías especializadas hasta bares de tapas con productos locales. La oferta es tan variada que siempre encontraremos algo que satisfaga nuestro paladar.
Fiestas locales
Benicàssim es un municipio con una vida cultural muy activa, y sus fiestas locales son una excelente oportunidad para sumergirse en la tradición y la alegría de la comunidad, así como para disfrutar de eventos de renombre internacional.
Festivales de música de renombre mundial
Benicàssim es mundialmente conocida por ser sede de dos de los festivales de música más importantes de Europa. El Festival Internacional de Benicàssim (FIB), que se celebra en julio, atrae a miles de amantes de la música independiente y alternativa de todo el mundo. Poco después, en agosto, el Rototom Sunsplash toma el relevo, siendo el festival reggae más grande de Europa. Ambos eventos llenan la localidad de un ambiente joven, multicultural y vibrante, ofreciendo conciertos, actividades y una experiencia inolvidable para los asistentes.
Fiestas patronales: tradición y devoción
Las fiestas patronales de Benicàssim se celebran en enero, en honor a San Antonio Abad y Santa Águeda. Durante estas fechas, el pueblo se engalana con desfiles, procesiones, la bendición de animales y las tradicionales hogueras, que llenan las calles de luz y calor. Es una oportunidad única para conocer las raíces y costumbres más arraigadas de la localidad. En septiembre, las Fiestas de Santo Tomás también traen consigo una serie de actividades culturales y lúdicas, conciertos y espectáculos taurinos, marcando el final del verano con un broche de oro.
Eventos veraniegos y culturales
Además de los grandes festivales y las fiestas patronales, Benicàssim ofrece un calendario repleto de eventos durante todo el verano. Podemos encontrar verbenas populares, conciertos al aire libre en el paseo marítimo, mercados artesanales donde adquirir productos locales, y diversas actividades para niños que se organizan en la playa y en los parques. La concejalía de turismo y cultura se encarga de programar una agenda variada que asegura el entretenimiento para todos los públicos, haciendo que cada día en Benicàssim sea una nueva aventura.
Hospital cercano
La tranquilidad de saber que contamos con servicios sanitarios cercanos es fundamental en cualquier viaje. En Benicàssim, la cobertura médica está bien organizada para atender a residentes y visitantes.
Para urgencias menores, consultas de atención primaria o cualquier necesidad médica básica, el Centro de Salud de Benicàssim es la opción más cercana y accesible. Se encuentra ubicado en el propio municipio, lo que garantiza una respuesta rápida y cómoda para la mayoría de las situaciones que puedan surgir durante nuestra estancia en la Playa de la Torre de Sant Vicent. Su personal cualificado está preparado para ofrecer la primera atención y derivar si fuera necesario.
En caso de emergencias más graves o si se requiere atención hospitalaria especializada, el Hospital General Universitario de Castellón es el centro de referencia de la provincia. Se localiza en Castellón de la Plana, a una distancia aproximada de 15 a 20 kilómetros de Benicàssim. El acceso por carretera es sencillo y está bien señalizado, lo que permite llegar en un tiempo razonable. Contar con un hospital de esta envergadura a poca distancia nos ofrece una gran seguridad y tranquilidad, sabiendo que estamos cubiertos ante cualquier eventualidad médica.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado cada rincón y cada detalle de la Playa de la Torre de Sant Vicent, nuestra opinión personal no podría ser más positiva. Esta playa nos ha conquistado por su equilibrio perfecto entre la belleza natural, la calidad de sus servicios y el ambiente acogedor que se respira en cada uno de sus rincones. Es, sin duda, una de las joyas de la Costa del Azahar y un destino que recomendaríamos sin dudarlo.
Nos ha encantado la suavidad de su arena fina y dorada, un verdadero placer para los pies y un lienzo perfecto para los juegos de los más pequeños. Las aguas tranquilas y cristalinas son una invitación constante al baño, ofreciendo una seguridad inigualable para las familias. La sensación de poder nadar y chapotear sin preocupaciones es impagable. La Bandera Azul es un distintivo bien merecido que se refleja en la limpieza y el cuidado de todo el entorno.
La completísima oferta de servicios, desde los socorristas siempre atentos hasta las instalaciones de accesibilidad total, pasando por la comodidad de las duchas, los chiringuitos y las zonas infantiles, hacen que la jornada playera sea cómoda y placentera para todos. No hemos echado en falta absolutamente nada. Además, la posibilidad de combinar el relax en la arena con actividades en el paseo marítimo o excursiones a los fascinantes alrededores de Benicàssim, como el Desierto de las Palmas o la Vía Verde, añade un valor inmenso a la experiencia.
Para nosotros, la Playa de la Torre de Sant Vicent es el lugar ideal para desconectar, recargar energías y crear recuerdos imborrables en familia o con amigos. Es una playa que lo tiene todo: belleza, confort, seguridad y un ambiente auténticamente mediterráneo. Nos marchamos con la certeza de que volveremos para seguir disfrutando de sus encantos.
Conclusión
Si estáis buscando un destino playero en la Costa del Azahar que combine la serenidad de sus aguas con una vibrante vida urbana y una completa oferta de servicios, la Playa de la Torre de Sant Vicent en Benicàssim es, ciertamente, vuestra elección perfecta. Desde sus aguas tranquilas y poco profundas, ideales para los más pequeños, hasta su arena fina y dorada que invita al relax, cada detalle está pensado para garantizar una experiencia vacacional de primer nivel.
Nosotros hemos encontrado en esta playa un refugio donde la diversión familiar se fusiona con momentos de paz y desconexión. La excelencia de sus instalaciones, su compromiso con la accesibilidad total y la constante vigilancia de sus socorristas la convierten en un modelo de playa segura y acogedora. Además, la riqueza cultural y natural de sus alrededores, junto con una gastronomía exquisita y un calendario festivo animado, aseguran que siempre haya algo emocionante que hacer, incluso en los días menos soleados.
No lo dudéis más. La Playa de la Torre de Sant Vicent os espera con los brazos abiertos para ofreceros unas vacaciones inolvidables. Es un verdadero tesoro en Benicàssim, una de las playas de Castellón que merece ser descubierta y disfrutada en toda su plenitud. ¡Estamos convencidos de que, al igual que a nosotros, os cautivará desde el primer momento!