Cala Figuera es una joya natural escondida en Pollença, Mallorca, famosa por sus aguas turquesas y su entorno virgen, ideal para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Desde nuestra perspectiva de expertos en turismo de playas españolas, hay lugares que, por su esencia y belleza, se graban a fuego en la memoria. Cala Figuera, en el encantador municipio de Pollença, al norte de Mallorca, es sin duda uno de ellos. No la confundamos con su homónima en Santanyí; esta Cala Figuera es un reducto de autenticidad, un trozo de paraíso virgen que nos invita a la desconexión total. Aquí, la naturaleza se muestra en su estado más puro, con acantilados que se zambullen en un mar de infinitos tonos de azul y turquesa.
Es una de esas calas que exige un pequeño esfuerzo para ser descubierta, pero que recompensa cada paso con creces. Lejos del bullicio de las playas más concurridas, Cala Figuera nos ofrece un escenario idílico para la contemplación, el snorkel y, en resumen, para reconectar con la esencia del Mediterráneo. Es un destino para el viajero que busca algo más que una simple playa; busca una experiencia, una aventura y la oportunidad de sentir la isla en su versión más salvaje y sobrecogedora. Prepárense para una inmersión en la belleza natural de Mallorca.
Cómo llegar a Cala Figuera
Llegar a Cala Figuera, Pollença, es parte de la aventura. No esperemos encontrar un acceso directo en coche, lo que contribuye a mantener su carácter prístino. Generalmente, el acceso se realiza a pie, a través de sendas de dificultad media que atraviesan paisajes de pino y garriga mediterránea.
Ruta de senderismo
La ruta más común y popular parte de las cercanías de la carretera que lleva al Cap de Formentor, específicamente desde un punto conocido como Cala Murta o cerca de la Finca Pública de Ternelles. Desde allí, un camino sin asfaltar, a veces pedregoso y con desniveles, nos guiará hasta la cala. Es fundamental llevar calzado adecuado para senderismo, agua en abundancia y protección solar, ya que el trayecto puede durar entre 30 y 45 minutos, dependiendo de nuestro ritmo y el punto exacto de partida.
Hay zonas donde es posible aparcar el coche de forma informal al inicio de estos caminos, pero las plazas son limitadas, especialmente en temporada alta. Nuestra recomendación es ir temprano para asegurar un buen sitio y disfrutar de la tranquilidad matutina de la cala. La recompensa, al divisar por primera vez las aguas turquesas entre los acantilados, es sencillamente indescriptible y hace que cada paso valga la pena.
La arena y el agua
Cuando hablamos de Cala Figuera, Pollença, no nos referimos a una playa de arena fina y extensa al uso. Su encanto reside precisamente en su carácter rústico y natural. El 'suelo' de la cala es una fascinante mezcla de guijarros, pequeñas piedras y gravilla, con algunas zonas más pequeñas de arena gruesa y mezclada. Esto le confiere un aspecto muy auténtico y salvaje.
Un mar de claridad cristalina
Pero si algo nos cautiva de inmediato es la calidad de sus aguas. Son de una transparencia asombrosa, que permite ver el fondo marino con una claridad excepcional. Los tonos van desde el azul más intenso en las profundidades hasta un turquesa esmeralda en las orillas, invitando irresistiblemente a sumergirse. La entrada al mar puede ser un poco rocosa en algunos puntos, por lo que unas escarpines o cangrejeras pueden resultar muy útiles para mayor comodidad. Una vez dentro, la sensación de pureza y frescura es inigualable, y la visibilidad es perfecta para explorar la vida submarina.
Servicios e instalaciones
Aquí es donde Cala Figuera, Pollença, se diferencia notablemente de otras playas más desarrolladas. Precisamente por su naturaleza virgen y su acceso algo más complicado, esta cala no cuenta con ningún tipo de servicio o instalación. No encontraremos chiringuitos, duchas, socorristas, ni alquiler de sombrillas o tumbonas.
Preparación es clave
Esto significa que debemos ser completamente autosuficientes. Es imprescindible llevar todo lo necesario para nuestra jornada de playa: suficiente agua y comida, protección solar (crema, gorra, gafas de sol), una toalla, y una bolsa para recoger nuestros residuos y llevárnoslos de vuelta. La ausencia de servicios es parte de su atractivo, manteniendo la cala en un estado impecable. Para nosotros, esta simplicidad es un valor añadido, que nos permite disfrutar de la naturaleza sin interrupciones ni distracciones comerciales.
Mejor época para visitar
Elegir la época adecuada para visitar Cala Figuera, Pollença, puede marcar una gran diferencia en nuestra experiencia. Como muchas joyas escondidas, su encanto se potencia cuando no está masificada.
Primavera y principios de otoño
Desde nuestra experiencia, la primavera (abril, mayo, principios de junio) y principios de otoño (septiembre, octubre) son los momentos ideales. Durante estos meses, el clima es sumamente agradable, con temperaturas suaves que invitan tanto al senderismo como al baño. La afluencia de visitantes es considerablemente menor, lo que nos permite disfrutar de la cala en un ambiente de paz y tranquilidad casi total. Además, la naturaleza circundante está en su máximo esplendor, con la floración primaveral o los tonos ocres del otoño embelleciendo el paisaje.
Verano
En verano (julio y agosto), la cala es, como era de esperar, más concurrida. Las altas temperaturas hacen que el baño sea aún más apetecible, pero también significa que compartiremos este pequeño paraíso con más gente. Si nuestra única opción es el verano, recomendamos encarecidamente ir a primera hora de la mañana para asegurar un buen sitio y disfrutar de las primeras horas de sol y calma, antes de que lleguen otros visitantes.
Actividades y deportes
Cala Figuera, Pollença, es un escenario perfecto para una serie de actividades que nos conectan directamente con la naturaleza. Lejos de los deportes motorizados, aquí predominan las experiencias más serenas y contemplativas.
Snorkel y buceo
Sin duda, la actividad estrella es el snorkel. La increíble claridad de sus aguas y la riqueza de su fondo marino, con rocas, algas y pequeños peces, hacen de esta cala un acuario natural. No olvidemos nuestras gafas, tubo y aletas para explorar este mundo submarino. Para los más experimentados, el buceo con botella también puede ser una opción, aunque deberemos organizar la excursión con centros de buceo locales en Port de Pollença.
Senderismo y fotografía
El camino hasta la cala ya es una actividad en sí misma, ofreciendo rutas de senderismo con vistas espectaculares. Una vez allí, el paisaje es tan impresionante que la fotografía se convierte en una actividad obligatoria. Los contrastes entre el azul del mar, el verde de los pinos y el ocre de los acantilados crean postales inolvidables. También es un lugar excelente para la natación tranquila, el paddleboard (si traemos nuestra tabla) o simplemente para relajarse y disfrutar del sol y el sonido de las olas.
Para familias con niños
La idoneidad de Cala Figuera, Pollença, para familias con niños es un punto que requiere una consideración especial. No es una playa típica para los más pequeños, pero puede ser una gran aventura para otros.
Consideraciones importantes
Debido al acceso a pie, que implica una caminata con cierta dificultad y terreno irregular, no la recomendamos para familias con bebés o niños muy pequeños que requieran carrito o que no estén acostumbrados a caminar. El terreno de guijarros y rocas en la orilla también puede ser un poco incómodo para los pies sensibles de los niños.
Sin embargo, para niños más mayores (a partir de 6-8 años) que disfruten de la aventura, el senderismo y el snorkel, Cala Figuera puede ser una experiencia inolvidable. La exploración del camino, la búsqueda de peces en el agua cristalina y la sensación de descubrir un tesoro escondido son actividades que pueden encantarles. Eso sí, la supervisión de un adulto es fundamental en todo momento, tanto en el camino como en el agua, debido a la ausencia de socorristas y a la naturaleza rocosa del entorno. Para nosotros, es una cala que fomenta el espíritu aventurero y el amor por la naturaleza en los pequeños exploradores.
Qué hacer en los alrededores
La zona de Pollença y sus alrededores ofrece un sinfín de posibilidades para complementar nuestra visita a Cala Figuera y sumergirnos aún más en la cultura y belleza de Mallorca.
Pollença pueblo
El pueblo de Pollença es una visita obligada. Con sus calles empedradas, su mercado dominical lleno de productos locales, y la impresionante escalinata del Calvari (365 escalones que ofrecen vistas panorámicas espectaculares), nos transporta a otra época. No dejemos de visitar la iglesia parroquial de Nostra Senyora dels Àngels.
Port de Pollença
A pocos kilómetros, el Port de Pollença nos espera con su animado paseo marítimo, su amplia oferta gastronómica de restaurantes de pescado fresco y sus tiendas. Es el lugar ideal para pasear al atardecer, disfrutar de una cena junto al mar o tomar un helado.
Cap de Formentor
La carretera que lleva al Cap de Formentor es una de las más espectaculares de la isla, con miradores como el de Es Colomer que nos dejarán sin aliento. El faro al final de la península ofrece vistas dramáticas del Mediterráneo y es un lugar mágico para ver la puesta de sol.
Alcúdia y la Sierra de Tramuntana
También podemos explorar la cercana Alcúdia, con su impresionante muralla medieval y su ciudad romana de Pollentia. Para los amantes de la naturaleza, la imponente Sierra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece infinitas rutas de senderismo y pueblos pintorescos como Valldemossa o Deià, aunque estos últimos están a una distancia considerable de Pollença. Cada uno de estos destinos nos ofrece una faceta diferente de la riqueza de Mallorca.
Qué hacer cuando llueve
Aunque en Mallorca el sol suele ser el protagonista, siempre es bueno tener un plan B para esos días inesperados de lluvia. Incluso con mal tiempo, la zona de Pollença y sus alrededores nos ofrecen opciones interesantes.
Cultura y gastronomía
Podemos aprovechar para explorar el Museo de Pollença, que alberga colecciones de arte y arqueología local. Otra opción es visitar alguna de las bodegas de la isla para una cata de vinos mallorquines, o sumergirnos en la gastronomía local en uno de los muchos restaurantes acogedores del pueblo de Pollença o Port de Pollença, probando platos tradicionales con calma.
Palma de Mallorca
Si no nos importa desplazarnos un poco más lejos (aproximadamente 45-60 minutos en coche), Palma de Mallorca ofrece una gran variedad de museos (como el Es Baluard Museu d'Art Modern i Contemporani), la majestuosa Catedral-Basílica de Santa María de Palma de Mallorca, y numerosas opciones de compras en sus calles comerciales. También podríamos optar por una sesión de relax en algún spa o centro de bienestar de la zona, una manera perfecta de recargar energías mientras esperamos que salga el sol. Para nosotros, la lluvia es solo una excusa para descubrir otra faceta de la isla.
Hoteles recomendados
La elección del alojamiento en la zona de Pollença dependerá en gran medida del tipo de experiencia que busquemos. Tenemos opciones para todos los gustos y presupuestos.
Port de Pollença: Familiar y animado
Si viajamos en familia o buscamos un ambiente más animado con acceso a servicios, el Port de Pollença es una excelente elección. Aquí encontraremos una amplia gama de hoteles y apartamentos, muchos de ellos con vistas al mar y piscinas, ideales para unas vacaciones cómodas. Hoteles como el 'Hotel Cabot Pollensa Park Spa' o el 'Hoposa Pollentia Mar' ofrecen buenas instalaciones y están cerca de la playa y el paseo marítimo.
Pollença pueblo: Encanto rural y boutique
Para quienes prefieren la tranquilidad, el encanto histórico y la autenticidad, el pueblo de Pollença ofrece hoteles boutique con mucho carácter, a menudo ubicados en edificios históricos restaurados. El 'Son Brull Hotel & Spa' (un poco más alejado y de lujo) o el 'Hotel Juma' en el corazón del pueblo son ejemplos de alojamientos con un encanto especial. También hay numerosos agroturismos y fincas rurales en los alrededores del pueblo, perfectos para una escapada de relax en plena naturaleza mallorquina, como 'Finca Son Simó Vell'.
Nuestra recomendación es valorar la cercanía a los servicios o la inmersión en la cultura local para tomar la mejor decisión.
Gastronomía de la zona
La gastronomía mallorquina es un pilar fundamental de la cultura de la isla, y en la zona de Pollença y sus alrededores, tendremos la oportunidad de saborear platos auténticos y deliciosos. Desde nuestra experiencia, la cocina local es una explosión de sabores mediterráneos.
Platos típicos a degustar
No podemos irnos sin probar el famoso 'arròs brut', un arroz caldoso con carne y verduras de temporada, o el 'frito mallorquín', una mezcla de hígado y patatas con verduras. El 'tumbet', un plato vegetariano a base de verduras de la huerta mallorquina, es otra delicia. Por supuesto, la 'sobrasada' mallorquina, embutido típico, es un imprescindible, ya sea sola o en tosta. Para los postres, la icónica 'ensaimada' nos espera en todas sus versiones, desde la clásica hasta rellena de crema o cabello de ángel.
Restaurantes recomendados
En Pollença pueblo, buscaremos restaurantes tradicionales que sirvan estos platos, como 'Restaurante C'an Costa' o '365 Restaurant'. En el Port de Pollença, la oferta se amplía con numerosos restaurantes especializados en pescado y marisco fresco, muchos de ellos con vistas al mar. Lugares como 'La Llonja' o 'Restaurante Stay' son excelentes opciones para disfrutar de los productos del Mediterráneo. No dejemos de visitar los mercados locales para probar productos frescos y de temporada, y, si tenemos la oportunidad, alguna panadería artesanal para la auténtica 'ensaimada'.
Fiestas locales
Las fiestas locales en Pollença son una muestra vibrante de la cultura y las tradiciones mallorquinas. Si nuestra visita coincide con alguna de ellas, viviremos una experiencia inolvidable llena de color y alegría.
Festes de la Patrona: Moros y Cristianos
La fiesta más emblemática es sin duda la Mare de Déu dels Àngels (Fiestas de la Patrona), que se celebra a principios de agosto. El punto culminante es la espectacular recreación de la batalla entre moros y cristianos, que tuvo lugar en 1550 para defender el pueblo del ataque pirata de Dragut. Es un evento multitudinario y emocionante, con desfiles, música y una energía contagiosa que llena las calles de Pollença.
Otras festividades
En el Port de Pollença, las Festes de Sant Pere (a finales de junio) son una celebración marinera en honor al patrón de los pescadores, con procesiones marítimas y actividades en el puerto. Durante el año, también se celebran otras festividades religiosas y culturales, como la Semana Santa, con sus solemnes procesiones, o diversas ferias agrícolas y artesanales que nos permiten conocer de cerca los productos y costumbres de la zona. Para nosotros, participar en estas fiestas es la mejor manera de sentir el pulso de la comunidad local.
Hospital cercano
Aunque esperamos no necesitarlo, es fundamental conocer la ubicación del centro de salud o hospital más cercano cuando visitamos lugares como Cala Figuera, Pollença, que carece de servicios en la propia cala.
Centro de Salud y Hospital
El centro de salud más próximo es el Centro de Salud de Pollença, ubicado en el mismo pueblo de Pollença. Este centro ofrece atención primaria y urgencias básicas. Para una atención hospitalaria más completa, el hospital de referencia para la zona es el Hospital Comarcal de Inca, situado a unos 25-30 kilómetros de Pollença (aproximadamente 30-40 minutos en coche). En caso de emergencia grave, el 'Hospital Universitario Son Espases' en Palma de Mallorca sería el de mayor nivel, aunque más distante.
Es recomendable llevar siempre consigo la tarjeta sanitaria (europea o nacional) y los datos de contacto de nuestro seguro de viaje. Para cualquier incidencia en la cala, la primera acción sería llamar al 112, que es el número de emergencias único en España.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado innumerables playas y calas, podemos afirmar con rotundidad que Cala Figuera en Pollença es una de esas joyas que nos roban el corazón. No es una playa para todo el mundo; su acceso requiere un esfuerzo, no tiene servicios y su terreno es rocoso. Pero precisamente en estas características reside su magia y su atractivo. Es una cala para el aventurero, para el amante de la naturaleza en su estado más puro, para quien busca paz y una belleza sin artificios.
Las aguas cristalinas, el paisaje imponente de acantilados y pinos, y la sensación de haber descubierto un pequeño paraíso escondido, hacen que cada paso del camino valga la pena. Para nosotros, es el lugar perfecto para desconectar, sumergirse en la naturaleza y disfrutar del Mediterráneo en su máxima expresión. Es una experiencia que recomendamos encarecidamente a aquellos que valoran la autenticidad y están dispuestos a abrazar la aventura.
Conclusión
En resumen, Cala Figuera, Pollença, es mucho más que una playa; es una experiencia. Es un testimonio de la belleza salvaje y virgen de Mallorca, un lugar donde el tiempo parece detenerse y la naturaleza nos envuelve con su majestuosidad. Desde el emocionante sendero que nos lleva hasta ella, hasta la inmersión en sus aguas transparentes, cada momento en esta cala es un regalo.
Para nosotros, representa la esencia de lo que buscamos al explorar las playas de Baleares: un equilibrio perfecto entre aventura, tranquilidad y una belleza natural que nos deja sin aliento. Si buscan un rincón auténtico, fotogénico y alejado del bullicio, que les invite a la desconexión y a la admiración, Cala Figuera les espera con los brazos abiertos para ofrecerles una de las experiencias más memorables de su viaje a Mallorca. No olviden su equipo de snorkel, su cámara y, sobre todo, su espíritu explorador.