Cala Alcaufar es una pequeña y encantadora cala de arena fina y aguas tranquilas, resguardada en un pintoresco entrante de mar, ideal para un día de playa relajado en familia.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Bienvenidos a un rincón de Menorca donde el tiempo parece detenerse, un lugar que evoca la esencia más pura de la isla: Cala Alcaufar. Ubicada en el municipio de Sant Lluís, esta cala nos ofrece mucho más que una simple playa; nos invita a sumergirnos en la tranquilidad de un antiguo pueblo de pescadores, donde las casas blancas se asoman al mar y las barcas tradicionales mecen sus sueños sobre aguas de un azul hipnotizante. Es, sin duda, una de esas playas que, aunque no aparezca en todas las portadas, se queda grabada en el corazón por su autenticidad y su atmósfera serena.
Cuando pensamos en playas Baleares, a menudo nos vienen a la mente imágenes de grandes arenales o calas escondidas de difícil acceso. Cala Alcaufar es diferente. Es una cala accesible, acogedora, que nos recibe con los brazos abiertos y nos ofrece un refugio perfecto del bullicio. Su ubicación, resguardada por dos brazos de tierra, la convierte en una piscina natural, ideal para quienes buscan aguas en calma y un entorno seguro para los más pequeños. Aquí, la brisa marina nos susurra historias de antaño y el suave murmullo de las olas se convierte en la banda sonora de unas vacaciones inolvidables.
Cómo llegar a Cala Alcaufar
Llegar a Cala Alcaufar es relativamente sencillo, lo que suma puntos a su atractivo, especialmente si viajamos con familia. Si venimos desde Mahón, la capital de Menorca, tomaremos la carretera Me-8 en dirección a Sant Lluís. Una vez en Sant Lluís, encontraremos indicaciones claras que nos guiarán hacia la costa, concretamente hacia Alcaufar. El trayecto desde Mahón es de apenas unos 15-20 minutos en coche, lo que la hace muy accesible para una excursión de un día o como base para explorar la zona.
Aparcamiento en Cala Alcaufar
Una vez que nos acercamos a la cala, veremos que el pueblo de Alcaufar cuenta con algunas zonas de aparcamiento, aunque en los meses de temporada alta (julio y agosto) pueden llenarse rápidamente. Nuestra recomendación es llegar temprano por la mañana para asegurar un buen sitio, o bien considerar el uso de transporte público si estamos alojados cerca. Las calles del pueblo son estrechas y están pensadas para pasear, así que es preferible dejar el coche en las zonas habilitadas y disfrutar de un corto paseo hasta la arena. La facilidad de acceso es una de las grandes ventajas de esta playa Sant Lluís.
La arena y el agua
Al pisar Cala Alcaufar, lo primero que notamos es su arena. Es de un tipo fina y dorada, muy agradable bajo los pies, perfecta para construir castillos de arena o simplemente para tumbarnos y sentir la calidez del sol menorquín. Aunque la cala no es excesivamente larga, su extensión es suficiente para que cada uno encuentre su espacio, incluso en días de mayor afluencia. El tipo de suelo predominante es la arena, lo que facilita la entrada y salida del agua sin molestias.
Pero si hay algo que realmente nos cautiva en Alcaufar es su agua. Son aguas increíblemente transparentes, de un tono azul turquesa que invita al baño desde el primer momento. La cala está muy bien protegida del oleaje por los acantilados que la flanquean, lo que significa que el mar aquí es casi siempre una balsa. Esto la convierte en un lugar idílico para nadar sin preocupaciones, para que los niños chapoteen con seguridad y para quienes simplemente desean flotar y dejarse llevar por la serenidad. La visibilidad bajo el agua es excelente, lo que nos lleva directamente a pensar en la siguiente sección...
Servicios e instalaciones
A pesar de su tamaño y su ambiente tradicional, Cala Alcaufar no nos deja desamparados en cuanto a servicios básicos, lo cual es de agradecer. Es una playa que entiende las necesidades de sus visitantes sin perder su encanto natural. Esto la convierte en una opción muy cómoda para pasar el día sin tener que preocuparnos por llevar todo de casa.
Chiringuitos y restauración
Uno de los puntos fuertes de Alcaufar es la presencia de algún chiringuito o restaurante a pie de playa o muy cerca. Esto nos permite disfrutar de una comida o una bebida refrescante sin tener que alejarnos demasiado de la arena. Imaginemos saborear un pescado fresco o unas tapas con vistas al mar, una experiencia que eleva cualquier jornada playera. Estos establecimientos suelen ofrecer también Baños/WC para mayor comodidad de los bañistas.
Socorrismo y seguridad
Durante la temporada alta, la playa cuenta con servicio de Socorristas, lo que añade un plus de tranquilidad, especialmente para las familias con niños. Saber que hay ojos vigilantes en la orilla nos permite relajarnos y disfrutar con mayor confianza de las aguas. La seguridad es siempre una prioridad, y en Alcaufar se toma en serio.
Otros servicios
También encontramos en la cala la posibilidad de alquilar Sombrillas y Tumbonas, lo cual es ideal si no queremos cargar con nuestro propio equipo o si buscamos un extra de confort. Las Duchas suelen estar disponibles para quitarnos la sal y la arena antes de volver a casa. Como mencionamos, el Parking está disponible en las cercanías del pueblo, aunque puede requerir un poco de paciencia en los días más concurridos. En resumen, una cala con lo esencial para una jornada playera sin preocupaciones.
Mejor época para visitar
Elegir el momento adecuado para visitar Cala Alcaufar puede marcar una gran diferencia en nuestra experiencia. Como en muchas de las playas Baleares, la temporada alta tiene sus pros y sus contras, pero Menorca, en general, nos ofrece meses maravillosos fuera de la masificación.
Temporada alta (Julio y Agosto)
Durante los meses de julio y agosto, el sol brilla con fuerza, las temperaturas son elevadas y el agua está a su máxima calidez. Es la época ideal para los amantes del calor y la vida playera en su apogeo. Sin embargo, también es cuando la afluencia de turistas es mayor. Cala Alcaufar, siendo una cala pequeña y popular, puede llenarse bastante. Si optamos por estos meses, nuestra recomendación es ir a primera hora de la mañana (antes de las 10:00h) o a última hora de la tarde (a partir de las 17:00h) para disfrutar de más tranquilidad y encontrar aparcamiento con mayor facilidad.
Temporada media (Mayo, Junio, Septiembre, Octubre)
Para nosotros, la mejor época para visitar Cala Alcaufar y, en realidad, gran parte de Menorca, son los meses de mayo, junio, septiembre y principios de octubre. Durante estos periodos, el clima sigue siendo espléndido, con temperaturas agradables tanto para el baño como para explorar la isla. La gran ventaja es que la afluencia de gente es mucho menor. Podemos disfrutar de la cala con una paz y una serenidad que en pleno agosto son difíciles de encontrar. El agua sigue estando perfecta para el baño en junio y septiembre, y en mayo y octubre, aunque un poco más fresca, sigue siendo apetecible para muchos. Además, los precios de alojamiento y vuelos suelen ser más económicos.
Temporada baja (Noviembre a Abril)
De noviembre a abril, el clima es más fresco y muchos servicios turísticos cierran. Aunque el paisaje sigue siendo hermoso, no es la época ideal para el turismo de sol y playa. Sin embargo, si lo que buscamos es tranquilidad absoluta, paseos por la costa y una conexión profunda con la naturaleza salvaje de Menorca, estos meses pueden tener su encanto particular.
Actividades y deportes
Aunque Cala Alcaufar se asocia principalmente con el relax y el disfrute de sus aguas tranquilas, no por ello carece de opciones para quienes desean un poco más de movimiento. Su entorno natural y la claridad de sus fondos marinos la convierten en un lugar ideal para ciertas actividades acuáticas y terrestres suaves.
Snorkel y buceo
Las aguas cristalinas y la riqueza de su vida marina hacen de Alcaufar un paraíso para el snorkel. Con unas gafas y un tubo, podemos explorar los fondos rocosos de los laterales de la cala, donde pequeños peces de colores se mueven entre las algas. Es una actividad perfecta para todas las edades y no requiere de gran experiencia. Para los más aventureros, y con el equipo adecuado, la zona también ofrece puntos interesantes para el buceo, aunque para excursiones más organizadas, quizás sea mejor dirigirse a centros de buceo cercanos en S'Algar o Punta Prima.
Paddle Surf y Kayak
La calma de las aguas de Cala Alcaufar la hace idónea para practicar Paddle Surf o Kayak. Si llevamos nuestra propia tabla o kayak, podemos deslizarnos suavemente sobre el mar, explorando la costa cercana y admirando el paisaje desde una perspectiva diferente. Es una forma fantástica de hacer ejercicio mientras disfrutamos de la belleza del entorno. En el mismo pueblo o en localidades cercanas, es posible encontrar puntos de alquiler de estos equipos, aunque no siempre directamente en la cala.
Senderismo y paseos costeros
Para los amantes de la tierra firme, los alrededores de Alcaufar ofrecen la posibilidad de realizar agradables paseos. El famoso Camí de Cavalls, que rodea toda la isla de Menorca, pasa muy cerca. Podemos tomar un tramo de este sendero y disfrutar de vistas espectaculares del Mediterráneo, acantilados y la flora autóctona. Es una excelente manera de combinar un día de playa con una pequeña aventura exploradora, descubriendo calas vecinas o simplemente disfrutando de la naturaleza virgen de la isla. La playa Sant Lluís es un punto de partida excelente para estas rutas.
Para familias con niños
Si viajamos con niños, Cala Alcaufar es, en nuestra humilde opinión, una de las mejores opciones en Menorca. Su configuración y sus características la hacen especialmente adecuada para los más pequeños de la casa, garantizando un día de playa seguro y divertido para todos.
Aguas tranquilas y poco profundas
El factor más importante para las familias es, sin duda, la tranquilidad de sus aguas. Al estar tan resguardada, el oleaje es prácticamente inexistente, convirtiendo la cala en una auténtica piscina natural. Los niños pueden jugar en la orilla con total seguridad, chapotear y construir castillos de arena sin el peligro de corrientes fuertes o de olas inesperadas. La profundidad aumenta muy gradualmente, lo que permite a los más pequeños ir adentrándose poco a poco en el mar con confianza.
Arena fina y limpia
La arena fina de Alcaufar es perfecta para los juegos infantiles. Es suave al tacto y no contiene piedras que puedan molestar. Los niños pueden pasar horas excavando, haciendo figuras y disfrutando del contacto con la naturaleza de forma segura y cómoda. Además, la limpieza general de la cala y el pueblo contribuye a una experiencia más agradable para todos.
Servicios cercanos
La cercanía de un chiringuito o restaurante donde poder comprar bebidas, helados o algo de comer, es un gran alivio para los padres. No tener que desplazarse lejos de la playa para satisfacer las necesidades de los niños es una comodidad impagable. La presencia de socorristas en temporada alta también añade una capa extra de seguridad que los padres valoramos enormemente. En resumen, Cala Alcaufar es un destino que piensa en el bienestar de toda la familia, ofreciendo un entorno idílico para crear recuerdos de vacaciones inolvidables.
Qué hacer en los alrededores
La belleza de Cala Alcaufar no se limita a su pequeña ensenada; sus alrededores están repletos de encanto y ofrecen un sinfín de posibilidades para complementar nuestros días de playa. Menorca es una isla que invita a la exploración, y desde aquí, tenemos a nuestro alcance algunos de sus tesoros más preciados.
El pueblo de Sant Lluís
Justo al interior, a pocos kilómetros, se encuentra el municipio de Sant Lluís, una joya colonial fundada por los franceses en el siglo XVIII. Sus calles rectas y su arquitectura distintiva, con casas blancas y contraventanas verdes, nos transportan a otra época. Es un lugar ideal para pasear, visitar el molino de Dalt o su iglesia, y empaparse de la vida local. Aquí encontraremos tiendas, supermercados y una mayor oferta de restauración. No olvidemos probar la famosa ginebra de Menorca, el 'Gin Xoriguer', que tiene raíces en la influencia británica de la isla.
Binibeca Vell: el pueblo de pescadores blanco
A poca distancia de Alcaufar, nos encontramos con Binibeca Vell, un pintoresco 'pueblo de pescadores' que, aunque construido en los años 70 con fines turísticos, ha sabido capturar la esencia de la arquitectura tradicional menorquina. Sus callejuelas estrechas, sus casas encaladas y sus pequeños patios nos invitan a perdernos en un laberinto blanco que desemboca en el mar. Es un lugar muy fotogénico y encantador, perfecto para un paseo al atardecer o para tomar algo en alguno de sus bares.
Punta Prima y el Faro de l'Illa de l'Aire
Muy cerca, hacia el sur, se encuentra Punta Prima, una playa más grande y animada, con más servicios y un pequeño parque acuático para niños. Desde aquí, podemos contemplar el imponente Faro de l'Illa de l'Aire, situado en un islote frente a la costa. Es posible realizar excursiones en barco que nos llevan a rodear el islote y, en ocasiones, incluso a visitar el faro, una experiencia inolvidable para los amantes del mar y la fotografía. La vista desde Punta Prima al atardecer, con el faro como silueta, es simplemente espectacular.
Mahón: la capital portuaria
También destacamos Mahón, la capital de Menorca, a unos 15-20 minutos en coche. Su impresionante puerto natural, uno de los más grandes del mundo, es el corazón de la ciudad. Aquí podemos pasear por el muelle, disfrutar de un paseo en barco por el puerto, visitar el Mercado del Pescado o el Mercado del Claustro, donde se fusionan la gastronomía y la cultura. Mahón ofrece museos, iglesias y una vibrante vida comercial y nocturna. Es el contrapunto perfecto a la tranquilidad de Alcaufar y una visita obligada en cualquier viaje a la isla.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Menorca es famosa por su sol, no estamos exentos de algún día gris o lluvioso. Pero no hay de qué preocuparse, la isla nos ofrece alternativas interesantes para disfrutar incluso con mal tiempo, especialmente desde la proximidad de Cala Alcaufar.
Explorar Mahón bajo techo
Nuestra primera y principal recomendación es dirigirnos a Mahón. La capital cuenta con una buena oferta cultural y de ocio que podemos disfrutar a cubierto:
- Museo de Menorca: Ubicado en un antiguo convento franciscano, nos ofrece un recorrido por la historia y la arqueología de la isla, desde la prehistoria hasta la época contemporánea. Es una excelente opción para aprender más sobre la rica herencia menorquina.
- Mercado del Claustro del Carmen: Un espacio cubierto donde podemos encontrar productos locales, desde queso y embutidos hasta artesanía. Es un buen lugar para resguardarse de la lluvia, tomar un café y observar la vida local.
- Tiendas y galerías: Las calles del centro de Mahón están repletas de tiendas de ropa, complementos, productos típicos y galerías de arte. Es el momento perfecto para hacer algunas compras o simplemente curiosear.
- Bodegas Binifadet: Aunque está a las afueras de Sant Lluís, muy cerca de Alcaufar, esta bodega ofrece visitas guiadas y catas de vino en sus instalaciones cubiertas. Es una experiencia diferente y muy agradable para los amantes del buen vino.
Otros planes de interior
- Cine o bolera: Si buscamos algo más convencional, Mahón también cuenta con salas de cine y, en sus alrededores, alguna bolera o centro de ocio familiar.
- Spa o centro de bienestar: Muchos hoteles de la zona de Sant Lluís o Mahón ofrecen servicios de spa y bienestar que están abiertos al público. Un día lluvioso puede ser la excusa perfecta para mimarnos con un masaje o relajarnos en un circuito termal.
Hoteles recomendados
La zona de Cala Alcaufar y sus alrededores nos ofrecen una variedad de opciones de alojamiento, desde apartamentos y villas privadas hasta hoteles más grandes, adaptándose a diferentes gustos y presupuestos. La elección dependerá de si buscamos la máxima tranquilidad en la cala o preferimos un centro más animado con más servicios.
Alojamiento en Cala Alcaufar
Si nuestro objetivo es la inmersión total en el ambiente del pueblo de pescadores, la mejor opción es buscar apartamentos o villas de alquiler en el propio Alcaufar. Hay una buena oferta de casas tradicionales que se alquilan por semanas, algunas con vistas al mar. Esto nos permite vivir la cala desde dentro, disfrutar de la calma matutina y de los atardeceres en el puerto con una autenticidad inigualable. Son ideales para familias o grupos de amigos que buscan una experiencia más local y autónoma.
Hoteles y resorts cercanos
Para quienes prefieren la comodidad de un hotel con todos los servicios, las localidades vecinas de Punta Prima y S'Algar son excelentes alternativas. Están a solo unos minutos en coche de Cala Alcaufar y ofrecen una amplia gama de alojamientos:
- Punta Prima: Cuenta con hoteles de mayor tamaño, muchos de ellos con piscinas, animación y régimen de todo incluido. Es una zona más orientada al turismo familiar y ofrece más servicios y restaurantes.
- S'Algar: Un núcleo turístico más tranquilo, conocido por sus instalaciones deportivas, especialmente para buceo. Ofrece hoteles y apartamentos con un ambiente más relajado y una buena oferta para los amantes de los deportes acuáticos.
Agroturismos y hoteles rurales
Si buscamos una experiencia más auténtica y conectada con la naturaleza de Menorca, los agroturismos y hoteles rurales del interior de Sant Lluís o de los alrededores de Mahón son una opción fantástica. Son antiguas fincas reconvertidas en alojamientos de lujo, que ofrecen un remanso de paz, piscinas, jardines y una gastronomía basada en productos de la propia finca. Aunque requieren un corto trayecto en coche hasta la playa, la experiencia de desconexión y el contacto con la Menorca rural son inigualables.
Gastronomía de la zona
La gastronomía menorquina es un pilar fundamental de la cultura de la isla, y en los alrededores de Cala Alcaufar tendremos la oportunidad de saborear sus delicias. La cocina local se basa en productos frescos del mar y de la tierra, con influencias de las diferentes civilizaciones que han pasado por la isla. Es un festín para el paladar que no podemos perdernos.
Platos típicos que debemos probar
- Caldereta de langosta: El plato estrella de Menorca. Aunque su precio es elevado, es una experiencia culinaria que vale la pena vivir. Se elabora con langosta fresca, tomate, cebolla, ajo y perejil, y se sirve en una cazuela de barro. Es un manjar que nos transporta directamente al Mediterráneo.
- Queso de Mahón: Con Denominación de Origen Protegida, este queso es uno de los productos más emblemáticos de la isla. Lo encontramos en diferentes grados de curación (tierno, semicurado y curado), cada uno con su personalidad. Es perfecto para un aperitivo o como postre.
- Sobrasada de Menorca: Aunque es un embutido típico de Mallorca, en Menorca también se elabora una sobrasada de excelente calidad, con carne de cerdo, pimentón y sal. Ideal para untar en pan o como ingrediente en platos cocinados.
- Arroz de la tierra: Un plato tradicional que, a pesar de su nombre, no lleva arroz sino trigo 'xeixa' machacado, mezclado con carne y verduras. Es un plato contundente y sabroso, perfecto para reponer energías.
- Dulces: No podemos irnos sin probar los 'pastissets' (galletas de flor), los 'amargos' (dulces de almendra) o la 'coca bamba' (un bollo esponjoso que se suele tomar en fiestas con chocolate caliente).
Restaurantes recomendados
En el propio pueblo de Alcaufar, encontraremos el Bar Restaurante Alcaufar, que suele ofrecer pescado fresco y platos tradicionales con vistas al mar. En Sant Lluís, la oferta es más variada, con restaurantes que van desde la cocina menorquina a propuestas más internacionales. También en Punta Prima y S'Algar hay numerosas opciones. Nuestra sugerencia es preguntar a los locales, ellos siempre tienen los mejores secretos culinarios. Y no olvidemos acompañar nuestras comidas con un buen vino de la tierra o una refrescante 'pomada' (gin con limonada), la bebida típica de las fiestas menorquinas.
Fiestas locales
Menorca es una isla que vive sus tradiciones con pasión, y sus fiestas patronales son un espectáculo de color, música y emoción que no podemos perdernos si nuestra visita coincide con ellas. Las Fiestas de Sant Lluís, al ser el municipio al que pertenece Cala Alcaufar, son las más cercanas y representativas.
Fiestas de Sant Lluís (finales de agosto)
Las fiestas de Sant Lluís se celebran el último fin de semana de agosto en honor a su patrón, San Luis Rey de Francia. Son unas de las últimas fiestas 'de pueblo' que tienen lugar en la isla y nos ofrecen la oportunidad de vivir la esencia de las tradiciones menorquinas en todo su esplendor. El protagonista indiscutible de estas celebraciones es el caballo menorquín.
El evento central es el 'Jaleo', donde los jinetes, ataviados con trajes tradicionales, hacen bailar a sus caballos al ritmo de la música, levantándolos sobre sus patas traseras en un despliegue de maestría y emoción. La atmósfera es electrizante, con la gente animando y la música resonando en cada rincón. Es una experiencia única, que nos sumerge en la cultura local y nos permite conectar con la pasión de los menorquines por sus raíces. Además del 'Jaleo', las fiestas incluyen pasacalles, verbenas, música en vivo, actividades para niños y fuegos artificiales, creando un ambiente festivo que envuelve todo el pueblo.
Otras fiestas cercanas
Aunque las de Sant Lluís son las más próximas, si nuestra visita es en otros meses de verano, podemos consultar el calendario de fiestas de otros municipios. Cada pueblo de Menorca celebra sus propias festividades, generalmente entre junio y septiembre, con el caballo menorquín como elemento central. Son todas dignas de ver y nos ofrecen una perspectiva diferente de la isla, más allá de sus playas.
Hospital cercano
Es importante viajar con tranquilidad y saber que, en caso de cualquier imprevisto médico, tenemos acceso a servicios de salud. Desde Cala Alcaufar, el centro médico más importante de la isla es relativamente cercano y accesible.
El hospital de referencia para toda Menorca es el Hospital Mateu Orfila, ubicado en la ciudad de Mahón. Se encuentra a una distancia aproximada de 10-15 kilómetros de Cala Alcaufar, lo que se traduce en un trayecto de unos 15-20 minutos en coche, dependiendo del tráfico. Es un hospital moderno y bien equipado, que ofrece una amplia gama de especialidades médicas y servicios de urgencias 24 horas.
Para casos menos graves o consultas de atención primaria, el municipio de Sant Lluís cuenta con un Centro de Salud (Centro de Salud de Sant Lluís) que puede ser una primera opción para urgencias menores o para consultas médicas. Este centro está aún más cerca de Cala Alcaufar, a escasos 5-10 minutos en coche, y es una buena alternativa para evitar desplazamientos innecesarios al hospital en Mahón. Siempre es recomendable llevar la tarjeta sanitaria europea o el seguro de viaje correspondiente.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado un sinfín de playas Baleares, podemos decir con total convicción que Cala Alcaufar ocupa un lugar especial en nuestro corazón. No es la playa más grande, ni la más famosa, ni la que aparece en todas las postales de 'paraíso', pero su encanto reside precisamente en su autenticidad y su capacidad para ofrecer una experiencia de playa genuina y relajante. Es un lugar que nos invita a desconectar, a bajar el ritmo y a saborear cada momento.
Para nosotros, el gran atractivo de Alcaufar es su ambiente familiar y su seguridad. Las aguas tranquilas y poco profundas son un regalo para los padres, que pueden ver a sus hijos jugar en la orilla con total paz mental. La arena fina y la claridad del agua hacen que cada baño sea un placer. Además, la presencia de un pequeño núcleo urbano justo detrás de la playa, con sus casas blancas y su pequeño puerto, le confiere un carácter pintoresco y una sensación de 'hogar' que pocas calas pueden igualar.
Si bien es cierto que en pleno agosto puede llegar a estar concurrida, si elegimos bien la época o las horas del día, encontraremos ese remanso de paz que buscamos. Sus servicios esenciales, la posibilidad de tomar algo con vistas al mar y la cercanía a otros puntos de interés como Mahón o Binibeca, la convierten en una base excelente para explorar la costa este de Menorca. Es una cala que nos enamora por su sencillez, su belleza natural y su capacidad para hacernos sentir parte de la vida menorquina. Una visita obligada para quienes buscan la esencia mediterránea sin artificios.
Conclusión
En resumen, Cala Alcaufar es mucho más que una simple playa; es una experiencia, un pedazo de la auténtica Menorca que nos espera con los brazos abiertos. Su combinación de aguas cristalinas, arena fina, un entorno de pueblo de pescadores tradicional y servicios bien pensados la convierten en un destino ideal para familias, parejas y cualquiera que busque un refugio de paz en la isla. Es un lugar donde los días se alargan al ritmo de las olas y las preocupaciones se disuelven con la brisa marina.
Desde sus tranquilas aguas perfectas para el baño y el snorkel, hasta la riqueza cultural de sus alrededores y la deliciosa gastronomía local, Alcaufar nos ofrece un sinfín de razones para incluirla en nuestro itinerario menorquín. Ya sea para pasar un día completo bajo el sol, explorar los encantos de Sant Lluís o simplemente relajarse y disfrutar del paisaje, esta cala nos garantiza momentos inolvidables. No lo dudéis, la próxima vez que penséis en playas Baleares, dejad que la magia de Cala Alcaufar os envuelva. ¡Estamos seguros de que no os defraudará!