Cala de la Llobella es un paraíso escondido en Benissa, una cala virgen de guijarros y roca, famosa por sus aguas turquesas y cristalinas, perfectas para el snorkel y la tranquilidad.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Si hay un rincón en la Costa Blanca que encarna la esencia de lo auténtico y lo virgen, ese es sin duda la Cala de la Llobella en Benissa, Alicante. Nosotros, amantes de las playas que aún conservan su encanto natural, siempre buscamos esos lugares donde el Mediterráneo se muestra en su estado más puro, y esta cala es un claro ejemplo. No esperéis encontrar aquí las aglomeraciones de las grandes playas turísticas, ni los servicios a pie de arena que a menudo desvirtúan la experiencia. Lo que sí encontraréis es una paz inigualable, un paisaje que te robará el aliento y unas aguas tan transparentes que invitan a sumergirse y no salir.
La Cala de la Llobella es una pequeña joya, una de esas calas de guijarros y roca que se esconden entre los pinos y los acantilados de la costa de Benissa. Su acceso, un tanto discreto y que requiere descender unas escaleras, es precisamente lo que contribuye a preservar su atmósfera serena y exclusiva. Es el lugar perfecto para quienes buscan desconectar del mundanal ruido, conectar con la naturaleza y disfrutar de la belleza submarina que ofrece este tramo de la costa alicantina. Aquí, el tiempo parece detenerse, y el único sonido que nos acompaña es el suave murmullo de las olas rompiendo contra las piedras y el canto de las gaviotas.
Cómo llegar a Cala de la Llobella
Llegar a la Cala de la Llobella es parte de la aventura. Situada en el término municipal de Benissa, en la provincia de Alicante, esta cala se encuentra en un tramo de costa salpicado de otras calas y playas encantadoras. Para llegar, lo más habitual es tomar la carretera costera que une Moraira con Calpe, la CV-746. Prestad atención a las indicaciones, ya que el desvío hacia la cala es relativamente discreto. Una vez que os acerquéis a la zona de Benissa Costa, veréis algunas señales que os guiarán. Nosotros siempre recomendamos usar un GPS, ya que facilita mucho la localización de estos rincones un poco más escondidos.
Acceso y aparcamiento
El aparcamiento en las inmediaciones de la Cala de la Llobella es limitado y suele ser en los arcenes o en pequeñas zonas habilitadas en la carretera. Es importante llegar temprano, especialmente en temporada alta, si queréis asegurar un buen sitio. Desde donde aparquéis, la cala se alcanza a través de un sendero y unas escaleras de piedra que descienden hasta la orilla. Este descenso, aunque no es excesivamente largo, sí requiere cierta precaución y no es apto para personas con movilidad reducida o para carritos de bebé. Llevad calzado cómodo y seguro para la bajada y subida. La recompensa, al llegar abajo y contemplar el espectáculo, bien merece el pequeño esfuerzo.
La arena y el agua
Cuando hablamos de la Cala de la Llobella, debemos aclarar que no se trata de una playa de arena fina al uso. Su encanto reside precisamente en su composición de guijarros y roca. Estas pequeñas piedras, pulidas por el mar durante los años, le confieren un carácter salvaje y auténtico. Caminar descalzo sobre ellas puede ser un poco incómodo para algunos, por lo que nosotros siempre aconsejamos llevar escarpines o sandalias de agua, especialmente para entrar y salir del mar. Sin embargo, la ventaja de este tipo de suelo es que contribuye a una claridad del agua excepcional.
Las aguas cristalinas de Benissa
Las aguas de la Cala de la Llobella son, sin exagerar, espectaculares. Su transparencia es tal que podréis ver el fondo marino con una nitidez asombrosa, incluso a varios metros de profundidad. Este factor, unido a la rica biodiversidad que habita sus fondos rocosos, la convierte en un paraíso para los amantes del snorkel y el buceo. Los tonos varían desde el azul turquesa en las zonas menos profundas hasta un índigo intenso en mar abierto. La temperatura del agua, típicamente mediterránea, es agradable durante los meses de verano, invitando a largos baños y a explorar cada rincón submarino. Es una experiencia verdaderamente inmersiva que nos permite sentirnos parte de este ecosistema marino tan especial.
Servicios e instalaciones
Como ya hemos mencionado, la Cala de la Llobella se caracteriza por su naturaleza virgen y su ausencia de infraestructuras turísticas masivas. Esto es, para nosotros, parte de su encanto y lo que permite que conserve su esencia. No encontraréis aquí chiringuitos, restaurantes, duchas, aseos ni servicio de socorrismo. Es una cala para disfrutar de la naturaleza en su estado más puro, lo que implica una mayor responsabilidad por parte del visitante.
Planificación de la visita
Nuestra recomendación es que planifiquéis vuestra visita con antelación, llevando todo lo necesario para pasar el día. Esto incluye:
- Comida y bebida: Preparad vuestros propios bocadillos, frutas y, muy importante, suficiente agua para manteneros hidratados, especialmente en los meses de verano.
- Protección solar: Gorras, sombreros, gafas de sol y crema solar de alta protección son imprescindibles, ya que la cala no cuenta con muchas zonas de sombra natural.
- Equipo de snorkel: Si sois aficionados a la vida submarina, no olvidéis vuestras gafas, tubo y aletas. ¡Os aseguramos que no os arrepentiréis!
- Bolsa de basura: Es fundamental que todo lo que llevéis, lo volváis a traer. La conservación de este entorno natural depende de todos nosotros. No dejéis ningún residuo.
Mejor época para visitar
Elegir el momento adecuado para visitar la Cala de la Llobella puede marcar una gran diferencia en vuestra experiencia. Nosotros, con nuestra experiencia, hemos descubierto que hay épocas que son simplemente perfectas para disfrutar al máximo de este enclave.
Primavera y principios de verano (Mayo-Junio)
Consideramos que la primavera y los primeros días del verano son ideales. Durante estos meses, el clima en la costa de Alicante es suave y agradable, con temperaturas que invitan al baño pero sin el calor sofocante del pleno agosto. Además, la afluencia de turistas es menor, lo que os permitirá disfrutar de la cala con mucha más tranquilidad y espacio. El mar suele estar en calma, y la visibilidad para el snorkel es excelente. Es el momento perfecto para quienes buscan paz y una conexión más íntima con el paisaje.
Finales de verano y otoño (Septiembre-Octubre)
Otra época fantástica es finales de verano y el otoño. Las temperaturas del agua se mantienen cálidas después de los meses de verano, y el ambiente vuelve a ser más relajado. Los días son todavía largos y soleados, y la luz otoñal sobre los acantilados y el mar crea paisajes verdaderamente fotogénicos. Es una excelente opción para escapar de las multitudes y prolongar la sensación de vacaciones. Evitad, si podéis, los meses de julio y agosto, ya que, aunque la cala nunca está abarrotada como otras playas, sí que recibe un mayor número de visitantes y el aparcamiento se vuelve más complicado.
Actividades y deportes
La Cala de la Llobella es, por su propia naturaleza, un lugar que invita a la actividad, especialmente a aquellas relacionadas con el medio acuático y la exploración. Si sois como nosotros y no podéis quedaros quietos, aquí encontraréis un sinfín de opciones para sacarle el máximo partido.
Snorkel y buceo
Sin duda, la actividad estrella de la Cala de la Llobella es el snorkel. Sus aguas cristalinas y su fondo rocoso albergan una rica vida marina: pequeños peces de roca, erizos, estrellas de mar y algas de diversos colores crean un ecosistema submarino fascinante. Poneos vuestras gafas y aletas, y explorad las rocas sumergidas, los pequeños recovecos y los cambios de profundidad. Para los más experimentados, el buceo con botella también es una opción popular en la zona, con centros de buceo en localidades cercanas como Moraira o Calpe que organizan inmersiones guiadas. La visibilidad bajo el agua es excepcional, lo que garantiza una experiencia inolvidable.
Kayak y Paddle Surf
Si tenéis la posibilidad de llevar vuestro propio kayak o tabla de paddle surf, la cala es un punto de partida excelente para explorar la costa. Remar durante los acantilados os permitirá descubrir otras calas escondidas y cuevas marinas a las que solo se puede acceder desde el mar. La perspectiva desde el agua es completamente diferente y os ofrecerá unas vistas espectaculares de la costa de Benissa. Recordad siempre consultar la previsión meteorológica y las condiciones del mar antes de salir a remar.
Senderismo y fotografía
Los alrededores de la Cala de la Llobella también ofrecen oportunidades para el senderismo. El Paseo Ecológico de Benissa, que discurre durante la costa, pasa cerca de la cala y ofrece vistas panorámicas impresionantes. Es una manera fantástica de combinar el disfrute de la playa con una caminata revitalizante. Y, por supuesto, no olvidéis vuestra cámara. La belleza natural de la cala, con sus aguas turquesas, los pinos que se aferran a los acantilados y la luz mediterránea, la convierte en un lugar fotogénico por excelencia. Cada rincón ofrece una postal digna de ser capturada.
Para familias con niños
Cuando viajamos en familia, la elección de la playa es crucial. En el caso de la Cala de la Llobella, nosotros debemos ser honestos: no es la playa más adecuada para familias con niños pequeños, especialmente si son bebés o muy jovencitos. Hay varios factores que debemos considerar.
Desafíos para los más pequeños
- Acceso: El descenso por las escaleras de piedra puede ser complicado y peligroso con niños pequeños o carritos. No es un acceso fácil y requiere supervisión constante.
- Tipo de suelo: Al ser una cala de guijarros y roca, los niños pueden encontrar incómodo caminar o jugar en la orilla sin calzado adecuado. Los escarpines son imprescindibles para ellos.
- Ausencia de servicios: La falta de duchas, aseos, socorristas y chiringuitos significa que tendréis que llevar todo lo necesario para los pequeños, desde comida y bebida hasta pañales y protector solar. Esto puede ser un engorro para un día de playa.
- Profundidad del agua: Aunque las aguas son tranquilas, la profundidad aumenta relativamente rápido y no hay una zona de baño muy delimitada para niños pequeños.
Opciones para niños mayores y adolescentes
Sin embargo, si vuestros hijos ya son adolescentes o niños mayores que saben nadar bien y disfrutan de la aventura, la Cala de la Llobella puede ser una experiencia fantástica. Es ideal para:
- Snorkel: La riqueza de su fondo marino fascinará a los jóvenes exploradores.
- Exploración: Les encantará investigar las rocas y los pequeños recovecos de la cala.
- Relax: Es un lugar tranquilo donde pueden leer, dibujar o simplemente disfrutar de la paz del entorno.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Cala de la Llobella en la Costa Blanca nos ofrece una gran cantidad de opciones para complementar un día de playa. Nosotros siempre aconsejamos explorar los alrededores, ya que esta zona de Alicante está llena de encanto y diversidad.
Pueblos con encanto
- Benissa: No os limitéis a la costa. El casco antiguo de Benissa es una maravilla, con sus calles empedradas, casas señoriales y la imponente Catedral de la Marina. Pasear por sus plazas y descubrir su historia es un plan perfecto para una tarde.
- Moraira: A pocos kilómetros, Moraira es un pintoresco pueblo pesquero que ha sabido conservar su esencia. Su puerto, sus playas y su animado centro ofrecen un ambiente diferente. Podéis disfrutar de un agradable paseo por el paseo marítimo y cenar en alguno de sus restaurantes.
- Calpe: Famoso por el Peñón de Ifach, Calpe combina playas extensas con un puerto pesquero vibrante y un centro histórico. La subida al Peñón es una excursión popular para los amantes del senderismo, ofreciendo vistas espectaculares.
Naturaleza y senderismo
- Paseo Ecológico de Benissa: Este sendero costero, de unos 4 km de longitud, conecta varias calas y miradores, ofreciendo unas vistas impresionantes del Mediterráneo y los acantilados. Es ideal para un paseo relajado y accesible para la mayoría.
- Parque Natural del Peñón de Ifach: Si buscáis una experiencia de senderismo más exigente, la ruta hasta la cima del Peñón de Ifach en Calpe es imprescindible. Las vistas desde arriba son indescriptibles.
- Otras calas: No muy lejos de la Llobella, podréis descubrir otras calas como la Cala del Baladrar o la Cala Advocat, cada una con su propio encanto y características.
Mercados y gastronomía
Los mercados locales son una excelente manera de sumergirse en la cultura de la zona. En Benissa, Moraira y Calpe encontraréis mercados semanales donde comprar productos frescos, artesanía y recuerdos. Y, por supuesto, no dejéis de probar la rica gastronomía local en cualquiera de los restaurantes de los pueblos cercanos. La combinación de sol, mar y cultura hace de esta zona un destino completo.
Qué hacer cuando llueve
Aunque la Costa Blanca es famosa por sus más de 300 días de sol al año, a veces la lluvia hace acto de presencia. Pero que no cunda el pánico, nosotros siempre tenemos un plan B para esos días grises. Hay muchas opciones interesantes para disfrutar de la zona incluso cuando el tiempo no acompaña.
Cultura y patrimonio
- Explorar el casco antiguo de Benissa: Las estrechas calles y edificios históricos de Benissa son perfectos para un paseo bajo la lluvia, refugiándoos en sus soportales o entrando en la Iglesia de la Puríssima Xiqueta. Es un buen momento para visitar el centro de interpretación o el museo local, si lo hubiera.
- Museos en pueblos cercanos: Ciudades como Denia (a unos 25 km) o Altea (a unos 20 km) cuentan con museos interesantes. En Denia, por ejemplo, podéis visitar el Museo Arqueológico del Castillo o el Museo Etnológico. En Altea, el Museo de la Casa de Cultura es una opción.
- Bodegas y catas: La Marina Alta es también una zona vinícola. Algunas bodegas ofrecen visitas guiadas y catas de vino, una excelente manera de pasar una tarde lluviosa y descubrir los sabores locales.
Compras y ocio
- Centros comerciales: Si sois de los que disfrutan de las compras, el centro comercial Portal de la Marina en Ondara (a unos 20-25 km) es una gran opción. Cuenta con una amplia variedad de tiendas, restaurantes y cines, perfecto para pasar varias horas.
- Gastronomía: Los días de lluvia son ideales para entregarse a la buena mesa. Buscad un acogedor restaurante en Benissa, Moraira o Calpe y disfrutad de una comida tradicional, sin prisas. Es la oportunidad perfecta para probar esos platos de cuchara que en verano apetecen menos.
- Spas y bienestar: Muchos hoteles de la zona ofrecen servicios de spa y bienestar, una alternativa relajante para un día lluvioso. Un circuito termal o un masaje pueden ser el bálsamo perfecto.
Hoteles recomendados
Alojarse cerca de la Cala de la Llobella significa sumergirse en la tranquilidad y la belleza de la Costa Blanca. Nosotros, al buscar alojamiento, siempre valoramos la ubicación, la comodidad y la relación calidad-precio. Aquí os dejamos algunas ideas y tipos de alojamiento que consideramos ideales para vuestra estancia.
Villas y apartamentos en Benissa Costa
La zona de Benissa Costa, donde se ubica la cala, está salpicada de villas y apartamentos de alquiler. Esta es nuestra opción preferida si viajamos en grupo o en familia, ya que ofrecen privacidad, espacio y a menudo cuentan con piscina privada. Muchas de estas propiedades tienen vistas espectaculares al mar y están rodeadas de vegetación mediterránea, creando un ambiente de relax total. Podréis encontrar opciones para todos los presupuestos, desde casas más sencillas hasta villas de lujo con todas las comodidades. Es la mejor manera de sentirse como en casa y disfrutar de la independencia.
Hoteles en Moraira y Calpe
Si preferís la comodidad de un hotel con servicios, las localidades cercanas de Moraira y Calpe ofrecen una amplia gama de opciones. Moraira, con su ambiente más exclusivo y tranquilo, cuenta con hoteles boutique y alojamientos con encanto. Calpe, por su parte, tiene una oferta hotelera más variada, desde grandes hoteles con todas las facilidades hasta hostales más económicos, muchos de ellos con vistas al Peñón de Ifach o a la playa. Desde cualquiera de estos puntos, la Cala de la Llobella es accesible en un corto trayecto en coche.
Agroturismos y casas rurales
Para aquellos que buscan una experiencia diferente y más cercana al interior de la Marina Alta, los agroturismos y casas rurales en los alrededores de Benissa ofrecen un encanto especial. Son alojamientos que a menudo están ubicados en antiguas fincas restauradas, rodeados de almendros y viñedos, y que ofrecen una perspectiva más auténtica de la vida rural valenciana. Aunque estaréis un poco más lejos de la costa, la tranquilidad y la belleza del entorno rural bien merecen la pena, y la cala seguirá estando a poca distancia en coche.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de la Marina Alta es un reflejo de su tierra y su mar: rica, variada y profundamente arraigada en la tradición mediterránea. Después de un día de snorkel y sol en la Cala de la Llobella, no hay nada mejor que deleitarse con los sabores locales. Nosotros somos unos apasionados de la buena mesa, y esta zona nunca nos defrauda.
Los arroces, el plato estrella
No podemos hablar de la cocina alicantina sin mencionar los arroces. Son la joya de la corona, y los encontraréis en todas sus variantes:
- Arroz a banda: Un clásico marinero, cocinado con caldo de pescado y servido con alioli. ¡Imprescindible!
- Paella valenciana: Aunque estamos en Alicante, la influencia valenciana es innegable. Podréis disfrutar de excelentes paellas, ya sean de carne, marisco o mixtas.
- Arroz del senyoret: Con marisco pelado, para quienes prefieren no mancharse las manos.
- Arroz meloso o caldoso: Perfectos para días más frescos, con ingredientes como bogavante o setas.
Pescado fresco y marisco
Al ser una zona costera, el pescado fresco y el marisco son protagonistas. En los puertos de Moraira y Calpe, podréis ver cómo llega el pescado cada tarde y degustarlo en los restaurantes cercanos, preparado a la plancha, al horno o a la sal. Boquerones fritos, calamares a la romana, gamba roja de Denia… la lista es interminable.
Tapas y cocas
Para algo más informal, las tapas son siempre una buena opción. Y no olvidéis probar las cocas, una especie de pizza o empanada plana, típica de la zona, con diferentes ingredientes como verduras, atún o embutidos. Son deliciosas y perfectas para un aperitivo.
Dulces y licores
Para terminar, probad los dulces tradicionales como los buñuelos de calabaza o los pastissets de boniato. Y, por supuesto, no os marchéis sin degustar la mistela, un vino dulce típico de la Marina Alta, ideal para acompañar los postres o como digestivo.
Fiestas locales
Visitar la Costa Blanca es también sumergirse en sus tradiciones y festividades. Si tenéis la oportunidad de coincidir con alguna de las fiestas locales de Benissa o sus alrededores, os aseguramos que será una experiencia inolvidable. Nosotros siempre intentamos informarnos sobre el calendario festivo para vivir la cultura de primera mano.
Fiestas de la Puríssima Xiqueta (Benissa)
Las fiestas patronales de Benissa, en honor a la Puríssima Xiqueta, se celebran anualmente en el mes de abril. Son las fiestas mayores del municipio y están llenas de color, música y devoción. Incluyen actos religiosos, conciertos, verbenas, fuegos artificiales y desfiles. Es una oportunidad fantástica para ver el pueblo en su máximo esplendor y sentir el pulso de sus gentes.
Moros y Cristianos (Benissa, Moraira, Calpe)
Los Moros y Cristianos son una de las festividades más espectaculares y arraigadas en toda la provincia de Alicante, y Benissa no es una excepción. Aunque la fecha varía según el municipio, en Benissa suelen celebrarse en junio. Moraira y Calpe también tienen sus propias celebraciones de Moros y Cristianos, con desfiles fastuosos, trajes impresionantes, música y recreaciones históricas que rememoran las batallas entre ambos bandos. Es un evento que no deja indiferente a nadie y que muestra la riqueza cultural e histórica de la región.
Otras festividades
- Fiestas de San Juan: En junio, muchas localidades costeras celebran la noche de San Juan con hogueras en la playa, cenas populares y baños nocturnos, marcando la llegada del verano.
- Fiestas de Verano: Durante julio y agosto, prácticamente todos los pueblos y urbanizaciones de la costa celebran sus propias fiestas de verano con verbenas, actividades para niños, mercados artesanales y eventos culturales.
- Mercados Medievales: A lo largo del año, varios municipios organizan mercados medievales que recrean la vida de antaño, con puestos de artesanía, gastronomía y espectáculos callejros.
Hospital cercano
Aunque esperamos que no sea necesario, siempre es importante conocer los servicios sanitarios disponibles en la zona cuando viajamos. La salud y la seguridad son una prioridad para nosotros. La Cala de la Llobella es una cala natural y sin servicios de socorrismo, por lo que la prevención es clave.
Centros de salud y hospital de referencia
El centro de salud más cercano a la Cala de la Llobella se encuentra en el propio municipio de Benissa, a unos 10-15 minutos en coche. Para urgencias menores o atención primaria, es vuestra primera opción. Allí podréis recibir asistencia médica básica.
Para casos más graves o urgencias hospitalarias, el hospital de referencia para toda la comarca de la Marina Alta es el Hospital de Dénia (Marina Salud). Se encuentra a unos 20-25 kilómetros de la cala, en la localidad de Dénia, y el trayecto en coche suele ser de unos 25-30 minutos, dependiendo del tráfico. Es un hospital moderno y bien equipado que ofrece una amplia gama de especialidades médicas y servicios de urgencias 24 horas. En caso de emergencia, no dudéis en llamar al 112, que os pondrá en contacto con los servicios de emergencia adecuados.
Siempre aconsejamos llevar un pequeño botiquín básico con lo indispensable (tiritas, antiséptico, analgésicos) y tener a mano los números de emergencia locales. La prevención y la información son nuestras mejores aliadas para disfrutar de unas vacaciones tranquilas y seguras.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado innumerables playas y calas durante la costa española, podemos decir con total convicción que la Cala de la Llobella ocupa un lugar especial en nuestro corazón. No es una cala para todo el mundo, y eso es precisamente lo que la hace tan atractiva para nosotros. No esperéis tumbonas ni cócteles a pie de playa; lo que sí encontraréis es una experiencia auténtica y una conexión profunda con la naturaleza.
Nos encanta la sensación de descubrir un lugar que se siente casi virgen, un refugio donde el rumor de las olas es la única banda sonora. La aventura de descender por las escaleras, la promesa de unas aguas increíblemente transparentes y la recompensa de un paisaje idílico hacen que cada visita sea memorable. Es un lugar donde podemos relajarnos de verdad, sin distracciones, y donde la belleza del Mediterráneo se revela en todo su esplendor.
Para nosotros, la Cala de la Llobella es el epítome de la cala perfecta para el snorkel y el relax. Es el lugar ideal para aquellos que valoran la tranquilidad, la belleza natural y la oportunidad de explorar un mundo submarino fascinante. Si buscáis una escapada de las multitudes y queréis recargar energías en un entorno paradisíaco, esta cala es una elección acertada. Llevad vuestros escarpines, vuestras gafas de snorkel y la actitud de un explorador, y os aseguramos que os enamoraréis de este rincón de la costa de Benissa.
Conclusión
La Cala de la Llobella en Benissa, Alicante, es mucho más que una simple playa; es una experiencia, un destino para el alma aventurera y el espíritu que busca la paz. Hemos explorado cada uno de sus rincones, desde sus aguas cristalinas hasta sus guijarros pulidos, y os hemos compartido nuestros mejores consejos para que vuestra visita sea tan enriquecedora como las nuestras. Es una joya escondida que, a pesar de su falta de servicios convencionales, ofrece una riqueza inmensurable en términos de belleza natural y serenidad.
Esperamos que esta guía os haya inspirado a descubrir este paraíso particular en la Costa Blanca. Recordad que la clave para disfrutar de la Cala de la Llobella reside en la preparación y en el respeto por su entorno natural. Llevad todo lo que necesitéis, volved a casa con vuestros residuos y dejad la cala tan impoluta como la encontrasteis. Solo así podremos asegurar que este tesoro siga siendo un refugio para las futuras generaciones de amantes del mar.
Así que, si estáis planeando una escapada a la provincia de Alicante y buscáis una cala donde la naturaleza sea la protagonista, donde podáis sumergiros en aguas de ensueño y desconectar por completo, no dudéis en marcar la Cala de la Llobella en vuestro mapa. Nosotros ya estamos deseando volver a sentir la brisa mediterránea y el abrazo de sus aguas. ¡Nos vemos en la Llobella!