Playa de Abama es una idílica cala de arena dorada en el sur de Tenerife, conocida por su ambiente exclusivo y sus aguas tranquilas, resguardada por diques para una experiencia de baño perfecta.
Pregunta a la IA sobre esta playa
Respuestas instantaneas sobre Playa de Abama
Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Nos adentramos hoy en uno de los rincones más exquisitos y sorprendentes de la costa suroeste de Tenerife: la Playa de Abama. Ubicada en el término municipal de Guía de Isora, esta cala es un auténtico oasis de tranquilidad y belleza que, aunque de origen artificial, ha logrado integrarse a la perfección con el impresionante paisaje volcánico de la isla. Nuestra visita a este enclave nos ha dejado una impresión imborrable, y no es para menos: con su arena dorada, sus aguas turquesas y la sensación de exclusividad que la envuelve, Playa de Abama se postula como uno de esos destinos que todo amante de las playas canarias debería experimentar al menos una vez.
Desde el momento en que ponemos un pie en sus inmediaciones, la atmósfera nos envuelve en una burbuja de serenidad. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, invitándonos a desconectar por completo del ajetreo diario y a sumergirnos en la calma que solo el Atlántico puede ofrecer. Aunque a menudo asociada al prestigioso hotel que lleva su nombre, esta playa es de acceso público y ofrece una experiencia que combina el lujo de sus servicios con la belleza natural de su entorno. Prepárense para descubrir con nosotros cada detalle de esta joya tinerfeña, desde sus comodidades hasta los secretos que esconde su entorno, pasando por las actividades que podemos disfrutar en sus cristalinas aguas.
Cómo llegar a Playa de Abama
Llegar a la Playa de Abama es una experiencia en sí misma, que nos prepara para la exclusividad del destino. La playa se encuentra integrada en el complejo del Ritz-Carlton Abama, lo que significa que el acceso directo en coche hasta la misma orilla no es posible para el público general. Sin embargo, no hay que desanimarse, ya que existen varias opciones para acceder a este paraíso, todas ellas con su propio encanto y algunas con un toque aventurero.
La opción más común para los visitantes externos al hotel es aparcar en el parking público habilitado en la parte superior del acantilado, cerca de la entrada principal del complejo hotelero. Desde allí, el camino hacia la playa se convierte en un agradable paseo. Podemos optar por descender a pie a través de un sendero perfectamente acondicionado que serpentea entre la exuberante vegetación del resort. Este camino, aunque con cierta pendiente, ofrece vistas espectaculares del océano y de la propia playa a medida que nos acercamos, y nos permite ir saboreando la belleza del lugar antes de llegar. El trayecto a pie suele durar unos 10-15 minutos y es totalmente recomendable para aquellos que disfruten de una pequeña caminata.
Alternativamente, para aquellos que prefieran una opción más cómoda, el hotel suele ofrecer un servicio de transporte interno, un pequeño tren o funicular que desciende directamente a la playa desde la recepción del complejo. Aunque este servicio está principalmente pensado para los huéspedes, a veces puede ser accesible para visitantes externos dependiendo de la ocupación y las políticas del momento, por lo que siempre vale la pena preguntar. También es posible llegar en taxi o vehículo de alquiler hasta el punto de acceso superior y luego continuar a pie. Para quienes se alojen en Guía de Isora o municipios cercanos, el transporte público es más limitado para llegar directamente a la playa, siendo el coche particular o taxi la opción más práctica. Sea cual sea la vía que elijamos, la recompensa al llegar a la Playa de Abama bien merece el trayecto.
La arena y el agua
La Playa de Abama es una maravilla de la ingeniería y la naturaleza, y sus características de arena y agua son, sin duda, su mayor atractivo. Lo primero que nos llama la atención al pisar esta cala es la calidad de su arena: fina, suave y de un tono dorado que contrasta maravillosamente con el azul intenso del Atlántico. No es una arena cualquiera; se dice que fue importada del Sáhara, lo que le confiere una textura única y una calidez muy agradable bajo los pies. Caminar descalzos por ella es una delicia, y su extensión, aunque no es inmensa (unos 150 metros de longitud), es perfecta para encontrar nuestro rincón de paz o para que los más pequeños jueguen sin aglomeraciones.
Pero si la arena es excepcional, el agua es simplemente espectacular. Las aguas de la Playa de Abama son de una claridad cristalina y de un color turquesa que invita irresistiblemente al baño. Lo que las hace tan especiales y seguras son los diques artificiales que protegen la cala, creando una especie de piscina natural. Estos espigones actúan como barrera contra las corrientes y el fuerte oleaje del Atlántico, resultando en unas aguas extraordinariamente tranquilas. Esto convierte a Playa de Abama en un lugar ideal para nadar, incluso para los bañistas menos experimentados, y especialmente para los niños, que pueden disfrutar con total seguridad.
La temperatura del agua en esta zona de Tenerife es agradable durante todo el año, lo que permite disfrutar de un chapuzón en cualquier estación. Además, la transparencia de sus aguas ofrece una visibilidad excelente para los aficionados al snorkel, permitiéndonos observar la vida marina que habita entre las rocas de los diques. La combinación de arena suave y dorada con unas aguas serenas y de un azul cautivador hacen de la Playa de Abama un auténtico paraíso, un lugar donde la belleza natural se fusiona con la mano del hombre para crear una experiencia playera inigualable en las playas Tenerife.
Servicios e instalaciones
La Playa de Abama no solo destaca por su belleza natural, sino también por la calidad y cantidad de los servicios e instalaciones que pone a nuestra disposición, elevando la experiencia de playa a un nivel superior. Al estar vinculada a un resort de lujo, es de esperar que las comodidades sean de primera categoría, y en este aspecto, la playa no defrauda.
Entre los servicios más valorados por los visitantes, encontramos una amplia oferta de sombrillas y tumbonas de alta calidad, que nos permiten relajarnos cómodamente bajo el sol canario. Estas suelen estar disponibles para alquiler, y su disposición es espaciosa, garantizando la privacidad y el confort. Para mantener la frescura y la higiene, la playa cuenta con modernas duchas para eliminar la sal y la arena después del baño, así como con baños/WC impecablemente limpios, un detalle que siempre se agradece en cualquier playa. La presencia constante de socorristas profesionales nos brinda una tranquilidad adicional, asegurando la seguridad de todos los bañistas, especialmente importante en una playa tan concurrida por familias.
En cuanto a la oferta gastronómica, la Playa de Abama dispone de excelentes opciones. En sus inmediaciones, encontramos chiringuitos y restaurantes que ofrecen desde snacks y bebidas refrescantes hasta platos elaborados de cocina mediterránea e internacional. Podemos disfrutar de una comida ligera con vistas al mar o deleitarnos con una cena más sofisticada al atardecer, sin necesidad de alejarnos de la playa. Para aquellos que lleguen en vehículo particular, existe un parking público en la parte superior del acantilado, como mencionamos anteriormente, desde donde se accede a la playa, facilitando la visita.
Aunque no cuenta con una 'accesibilidad total' en el sentido de equipamiento especializado para personas con movilidad muy reducida (como sillas anfibias proporcionadas por el municipio), el acceso desde el hotel y el propio diseño de la playa facilitan el tránsito. La Playa de Abama es, en resumen, un ejemplo de cómo una playa puede ofrecer una experiencia completa y lujosa, con todas las facilidades necesarias para disfrutar de un día perfecto bajo el sol tinerfeño, convirtiéndola en un referente entre las playas Guía de Isora.
Mejor época para visitar
Una de las grandes ventajas de visitar las playas Tenerife, y en particular la Playa de Abama, es que la isla goza de un clima excepcional durante todo el año. Conocida como la 'isla de la eterna primavera', Tenerife nos ofrece temperaturas suaves y agradables en cualquier estación, lo que significa que, en teoría, cualquier momento es bueno para disfrutar de esta maravillosa cala. Sin embargo, si buscamos mejorar nuestra experiencia y evitar ciertas aglomeraciones o encontrar las condiciones ideales, hay algunos matices a considerar.
Temporada alta (Verano y Navidades/Semana Santa): Durante los meses de julio y agosto, así como en periodos festivos como la Navidad, el Año Nuevo y la Semana Santa, Tenerife experimenta su temporada alta turística. La Playa de Abama será, sin duda, más concurrida en estas fechas. Las temperaturas son más elevadas, lo que es perfecto para el baño, pero la afluencia de gente puede restar un poco de esa sensación de exclusividad y tranquilidad que tanto la caracteriza. Si viajamos en estas fechas, recomendamos llegar temprano por la mañana para asegurar un buen sitio y disfrutar de las primeras horas de calma.
Temporada media (Primavera y Otoño): Para nosotros, la primavera (abril, mayo, junio) y el otoño (septiembre, octubre, noviembre) representan la época ideal para visitar la Playa de Abama. Las temperaturas siguen siendo magníficas, con días soleados y cálidos, pero la afluencia de turistas es considerablemente menor que en verano. Esto nos permite disfrutar de la playa con más espacio, mayor tranquilidad y, a menudo, con precios de alojamiento más competitivos. La luz en estas estaciones es también especialmente hermosa, perfecta para los amantes de la fotografía.
Temporada baja (Invierno, excluyendo Navidades): Los meses de enero, febrero y principios de marzo, fuera de las vacaciones de Navidad, pueden ser también una excelente opción. Aunque las temperaturas son ligeramente más frescas, siguen siendo muy agradables para disfrutar de la playa, especialmente si buscamos escapar del frío de otras latitudes. La afluencia es la más baja del año, lo que nos garantiza una experiencia de máxima relajación y privacidad. Las mañanas soleadas son perfectas para largos paseos y baños revitalizantes.
En resumen, mientras que la Playa de Abama es un destino fabuloso en cualquier momento, si buscamos la combinación perfecta de buen clima y menor afluencia, nuestra recomendación es visitarla durante la primavera o el otoño. Nos aseguraremos así de disfrutar al máximo de su encanto y serenidad.
Actividades y deportes
Aunque la Playa de Abama es un santuario de paz y relajación, también nos ofrece la oportunidad de disfrutar de diversas actividades acuáticas y de ocio, adecuadas para todos los gustos y edades. Sus aguas tranquilas y cristalinas son el escenario perfecto para explorar el mundo submarino o simplemente para divertirse bajo el sol canario.
La actividad por excelencia en esta cala es, sin duda, la natación. Gracias a los diques que la protegen, el mar aquí es excepcionalmente calmado, sin apenas oleaje ni corrientes fuertes, lo que la convierte en una piscina natural ideal para nadar con total seguridad. Es el lugar perfecto para darnos un largo chapuzón, practicar unos largos o simplemente flotar y dejarnos llevar por la relajación.
Para los amantes de la vida marina, el snorkel es una actividad imprescindible. La transparencia del agua y la presencia de formaciones rocosas en los extremos de la cala, cerca de los espigones, crean pequeños ecosistemas donde podemos observar una variada fauna y flora submarina. Llevando nuestras propias gafas y tubo, o alquilándolos si están disponibles en el chiringuito, podemos pasar horas explorando este fascinante mundo submarino. Peces de colores, erizos y otras especies marinas nos esperan bajo la superficie.
Además de nadar y hacer snorkel, a menudo encontramos opciones para practicar paddleboarding (SUP). Algunos de los chiringuitos o el propio hotel pueden ofrecer alquiler de tablas, permitiéndonos deslizarnos suavemente sobre las aguas tranquilas y disfrutar de una perspectiva diferente de la playa y el acantilado. Es una actividad relajante y a la vez un buen ejercicio para el equilibrio y el cuerpo. También es común ver a personas disfrutando del kayak, otra excelente manera de explorar la costa cercana a la Playa de Abama.
Aunque no es una playa para deportes de viento o surf debido a su protección, su entorno invita a largos paseos por la orilla al atardecer, disfrutando de las vistas y la brisa marina. Para aquellos que buscan un poco más de movimiento, el camino de acceso a la playa desde el parking superior también es ideal para una caminata matutina o vespertina, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares. En resumen, la Playa de Abama nos invita a una mezcla perfecta de relajación y actividad moderada, asegurando que cada día sea tan tranquilo o tan dinámico como nosotros deseemos.
Para familias con niños
Cuando viajamos con niños, la elección de la playa es crucial, y por ello, la Playa de Abama se presenta como una opción inmejorable para las familias. Nosotros, como expertos en playas Tenerife, siempre la recomendamos encarecidamente para quienes buscan un destino familiar donde la seguridad, la comodidad y la diversión estén garantizadas para los más pequeños.
La principal razón de su idoneidad para las familias reside en sus aguas extremadamente tranquilas. Los diques que protegen la cala actúan como rompeolas naturales, creando una bahía serena y poco profunda en la orilla. Esto significa que los niños pueden bañarse y jugar en el agua con total seguridad, sin preocuparse por el fuerte oleaje o las corrientes, algo que aporta una gran tranquilidad a los padres. La pendiente suave de la entrada al mar también facilita que los niños más pequeños puedan chapotear sin riesgo.
La arena fina y dorada es otro punto a favor. Es perfecta para construir castillos de arena, hacer figuras o simplemente jugar con palas y cubos. La ausencia de piedras o rocas en la zona de baño principal asegura que los pies de los pequeños estén protegidos mientras corren y juegan. Además, la longitud de la playa, aunque no es excesiva, es suficiente para que haya espacio para todos, incluso en días de mayor afluencia, permitiendo que los niños tengan libertad para moverse.
En cuanto a los servicios, la Playa de Abama cuenta con todas las comodidades que una familia pueda necesitar. La presencia de socorristas es un factor de seguridad fundamental. Las duchas y baños/WC limpios y accesibles son muy prácticos para después del baño. Los chiringuitos y restaurantes cercanos ofrecen opciones de comida y bebida que suelen ser del agrado de los niños, desde helados y refrescos hasta menús más elaborados. Además, la posibilidad de alquilar sombrillas y tumbonas nos permite asegurar un lugar cómodo y con sombra para proteger a los niños del sol.
Aunque no hay una zona infantil de juegos específica en la arena, el entorno del resort a menudo cuenta con instalaciones y actividades para niños, y la propia playa, con sus aguas tranquilas y su arena perfecta, se convierte en un gran parque de juegos natural. En resumen, si buscamos una playa donde nuestros hijos puedan disfrutar del mar con seguridad y nosotros podamos relajarnos sabiendo que están bien, la Playa de Abama es una elección acertada en Guía de Isora.
Qué hacer en los alrededores
Si bien la Playa de Abama es un destino en sí misma para el relax y el disfrute, sería un error no explorar los fascinantes alrededores que nos ofrece el municipio de Guía de Isora y el sur de Tenerife. La diversidad de paisajes y actividades en esta zona es sorprendente, y nos invita a complementar nuestros días de playa con excursiones memorables.
Empezando por lo más cercano, el encantador pueblo pesquero de Alcalá, a pocos minutos en coche de Abama, merece una visita. Sus tranquilas playas de roca volcánica, sus piscinas naturales y su paseo marítimo son ideales para un paseo relajado. Aquí encontraremos una auténtica atmósfera canaria, con pequeños restaurantes donde saborear el pescado fresco del día. Otro punto de interés cercano es el pueblo de San Juan, también con su propia playa y un ambiente local muy agradable.
Un poco más al sur, pero aún muy accesible, se encuentran los impresionantes Acantilados de Los Gigantes. Estas majestuosas paredes volcánicas que se elevan hasta 600 metros sobre el mar son un espectáculo natural que nos dejará sin aliento. Desde su puerto, podemos embarcarnos en excursiones de avistamiento de cetáceos (ballenas y delfines), una experiencia inolvidable para toda la familia. También es un excelente punto de partida para actividades como el kayak o el paddle surf durante la base de los acantilados.
Si nos apetece adentrarnos un poco más en el interior de la isla, el Parque Nacional del Teide es una excursión obligada. Aunque requiere un trayecto más largo, la visita al volcán más alto de España y su paisaje lunar es una experiencia única en el mundo. Podemos subir en teleférico hasta casi la cima y disfrutar de vistas panorámicas que abarcan toda la isla e incluso otras islas del archipiélago. Cerca del Teide, también se encuentra el pintoresco pueblo de Masca, con su espectacular barranco y sus casas colgantes, aunque el acceso es por carreteras sinuosas que requieren precaución.
Para los amantes de la diversión acuática, los parques temáticos de Siam Park (considerado uno de los mejores parques acuáticos del mundo) y Aqualand en Costa Adeje están a poca distancia en coche. Ofrecen un día lleno de adrenalina y risas para todas las edades. Finalmente, para quienes busquen un ambiente más animado y turístico, las zonas de Costa Adeje, Los Cristianos y Playa de Las Américas ofrecen una amplia gama de tiendas, restaurantes, bares y vida nocturna. En resumen, los alrededores de la Playa de Abama nos brindan un sinfín de posibilidades para enriquecer nuestras vacaciones en Tenerife.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Tenerife es conocida por su 'eterna primavera' y los días soleados son la norma, ocasionalmente podemos encontrarnos con un día gris o lluvioso, especialmente durante los meses de invierno o en las zonas más elevadas. Pero no hay motivo para que un chaparrón arruine nuestras vacaciones en la zona de Playa de Abama. La isla nos ofrece muchas alternativas de ocio y cultura para disfrutar bajo techo.
Una excelente opción para un día lluvioso es dedicarnos a las compras. El sur de Tenerife cuenta con centros comerciales modernos y atractivos. El Siam Mall, en Costa Adeje, es uno de los más grandes y populares, con una amplia variedad de tiendas de moda, complementos, electrónica y restaurantes. Es un lugar perfecto para pasar unas horas explorando las tiendas o disfrutando de un café. Otro centro comercial de lujo es el Centro Comercial Plaza del Duque, también en Costa Adeje, que ofrece boutiques de marcas internacionales y un ambiente más sofisticado.
Para aquellos que se alojen en el Ritz-Carlton Abama o en otros hoteles de la zona, un día de lluvia es la excusa perfecta para disfrutar de las instalaciones del propio alojamiento. Muchos resorts de lujo cuentan con espectaculares spas y centros de bienestar, donde podemos relajarnos con un masaje, disfrutar de un circuito termal o darnos un chapuzón en una piscina cubierta. Es una forma maravillosa de mimarnos y recargar energías.
También podemos aprovechar para sumergirnos en la cultura local. Aunque Guía de Isora no tiene grandes museos, podemos encontrar pequeñas casas rurales o centros de interpretación que nos acerquen a la historia y las tradiciones canarias. Por ejemplo, en algunos municipios cercanos se pueden visitar fincas plataneras que ofrecen tours cubiertos sobre el cultivo del plátano, un producto icónico de la isla. Otra opción es visitar la capital, Santa Cruz de Tenerife, donde encontraremos museos más grandes como el TEA Tenerife Espacio de las Artes o el Museo de la Naturaleza y el Hombre, aunque esto implica un trayecto más largo.
Finalmente, un día de lluvia es una oportunidad fantástica para explorar la gastronomía local en profundidad. Podemos refugiarnos en alguno de los excelentes restaurantes de la zona de Guía de Isora o de Costa Adeje, y disfrutar de una larga comida o cena, degustando los sabores de Tenerife. Desde la cocina tradicional canaria hasta propuestas internacionales de alta cocina, las opciones son variadas. No dejemos que la lluvia nos impida disfrutar de todo lo que la isla tiene para ofrecernos.
Hoteles recomendados
La zona de Playa de Abama es sinónimo de lujo y exclusividad, y la oferta hotelera de sus alrededores no es una excepción. Si buscamos una estancia que complemente la belleza y la tranquilidad de esta cala, tenemos a nuestra disposición algunas de las mejores opciones de alojamiento de Tenerife. Nuestra recomendación principal, por supuesto, se centra en el icónico resort que da nombre a la playa, pero también exploraremos otras alternativas cercanas.
The Ritz-Carlton, Abama: Este es, sin duda, el buque insignia de la zona y la elección obvia para quienes buscan una experiencia de lujo sin igual. El hotel es una ciudadela de estilo morisco, con exuberantes jardines subtropicales, impresionantes piscinas y una arquitectura que quita el aliento. Ofrece una amplia gama de habitaciones, suites y villas con vistas al mar o a los jardines. Sus instalaciones incluyen varios restaurantes con estrellas Michelin, un spa de clase mundial, un campo de golf de campeonato y, por supuesto, acceso directo y privilegiado a la Playa de Abama. Es ideal para parejas y familias que buscan un servicio impecable y todas las comodidades a su alcance. La sensación de exclusividad y el cuidado por los detalles son excepcionales.
Las Terrazas de Abama Suites: Ubicadas dentro del mismo complejo, estas suites ofrecen una alternativa más independiente pero con acceso a muchos de los servicios del Ritz-Carlton. Son apartamentos de lujo completamente equipados, con cocinas, amplias terrazas y piscinas comunitarias. Es una opción excelente para familias o grupos de amigos que desean más espacio y la flexibilidad de cocinar sus propias comidas, sin renunciar a la calidad y el confort de un resort de alta gama. Las vistas desde sus terrazas son espectaculares y la tranquilidad es absoluta.
Otros alojamientos en la zona de Guía de Isora/Alcalá: Si buscamos opciones algo más económicas o con un ambiente diferente, podemos explorar los hoteles y apartamentos en los pueblos cercanos de Alcalá o San Juan. Aquí encontraremos una mezcla de hoteles de 4 estrellas, apartamentos turísticos y casas rurales. Aunque no tendrán el acceso directo y exclusivo a la Playa de Abama, estarán a poca distancia en coche y nos permitirán disfrutar de un ambiente más local y auténtico, con una oferta gastronómica más tradicional y a precios más asequibles. Algunos ejemplos incluyen hoteles boutique con encanto o apartamentos con vistas al mar.
En resumen, la zona de Playa de Abama nos ofrece desde el lujo más opulento hasta opciones más prácticas, pero siempre con la garantía de una estancia de calidad en uno de los parajes más bellos de Guía de Isora.
Gastronomía de la zona
La experiencia de viajar no estaría completa sin una inmersión en la gastronomía local, y en los alrededores de la Playa de Abama y el municipio de Guía de Isora, tenemos la oportunidad de deleitarnos con una oferta culinaria que fusiona la tradición canaria con propuestas internacionales de alta cocina. La diversidad de opciones nos asegura que cada comida sea un descubrimiento.
Si nos alojamos en el Ritz-Carlton Abama, la oferta gastronómica es, por sí misma, una razón para visitar la zona. El resort alberga varios restaurantes de prestigio, incluyendo opciones con estrellas Michelin, como el japonés 'Kabuki' o el vasco 'M.B' (Martín Berasategui), que ofrecen experiencias culinarias inolvidables. Además, hay otros restaurantes que sirven cocina mediterránea, italiana y canaria de alta calidad, con ambientes sofisticados y vistas espectaculares al mar.
Saliendo del complejo, los pueblos cercanos de Alcalá y San Juan son ideales para saborear la auténtica cocina canaria. Aquí encontraremos 'guachinches' y 'tascas' tradicionales donde el pescado fresco es el protagonista. Recomendamos probar:- Pescado a la sal o a la espalda: Capturado el mismo día, es una delicia.
- Papas arrugadas con mojos: Las famosas patatas cocidas con piel y acompañadas de mojo rojo (picón) y mojo verde (cilantro), un clásico ineludible.
- Sancocho canario: Un guiso de pescado salado con papas, batata y mojo.
- Conejo en salmorejo: Un plato contundente y lleno de sabor.
- Gofio escaldado: Una pasta hecha con harina de gofio y caldo de pescado, muy nutritiva.
Además de la comida tradicional, la zona también cuenta con una creciente oferta de restaurantes internacionales y modernos, que se adaptan a todos los paladares. Desde pizzerías italianas hasta restaurantes asiáticos, hay opciones para cada antojo. En resumen, la gastronomía de los alrededores de la Playa de Abama es tan variada y rica como el propio paisaje tinerfeño, y nos invita a un viaje culinario que complementará a la perfección nuestros días de sol y playa.
Fiestas locales
Las fiestas locales en Tenerife son un reflejo vibrante de la cultura canaria, donde la tradición, la alegría y la devoción se entrelazan en celebraciones únicas. Aunque la Playa de Abama sea un remanso de paz, sus alrededores en el municipio de Guía de Isora y en toda la isla nos ofrecen la oportunidad de sumergirnos en festividades auténticas que enriquecerán nuestra visita. Es una forma maravillosa de conectar con el espíritu de la gente local.
En Guía de Isora, el municipio al que pertenece Playa de Abama, se celebran varias fiestas a lo largo del año. Una de las más destacadas son las Fiestas de la Virgen de la Luz en Alcalá, un pueblo pesquero muy cercano. Estas festividades, que suelen tener lugar en agosto, incluyen procesiones marítimas, verbenas populares, actuaciones musicales y actividades para todas las edades. Ver la imagen de la Virgen surcando las aguas en una barca, acompañada por otras embarcaciones engalanadas, es un espectáculo emotivo y muy fotogénico.
Otra festividad importante en el municipio son las Fiestas Patronales de Guía de Isora, en honor a la Virgen de la Luz y a San Roque, que se celebran en la capital municipal. Estas tienen lugar en verano, generalmente en la segunda quincena de agosto, y cuentan con actos religiosos, romerías (desfiles con carretas engalanadas, música y comida típica), bailes populares y fuegos artificiales. Es una excelente oportunidad para ver a los habitantes de la zona vestidos con trajes típicos canarios y participar en su alegría.
Además de las fiestas propias de Guía de Isora, podemos encontrar celebraciones significativas en otros puntos de la isla que, aunque requieran un desplazamiento, merecen la pena. La Bajada de la Virgen de Candelaria, patrona de Canarias, que se celebra cada dos años (años pares) en agosto, es una de las romerías más grandes y sentidas de la isla. También el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, en febrero o marzo, es mundialmente famoso y un derroche de color, música y disfraces, aunque se encuentra en la capital y requiere una planificación.
Es importante recordar que las fechas exactas de estas fiestas pueden variar ligeramente cada año, por lo que recomendamos consultar los calendarios locales de eventos si deseamos hacer coincidir nuestra visita con alguna de ellas. Participar en una fiesta local es una forma inigualable de llevarse un recuerdo auténtico y vibrante de nuestra estancia en Tenerife.
Hospital cercano
Aunque esperamos que nuestra estancia en la Playa de Abama transcurra sin incidentes, siempre es tranquilizador saber que, en caso de cualquier emergencia médica o necesidad de atención sanitaria, contamos con recursos cercanos y de calidad. La tranquilidad de tener un hospital o centro de salud accesible es un factor importante, especialmente cuando viajamos con niños o personas mayores.
El centro de salud más cercano a la Playa de Abama es el Centro de Salud de Guía de Isora, ubicado en el casco urbano del municipio. Es el lugar ideal para consultas médicas generales, urgencias menores o para cualquier necesidad de atención primaria. Desde la playa, se puede llegar en coche en aproximadamente 10-15 minutos, dependiendo del tráfico.
Para urgencias más graves o atención especializada, el hospital de referencia en el sur de la isla es el Hospital del Sur de Tenerife. Este hospital se encuentra en el municipio de Arona, concretamente en la zona de El Mojón, y está a unos 25-30 minutos en coche de la Playa de Abama. Es un centro moderno que ofrece una amplia gama de servicios médicos, incluyendo urgencias 24 horas, hospitalización y diversas especialidades. Su ubicación estratégica lo convierte en el principal punto de atención hospitalaria para toda la comarca sur de Tenerife.
En caso de una emergencia vital, el número europeo de emergencias es el 112, al que podemos llamar desde cualquier teléfono móvil de forma gratuita. Este servicio coordinará la asistencia necesaria, ya sea una ambulancia para traslado al hospital o cualquier otro recurso de emergencia.
Es aconsejable, como en cualquier viaje, llevar consigo la Tarjeta Sanitaria Europea (si somos ciudadanos de la UE) o un seguro de viaje que cubra gastos médicos. De esta manera, estaremos preparados ante cualquier eventualidad y podremos disfrutar de la Playa de Abama y de nuestra estancia en Tenerife con total seguridad y tranquilidad, sabiendo que la atención médica está garantizada y accesible en caso de necesidad.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado la Playa de Abama en detalle, podemos decir sin dudar que es uno de esos lugares que se quedan grabados en la memoria. Para nosotros, esta cala representa la perfecta armonía entre la intervención humana y la belleza natural, creando un espacio de playa que es, a la vez, cómodo, lujoso y extraordinariamente bello. Es un destino que recomendamos encarecidamente para un tipo de viajero muy específico, pero que sin duda dejará a cualquiera con ganas de volver.
Lo que más nos ha cautivado es la sensación de paz y exclusividad. A pesar de ser una playa de acceso público, su ubicación y la gestión de sus servicios le confieren un aire de privacidad que es difícil de encontrar en otras playas Tenerife más masificadas. La arena dorada, importada con esmero, es una delicia para los pies, y las aguas, protegidas por los diques, son una auténtica piscina natural. Es un lugar ideal para nadar, para que los niños jueguen con seguridad y para simplemente relajarse bajo el sol, escuchando el suave murmullo de las olas.
Los servicios disponibles, desde las cómodas tumbonas y sombrillas hasta los impecables baños y la oferta gastronómica de calidad, elevan la experiencia. Nos permite disfrutar de un día completo de playa sin preocuparnos por nada, sabiendo que tenemos todas las comodidades a nuestro alcance. La presencia de socorristas es un plus de seguridad que siempre valoramos.
Sin embargo, es importante ser honestos. Esta exclusividad y la calidad de sus servicios tienen un precio. No es la playa más económica si decidimos alquilar una tumbona o comer en sus chiringuitos, y el acceso, aunque factible, requiere una pequeña caminata o el uso de transporte interno si nos alojamos en el resort. Para aquellos que buscan una playa 'salvaje' y sin infraestructura, Playa de Abama no sería la elección. Es una playa diseñada para el confort y la relajación en un entorno de lujo.
En resumen, si lo que buscamos es un escape idílico, un lugar donde desconectar y disfrutar de la belleza del Atlántico en un ambiente cuidado y sereno, la Playa de Abama es una apuesta segura. Es una joya de Guía de Isora que nos ha regalado momentos de pura felicidad y que, sin duda, se ha ganado un lugar especial en nuestra lista de playas favoritas de Canarias.
Conclusión
Al finalizar nuestra exploración de la Playa de Abama, nos llevamos la clara convicción de que hemos descubierto un auténtico tesoro en el litoral de Guía de Isora, Tenerife. Esta cala, con su arena dorada importada, sus aguas turquesas y tranquilas, y su ambiente de sofisticación, nos ofrece una experiencia de playa que va más allá de lo convencional. Es un destino que combina a la perfección el lujo y la naturaleza, la comodidad y la belleza paisajística.
Hemos visto cómo su diseño inteligente, con los diques protectores, la convierte en un refugio ideal para familias con niños, donde la seguridad en el baño es una prioridad. También hemos destacado la calidad de sus servicios, desde la oferta gastronómica hasta las facilidades para el descanso, que garantizan una jornada de playa sin preocupaciones. Su ubicación privilegiada nos invita, además, a explorar los encantos del sur de Tenerife, desde los majestuosos Acantilados de Los Gigantes hasta la rica cultura y gastronomía de los pueblos cercanos.
Si nuestra búsqueda es la de una playa donde el relax sea la norma, donde la belleza sea palpable en cada detalle y donde podamos disfrutar de unas vacaciones con un toque de exclusividad, la Playa de Abama es, ciertamente, la elección acertada. Es un lugar para desconectar, para recargar energías y para crear recuerdos imborrables bajo el sol canario. No es solo una playa; es una experiencia completa que nos invita a regresar una y otra vez para seguir disfrutando de su magia. Así que, si están planeando su próxima escapada a las playas Tenerife, les animamos a incluir esta joya en su itinerario. No se arrepentirán.