Cala Morisca es una pequeña y pintoresca cala en Tossa de Mar, conocida por sus aguas cristalinas y su ambiente tranquilo, ideal para el relax y el snorkel.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Nos adentramos hoy en uno de esos pequeños tesoros que la Costa Brava guarda celosamente entre sus acantilados: la Cala Morisca. Ubicada en el idílico municipio de Tossa de Mar, en la provincia de Girona, esta cala es mucho más que un simple rincón de arena y mar; es una experiencia, un suspiro de paz y una postal viviente que nos invita a desconectar del bullicio del día a día. Para nosotros, los amantes de las playas auténticas, Cala Morisca representa la esencia de lo mediterráneo, un lugar donde el tiempo parece detenerse y la naturaleza nos regala su versión más pura y espectacular.
Cuando pensamos en Tossa de Mar, a menudo nos vienen a la mente sus playas más conocidas o su imponente castillo medieval. Sin embargo, es en calas como Cala Morisca donde descubrimos la verdadera magia de este litoral. Es una joya escondida, de dimensiones modestas pero de una belleza que nos deja sin aliento. Sus aguas, de una transparencia asombrosa, invitan a sumergirse y explorar un mundo submarino lleno de vida, mientras que su entorno rocoso y vegetación frondosa nos envuelven en una atmósfera de privacidad y serenidad. Es, sin duda, una de esas playas de Girona que merecen ser descubiertas con calma y disfrutadas plenamente.
Cómo llegar a Cala Morisca
Llegar a Cala Morisca es parte de la aventura y el encanto de este lugar. No es una de esas playas a las que se accede con total facilidad, lo cual contribuye a mantener su carácter más virgen y menos masificado. Si venimos desde Tossa de Mar, debemos tomar la carretera GI-682 en dirección a Sant Feliu de Guíxols. Tras unos pocos kilómetros, encontraremos un desvío señalizado o un área donde es posible aparcar el coche, aunque el parking es limitado y a menudo informal, especialmente en temporada alta. Desde allí, nos espera un corto pero pintoresco sendero o unas escaleras que nos conducirán directamente a la cala. Recomendamos llevar calzado cómodo para el descenso y ascenso.
Para quienes prefieren evitar el coche, en los meses de verano, a veces hay servicios de barco que conectan las playas más grandes con algunas calas más apartadas, aunque para Cala Morisca esta opción es menos común. Otra alternativa es llegar en kayak o paddle surf desde calas cercanas, lo cual añade un toque de aventura a la visita y nos permite disfrutar de las impresionantes vistas de la costa desde el mar. Sea cual sea el método elegido, el esfuerzo se ve recompensado con creces al pisar la arena de este paraíso.
La arena y el agua
Al pisar Cala Morisca, notaremos de inmediato que su superficie no es la típica arena fina y dorada que encontramos en otras playas. Aquí, el suelo es de tipo mixto, una combinación de arena gruesa y pequeños guijarros o cantos rodados que le confieren un aspecto más natural y salvaje. Esta característica, lejos de ser un inconveniente, añade un toque rústico y auténtico a la cala. Recomendamos llevar escarpines si somos sensibles a las piedras, especialmente para los más pequeños, aunque la sensación bajo los pies es agradable y diferente.
Pero si hay algo que nos cautiva de Cala Morisca es, sin duda, la calidad de su agua. De un azul turquesa intenso y una transparencia que invita a la inmersión, sus aguas son excepcionalmente limpias y tranquilas. La protección natural que ofrecen los acantilados circundantes hace que el mar aquí sea generalmente en calma, perfecto para nadar, flotar y, sobre todo, para practicar snorkel. La visibilidad es excelente, permitiéndonos observar con claridad la rica vida marina que habita entre las rocas y las pequeñas praderas de posidonia. Es una auténtica piscina natural, ideal para refrescarse y disfrutar de la serenidad del Mediterráneo.
Servicios e instalaciones
Como ya hemos anticipado, Cala Morisca es una playa que se distingue por su ambiente natural y su carácter menos urbanizado. Esto significa que los servicios e instalaciones son limitados, lo cual es parte de su encanto para quienes buscan una experiencia más auténtica y alejada de las masificaciones. No encontraremos duchas, baños públicos ni servicios de alquiler de sombrillas y tumbonas de forma permanente.
Sin embargo, en los meses de temporada alta, es posible que nos encontremos con la sorpresa de un pequeño chiringuito estacional. Estos establecimientos, a menudo efímeros, ofrecen bebidas refrescantes, helados y quizás algún snack sencillo, lo que nos permite no tener que cargar con todo desde casa. En cuanto al parking, como mencionamos, suele ser un espacio informal en el arcén de la carretera o en una pequeña explanada, por lo que es aconsejable llegar temprano para asegurar un sitio. La ausencia de socorrismo es un punto a considerar, por lo que siempre recomendamos extremar la precaución al bañarnos y estar atentos a los niños. La belleza de Cala Morisca reside precisamente en su simplicidad y en el respeto por su entorno natural.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar Cala Morisca es clave para disfrutar plenamente de su encanto sin las aglomeraciones que a veces se forman en las playas de la Costa Brava. Nosotros siempre recomendamos los meses de finales de primavera (mayo y principios de junio) y principios de otoño (septiembre y principios de octubre). Durante estos periodos, el clima es sumamente agradable, con temperaturas suaves que invitan al baño y al relax, y la afluencia de visitantes es considerablemente menor.
En pleno verano, especialmente en julio y agosto, Cala Morisca puede volverse más concurrida, aunque nunca alcanzará los niveles de masificación de las playas urbanas. Si nuestra única opción es el verano, aconsejamos llegar a primera hora de la mañana para asegurar un buen sitio y disfrutar de la tranquilidad de las primeras horas del día. Evitar los fines de semana de temporada alta también puede ser una buena estrategia. En resumen, la primavera y el otoño nos ofrecen la versión más idílica y serena de este rincón de Tossa de Mar, permitiéndonos conectar de verdad con su esencia.
Actividades y deportes
Aunque Cala Morisca sea sinónimo de relax y desconexión, también ofrece un abanico de actividades para aquellos que buscan un toque de aventura o simplemente explorar su entorno de una forma más activa. La actividad estrella, sin duda, es el snorkel. Sus aguas cristalinas y la riqueza de su fondo marino la convierten en un paraíso para los amantes de la vida submarina. Solo necesitamos unas gafas, un tubo y unas aletas para maravillarnos con los peces y la flora marina que habitan en sus rocas.
Para los más activos, el kayak y el paddle surf son opciones fantásticas. Podemos alquilar estos equipos en Tossa de Mar y remar hasta la cala, explorando las pequeñas cuevas y formaciones rocosas de la costa. Es una perspectiva diferente y muy gratificante de la Costa Brava. La cala también es un lugar perfecto para la fotografía; sus paisajes, la luz del sol sobre el agua y los contrastes de la vegetación ofrecen infinitas oportunidades para capturar imágenes espectaculares. Y, por supuesto, simplemente nadar en sus tranquilas aguas o tomar el sol en un ambiente de paz son actividades en sí mismas que nos recargan de energía.
Para familias con niños
Cuando pensamos en Cala Morisca para familias con niños, debemos considerar algunos aspectos importantes. Si bien sus aguas tranquilas y cristalinas son ideales para que los pequeños se bañen y jueguen, la cala no cuenta con los servicios habituales de las playas familiares. No hay socorristas, duchas ni zonas de juego infantiles. Además, el acceso, que implica un sendero o escaleras, puede ser un poco más complicado para carritos de bebé o para niños muy pequeños que se cansen fácilmente. El tipo de suelo, con guijarros, también puede requerir el uso de escarpines para los pies más sensibles.
Sin embargo, para familias con niños mayores o adolescentes que disfruten de la aventura y la naturaleza, Cala Morisca puede ser una experiencia fantástica. La oportunidad de hacer snorkel en sus aguas transparentes, explorar las rocas o simplemente construir castillos con las piedras puede ser muy atractiva. Siempre recomendamos supervisión constante, llevar todo lo necesario (agua, comida, protección solar) y estar preparados para un día más 'salvaje' y menos 'confortable' en términos de instalaciones. Es una cala para crear recuerdos diferentes, lejos de las multitudes y más en contacto con la esencia natural de la Costa Brava.
Qué hacer en los alrededores
Nuestra visita a Cala Morisca no estaría completa sin explorar los maravillosos alrededores que ofrece Tossa de Mar y la Costa Brava. El principal atractivo es, sin duda, el propio Tossa de Mar. Su Vila Vella, el único recinto amurallado medieval bien conservado en el litoral catalán, es una visita obligada. Pasear por sus estrechas calles empedradas, subir a las torres y disfrutar de las vistas panorámicas del mar es una experiencia inolvidable. También podemos visitar el Faro de Tossa y el Museo Municipal en la Vila Vella.
Excursiones cercanas
- Lloret de Mar: A pocos kilómetros, ofrece un ambiente más animado, con playas extensas, jardines botánicos como los de Santa Clotilde y una variada oferta de ocio nocturno y diurno.
- Sant Feliu de Guíxols: Otro encantador pueblo costero con un bonito paseo marítimo y el Monasterio de Sant Feliu.
- Girona capital: A unos 40 minutos en coche, la ciudad de Girona es una joya histórica con su impresionante Catedral, el barrio judío (Call Jueu) y sus coloridas casas sobre el río Onyar. Ideal para una excursión cultural de un día.
- Jardines de Pinya de Rosa (Blanes): Un jardín botánico tropical que merece la pena visitar por su colección de cactus y suculentas, con vistas al mar.
Qué hacer cuando llueve
Aunque esperamos que el sol nos acompañe en nuestra visita a la Costa Brava, siempre es bueno tener un plan B para los días de lluvia. Tossa de Mar y sus alrededores ofrecen varias opciones para disfrutar incluso con mal tiempo.
Actividades de interior
- Museo Municipal de Tossa de Mar: Ubicado en el antiguo Hospital de Sant Miquel dentro de la Vila Vella, alberga colecciones de arqueología, arte contemporáneo y piezas relacionadas con la historia local. Es un espacio íntimo y muy interesante.
- Visitar Girona: Como ya mencionamos, la ciudad de Girona es perfecta para un día nublado o lluvioso. Podemos explorar la Catedral, el Museo de Historia de los Judíos, el Museo de Arte de Girona o simplemente perdernos por las galerías y tiendas de su casco antiguo.
- Shopping: Para los amantes de las compras, Lloret de Mar cuenta con zonas comerciales y, un poco más lejos, en Girona, encontraremos centros comerciales más grandes como Espai Gironès.
- Gastronomía: Aprovechar para disfrutar de una larga comida en alguno de los excelentes restaurantes de la zona, degustando la cocina local sin prisas.
- Spas y centros de bienestar: Muchos hoteles en Tossa de Mar o Lloret de Mar ofrecen servicios de spa y piscinas cubiertas, ideales para relajarse en un día gris.
Hoteles recomendados
La oferta de alojamiento en la zona de Tossa de Mar es amplia y variada, adaptándose a diferentes gustos y presupuestos. Para disfrutar al máximo de la tranquilidad de Cala Morisca, recomendamos alojarse en Tossa de Mar mismo o en sus alrededores más próximos, lo que nos permitirá un acceso más cómodo a la cala.
Tipos de alojamiento y zonas
- Hoteles Boutique en el centro de Tossa: Si buscamos encanto y cercanía a la vida del pueblo y la Vila Vella, hay hoteles con mucho carácter que ofrecen un servicio excelente y un ambiente acogedor. Muchos de ellos están a pocos pasos de la Platja Gran y la Platja de la Mar Menuda.
- Hoteles familiares: Tossa de Mar cuenta con una buena selección de hoteles pensados para familias, con piscinas, actividades para niños y regímenes de todo incluido. Suelen estar un poco más alejados del centro, pero bien comunicados.
- Apartamentos turísticos: Para quienes prefieren más independencia y espacio, alquilar un apartamento es una opción ideal, especialmente si viajamos en grupo o con niños. Hay muchas opciones tanto en el pueblo como en urbanizaciones cercanas.
- Camping: En los alrededores de Tossa de Mar encontramos varios campings bien equipados, que ofrecen desde parcelas para tiendas y caravanas hasta bungalows. Es una opción más económica y en contacto con la naturaleza.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de la Costa Brava es, para nosotros, uno de los grandes atractivos de la región, y en Tossa de Mar no es una excepción. La fusión del mar y la montaña se refleja en platos exquisitos que deleitan el paladar. No podemos irnos sin probar algunas de sus especialidades.
Platos típicos que no podemos perdernos
- Suquet de peix: Un guiso marinero tradicional con diferentes tipos de pescado fresco, patatas y un sofrito delicioso. Es un plato contundente y lleno de sabor a mar.
- Arroz a la cazuela: Los arroces son una estrella en la cocina catalana. Aquí los encontraremos marineros, con marisco, o incluso el famoso arroz negro con sepia y su tinta.
- Mar i Muntanya: Una categoría de platos que combina ingredientes del mar y la montaña, como pollo con langosta o albóndigas con sepia. Una muestra perfecta de la riqueza culinaria de la zona.
- Pescado fresco a la plancha: Dada la proximidad al mar, cualquier pescado recién capturado y cocinado a la plancha es una delicia sencilla e inmejorable.
- Gambas de Palamós: Aunque Palamós está un poco más al norte, las gambas de esta zona son famosas por su calidad y sabor. No dudemos en pedirlas si las vemos en la carta.
Restaurantes recomendados (ejemplos aproximados, verificar disponibilidad)
En Tossa de Mar encontraremos una gran variedad de restaurantes, desde los más tradicionales junto al mar hasta opciones más innovadoras en el interior del pueblo. Nosotros siempre recomendamos explorar las callejuelas de la Vila Vella o el paseo marítimo, donde hay opciones para todos los gustos y presupuestos. Algunos ejemplos de lo que podemos encontrar son restaurantes especializados en arroces y mariscos, o tascas con tapas y platillos típicos. Preguntar a los locales suele ser la mejor guía para descubrir pequeños tesoros gastronómicos.
Fiestas locales
Las fiestas locales son una ventana a la cultura y las tradiciones de un lugar, y en Tossa de Mar y sus alrededores, el calendario festivo está lleno de vida y color. Si tenemos la oportunidad de coincidir con alguna celebración, es una experiencia que complementa perfectamente nuestra visita a las playas de Girona.
Festividades y eventos anuales de la zona
- Fiesta Mayor de Tossa de Mar (San Pedro): Se celebra a finales de junio (alrededor del 29 de junio). Incluye procesiones marítimas, conciertos, bailes populares y actividades para toda la familia. Es un momento de gran efervescencia en el pueblo.
- Fiesta de San Vicente: A principios de julio (alrededor del 3 de julio), en honor al patrón de Tossa. Otra oportunidad para disfrutar de la cultura popular catalana.
- Pelegrinación de Sant Feliu de Guíxols a Tossa de Mar: Una tradición ancestral que se celebra en enero, donde los habitantes de Sant Feliu de Guíxols peregrinan a Tossa para cumplir un voto.
- Mercados Medievales: En verano, tanto Tossa de Mar como otros pueblos cercanos suelen organizar mercados medievales que nos transportan a otra época, con artesanos, espectáculos y gastronomía tradicional.
- Conciertos y eventos culturales: Durante los meses de verano, la Costa Brava se llena de festivales de música, teatro y danza al aire libre, aprovechando el buen tiempo y los escenarios naturales. Consultar la agenda local al planificar la visita es una excelente idea.
Hospital cercano
Aunque esperamos no necesitarlo, siempre es tranquilizador saber dónde acudir en caso de una emergencia médica durante nuestras vacaciones en Cala Morisca. La atención sanitaria en España es de buena calidad y tenemos varias opciones cercanas.
Centro de salud u hospital más próximo
- CAP Tossa de Mar: El Centro de Atención Primaria (CAP) de Tossa de Mar es la opción más cercana para consultas médicas generales o urgencias menores. Se encuentra en el centro del pueblo y está bien equipado para la atención básica. La distancia desde Cala Morisca es de aproximadamente 5-10 minutos en coche, dependiendo del tráfico.
- Hospital de Blanes: Para urgencias más graves o necesidad de especialistas, el Hospital Comarcal de Blanes es el hospital de referencia más cercano. Está a unos 25-30 minutos en coche de Tossa de Mar, en la localidad vecina de Blanes.
- Hospital Universitari de Girona Dr. Josep Trueta: Para casos de mayor complejidad, el hospital de referencia provincial es el Hospital Trueta en la ciudad de Girona, a unos 40-45 minutos en coche. Cuenta con todas las especialidades y servicios de un hospital universitario.
Nuestra opinión personal
Para nosotros, Cala Morisca es uno de esos lugares que se quedan grabados en la memoria. Es una cala que personifica la belleza salvaje y auténtica de la Costa Brava, lejos de los grandes complejos turísticos. Nos encanta su ambiente tranquilo, casi místico, donde el sonido de las olas y el canto de las gaviotas son la única banda sonora. La claridad de sus aguas es simplemente espectacular, invitándonos a sumergirnos y descubrir un universo submarino fascinante con solo unas gafas de snorkel.
Es cierto que su acceso puede ser un poco más complicado y que la ausencia de servicios como duchas o socorristas puede ser un inconveniente para algunos, especialmente para familias con niños muy pequeños. Sin embargo, creemos que estas 'limitaciones' son precisamente las que preservan su encanto y su carácter. Es una cala para quienes valoran la naturaleza, la paz y la belleza sin artificios. Un lugar perfecto para desconectar, leer un buen libro, tomar el sol en silencio o simplemente contemplar el horizonte. Si buscamos un refugio en la Costa Brava, un rincón donde la naturaleza nos hable directamente, Cala Morisca es, sin duda, una elección acertada.
Conclusión
En resumen, Cala Morisca en Tossa de Mar, Girona, es una joya indiscutible de la Costa Brava. Una cala de belleza singular, con aguas cristalinas y un entorno natural que nos invita al relax y a la aventura submarina. Aunque no cuenta con una amplia gama de servicios, su autenticidad y su ambiente sereno la convierten en un destino imprescindible para quienes buscan escapar del bullicio y conectar con la esencia mediterránea. Ya sea para una escapada romántica, una jornada de snorkel o simplemente para disfrutar de un día de paz bajo el sol, Cala Morisca nos espera con los brazos abiertos, prometiendo una experiencia inolvidable. No dejemos de incluirla en nuestro itinerario por las playas de Girona; es un rincón que nos robará el corazón y al que, estamos seguros, desearemos volver una y otra vez.