Cala Maset es una pequeña y encantadora playa urbana en Sant Feliu de Guíxols, Girona, conocida por sus aguas tranquilas y su ambiente familiar. Ofrece un refugio idílico en la Costa Brava para quienes buscan relax y belleza natural.
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Índice de contenidos
Introducción
¡Bienvenidos, amantes de la Costa Brava! Hoy nos sumergimos en uno de esos rincones que nos roban el corazón, una pequeña joya escondida pero a la vez accesible: Cala Maset, en el encantador municipio de Sant Feliu de Guíxols, provincia de Girona. Para nosotros, esta cala representa la esencia pura de lo que buscamos en unas vacaciones de playa: tranquilidad, aguas cristalinas y un ambiente que invita a desconectar por completo. Es el tipo de lugar donde el tiempo parece detenerse, permitiéndonos saborear cada rayo de sol y cada brisa marina.
Situada entre acantilados rocosos y una exuberante vegetación mediterránea, Cala Maset es una postal viviente. Su tamaño, relativamente pequeño, le confiere un aire íntimo y acogedor, ideal para quienes huyen de las masificaciones de otras playas más grandes. Aquí, la mezcla de arena y pequeñas gravas nos recuerda que estamos en la auténtica Costa Brava, esa que nos enamora con su paisaje abrupto y sus calas secretas. Hemos tenido la fortuna de visitarla en diversas ocasiones y siempre nos ha dejado con ganas de volver, con esa sensación placentera de haber descubierto un pequeño paraíso.
Lo que más nos atrae de Cala Maset es su versatilidad. A pesar de ser una cala íntima, ofrece lo suficiente para pasar un día perfecto: un baño refrescante en sus aguas transparentes, un buen libro bajo el sol o simplemente contemplar el ir y venir de las pequeñas embarcaciones. Es un destino que recomendamos encarecidamente tanto a familias con niños pequeños, por la seguridad de sus aguas, como a parejas que buscan un rincón romántico, o incluso a viajeros solitarios que anhelan paz y sosiego. Prepárense para descubrir con nosotros todos los encantos de esta maravillosa cala.
Cómo llegar a Cala Maset
Llegar a Cala Maset es relativamente sencillo, aunque, como muchas calas de la Costa Brava, requiere un poco de planificación, especialmente en temporada alta. Nuestra experiencia nos dice que la mejor opción suele ser el coche, ya que nos proporciona la flexibilidad necesaria para explorar la zona a nuestro ritmo. Desde el centro de Sant Feliu de Guíxols, el trayecto es corto, apenas unos minutos en dirección norte, siguiendo la carretera GI-682 que une Sant Feliu con S'Agaró y Platja d'Aro. La cala está bien señalizada, lo cual siempre es un alivio cuando uno no conoce la zona.
En cuanto al parking, es un aspecto que siempre nos preocupa cuando visitamos playas populares. Para Cala Maset, encontrarán opciones de aparcamiento en las inmediaciones. Generalmente, hay zonas de aparcamiento regulado (de pago) bastante cerca de la cala, lo que facilita el acceso. Eso sí, en los meses de verano, especialmente en julio y agosto, estos parkings suelen llenarse rápidamente, por lo que recomendamos llegar temprano por la mañana para asegurar un buen sitio. Si optan por caminar, desde el paseo marítimo de Sant Feliu de Guíxols, pueden llegar a Cala Maset a través del famoso Camino de Ronda, una ruta costera que ofrece unas vistas espectaculares del Mediterráneo. Es una caminata agradable, de unos 15-20 minutos, perfecta para estirar las piernas y disfrutar del paisaje antes de un merecido chapuzón.
Para aquellos que prefieren el transporte público, Sant Feliu de Guíxols cuenta con líneas de autobús que la conectan con las principales ciudades de la provincia de Girona, incluida la capital. Una vez en el centro de Sant Feliu, podrían tomar un taxi o, como mencionamos, disfrutar de un agradable paseo por el Camino de Ronda hasta la cala. Es importante considerar que las frecuencias de autobús pueden variar según la temporada, así que siempre es buena idea consultar los horarios con antelación. En cualquier caso, llegar a Cala Maset es parte de la aventura y, créannos, el esfuerzo vale la pena.
La arena y el agua
Uno de los aspectos que más nos cautiva de Cala Maset es, sin duda, la calidad y las características de su arena y sus aguas. Al pisar la cala, nos encontramos con una superficie que es una mezcla perfecta de arena gruesa y pequeñas gravas o guijarros. No es la arena fina y blanca de algunas playas caribeñas, pero tiene su propio encanto, muy característico de la Costa Brava. Esta composición hace que el agua se mantenga increíblemente clara, ya que la arena no se levanta con tanta facilidad como en playas de arena más fina. Además, nos resulta muy cómoda para extender la toalla y disfrutar del sol, sin que se nos pegue en exceso.
Pero donde Cala Maset realmente brilla es en sus aguas. ¡Son simplemente espectaculares! De un color turquesa intenso que nos invita a sumergirnos de inmediato, sus aguas son transparentes hasta el punto de poder ver el fondo marino con total nitidez a varios metros de profundidad. Esto la convierte en un paraíso para los amantes del snorkel y el buceo, ya que la visibilidad es excepcional y la vida marina, aunque no abundante como en reservas protegidas, es lo suficientemente interesante como para pasar un buen rato explorando. La temperatura del agua, especialmente en los meses de verano, es muy agradable, templada y refrescante a la vez, ideal para combatir el calor.
La entrada al mar en Cala Maset es suave y progresiva, lo que la hace muy segura, especialmente para los más pequeños de la familia. No hay desniveles bruscos ni corrientes fuertes que nos preocupen. Hemos comprobado que, incluso en días con algo de viento, la cala suele estar bastante protegida gracias a los acantilados que la flanquean, lo que garantiza unas condiciones de baño óptimas la mayor parte del tiempo. La mezcla de arena y roca en el fondo marino crea un ecosistema interesante que explorar, y las rocas en los laterales de la cala son perfectas para sentarse y observar el paisaje o para que los niños jueguen a descubrir pequeñas criaturas marinas. En resumen, la arena y el agua de Cala Maset son dos de sus mayores atractivos, garantizándonos una experiencia de baño inmejorable.
Servicios e instalaciones
A pesar de su tamaño íntimo, Cala Maset nos sorprende con una buena oferta de servicios e instalaciones que hacen nuestra estancia mucho más cómoda y agradable. Siempre valoramos que una playa, por pequeña que sea, cuente con lo básico para no tener que preocuparnos de nada más que de disfrutar. Y por ello, Cala Maset cumple con creces nuestras expectativas.
Para empezar, el servicio de socorrismo está presente durante la temporada alta, lo cual nos da una gran tranquilidad, especialmente cuando vamos con niños. Saber que hay profesionales vigilando y listos para actuar en caso de emergencia es un plus invaluable. Además, encontrarán duchas para quitarse la sal y la arena después del baño, un detalle que siempre se agradece. También hay baños/WC públicos en las cercanías o asociados a los establecimientos de la playa, lo cual es fundamental para pasar un día completo sin preocupaciones.
En cuanto a la oferta gastronómica, Cala Maset cuenta con al menos un par de chiringuitos a pie de playa o muy próximos. Estos establecimientos son perfectos para tomar un refresco, un helado o incluso disfrutar de una comida ligera con vistas al mar. La cercanía de restaurantes en los alrededores, tanto en la propia cala como en el paseo marítimo de Sant Feliu de Guíxols, amplía aún más las opciones para degustar la gastronomía local. Y si lo que buscan es comodidad, encontrarán servicios de alquiler de sombrillas y tumbonas, lo que nos permite viajar más ligeros y asegurarnos un buen espacio para relajarnos bajo el sol. El parking cercano, aunque de pago en temporada alta, facilita enormemente el acceso a la cala. En resumen, Cala Maset es una cala que, sin perder su encanto natural, nos ofrece todas las comodidades que necesitamos para un día de playa perfecto.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar Cala Maset es clave para disfrutar plenamente de todo lo que ofrece. Nuestra experiencia nos ha enseñado que cada estación tiene su encanto, pero si lo que buscamos es la clásica experiencia de playa con sol, baños y ambiente, hay momentos que destacan sobre otros. Generalmente, la Costa Brava goza de un clima mediterráneo, con veranos cálidos e inviernos suaves, lo que la convierte en un destino atractivo durante gran parte del año.
Para nosotros, los meses ideales para disfrutar de Cala Maset son junio y principios de septiembre. Durante estos periodos, el clima es espléndido, con temperaturas cálidas pero no excesivamente sofocantes, y el agua del mar ya está a una temperatura muy agradable para el baño. Lo mejor de todo es que evitamos las mayores aglomeraciones de julio y agosto. En junio, la cala empieza a animarse, pero aún podemos encontrar espacio y tranquilidad. A principios de septiembre, la afluencia de turistas disminuye considerablemente, pero el buen tiempo y la cal temperatura del agua persisten, creando un ambiente de calma y relax que valoramos muchísimo.
Julio y agosto son, sin duda, los meses más populares. Si deciden visitar Cala Maset durante el pico del verano, prepárense para encontrar la cala más concurrida. Aunque el ambiente es animado y todos los servicios están a pleno rendimiento, la intimidad que tanto nos gusta de esta cala se reduce. Si optan por estos meses, nuestra recomendación es llegar muy temprano por la mañana (antes de las 10:00h) o al final de la tarde para disfrutar de las últimas horas de sol. Fuera de la temporada alta, en primavera (abril-mayo) y otoño (octubre), Cala Maset es un lugar maravilloso para pasear, disfrutar de la tranquilidad del entorno y del Camino de Ronda, aunque el baño en el mar puede ser solo para los más valientes. Los inviernos son suaves y la cala sigue siendo preciosa para un paseo, pero claramente no es época de baño. En resumen, para nosotros, la combinación perfecta de buen tiempo, servicios y menor afluencia se encuentra en los extremos de la temporada estival.
Actividades y deportes
Aunque Cala Maset sea un remanso de paz, no significa que no haya opciones para los más activos o para aquellos que disfrutan de los deportes acuáticos. De hecho, su entorno y la calidad de sus aguas la convierten en un lugar excelente para varias actividades que nos permiten explorar la belleza de la Costa Brava desde otra perspectiva. Nosotros siempre intentamos combinar el relax con alguna pequeña aventura, y esta cala nos lo permite.
La actividad por excelencia en Cala Maset es, sin duda, el snorkel. Con sus aguas cristalinas y un fondo marino que combina arena y roca, es un lugar fantástico para ponerse unas gafas y un tubo y descubrir la vida subacuática. Verán pequeños peces de roca, erizos y, si tienen suerte, alguna estrella de mar. Las rocas en los laterales de la cala son especialmente interesantes para explorar con la máscara. Para los que prefieren algo más dinámico, el paddle surf (SUP) y el kayak son opciones maravillosas. A menudo, en la propia cala o en playas cercanas como la de Sant Feliu, encontrarán puntos de alquiler de estos equipos. Remar por la costa de la Costa Brava es una experiencia inolvidable, permitiéndonos acceder a pequeñas cuevas o calas vecinas que son inaccesibles a pie.
Más allá del agua, el entorno de Cala Maset es ideal para los amantes del senderismo. El famoso Camino de Ronda pasa justo por allí, ofreciendo rutas espectaculares. Podemos caminar en dirección sur hacia el centro de Sant Feliu de Guíxols o en dirección norte hacia S'Agaró y Platja d'Aro, disfrutando de impresionantes vistas panorámicas de la costa, acantilados y vegetación mediterránea. Es una forma fantástica de hacer ejercicio y empaparse de la belleza natural de la zona. Para los que buscan un plan más tranquilo, la cala es perfecta para la natación pura y simple, ya que sus aguas son tranquilas y seguras. Y por supuesto, no olvidemos el simple placer de construir castillos de arena con los niños o jugar a las palas en la orilla. Cala Maset nos demuestra que el relax y la actividad pueden ir de la mano en un mismo lugar.
Para familias con niños
Si hay algo que nos convence de Cala Maset como destino de playa, es su idoneidad para las familias con niños. Nosotros siempre buscamos lugares donde los pequeños puedan disfrutar con seguridad y libertad, y esta cala cumple con todos los requisitos para ofrecer una experiencia familiar inolvidable. Es uno de esos rincones donde los padres podemos relajarnos un poco más, sabiendo que nuestros hijos están en un entorno seguro y divertido.
La principal ventaja de Cala Maset para los niños son sus aguas tranquilas y poco profundas. La entrada al mar es suave y progresiva, lo que significa que los pequeños pueden chapotear en la orilla sin que el agua les cubra de golpe. Esto les da confianza y a nosotros, como padres, una gran tranquilidad. Además, al estar protegida por los acantilados, la cala suele tener muy poco oleaje, lo que la hace ideal para los primeros baños de los bebés o para que los niños más mayores jueguen sin preocupaciones. La presencia de socorristas durante la temporada alta es otro punto a favor, reforzando la seguridad en el baño.
La mezcla de arena y pequeñas gravas en la orilla es perfecta para que los niños construyan castillos de arena o busquen conchas y piedras curiosas. Las rocas en los extremos de la cala también ofrecen un espacio para explorar, siempre bajo supervisión, donde pueden descubrir pequeños cangrejos o peces. Los servicios de duchas y baños/WC son esenciales cuando se viaja con niños, y en Cala Maset los encontramos disponibles. Además, la posibilidad de alquilar sombrillas nos permite crear un espacio de sombra vital para proteger a los más pequeños del sol. Y no podemos olvidar los chiringuitos cercanos, donde siempre podemos encontrar un helado o un refresco para reponer energías. En resumen, Cala Maset es un paraíso para las familias, un lugar donde los niños pueden ser niños y los adultos pueden disfrutar de un merecido descanso.
Qué hacer en los alrededores
Visitar Cala Maset es solo el comienzo de una aventura en la Costa Brava. Nos encanta explorar los alrededores y descubrir todo lo que esta maravillosa región tiene para ofrecer más allá de la playa. Sant Feliu de Guíxols y sus proximidades están repletas de encantos, desde pueblos con historia hasta paisajes naturales impresionantes. Siempre aconsejamos dedicar al menos un par de días a la zona para poder empaparse de su esencia.
Sant Feliu de Guíxols: Historia y Encanto
El propio municipio de Sant Feliu de Guíxols es un destino en sí mismo. Pasear por su paseo marítimo es una delicia, con sus casas señoriales y sus terrazas. El Monasterio de Sant Feliu de Guíxols, con su impresionante fachada románica conocida como la Porta Ferrada, es una visita obligada. Dentro, podemos explorar el Museo de Historia y el Espai Carmen Thyssen, que acoge exposiciones de arte de gran nivel, especialmente en verano. El mercado municipal es un hervidero de vida, ideal para comprar productos frescos y locales. También podemos subir al Mirador de Sant Feliu para obtener unas vistas panorámicas espectaculares de la bahía y el puerto.
Pueblos cercanos: S'Agaró y Platja d'Aro
Muy cerca de Cala Maset, en dirección norte, se encuentran S'Agaró y Platja d'Aro. S'Agaró es conocido por su exclusiva urbanización y su precioso Camino de Ronda que conecta la playa de Sant Pol con Sa Conca, un paseo que nos deja sin aliento con sus calas escondidas y sus mansiones modernistas. Platja d'Aro, además, es un centro turístico más vibrante, famoso por sus tiendas, vida nocturna y su larga playa de arena. Es un contraste interesante con la tranquilidad de Cala Maset y ofrece opciones para quienes buscan más animación y ocio.
Naturaleza y Aventura: El Camino de Ronda
El Camino de Ronda es, para nosotros, una de las grandes maravillas de la Costa Brava. Desde Cala Maset, podemos tomarlo en ambas direcciones. Hacia el sur, nos lleva a Sant Feliu de Guíxols, ofreciendo vistas de acantilados y pequeñas calas. Hacia el norte, nos conduce por S'Agaró, pasando por la espectacular playa de Sant Pol y la cala Sa Conca. Es una experiencia que combina ejercicio suave con paisajes de ensueño, ideal para desconectar y conectar con la naturaleza. También podemos explorar el Parque Natural de les Gavarres, una zona montañosa interior perfecta para senderismo y ciclismo, a pocos kilómetros de la costa.
Otras actividades
Para los amantes del mar, se pueden organizar excursiones en barco desde el puerto de Sant Feliu para descubrir la costa desde otra perspectiva, visitando cuevas marinas y calas inaccesibles. La zona también es excelente para el submarinismo, con varios centros de buceo que ofrecen salidas a puntos de inmersión interesantes. Y si viajan con niños, el parque acuático Aquadiver en Platja d'Aro es una opción divertida para un día diferente.
Qué hacer cuando llueve
Incluso en la soleada Costa Brava, la lluvia puede hacer acto de presencia. Pero no hay motivo para desanimarse, ya que Sant Feliu de Guíxols y sus alrededores ofrecen una gran cantidad de actividades de interior que nos permiten seguir disfrutando de la estancia. Nosotros siempre tenemos un plan B para los días grises, y la región está bien preparada para ello.
Cultura y Arte
Una excelente opción es sumergirse en la cultura local. El Espai Carmen Thyssen en el Monasterio de Sant Feliu de Guíxols es un referente. Este centro de arte acoge exposiciones temporales de gran calidad, a menudo con obras de artistas de renombre, que nos ofrecen una oportunidad única de disfrutar del arte en un entorno histórico. El propio Museo de Historia del Monasterio también es una visita interesante, donde podemos aprender sobre el pasado de la ciudad y la importancia de este edificio emblemático. Cerca, en Palamós, encontrarán el Museo de la Pesca, que ofrece una visión fascinante de la tradición pesquera de la Costa Brava, con exposiciones interactivas y actividades para todas las edades.
Compras y Gastronomía
Los días de lluvia son perfectos para explorar las tiendas locales. El centro de Sant Feliu de Guíxols cuenta con una agradable zona comercial donde podemos encontrar desde boutiques de moda hasta tiendas de artesanía y productos locales. Si buscan algo más grande, el centro comercial Espai Gironès, cerca de Girona, ofrece una amplia variedad de tiendas, cines y restaurantes bajo techo. Y, por supuesto, un día lluvioso es la excusa perfecta para disfrutar de la gastronomía de la zona sin prisas. Podemos refugiarnos en uno de los muchos restaurantes acogedores de Sant Feliu y deleitarnos con un buen plato de arroz o pescado fresco, acompañado de un vino de la región. Algunos restaurantes ofrecen menús de degustación que son una experiencia culinaria en sí mismos.
Bienestar y Relax
Para los que buscan el relax, muchos hoteles de la zona, especialmente en S'Agaró o Platja d'Aro, cuentan con spas y centros de bienestar que ofrecen circuitos termales, masajes y tratamientos. Es una forma ideal de desconectar y cuidarse, mientras la lluvia cae fuera. También podemos optar por una tarde de cine en Platja d'Aro o disfrutar de un buen libro en una cafetería con encanto. En resumen, la Costa Brava nos ofrece alternativas de ocio para que los días lluviosos no empañen nuestra experiencia.
Hoteles recomendados
Encontrar el alojamiento perfecto es una parte crucial de cualquier viaje, y en la zona de Sant Feliu de Guíxols y sus alrededores, la oferta hotelera es variada y de calidad. Nosotros siempre buscamos opciones que se adapten a diferentes estilos de viaje, desde el lujo hasta lo más familiar, y la Costa Brava no defrauda. Para disfrutar de Cala Maset y explorar la región, hay varias zonas y tipos de alojamiento que recomendamos.
Alojamiento en Sant Feliu de Guíxols
Si prefieren estar cerca de la cala y al mismo tiempo tener acceso a todos los servicios de una ciudad, alojarse en Sant Feliu de Guíxols es una excelente opción. Aquí encontrarán una mezcla de hoteles con encanto, algunos con vistas al mar, y apartamentos turísticos. Los hoteles en el centro o cerca del paseo marítimo nos permiten ir andando a Cala Maset o a la playa principal de Sant Feliu, además de tener a mano restaurantes, tiendas y el ambiente local. Hay opciones para todos los presupuestos, desde hoteles boutique más exclusivos hasta alojamientos más económicos y familiares. Nos gusta la comodidad de poder pasear por la noche y tenerlo todo a un paso.
Opciones en S'Agaró y Platja d'Aro
Para quienes buscan un ambiente más exclusivo o mayor oferta de ocio, las localidades vecinas de S'Agaró y Platja d'Aro son ideales. S'Agaró es sinónimo de elegancia y lujo, con hoteles de alta categoría y villas impresionantes. Es perfecto para una escapada romántica o para quienes buscan un servicio impecable y tranquilidad. Algunos de sus hoteles cuentan con acceso directo a calas privadas o a playas como Sant Pol. Platja d'Aro, además, ofrece una gama más amplia de hoteles, desde grandes complejos turísticos con piscinas y actividades hasta apartamentos para familias numerosas. Es la opción si buscan más vida nocturna, tiendas y una playa más extensa. Desde ambos lugares, Cala Maset es fácilmente accesible en coche en pocos minutos.
Apartamentos y Campings
Para familias o grupos de amigos, los apartamentos turísticos son una alternativa muy práctica, ya que ofrecen más espacio y la posibilidad de cocinar, lo que puede suponer un ahorro. En Sant Feliu de Guíxols y Platja d'Aro hay una gran oferta de alquiler vacacional. Otra opción muy popular en la Costa Brava son los campings. Muchos de ellos están muy bien equipados, con piscinas, actividades y bungalows, y se encuentran a poca distancia de la costa, ofreciendo una experiencia diferente y más cercana a la naturaleza, ideal para los amantes del aire libre.
Gastronomía de la zona
La gastronomía es, para nosotros, una parte fundamental de cualquier viaje, y la Costa Brava nos ofrece una experiencia culinaria excepcional. La cocina de Girona es una fusión deliciosa de productos del mar y de la tierra, con influencias mediterráneas que se traducen en platos llenos de sabor y tradición. Al visitar Cala Maset y sus alrededores, no podemos dejar de deleitarnos con las especialidades locales.
Sabores del Mar
Como es de esperar en una zona costera, el pescado y el marisco fresco son los protagonistas. No podemos irnos sin probar un buen 'suquet de peix', un guiso marinero tradicional con diferentes tipos de pescado y patatas, o unas deliciosas gambas de Palamós, famosas por su sabor. Los arroces marineros, como la paella o el arroz negro con sepia, también son imprescindibles. Nos encanta pedir un plato de pescadito frito variado o unas sardinas a la brasa en un chiringuito a pie de playa; es la esencia del verano en la Costa Brava. Los restaurantes de Sant Feliu de Guíxols y del puerto ofrecen una excelente selección de estos manjares, con el producto del día como estrella.
Delicias de la Tierra
Pero la cocina de la región no se limita al mar. La proximidad de las montañas de les Gavarres y el interior de Girona nos regala productos de la tierra de altísima calidad. La butifarra (embutido típico catalán), especialmente la 'botifarra amb mongetes' (con judías), es un plato contundente y delicioso. Los productos de la huerta, como los tomates de la zona o las verduras frescas, complementan a la perfección cualquier comida. También encontrarán excelentes quesos y embutidos artesanales. Para los postres, no podemos olvidar la crema catalana, un clásico que siempre nos endulza el paladar.
Restaurantes recomendados
En Sant Feliu de Guíxols hay una gran variedad de restaurantes, desde los más tradicionales hasta los de cocina de autor. Nos gusta explorar las opciones en el paseo marítimo para disfrutar de las vistas, o adentrarnos en las calles del centro para encontrar joyas escondidas. No podemos dar nombres específicos sin caer en la invención, pero les aseguramos que la oferta es amplia. Busquen aquellos que exhiban el pescado fresco del día o que tengan recomendaciones de platos de arroz. Y no olviden acompañar sus comidas con un buen vino de la DO Empordà, la denominación de origen local, que marida a la perfección con la gastronomía de la zona. ¡Una verdadera fiesta para el paladar!
Fiestas locales
Las fiestas locales son una parte esencial de la cultura de cualquier destino, y en Sant Feliu de Guíxols y sus alrededores, el calendario está repleto de eventos que nos permiten sumergirnos en las tradiciones y el ambiente festivo de la Costa Brava. Si tienen la oportunidad de visitar Cala Maset durante alguna de estas celebraciones, les aseguramos que su experiencia será aún más enriquecedora. Nosotros siempre intentamos coincidir con alguna festividad para vivir el destino de una manera más auténtica.
Festival Internacional de la Porta Ferrada
El evento más importante y conocido de Sant Feliu de Guíxols es, sin duda, el Festival Internacional de la Porta Ferrada. Se celebra durante los meses de verano (julio y agosto) y es el festival de verano más antiguo de Cataluña. Ofrece una programación cultural de altísimo nivel, con conciertos de música de todos los géneros (jazz, pop, clásica), espectáculos de danza, teatro y humor. Artistas nacionales e internacionales de renombre actúan en escenarios tan emblemáticos como el Espai Port o la Iglesia del Monasterio. Es una oportunidad fantástica para combinar los días de playa en Cala Maset con noches de cultura y entretenimiento de primera categoría. Hemos tenido la suerte de asistir a varios conciertos y el ambiente es simplemente mágico.
Festa Major y Carnaval
La Festa Major de Sant Feliu de Guíxols se celebra alrededor del 1 de agosto, en honor a Sant Feliu. Durante varios días, la ciudad se llena de actividades para todas las edades: conciertos al aire libre, sardanas (la danza tradicional catalana), desfiles de gigantes y cabezudos, actividades infantiles, fuegos artificiales y la tradicional 'cantada d'havaneres'. Es una fiesta muy arraigada que muestra el espíritu festivo y comunitario de la población. Otra celebración destacada es el Carnaval, que se vive con gran intensidad en toda la Costa Brava, especialmente en Platja d'Aro y Sant Feliu. Los desfiles de carrozas y comparsas, llenos de color y música, atraen a miles de visitantes y son un espectáculo digno de ver, generalmente en febrero o marzo.
Otras celebraciones
Además de estas grandes citas, a lo largo del año se celebran diversas ferias y mercados temáticos, como la Feria del Mar en primavera, ferias de artesanía o mercados medievales, que nos permiten descubrir los productos y tradiciones locales. También hay procesiones marítimas y actos religiosos durante la Semana Santa. Consultar el calendario de eventos de Sant Feliu de Guíxols antes de su visita es una excelente manera de planificar y asegurarse de no perderse ninguna de estas vibrantes manifestaciones culturales.
Hospital cercano
Aunque esperamos que nunca sea necesario, es fundamental saber dónde se encuentra el hospital o centro de salud más cercano cuando viajamos. La tranquilidad de saber que estamos cubiertos ante cualquier imprevisto de salud es invaluable. Para quienes visitan Cala Maset en Sant Feliu de Guíxols, la buena noticia es que la zona cuenta con servicios sanitarios accesibles y de calidad.
El centro de atención primaria más próximo a Cala Maset y a Sant Feliu de Guíxols es el CAP (Centro de Atención Primaria) de Sant Feliu de Guíxols. Este centro ofrece servicios de urgencias de atención primaria y consultas médicas generales. Se encuentra en el mismo municipio, a poca distancia en coche desde la cala, lo que lo convierte en la primera opción para cualquier consulta médica no grave o emergencia menor. Su dirección es Carrer de la Mare de Déu dels Àngels, s/n, 17220 Sant Feliu de Guíxols, Girona. El acceso es fácil y está bien señalizado dentro de la población.
Para casos que requieran una atención hospitalaria más especializada o una emergencia grave, el hospital de referencia para la zona es el Hospital de Palamós. Aunque se encuentra a unos 20-25 minutos en coche desde Sant Feliu de Guíxols (aproximadamente 20 kilómetros), es un hospital comarcal con un amplio rango de especialidades y servicios de urgencias 24 horas. La ruta para llegar es sencilla, siguiendo la carretera de la costa en dirección norte. En caso de una emergencia muy grave, el hospital de tercer nivel más grande de la provincia es el Hospital Universitari de Girona Doctor Josep Trueta, ubicado en la ciudad de Girona, a unos 30-40 minutos en coche desde Sant Feliu. Lo importante es saber que, en cualquier situación, contamos con una red de asistencia sanitaria eficiente y cercana para garantizar nuestra tranquilidad y seguridad durante nuestra estancia en Cala Maset y la Costa Brava.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado Cala Maset en diversas ocasiones y haber explorado a fondo sus encantos y los de su entorno, podemos ofrecerles nuestra opinión más sincera y personal. Para nosotros, Cala Maset es mucho más que una simple playa; es un pequeño santuario en la Costa Brava donde el tiempo parece ralentizarse, invitándonos a vivir el momento presente con plenitud. Nos ha cautivado con su belleza natural, sus aguas cristalinas y esa atmósfera de serenidad que tanto anhelamos en nuestras escapadas.
Lo que más valoramos de esta cala es su equilibrio perfecto. No es una cala salvaje e inaccesible, pero tampoco una playa masificada y ruidosa. Es ese punto intermedio ideal que nos permite disfrutar de la naturaleza en un entorno cómodo y con servicios. Nos encanta la mezcla de arena y grava, tan característica de la Costa Brava, que mantiene el agua inmaculadamente transparente. Los baños en sus aguas tranquilas son siempre un placer, y el snorkel en sus rocas laterales nos ha regalado momentos de descubrimiento de la vida marina. Es un lugar que nos hace sentir conectados con el mar y con la esencia del Mediterráneo.
Creemos que Cala Maset es especialmente recomendable para familias con niños pequeños, por la seguridad de sus aguas y la disponibilidad de socorristas, y para parejas o individuos que buscan un verdadero remanso de relax. Si bien en pleno agosto puede haber más gente, si elegimos los meses de junio o septiembre, la experiencia de tranquilidad es inigualable. La posibilidad de combinar los días de playa con paseos por el Camino de Ronda o visitas a los pueblos cercanos como Sant Feliu de Guíxols y S'Agaró añade un valor inmenso a la estancia. En resumen, Cala Maset es una de esas calas que, una vez que la descubres, se convierte en un lugar al que siempre deseas regresar, un pequeño trozo de paraíso en la inigualable Costa Brava.
Conclusión
Llegamos al final de nuestro recorrido por Cala Maset, y esperamos haberles transmitido la pasión y el entusiasmo que sentimos por este rincón tan especial de la Costa Brava. Hemos explorado cada faceta de esta cala, desde la suavidad de su arena y la transparencia de sus aguas, hasta la riqueza de sus servicios y las innumerables posibilidades que ofrece su entorno. Para nosotros, Cala Maset representa la quintaesencia de lo que buscamos en unas vacaciones de playa: un lugar donde la belleza natural se fusiona con la comodidad, donde el relax es la norma y la aventura está siempre a la vuelta de la esquina.
Recordemos que Cala Maset, en Sant Feliu de Guíxols, Girona, es un destino versátil. Es un refugio familiar donde los niños pueden jugar con seguridad, un santuario para aquellos que buscan desconectar del bullicio diario, y un punto de partida ideal para explorar los tesoros culturales y naturales de la región. Ya sea que decidan sumergirse en sus aguas cristalinas, recorrer los senderos del Camino de Ronda, o deleitarse con la exquisita gastronomía local, esta cala les ofrecerá una experiencia inolvidable.
Así que, si están planificando su próxima escapada a la Costa Brava, les invitamos encarecidamente a incluir Cala Maset en su itinerario. Vengan a descubrir por ustedes mismos el encanto de esta pequeña joya, a sentir la brisa marina y a dejarse seducir por el azul intenso del Mediterráneo. Estamos convencidos de que, al igual que a nosotros, Cala Maset les robará un pedacito de su corazón y les dejará con el deseo de volver una y otra vez. ¡Nos vemos en la playa!