Playa de Covachos es una joya natural en Cantabria, famosa por su espectacular tómbolo de arena que emerge con la marea baja, revelando un paisaje de ensueño ideal para el relax y el naturismo.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Nosotros, como apasionados del turismo de playas, siempre buscamos esos rincones especiales que nos conectan con la naturaleza en su estado más puro. Y si hay una playa en Cantabria que encarna a la perfección esa búsqueda, esa es, sin duda, la Playa de Covachos. Ubicada en el tranquilo municipio de Santa Cruz de Bezana, a pocos kilómetros de la vibrante Santander, esta cala se presenta como un auténtico tesoro escondido, un refugio para aquellos que anhelan escapar del bullicio y sumergirse en un paisaje de postal.
Lo que hace a la Playa de Covachos verdaderamente única y la convierte en un icono de las playas de Cantabria es su impresionante tómbolo. Este fenómeno geológico, una lengua de arena que conecta la playa principal con un islote rocoso, solo es visible durante la marea baja, creando un espectáculo efímero y mágico que invita a la exploración y a la contemplación. Es en esos momentos cuando la playa revela toda su majestuosidad, ofreciéndonos la oportunidad de caminar hasta el islote y sentirnos parte de un escenario casi virgen. Su arena dorada y fina, junto a unas aguas cristalinas que invitan al baño, completan un cuadro idílico que permanece grabado en nuestra memoria mucho después de haberla visitado.
Además de su belleza natural, la Playa de Covachos es conocida por ser un espacio donde el naturismo se practica con respeto y libertad, lo que añade un extra de autenticidad a su atmósfera. No es una playa con grandes infraestructuras ni servicios, y precisamente ahí reside gran parte de su encanto. Es una invitación a la desconexión total, a disfrutar de la brisa marina, del sol y del sonido de las olas sin más distracciones. Para nosotros, es un lugar donde el tiempo parece detenerse, permitiéndonos recargar energías y reconectar con lo esencial.
Cómo llegar a Playa de Covachos
Llegar a la Playa de Covachos es una parte intrínseca de la aventura y, aunque no es complicado, requiere prestar atención a las indicaciones y estar preparados para un pequeño paseo. Nosotros siempre recomendamos planificar la visita con antelación, especialmente para comprobar los horarios de las mareas, ya que esto determinará si podréis disfrutar del famoso tómbolo.
Acceso y aparcamiento
La playa se encuentra en un entorno natural y algo apartado, lo que contribuye a su carácter salvaje. Si venís en coche desde Santander o desde cualquier punto de la autopista A-67, la salida hacia Santa Cruz de Bezana es vuestro primer paso. Una vez en el municipio, las indicaciones hacia la costa o hacia 'Covachos' os guiarán. El acceso final a la playa se realiza a través de un camino rural que termina en una zona de aparcamiento, que es más bien una explanada de tierra sin asfaltar. Es importante considerar que, especialmente en temporada alta y los fines de semana de verano, este aparcamiento puede llenarse rápidamente, así que os aconsejamos llegar temprano para asegurar un sitio.
Desde el aparcamiento, el descenso a la playa se hace a pie, por un sendero no muy largo, pero con una pendiente considerable y, en algunos tramos, con escaleras rústicas. Este camino, aunque añade un toque de aventura, hace que la playa no sea accesible para personas con movilidad reducida o para carritos de bebé. Nosotros siempre decimos que el esfuerzo merece la pena con creces al contemplar la recompensa que espera abajo. Recomendamos llevar calzado cómodo y adecuado para caminar, ya que el terreno puede ser irregular.
La arena y el agua
La Playa de Covachos nos regala una experiencia sensorial única, donde la calidad de su arena y la pureza de sus aguas son protagonistas indiscutibles. Es un lugar que nos invita a descalzarnos y a sentir la naturaleza bajo nuestros pies.
Una arena fina y dorada
La arena de Covachos es de tipo fina y dorada, una delicia para caminar descalzos. Su textura suave y agradable es perfecta para tender la toalla y disfrutar de un día de sol. A diferencia de otras playas de Cantabria que pueden tener arena más gruesa o guijarros, aquí la sensación es de una suavidad constante. Esta arena, además, contrasta bellamente con el azul verdoso del mar y el tono oscuro de las rocas, creando una paleta de colores que es un festín para la vista. Para nosotros, la calidad de la arena es un factor clave para una jornada playera de relax, y Covachos cumple con creces.
Aguas cristalinas y el efecto de las mareas
Las aguas de la Playa de Covachos son, por lo general, cristalinas y limpias, con un color que varía entre el turquesa y el esmeralda, reflejando la pureza de la costa cantábrica. Son aguas que invitan al baño, aunque, como es habitual en el Cantábrico, su temperatura puede ser fresca incluso en pleno verano. Sin embargo, esa frescura es precisamente lo que las hace tan revitalizantes y perfectas para combatir el calor estival.
Un aspecto fundamental a considerar al visitar Covachos es el efecto de las mareas. La playa es semiurbana, pero su configuración está totalmente condicionada por este ciclo natural. Con la marea alta, gran parte de la arena queda cubierta, y el famoso tómbolo desaparece bajo las olas, convirtiendo el islote en una isla. Es con la marea baja cuando la playa revela su máxima extensión y, lo más importante, cuando emerge la lengua de arena que une la playa con el islote rocoso, permitiéndonos acceder a él a pie. Nosotros siempre aconsejamos consultar las tablas de mareas antes de la visita para poder planificar y disfrutar plenamente de este espectáculo natural. Es un factor crucial que define la experiencia en Covachos y que la hace tan especial y cambiante.
Servicios e instalaciones
Si hay algo que caracteriza a la Playa de Covachos, es su espíritu salvaje y natural. Y esto se traduce directamente en la disponibilidad de servicios e instalaciones. Para nosotros, parte de su encanto reside precisamente en esa ausencia de infraestructuras que a menudo desvirtúan la esencia de una playa.
Un paraíso sin artificios
Es importante que sepáis que la Playa de Covachos es una playa prácticamente virgen, donde la mano del hombre apenas ha intervenido. Esto significa que no encontraréis las comodidades habituales de las playas más urbanizadas. No hay chiringuitos, restaurantes a pie de arena, duchas, lavapiés, baños públicos ni zonas de alquiler de sombrillas y tumbonas. Tampoco hay socorristas de forma permanente, aunque en temporada alta y días de gran afluencia, podría haber algún servicio de vigilancia puntual, pero no es lo habitual ni garantizado. Nosotros siempre recomendamos ser precavidos y extremar las precauciones al bañarse, especialmente si el mar está picado.
¿Qué significa esto para el visitante?
Significa que, si decidís visitar la Playa de Covachos, debéis venir preparados. Nosotros siempre llevamos nuestras propias toallas, sombrillas, neveras con bebidas y algo de comida, y todo lo necesario para pasar el día. También es fundamental llevarse de vuelta toda la basura que generéis, para preservar la pureza de este entorno. No hay papeleras en la playa, por lo que es nuestra responsabilidad mantenerla impecable. Para nosotros, esta ausencia de servicios no es una desventaja, sino una invitación a la autosuficiencia y a la conexión más profunda con la naturaleza. Es la oportunidad de disfrutar de una playa tal como la concibió la madre naturaleza, sin filtros ni añadidos.
El único 'servicio' que podríamos mencionar es la zona de aparcamiento informal que se encuentra en la parte superior del acantilado, desde donde comienza el sendero de acceso. Como ya hemos comentado, es una explanada de tierra sin asfaltar y su capacidad es limitada, por lo que puede llenarse rápidamente en días de buena afluencia. Más allá de eso, la Playa de Covachos es un lienzo en blanco para vuestra propia aventura playera, un lugar donde la belleza natural es la única protagonista.
Mejor época para visitar
Elegir el momento adecuado para visitar la Playa de Covachos puede transformar por completo vuestra experiencia. Nosotros, con nuestra experiencia en las playas de Cantabria, siempre destacamos que cada estación ofrece una perspectiva diferente de este lugar mágico.
Verano: sol, baño y el tómbolo en su esplendor
Para aquellos que buscan disfrutar del sol, el baño y la vitalidad de la costa cantábrica, los meses de verano (julio y agosto) son, sin duda, la época más popular. Las temperaturas son más cálidas, los días más largos y la probabilidad de buen tiempo es mayor. Es el momento ideal para sumergirse en sus aguas, relajarse en la arena y, sobre todo, para contemplar el tómbolo en todo su esplendor cuando la marea baja. Sin embargo, es también cuando la playa recibe un mayor número de visitantes. Si preferís evitar las aglomeraciones y encontrar un rincón más tranquilo, os aconsejamos llegar a primera hora de la mañana o a última de la tarde. En verano, la afluencia de gente, aunque no llega a ser masiva como en otras playas más urbanas, sí es notable.
Primavera y otoño: tranquilidad y fotografía
Si lo que buscáis es tranquilidad, la mejor luz para la fotografía y una conexión más íntima con el paisaje, la primavera (mayo y junio) y el otoño (septiembre y octubre) son, para nosotros, las estaciones perfectas. Las temperaturas son suaves, el paisaje se tiñe de tonos vibrantes y la playa recupera su atmósfera más serena. La afluencia de gente es mucho menor, lo que permite disfrutar de la paz y la belleza de Covachos casi en solitario. Es un momento excelente para largas caminatas, para la observación de aves y para capturar imágenes espectaculares del tómbolo sin la presencia de bañistas. Además, el mar suele estar más bravo, lo que añade un dramatismo fascinante al paisaje.
Invierno: la fuerza de la naturaleza
El invierno en Covachos es para los más valientes y amantes de la naturaleza en su estado más puro. Los días son cortos, las temperaturas frías y el mar muestra toda su fuerza. No es una época para el baño, pero sí para contemplar la bravura del Cantábrico, para disfrutar de paseos vigorizantes y para sentir la energía de la costa. La playa estará prácticamente desierta, ofreciendo una experiencia de soledad y grandeza. Eso sí, siempre con precaución y bien abrigados. Para nosotros, cada estación tiene su encanto en Covachos, pero la clave para una visita exitosa es siempre consultar las tablas de mareas con antelación, independientemente de la época del año, para asegurar que podréis ver el tómbolo en su máximo esplendor.
Actividades y deportes
La Playa de Covachos, con su naturaleza virgen y su atmósfera tranquila, no es el lugar para deportes acuáticos motorizados o actividades ruidosas. En cambio, nos invita a disfrutar de experiencias más pausadas y en sintonía con el entorno. Para nosotros, es el escenario perfecto para reconectar con la simplicidad y la belleza natural.
Relajación y conexión con la naturaleza
- Baño y natación: Aunque las aguas pueden ser frescas, son increíblemente limpias y claras, lo que las hace ideales para un baño refrescante en los días soleados. Nosotros disfrutamos de nadar en sus tranquilas aguas, siempre con precaución, ya que no cuenta con vigilancia constante.
- Tomar el sol y relajarse: Con su arena fina y dorada, Covachos es el lugar perfecto para extender la toalla, leer un buen libro o simplemente disfrutar del sol y del sonido de las olas. Es un refugio de paz donde el tiempo parece detenerse.
- Paseos por la orilla: Las caminatas por la orilla son una de las actividades más gratificantes. Con la marea baja, podréis pasear por toda la extensión de la playa y, por supuesto, cruzar el tómbolo hasta el islote, explorando sus pequeñas cuevas y formaciones rocosas. Es una experiencia que recomendamos encarecidamente.
- Fotografía de paisajes: Para los amantes de la fotografía, Covachos es un paraíso. El tómbolo, los acantilados, las rocas y la interacción de las mareas ofrecen infinitas posibilidades para capturar imágenes espectaculares. Nosotros siempre llevamos nuestra cámara para inmortalizar sus cambiantes paisajes, especialmente al amanecer o al atardecer.
- Observación de aves: El entorno natural de la playa y sus acantilados son hogar de diversas especies de aves marinas. Es un lugar tranquilo para la observación de la fauna local.
Actividades acuáticas de bajo impacto
- Snorkel: Aunque no es un destino de buceo de fama mundial, las aguas cristalinas de Covachos pueden ofrecer pequeñas sorpresas a quienes se aventuren con gafas y tubo cerca de las rocas. Podréis observar algunos peces pequeños y la vida marina que habita en las zonas menos profundas.
- Paddle Surf (SUP) o Kayak (con precaución): Para los más aventureros y con equipo propio, las mañanas tranquilas con el mar en calma pueden ser propicias para explorar la costa cercana en paddle surf o kayak. Sin embargo, es fundamental tener experiencia y ser conscientes de las corrientes y de la ausencia de servicios de rescate. Nosotros solo lo recomendaríamos en condiciones óptimas y con mucha precaución.
Para familias con niños
Cuando pensamos en la Playa de Covachos como destino para familias con niños, nosotros tendemos a ser muy honestos: no es la playa más adecuada para los más pequeños, especialmente si buscan servicios y fácil acceso. Sin embargo, para familias con niños mayores o adolescentes que disfruten de la aventura y la naturaleza, puede ser una experiencia inolvidable.
Desafíos y consideraciones
- Acceso: El principal desafío es el acceso. El camino de bajada desde el aparcamiento es empinado y con escaleras rústicas. Esto hace que sea complicado con carritos de bebé, sillas de ruedas o niños muy pequeños que aún no caminan con seguridad. Nosotros siempre recomendamos llevar a los niños de la mano y estar muy atentos durante el descenso y el ascenso.
- Ausencia de servicios: Como ya hemos mencionado, Covachos carece de duchas, baños, chiringuitos o zonas de juego infantiles. Esto significa que hay que ir bien preparados con todo lo necesario: comida, bebida, toallas, sombrilla, juguetes y, por supuesto, llevarse toda la basura de vuelta. Para nosotros, esto puede ser un inconveniente importante si se viaja con niños pequeños que requieren más atenciones y comodidades.
- Vigilancia: La ausencia de socorristas de forma regular es otro punto a considerar. Aunque las aguas suelen ser tranquilas, siempre es fundamental la supervisión constante de los niños en el agua y en la orilla. Las rocas y el islote pueden ser atractivos para explorar, pero también requieren precaución.
Ventajas para niños mayores y adolescentes
- Aventura y exploración: Para niños más mayores, la Playa de Covachos puede ser una auténtica aventura. La exploración del tómbolo cuando baja la marea, la búsqueda de pequeñas cuevas en el islote o la recolección de conchas y tesoros marinos pueden ser actividades muy estimulantes y educativas. Nosotros vemos cómo la curiosidad de los adolescentes se despierta ante un paisaje tan singular.
- Conexión con la naturaleza: Es una excelente oportunidad para enseñar a los niños el valor de los entornos naturales vírgenes y la importancia de su conservación. La ausencia de distracciones tecnológicas fomenta el juego imaginativo y la conexión con el medio ambiente.
- Fotografía: Si vuestros hijos disfrutan de la fotografía, el paisaje de Covachos les ofrecerá un sinfín de oportunidades para capturar imágenes creativas y espectaculares.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Playa de Covachos en Santa Cruz de Bezana, muy cerca de Santander, la convierte en un punto de partida excelente para explorar una de las regiones más bellas de Cantabria. Nosotros siempre animamos a nuestros viajeros a ir más allá de la playa y descubrir la riqueza cultural, natural y gastronómica de los alrededores.
Naturaleza y paisajes cercanos
- Parque Natural de las Dunas de Liencres y Estuario del Pas: A escasos minutos de Covachos, este parque es un ecosistema de gran valor ecológico. Es ideal para pasear por sus senderos, observar aves o simplemente disfrutar de las impresionantes dunas móviles y las playas de Valdearenas y Canallave, famosas entre los surfistas. Nosotros lo consideramos una visita obligada para los amantes de la naturaleza.
- Acantilados de la Costa Quebrada: Toda la zona entre Santander y Liencres es conocida como la Costa Quebrada, un litoral de impresionante belleza esculpido por el mar y el viento. Podéis realizar rutas de senderismo que os llevarán a miradores espectaculares y a calas escondidas, ofreciendo vistas panorámicas que quitan el aliento.
- Playas cercanas: Además de Covachos, la zona cuenta con otras playas de gran interés como la Playa de Arnia (famosa por sus formaciones rocosas), la Playa de Portio o la ya mencionada Valdearenas.
Cultura e historia
- Santander: La capital de Cantabria está a un tiro de piedra. Podéis dedicar un día completo a explorar sus encantos:
- Cuevas de El Pendo (Escobedo de Camargo): Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta cueva alberga importantes restos arqueológicos y pinturas rupestres. Es una alternativa excelente para un día nublado o para los amantes de la prehistoria.
- Santillana del Mar: Aunque un poco más alejada (unos 30-40 minutos), esta 'villa de las tres mentiras' (ni santa, ni llana, ni mar) es uno de los pueblos más bonitos de España, con un casco histórico medieval perfectamente conservado. Muy cerca se encuentra la Neocueva de Altamira, una reproducción fidedigna de la famosa cueva de arte rupestre.
Actividades de ocio
- Golf: En los alrededores hay varios campos de golf de prestigio, como el Real Golf de Pedreña o el Campo Municipal de Golf de Abra del Pas.
- Surf: Las playas de Liencres (Valdearenas y Canallave) son un referente para los surfistas, con escuelas que ofrecen clases para todos los niveles.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Cantabria es conocida por sus paisajes verdes y su clima atlántico, no es raro que nos sorprenda algún día de lluvia. Pero no os preocupéis, nosotros siempre decimos que la región ofrece un sinfín de planes alternativos para disfrutar incluso bajo la lluvia. Y la cercanía de la Playa de Covachos a Santander es una gran ventaja por ello.
Cultura y museos en Santander
La capital cántabra se convierte en el refugio perfecto para los días lluviosos, ofreciendo una amplia oferta cultural:
- Centro Botín: Su arquitectura moderna es ya una obra de arte, y en su interior encontraréis exposiciones de arte contemporáneo, talleres y actividades. Además, su cafetería ofrece unas vistas impresionantes de la bahía, perfectas para un café mientras llueve.
- Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria (MAS): Un espacio para explorar el arte desde el siglo XVI hasta la actualidad.
- Museo Marítimo del Cantábrico: Ideal para todas las edades, con acuarios, maquetas de barcos y exposiciones sobre la historia marítima y la biodiversidad del Cantábrico. Nosotros lo consideramos muy didáctico y entretenido.
- Catedral de Santander: Un impresionante edificio gótico que merece la pena visitar, con su cripta románica y su claustro.
- Mercado de la Esperanza: Un mercado tradicional donde podréis sumergiros en la vida local, comprar productos frescos y probar algunas especialidades. Es un buen lugar para resguardarse y sentir el pulso de la ciudad.
Explorando el subsuelo y la prehistoria
- Cuevas de El Pendo (Escobedo de Camargo): Como ya mencionamos, esta cueva Patrimonio de la Humanidad es una opción fantástica. Su visita guiada nos transporta a la prehistoria y nos permite admirar arte rupestre sin mojarnos. Es una experiencia cultural e histórica muy enriquecedora.
- Neocueva de Altamira (Santillana del Mar): Aunque requiere un pequeño desplazamiento, la reproducción de la 'Capilla Sixtina del arte rupestre' es una maravilla. Permite admirar las pinturas de Altamira de forma fidedigna y protegida de las inclemencias del tiempo.
Ocio y gastronomía
- Centros comerciales: Si sois de los que aprovecháis los días de lluvia para hacer compras o ir al cine, Santander cuenta con centros comerciales como el Centro Comercial Peñacastillo o Bahía de Santander, donde encontraréis tiendas, restaurantes y cines.
- Ruta gastronómica: La lluvia es la excusa perfecta para disfrutar de la rica gastronomía cántabra. Podéis refugiaros en alguna taberna tradicional y probar un buen cocido montañés, unos pinchos o un delicioso plato de marisco. Nosotros siempre decimos que no hay mal tiempo si la comida es buena.
Hoteles recomendados
Elegir el alojamiento adecuado es clave para una experiencia vacacional perfecta. Al visitar la Playa de Covachos, tenéis varias opciones en función de vuestras preferencias y presupuesto. Nosotros os ofrecemos algunas sugerencias, pensando en la proximidad y la calidad de la oferta en Santa Cruz de Bezana y sus alrededores.
Opciones en Santa Cruz de Bezana y Liencres
Si buscáis estar cerca de la playa y en un ambiente más tranquilo, el propio municipio de Santa Cruz de Bezana y el cercano Liencres son excelentes opciones:
- Posadas y casas rurales: La zona cuenta con encantadoras posadas y casas rurales que ofrecen una experiencia más auténtica y cercana a la naturaleza. Son ideales para familias o parejas que buscan tranquilidad y un trato personalizado. Muchos de estos alojamientos combinan el encanto rústico con comodidades modernas. Podéis buscar opciones como la Posada La Cabaña o la Posada El Jardín de Linales en Bezana o Liencres.
- Pequeños hoteles: También encontraréis pequeños hoteles con encanto, perfectos para una escapada romántica o para quienes prefieren un poco más de servicios sin renunciar a la calma. Suelen ofrecer desayuno y, a veces, restaurante. Nosotros valoramos mucho la hospitalidad de estos establecimientos locales.
- Apartamentos turísticos: Si preferís tener más independencia y espacio, especialmente si viajáis con niños o en grupo, los apartamentos turísticos son una excelente alternativa. Permiten preparar vuestras propias comidas y sentirte como en casa.
Opciones en Santander
Para aquellos que prefieran la vitalidad de una ciudad y una mayor oferta de servicios y ocio nocturno, alojarse en Santander es una opción muy popular. Estaréis a solo unos 15-20 minutos en coche de la Playa de Covachos.
- Hoteles de lujo: Santander cuenta con hoteles de alta categoría, muchos de ellos con vistas a la bahía o situados en la exclusiva zona de El Sardinero. Son perfectos para una estancia de lujo y confort.
- Hoteles boutique y con encanto: La ciudad ofrece una interesante selección de hoteles boutique, ubicados en edificios históricos o con diseños modernos y personalizados. Nosotros disfrutamos mucho de la experiencia que ofrecen estos lugares únicos.
- Hoteles económicos y hostales: Para presupuestos más ajustados, también hay una buena variedad de hoteles de precio medio y hostales bien ubicados, que ofrecen una base cómoda para explorar la ciudad y sus alrededores.
- Apartamentos en el centro: Los apartamentos en el centro de Santander son ideales para quienes desean estar cerca de restaurantes, tiendas y la vida urbana, con la flexibilidad de tener su propio espacio.
Gastronomía de la zona
Visitar Cantabria es también embarcarse en un viaje culinario. La gastronomía de la región es rica, variada y profundamente arraigada a sus productos del mar y de la tierra. Para nosotros, disfrutar de los sabores locales es una parte esencial de la experiencia en la zona de la Playa de Covachos.
Delicias del mar
La proximidad al Cantábrico garantiza la frescura y calidad de sus productos marinos. No podéis iros sin probar:
- Pescados y mariscos: La oferta es inmensa. Desde una buena ración de rabas (calamares fritos) como aperitivo, hasta pescados a la plancha o al horno como el rodaballo, el besugo o la lubina. Los mariscos, como las nécoras, los percebes, las almejas o las cigalas, son una auténtica delicia. Nosotros siempre buscamos los restaurantes que ofrecen el 'pescado del día' para asegurarnos la máxima frescura.
- Anchoas de Santoña: Aunque Santoña está un poco más al este, las anchoas de Cantabria son famosas mundialmente. Probadlas solas, con pimientos o en tostas; son un bocado exquisito y un 'souvenir' gastronómico perfecto.
- Bonito del Norte: En temporada, el bonito es el rey de la mesa. A la plancha, en marmitako o escabechado, es un manjar que no os podéis perder.
Sabores de la tierra
La cocina cántabra también tiene un fuerte componente rural y de montaña:
- Cocido montañés: Un plato contundente y delicioso, perfecto para los días más frescos. Lleva alubias blancas, berza, chorizo, costilla, tocino y morcilla. Nosotros lo consideramos un plato imprescindible para entender la gastronomía local.
- Carnes de Cantabria: La ternera y el vacuno de la región son de excelente calidad. Los chuletones o la carne a la brasa son una apuesta segura.
Dulces y postres
- Sobaos pasiegos: Estas magdalenas gigantes, elaboradas con mantequilla, huevos, harina y azúcar, son el dulce más emblemático de Cantabria. Ideales para el desayuno o la merienda. Aseguraos de probar los auténticos sobaos de la comarca del Pas.
- Quesada pasiega: Otro postre tradicional, similar a un pastel de queso, pero con una textura y sabor únicos, elaborado con leche, cuajo, huevos y azúcar.
- Quesos de Cantabria: La región produce una gran variedad de quesos artesanales, desde los frescos hasta los más curados. Preguntad en los restaurantes por la tabla de quesos locales.
Restaurantes recomendados
- En Santa Cruz de Bezana y Liencres: Encontraréis restaurantes con buena cocina casera y producto local, muchos de ellos con menú del día a precios razonables. Buscad aquellos que estén llenos de gente local, suelen ser los mejores. Nosotros os sugerimos explorar las opciones cerca de la costa, donde podréis disfrutar de vistas y buena comida.
- En Santander: La capital ofrece una oferta gastronómica mucho más amplia, desde restaurantes con estrellas Michelin hasta tascas de pinchos y marisquerías tradicionales. La zona del Sardinero y el centro son ideales para una ruta de 'pintxos' o una cena especial.
Fiestas locales
Sumarse a las fiestas locales es una de las mejores maneras de conocer la cultura y el espíritu de un lugar. La zona de la Playa de Covachos, en Santa Cruz de Bezana y muy cerca de Santander, ofrece un calendario festivo que, aunque no es masivo, sí es representativo de las tradiciones cántabras. Nosotros siempre disfrutamos de la alegría y el ambiente de estas celebraciones.
Fiestas en Santa Cruz de Bezana
El municipio de Santa Cruz de Bezana, al que pertenece Covachos, celebra sus propias festividades que reflejan la identidad local:
- Fiestas de San Juan: Como en muchos lugares de España, la noche de San Juan (23 de junio) se celebra con hogueras y verbenas. Es una noche mágica que marca el inicio del verano y donde se mezclan tradiciones paganas y religiosas. En Bezana, se organizan actividades y el ambiente es muy festivo.
- Fiestas de Santiago y Santa Ana: A finales de julio, el municipio se viste de gala para honrar a sus patrones. Durante varios días, hay procesiones, actuaciones musicales, actividades para niños, ferias y competiciones deportivas. Es una excelente oportunidad para ver a los vecinos disfrutar y participar en sus tradiciones. Nosotros hemos visto cómo estas fiestas unen a la comunidad y son una muestra de la hospitalidad cántabra.
- Otras festividades locales: A lo largo del año, las distintas pedanías de Santa Cruz de Bezana (como Soto de la Marina, Mompía o Prezanes) también organizan sus propias fiestas patronales, ofreciendo una visión más íntima de las costumbres de cada pueblo.
Grandes celebraciones en Santander
La cercanía de Santander amplía enormemente las opciones festivas, especialmente en verano:
- Semana Grande de Santander (Fiestas de Santiago): Coincidiendo con las fiestas de Santiago en Bezana, la capital cántabra celebra su Semana Grande, generalmente a finales de julio. Es un evento multitudinario con conciertos, ferias taurinas, atracciones, desfiles, fuegos artificiales y un sinfín de actividades culturales y de ocio que llenan la ciudad de vida. Nosotros siempre recomendamos vivir el ambiente de la Semana Grande al menos una vez, ya que es el pulso festivo de la región.
- Festival Internacional de Santander (FIS): Aunque no es una fiesta popular al uso, el FIS, que se celebra en agosto, es uno de los festivales de música clásica y danza más prestigiosos de España. Atrae a artistas de renombre mundial y ofrece una programación de altísimo nivel. Es una opción cultural magnífica para las noches de verano.
Tradiciones y folclore
Más allá de las fechas concretas, en Cantabria se mantienen vivas muchas tradiciones folclóricas, como las romerías o las ferias de ganado, que ofrecen una visión auténtica de la vida rural. Si tenéis la oportunidad de coincidir con alguna de ellas, no dudéis en visitarlas. Para nosotros, estas fiestas son el alma de la región y una manera fantástica de sumergirse en su cultura y conocer a su gente, haciendo vuestra visita a la zona de la Playa de Covachos aún más memorable.
Hospital cercano
Aunque esperamos que no sea necesario, siempre es importante conocer los servicios sanitarios disponibles en caso de emergencia. La Playa de Covachos se encuentra en una zona con buena cobertura médica, gracias a su proximidad a la capital cántabra. Nosotros siempre aconsejamos tener esta información a mano cuando viajamos.
Centro de Salud de Santa Cruz de Bezana
Para atenciones primarias o consultas que no revistan gravedad, el centro más cercano es el Centro de Salud de Santa Cruz de Bezana. Se encuentra en el propio municipio, a unos 5-10 minutos en coche de la playa, dependiendo del tráfico. Aquí podréis ser atendidos por médicos de familia y personal de enfermería. Es el lugar adecuado para pequeñas heridas, malestares generales o recetas.
Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (Santander)
En caso de una emergencia más seria o para cualquier atención especializada, el hospital de referencia es el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla en Santander. Es un hospital público de tercer nivel, con todas las especialidades y servicios de urgencias 24 horas. Desde la Playa de Covachos, el trayecto en coche hasta Valdecilla suele ser de unos 15 a 20 minutos, dependiendo del tráfico en la entrada a Santander. La dirección es Av. Valdecilla, s/n, 39008 Santander, Cantabria.
Nosotros siempre recomendamos llevar un pequeño botiquín básico con lo indispensable (tiritas, antiséptico, analgésicos) para las pequeñas eventualidades. Pero es tranquilizador saber que, en caso de necesidad, se cuenta con un centro de salud cercano y un hospital de referencia a poca distancia, garantizando la seguridad durante vuestra estancia en la zona de la Playa de Covachos.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado innumerables playas durante la costa española, nosotros podemos afirmar con total convicción que la Playa de Covachos es, para nosotros, una de esas joyas que se quedan grabadas en el alma. No es una playa para todos, y precisamente ahí reside su encanto singular. No busquéis aquí chiringuitos, hamacas o un paseo marítimo lleno de vida; en Covachos, la protagonista es la naturaleza en su estado más puro y salvaje.
Lo que más nos fascina de Covachos es su tómbolo, un fenómeno natural que transforma el paisaje con cada marea. Esa lengua de arena que aparece y desaparece es un recordatorio constante de la fuerza y la belleza del mar Cantábrico. Caminar hasta el islote cuando la marea está baja, explorando las pequeñas cuevas y sintiendo la brisa marina, es una experiencia casi mística, una desconexión total del mundo exterior. Es un lugar que te invita a la contemplación, a la reflexión y a la pura admiración por el entorno.
Nos encanta el ambiente de libertad que se respira, donde el naturismo se practica con respeto y naturalidad, lo que contribuye a una atmósfera de autenticidad y aceptación. Las aguas cristalinas, aunque frescas, son un bálsamo para el cuerpo y el alma en los días soleados, y la arena fina es perfecta para relajarse y disfrutar del sol. Eso sí, el acceso puede ser un pequeño reto, con su sendero empinado, pero nosotros siempre decimos que las mejores recompensas requieren un pequeño esfuerzo. Y Covachos, sin duda, es una de ellas.
Para nosotros, es una playa fotogénica por excelencia, un lienzo cambiante para los amantes de la fotografía, con sus acantilados, su islote y los colores vibrantes del atardecer. Es un lugar para llevarse la cámara y capturar instantes mágicos. Es un remanso de relax, un espacio donde el tiempo se ralentiza y donde uno puede olvidarse de las prisas del día a día. Es una playa para quienes valoran la naturaleza por encima de las comodidades, para quienes buscan la autenticidad y la belleza sin artificios.
En resumen, la Playa de Covachos no es solo una playa; es una experiencia. Es un trozo de Cantabria que nos invita a desconectar, a explorar y a maravillarnos. Nosotros la recomendamos encarecidamente a todos aquellos viajeros que, como nosotros, buscan la esencia, la tranquilidad y la belleza indómita en sus destinos playeros. ¡Una visita obligada para los amantes de la naturaleza y la fotografía!
Conclusión
Al concluir nuestro recorrido por la espectacular Playa de Covachos, en el corazón de Santa Cruz de Bezana, Cantabria, nos queda la sensación de haber descubierto y compartido un verdadero tesoro. Esta playa no es un destino más en el mapa; es una experiencia completa que nos sumerge en la esencia más pura de la costa cantábrica. Su singularidad, marcada por el icónico tómbolo que emerge y se oculta al capricho de las mareas, la convierte en un espectáculo natural dinámico y siempre sorprendente, un regalo para la vista y el espíritu.
Hemos visto cómo su arena fina y sus aguas cristalinas invitan al baño y al relax, mientras que la ausencia de grandes infraestructuras subraya su carácter salvaje y prístino. Para nosotros, esta es precisamente su mayor fortaleza: la oportunidad de conectar con la naturaleza sin las distracciones del mundo moderno. Es un paraíso para los amantes de la fotografía, un lienzo cambiante que ofrece infinitas oportunidades para capturar la belleza indómita de los acantilados y el mar. Y para aquellos que buscan una experiencia más libre y auténtica, su ambiente naturista añade una capa adicional de apertura y respeto.
Aunque el acceso puede ser un pequeño desafío y la playa no cuente con una amplia gama de servicios, estas características son parte de su encanto, filtrando a aquellos que buscan una experiencia más genuina y menos masificada. La planificación es clave, especialmente para coordinar la visita con la marea baja y así poder explorar el tómbolo en su totalidad. Y si el tiempo no acompaña, la cercanía a Santander y a otros puntos de interés cultural y natural garantiza que siempre habrá algo fascinante que hacer en los alrededores.
En resumen, la Playa de Covachos es mucho más que una simple playa. Es un destino que apela a los sentidos, que invita a la aventura, a la contemplación y a la desconexión. Es un recordatorio de la majestuosidad de la naturaleza y de la importancia de preservar estos espacios tan especiales. Nosotros la consideramos una parada obligatoria para cualquier viajero que desee experimentar la verdadera alma de las playas de Cantabria, un lugar donde la belleza natural se despliega en todo su esplendor, dejando una huella imborrable en el corazón de quienes la visitan. ¡Un rincón mágico que esperamos que disfrutéis tanto como nosotros!