La Playa de Can Picafort es un extenso arenal urbano en el noreste de Mallorca, ideal para familias con su arena fina y aguas tranquilas. Ofrece una amplia gama de servicios y un animado paseo marítimo.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Bienvenidos a la Playa de Can Picafort, uno de los destinos costeros más queridos y vibrantes de la hermosa isla de Mallorca. Situada en el municipio de Santa Margalida, en la bahía de Alcúdia, esta playa nos ofrece una combinación perfecta de belleza natural, excelentes servicios y un ambiente animado que la convierte en el lugar ideal para todo tipo de viajeros, especialmente para familias que buscan unas vacaciones completas y sin preocupaciones. Desde el momento en que ponemos un pie en su arena, sentimos la energía mediterránea que impregna cada rincón.
La Playa de Can Picafort se extiende durante más de un kilómetro, presumiendo de una arena dorada y fina que invita a largos paseos y a la construcción de castillos. Sus aguas, de un azul turquesa increíblemente claro y poco profundas, son perfectas para un baño refrescante y seguro, incluso para los más pequeños. Es una de esas playas Baleares donde la tranquilidad del mar se une a la comodidad de tener todo al alcance de la mano, creando una experiencia vacacional verdaderamente memorable.
Nosotros, como expertos en turismo de playa, siempre destacamos la capacidad de Can Picafort para ofrecer una experiencia equilibrada. No es solo una playa bonita; es un centro de actividad y relajación, con un paseo marítimo bullicioso lleno de vida, restaurantes con vistas al mar, y una infraestructura turística de primer nivel. Es el tipo de lugar al que uno desea regresar año tras año, sabiendo que la calidad y la diversión están garantizadas en cada visita a esta joya de la costa de Santa Margalida.
Cómo llegar a Playa de Can Picafort
Llegar a la Playa de Can Picafort es relativamente sencillo, dada su popularidad y la buena conexión de transportes en Mallorca. Si volamos al Aeropuerto de Palma de Mallorca (PMI), que es lo más habitual, tenemos varias opciones para llegar a nuestro destino final en la costa de Santa Margalida.
Una de las formas más cómodas es alquilar un coche directamente en el aeropuerto. El trayecto hasta Can Picafort dura aproximadamente 45-55 minutos, dependiendo del tráfico, y nos permite disfrutar de la libertad de explorar la isla a nuestro ritmo. Las carreteras están en excelente estado y la ruta es bastante directa. Además, Can Picafort cuenta con varias zonas de aparcamiento, tanto gratuitas como de pago, lo que facilita el acceso a la playa y sus alrededores. Nosotros siempre recomendamos esta opción si planeamos hacer excursiones por la isla.
Para quienes prefieran no conducir, el transporte público es una alternativa viable. Existen líneas de autobús que conectan el aeropuerto con Palma de Mallorca, y desde la Estación Intermodal de Palma, podemos tomar un autobús directo a Can Picafort. Durante la temporada alta, la frecuencia de estos autobuses es bastante buena. También hay servicios de taxi y traslados privados que nos llevarán directamente a nuestro alojamiento, ofreciendo una opción sin estrés, aunque un poco más costosa. La verdad es que, una vez allí, la mayoría de los puntos de interés están a poca distancia a pie o se pueden alcanzar fácilmente con transporte local.
La arena y el agua
La Playa de Can Picafort nos cautiva de inmediato con sus características naturales. La arena es, sin duda, uno de sus mayores atractivos: fina y dorada, se extiende durante la costa, proporcionando una superficie suave y agradable para tumbarse, pasear o jugar. Es el tipo de arena que no quema en exceso bajo el sol mediterráneo y que se limpia fácilmente de la piel, lo que siempre se agradece. Nos encanta la sensación de caminar descalzos por ella, sintiendo su calidez y su textura.
Las aguas son otro punto fuerte de esta playa de Santa Margalida. Son famosas por su claridad cristalina y su vibrante color turquesa, que invita irresistiblemente al baño. Pero lo que las hace verdaderamente especiales, sobre todo para las familias, es su poca profundidad en la orilla. Durante muchos metros, el agua apenas cubre, lo que la convierte en un lugar excepcionalmente seguro para que los niños chapoteen y jueguen sin riesgos. Nosotros siempre destacamos esta característica como un gran plus para quienes viajan con pequeños.
Además de ser poco profundas, las aguas de Can Picafort suelen ser muy tranquilas, protegidas por la orientación de la bahía. Esto reduce la presencia de olas fuertes, creando un entorno sereno ideal para nadar, flotar y disfrutar del mar sin preocupaciones. La temperatura del agua también es muy agradable durante los meses de verano, haciendo que cada inmersión sea un verdadero placer. Es, en resumen, un escenario idílico para relajarse y disfrutar del sol y el mar en las playas Baleares.
Servicios e instalaciones
La Playa de Can Picafort es un ejemplo brillante de cómo una playa urbana puede ofrecer una experiencia completa y de alta calidad gracias a su extensa gama de servicios e instalaciones. Nosotros siempre valoramos la comodidad y la funcionalidad, y en Can Picafort, estas están garantizadas. La infraestructura turística aquí es realmente de primera categoría, pensada para que nuestra estancia sea lo más placentera posible.
En primer lugar, la playa cuenta con socorristas vigilando durante toda la temporada, lo que nos da una gran tranquilidad, especialmente si viajamos con niños. Además, la accesibilidad es un punto fuerte: ofrece accesibilidad total para personas con movilidad reducida, incluyendo rampas de acceso, pasarelas de madera que llegan hasta la arena e incluso, en ocasiones, sillas anfibias y personal de apoyo en los puntos de baño adaptados. Esto demuestra un compromiso real con la inclusión, algo que nosotros aplaudimos.
Para nuestra comodidad, encontramos numerosas duchas para quitarnos la arena y la sal, así como baños/WC limpios y bien mantenidos a lo largo del paseo marítimo. Si necesitamos resguardarnos del sol o simplemente relajarnos, podemos alquilar sombrillas y tumbonas en varios puntos de la playa. Y para aquellos que llegan en coche, hay opciones de parking cercanas, aunque en temporada alta puede ser un poco más difícil encontrar sitio en primera línea.
El paseo marítimo que bordea la playa es un centro de vida y actividad. Está repleto de chiringuitos donde podemos disfrutar de una bebida refrescante o un aperitivo, y una vasta selección de restaurantes que ofrecen desde cocina local mallorquina hasta platos internacionales. También hay tiendas de souvenirs, heladerías y supermercados a pocos pasos. Para los más activos, se ofrece alquiler de equipos para deportes acuáticos como paddle surf, kayak o hidropedales. Y, por supuesto, no podemos olvidar las zonas infantiles y parques de juegos, perfectos para el entretenimiento de los más pequeños cuando no están en el agua. La verdad es que, en Can Picafort, no echamos nada en falta.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar la Playa de Can Picafort depende mucho de nuestras preferencias personales y de lo que busquemos en nuestras vacaciones. Mallorca, y en particular esta playa de Santa Margalida, disfruta de un clima mediterráneo excelente, con muchas horas de sol al año.
Para nosotros, la primavera (abril, mayo) y principios de otoño (septiembre, octubre) son, a menudo, los meses ideales. Durante estos periodos, el clima es suave y agradable, con temperaturas cálidas pero no excesivamente calurosas, perfectas para disfrutar de la playa, de paseos y de actividades al aire libre. La afluencia de turistas es menor que en pleno verano, lo que nos permite disfrutar de la playa con más tranquilidad y encontrar mejores ofertas en alojamiento y vuelos. El mar aún está lo suficientemente cálido para un baño placentero en septiembre y octubre, y la isla se muestra en su máximo esplendor, con una naturaleza exuberante en primavera.
El verano (junio, julio, agosto) es, sin duda, la temporada alta. Si buscamos un ambiente vibrante, con todos los servicios a pleno rendimiento, temperaturas muy cálidas y la garantía de un sol radiante, entonces el verano es nuestra elección. Es cuando la playa está más concurrida, los chiringuitos bullen de actividad y la vida nocturna es más animada. Las aguas alcanzan su temperatura máxima, ideal para baños prolongados. Sin embargo, debemos estar preparados para precios más elevados y para compartir la playa con muchos otros veraneantes. A pesar de la multitud, la extensión de la Playa de Can Picafort permite que siempre podamos encontrar un buen sitio.
Los meses de invierno (noviembre a marzo) son más tranquilos, con temperaturas más frescas y menos servicios disponibles. Si buscamos unas vacaciones de relax total, para desconectar y disfrutar de la paz de la costa mallorquina sin aglomeraciones, puede ser una opción, aunque no para el típico turismo de sol y playa. En resumen, si queremos un equilibrio perfecto entre buen tiempo y tranquilidad, apostamos por la primavera u otoño. Si la prioridad es el calor y el ambiente, el verano es nuestra estación.
Actividades y deportes
La Playa de Can Picafort no es solo un lugar para tomar el sol; es un verdadero centro de actividades y deportes acuáticos y terrestres que nos mantienen entretenidos durante toda nuestra estancia. Nosotros, que disfrutamos tanto de la relajación como de la aventura, encontramos aquí un sinfín de opciones para todos los gustos y edades.
Para los amantes del mar, las aguas tranquilas de Can Picafort son perfectas para una variedad de deportes acuáticos. Podemos alquilar paddleboards y deslizarnos suavemente sobre la superficie, explorando la costa desde una perspectiva diferente. El kayak es otra excelente opción para remar en solitario o en pareja. Para los más pequeños, los hidropedales con tobogán son siempre un éxito. Además, la claridad del agua invita a practicar snorkel cerca de las rocas o en las zonas donde la arena se encuentra con pequeñas praderas marinas, descubriendo la vida submarina local.
Más allá de la orilla, también podemos embarcarnos en excursiones en barco. Desde el puerto deportivo de Can Picafort salen diversas embarcaciones que nos llevan a explorar calas escondidas, a hacer avistamiento de delfines o a disfrutar de puestas de sol inolvidables en la bahía de Alcúdia. Algunas de estas excursiones incluyen paradas para nadar en aguas abiertas o para practicar buceo, lo que añade un toque de aventura a nuestro día.
En tierra firme, el paseo marítimo de Can Picafort es ideal para caminar, correr o montar en bicicleta. Podemos alquilar bicicletas fácilmente y recorrer la costa, disfrutando de las vistas y del aire fresco. Para los más pequeños, existen parques infantiles y zonas de juego distribuidas a lo largo del paseo. Y, por supuesto, no olvidemos el simple placer de construir castillos de arena o jugar a las palas en la extensa orilla de esta playa de Santa Margalida. La verdad es que siempre hay algo que hacer para mantenerse activo y divertido en Can Picafort.
Para familias con niños
Si hay una categoría en la que la Playa de Can Picafort brilla con luz propia, es la de destino familiar. Nosotros la consideramos una de las mejores opciones en las playas Baleares para quienes viajan con niños, y por muy buenas razones. La seguridad, la comodidad y el entretenimiento están garantizados para los más pequeños, lo que permite a los padres relajarse y disfrutar de sus vacaciones.
Como ya hemos mencionado, la poca profundidad y la tranquilidad de sus aguas son un factor clave. Los niños pueden chapotear y jugar en la orilla con total seguridad, bajo la atenta mirada de los socorristas. La arena fina y suave es perfecta para que jueguen y construyan sin peligro de cortes o molestias. Además, la playa cuenta con zonas de juego infantiles directamente en la arena o en el paseo marítimo, con columpios y toboganes que les mantendrán entretenidos durante horas.
Los servicios a pie de playa están pensados para facilitar la vida a las familias. Encontramos duchas y baños limpios, y la posibilidad de alquilar sombrillas y tumbonas para protegerse del sol. Los restaurantes y chiringuitos cercanos son en su mayoría family-friendly, con menús infantiles y tronas disponibles. Incluso hay heladerías y tiendas de dulces que hacen las delicias de los más pequeños.
Además de las actividades acuáticas ya mencionadas, como los hidropedales, Can Picafort y sus alrededores ofrecen otras opciones de entretenimiento familiar. Podemos dar paseos en el tren turístico que recorre el pueblo, visitar el Parque Natural de S'Albufera para observar aves o disfrutar de un día en alguno de los parques acuáticos cercanos, como el Hidropark en Alcúdia. La facilidad de acceso y la completa oferta hacen de esta playa de Santa Margalida un lugar donde los recuerdos familiares se crean con facilidad y alegría.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Playa de Can Picafort en el noreste de Mallorca nos brinda una base excelente para explorar una gran variedad de atractivos en los alrededores. Nosotros siempre animamos a nuestros viajeros a ir más allá de la playa y descubrir la riqueza cultural y natural de la isla.
Una visita obligada es el Parque Natural de S'Albufera, a pocos kilómetros de Can Picafort. Es la zona húmeda más extensa de Baleares y un paraíso para los amantes de la ornitología, con numerosas especies de aves migratorias y residentes. Podemos recorrer sus senderos a pie o en bicicleta, disfrutando de la tranquilidad y la belleza de la naturaleza mallorquina. Es un contraste fascinante con la animación de la playa.
Muy cerca se encuentra Alcúdia, con su impresionante ciudad romana de Pollentia y su bien conservado casco antiguo amurallado. Perderse por sus calles empedradas, visitar el mercado semanal (martes y domingos) o subir a la muralla para disfrutar de las vistas son experiencias que no nos podemos perder. El Puerto de Alcúdia también es un lugar vibrante, con una gran oferta de restaurantes y tiendas, y desde donde parten muchas excursiones en barco.
Si buscamos paisajes espectaculares, el Cap de Formentor es una excursión imprescindible. La carretera que serpentea hasta el faro ofrece vistas panorámicas de acantilados y el mar que quitan el aliento. Es un lugar mágico, especialmente al atardecer, aunque la carretera puede ser concurrida en temporada alta. También podemos visitar el encantador pueblo de Pollença, con su Calvario y su ambiente artístico.
Para una experiencia más cultural o de aventura, podemos explorar las famosas Cuevas del Drach o las Cuevas dels Hams en Porto Cristo, que nos dejarán asombrados con sus formaciones estalactitas y estalagmitas y sus lagos subterráneos con conciertos de música clásica. Y si lo que queremos es un día de compras o una inmersión en la vida urbana, la capital, Palma de Mallorca, está a menos de una hora en coche, con su majestuosa Catedral, sus museos y sus elegantes calles comerciales. La verdad es que la oferta de los alrededores de la Playa de Can Picafort es tan variada como atractiva.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Mallorca goza de un clima envidiable con muchos días de sol, a veces la lluvia hace acto de presencia. Pero que no cunda el pánico, porque en los alrededores de la Playa de Can Picafort y en la propia isla, hay muchas opciones para disfrutar de un día pasado por agua. Nosotros siempre tenemos un plan B para que nuestras vacaciones no se vean afectadas.
Una de las mejores alternativas es visitar Palma de Mallorca. La capital nos ofrece una gran cantidad de actividades de interior. Podemos explorar la impresionante Catedral de Palma (La Seu), maravillarnos con el Palacio de la Almudaina, o sumergirnos en el arte en el Museo Es Baluard de Arte Moderno y Contemporáneo. Para los amantes de las compras, Palma cuenta con grandes centros comerciales como Porto Pi o las elegantes tiendas del centro histórico, donde podemos pasar horas a cubierto.
Otra excelente opción, especialmente si viajamos con niños, es el Palma Aquarium. Aquí podemos descubrir la fascinante vida marina del Mediterráneo y de otros océanos, con acuarios espectaculares, túneles de tiburones y exposiciones interactivas. Es una actividad que garantiza entretenimiento y aprendizaje para toda la familia durante varias horas. Además, las ya mencionadas Cuevas del Drach o dels Hams son una actividad perfecta para un día lluvioso, ya que la mayor parte de la visita se realiza bajo tierra.
Si preferimos quedarnos más cerca de Santa Margalida, podemos optar por visitar alguno de los mercados cubiertos locales (si los hay ese día), disfrutar de una buena comida en un restaurante con encanto o, si nuestro hotel lo ofrece, relajarnos en un spa o centro de bienestar. Muchos hoteles en Can Picafort y sus alrededores disponen de piscinas cubiertas y zonas de spa que son ideales para un día de relax cuando el tiempo no acompaña. En resumen, la lluvia no es un impedimento para seguir disfrutando de la esencia de Mallorca.
Hoteles recomendados
La oferta hotelera en y alrededor de la Playa de Can Picafort es muy extensa y variada, adaptándose a todo tipo de presupuestos y preferencias. Nosotros hemos explorado las diferentes opciones y podemos asegurar que hay algo para cada viajero, desde familias hasta parejas o grupos de amigos.
Para quienes buscan la máxima comodidad y no quieren preocuparse por nada, los hoteles todo incluido son una opción muy popular en Can Picafort. Muchos de ellos están situados en primera línea de playa o muy cerca, ofreciendo piscinas, entretenimiento diario, y una amplia gama de restaurantes y bares. Son ideales para familias, ya que a menudo cuentan con clubes infantiles, parques acuáticos y actividades programadas para niños y adultos. Nos permiten desconectar completamente y disfrutar de todas las instalaciones sin pensar en gastos extra.
Si preferimos una experiencia más íntima y personalizada, podemos encontrar hoteles boutique o alojamientos con encanto en zonas más tranquilas de Can Picafort o en los pueblos cercanos. Estos suelen ofrecer un servicio más exclusivo, con detalles cuidados y una atmósfera relajada, perfectos para parejas que buscan una escapada romántica. Las zonas más alejadas del bullicio del paseo marítimo suelen albergar este tipo de establecimientos, garantizando la paz y la tranquilidad.
También hay una gran cantidad de apartamentos y aparthoteles disponibles, que son una excelente opción para familias o grupos que desean más espacio y la posibilidad de cocinar sus propias comidas. Estos alojamientos suelen incluir cocina equipada, salones y a veces varias habitaciones, ofreciendo una mayor flexibilidad. Muchos de ellos también cuentan con piscinas y servicios de hotel. La verdad es que, elijamos lo que elijamos, la calidad y la hospitalidad suelen ser una constante en la oferta de alojamiento de esta playa de Santa Margalida.
Gastronomía de la zona
La gastronomía es una parte fundamental de cualquier viaje, y en la zona de la Playa de Can Picafort no nos decepcionará. La cocina mallorquina es rica y sabrosa, con influencias mediterráneas y una base de productos frescos de la tierra y el mar. Nosotros siempre animamos a probar los platos típicos para sumergirnos de lleno en la cultura local.
Entre los platos más emblemáticos de Mallorca, no podemos dejar de probar el 'frito mallorquín', un revuelto de carne (normalmente cerdo o cordero), patatas, cebolla y pimientos. El 'tumbet', una especie de pisto con patatas, berenjenas y pimientos, es otra delicia vegetariana que nos encanta. Y, por supuesto, la 'sobrassada', el embutido mallorquín por excelencia, que podemos disfrutar untada en pan o como ingrediente en otros platos.
Al estar en la costa, los pescados y mariscos frescos son una parte esencial de la dieta. En los numerosos restaurantes de Can Picafort, encontraremos desde paellas y arroces marineros hasta pescado a la plancha, calamares o gambas. Los chiringuitos a pie de playa son perfectos para disfrutar de una paella con vistas al mar, mientras que los restaurantes más tradicionales en el interior del pueblo nos ofrecerán una experiencia culinaria más auténtica. No debemos olvidar acompañar nuestras comidas con un buen vino local de la isla.
Para los postres, la 'ensaimada' es la estrella indiscutible, perfecta para el desayuno o la merienda. También podemos encontrar 'gató' (pastel de almendras) o 'robiols' (empanadillas dulces). Y, por supuesto, una buena copa de hierbas mallorquinas, digestivo tradicional, para finalizar la comida. En resumen, la oferta gastronómica de Santa Margalida y Can Picafort es variada y deliciosa, garantizando una experiencia culinaria memorable en nuestras vacaciones en las playas Baleares.
Fiestas locales
Las fiestas locales son el corazón de la cultura de cualquier destino, y en la zona de la Playa de Can Picafort y el municipio de Santa Margalida, tenemos varias oportunidades para sumergirnos en las tradiciones mallorquinas. Nosotros siempre recomendamos, si la fecha coincide, participar en alguna de estas celebraciones para vivir una experiencia auténtica.
Una de las festividades más destacadas es la Diada de Sant Antoni (Día de San Antonio Abad), que se celebra el 16 y 17 de enero. Aunque es en invierno, es una fiesta muy arraigada en Mallorca. En Santa Margalida, como en otros pueblos, se encienden hogueras ('foguerons') la noche del 16, y los 'dimonis' (demonios) bailan alrededor del fuego, seguidos de 'correfocs' y música. Es una celebración de purificación y bendición de animales, muy colorida y llena de simbolismo. La noche es fría, pero el ambiente es cálido y vibrante.
Durante el verano, la Fiesta de Santa Margalida, patrona del municipio, se celebra en torno al 20 de julio. Aunque la celebración principal tiene lugar en el pueblo de Santa Margalida (a unos kilómetros de la costa), también hay eventos y actividades en Can Picafort. Estas fiestas suelen incluir procesiones, conciertos al aire libre, actividades culturales, mercados artesanos y, por supuesto, fuegos artificiales. Es una excelente oportunidad para ver a los lugareños celebrar y disfrutar del ambiente festivo.
Además de estas, durante la temporada alta de verano, Can Picafort organiza diversas actividades y eventos culturales y musicales a lo largo del paseo marítimo. Desde conciertos y espectáculos folclóricos hasta mercados nocturnos y ferias artesanales, siempre hay algo que hacer para amenizar las noches de verano. Estas festividades y eventos nos permiten conocer la esencia de la isla y disfrutar de la alegría de sus gentes en un entorno festivo y acogedor.
Hospital cercano
Cuando estamos de vacaciones, es tranquilizador saber que, en caso de cualquier imprevisto de salud, tenemos acceso a servicios médicos. En la zona de la Playa de Can Picafort, podemos estar tranquilos en este aspecto. Nosotros siempre valoramos la seguridad y la disponibilidad de asistencia médica.
Para urgencias menores o consultas médicas básicas, contamos con el Centro de Salud de Can Picafort, situado en el propio núcleo urbano. Este centro ofrece atención primaria y de urgencias durante el día, siendo el primer punto de contacto para cualquier problema de salud que pueda surgir durante nuestra estancia en la playa de Santa Margalida.
Para casos más serios o que requieran atención hospitalaria, el hospital más cercano y de referencia es el Hospital Comarcal de Inca. Se encuentra a unos 20-25 minutos en coche desde Can Picafort. Es un hospital moderno que ofrece una amplia gama de especialidades médicas y servicios de urgencias 24 horas. Es fundamental recordar llevar siempre nuestra Tarjeta Sanitaria Europea (si somos ciudadanos de la UE) o un seguro de viaje válido que cubra la asistencia médica, para garantizar una atención sin complicaciones.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado y analizado innumerables playas Baleares, podemos decir con convicción que la Playa de Can Picafort es una opción fantástica, especialmente si buscamos unas vacaciones familiares completas y con todas las comodidades. Nos encanta su arena fina, la tranquilidad de sus aguas y la sensación de seguridad que transmite, lo que la convierte en un paraíso para los más pequeños.
Lo que más valoramos de esta playa de Santa Margalida es la perfecta simbiosis entre un entorno natural agradable y una infraestructura turística de primer nivel. Tener todos los servicios a mano, desde socorristas y accesibilidad total hasta una oferta gastronómica variada y múltiples opciones de ocio, nos permite disfrutar sin preocupaciones. El paseo marítimo, lleno de vida, añade un toque vibrante que complementa a la perfección la calma del mar.
Sin embargo, siendo honestos, también debemos mencionar que, en pleno apogeo del verano (julio y agosto), la playa puede volverse bastante concurrida. Para aquellos que buscan la soledad y la naturaleza virgen, quizás Can Picafort no sea su primera opción. Es una playa desarrollada y turística, lo cual es su mayor ventaja para muchos, pero puede ser un inconveniente para quienes prefieren destinos más salvajes. A pesar de esto, su extensión permite encontrar siempre un rincón donde sentirse cómodo.
Conclusión
En resumen, la Playa de Can Picafort es un destino que nos conquista por su equilibrio, su belleza y su funcionalidad. Es una de esas playas Baleares que lo tienen todo: la suavidad de su arena dorada, la invitación de sus aguas tranquilas y cristalinas, y la promesa de unas vacaciones repletas de confort y diversión. Es un lugar que ha sabido evolucionar para ofrecer una experiencia turística de alta calidad, sin perder su encanto mediterráneo.
Si están buscando un lugar donde la seguridad para los niños sea primordial, donde las opciones de ocio y restauración sean ilimitadas y donde puedan relajarse sabiendo que todo está cubierto, no duden en considerar la Playa de Can Picafort. Nosotros la recomendamos encarecidamente como un destino ideal para crear recuerdos inolvidables en familia o con amigos en la maravillosa costa de Santa Margalida. ¡Esperamos que la disfruten tanto como nosotros!