La **Playa de Cales Coves** es un rincón mágico en Menorca, famoso por sus impresionantes cuevas prehistóricas excavadas en los acantilados y sus dos pequeñas calas de aguas cristalinas, ofreciendo un refugio de paz y historia.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Nos adentramos en uno de esos parajes que nos roban el aliento y nos transportan a otra época: la Playa de Cales Coves, en el municipio de Alaior, Menorca. Este no es un destino de playa al uso; es una experiencia, un viaje en el tiempo y un encuentro íntimo con la naturaleza más virgen y la historia milenaria de las playas Baleares. Aquí, el azul turquesa de sus aguas se funde con el ocre de unos acantilados que guardan, celosamente, más de un centenar de cuevas prehistóricas, vestigios de un pasado talayótico que nos susurra historias de antiguos pobladores.
Cuando hablamos de la Playa de Cales Coves, no solo nos referimos a un lugar para tomar el sol o bañarse, sino a un santuario natural y arqueológico. Es un complejo de dos pequeñas calas, la Platja Gran y la Platja Petita, resguardadas por imponentes paredes rocosas que crean una ensenada de una belleza sobrecogedora. Su acceso, aunque no es complicado, requiere un pequeño esfuerzo que se ve recompensado con creces al descubrir este paraíso escondido, un lugar donde el tiempo parece detenerse y la conexión con el entorno es absoluta. Es, sin duda, una de las joyas más preciadas de la playa Alaior y de toda la isla de Menorca.
Cómo llegar a Playa de Cales Coves
Llegar a la Playa de Cales Coves es parte de la aventura y nos invita a desconectar del ajetreo. No esperen llegar directamente en coche hasta la arena, y eso es precisamente lo que contribuye a su encanto salvaje. Desde Alaior, tomaremos la carretera en dirección a Cala en Porter. Antes de llegar a esta urbanización, encontraremos una desviación bien señalizada hacia Cales Coves.
Una vez tomada esta desviación, recorreremos un camino rural, en su mayor parte asfaltado, hasta llegar a una zona donde se suele habilitar un parking informal. Este aparcamiento es de tierra y puede llenarse en temporada alta, por lo que recomendamos llegar temprano si nos visitan en los meses de julio o agosto. Desde aquí, el acceso a las calas se realiza a pie, a través de un sendero que desciende suavemente entre pinos y vegetación mediterránea. La caminata es de unos 15-20 minutos, y aunque el camino está bien marcado, es aconsejable llevar calzado cómodo y adecuado para caminar por terrenos irregulares. La recompensa al final del trayecto es, sencillamente, espectacular.
La arena y el agua
Al llegar a la Playa de Cales Coves, nos encontramos con dos pequeñas extensiones de arena, predominantemente fina y de un tono dorado claro, que invitan a descalzarse y sentir la tierra bajo nuestros pies. Las calas, aunque modestas en tamaño, ofrecen espacio suficiente para extender nuestra toalla y disfrutar del sol menorquín. Sin embargo, lo que realmente nos cautiva aquí es la calidad del agua.
Las aguas de Cales Coves son de una transparencia asombrosa, con tonalidades que varían desde un verde esmeralda en las zonas menos profundas hasta un azul intenso en mar abierto. La ensenada está muy protegida de los vientos, lo que garantiza que sus aguas sean casi siempre tranquilas y apacibles, ideales para el baño y, sobre todo, para el snorkel. Bajo la superficie, nos espera un mundo submarino vibrante, con rocas que sirven de hogar a peces de colores y praderas de posidonia oceánica, indicativo de la excelente salud ecológica de este paraje. El tipo de suelo en el fondo de la playa es principalmente de arena, pero al adentrarnos o explorar los laterales, encontraremos zonas rocosas que añaden interés a la experiencia submarina.
Servicios e instalaciones
Para aquellos que buscan una playa con todas las comodidades, la Playa de Cales Coves no es el lugar adecuado. Y es que su mayor encanto reside precisamente en su estado casi virgen y la ausencia de urbanización. Aquí, no encontraremos chiringuitos a pie de playa, ni socorristas vigilando, ni duchas para quitarnos la sal, ni servicios de sombrillas y tumbonas en alquiler. Es una playa para los amantes de lo natural, de la autenticidad y de la desconexión total.
Esto significa que debemos ser previsores y llevar con nosotros todo lo necesario para nuestra jornada playera: agua abundante, algo de comer, protector solar, una toalla y, por supuesto, una bolsa para llevarnos toda nuestra basura. La filosofía aquí es la de 'dejar el lugar tal y como lo encontramos', o incluso mejor. El único 'servicio' que podríamos mencionar es el parking informal al que nos referimos anteriormente, que nos permite dejar el coche a una distancia razonable antes de iniciar el descenso a pie. Es un lugar para disfrutar de la naturaleza en su estado puro, sin distracciones ni artificios.
Mejor época para visitar
La elección de la época para visitar la Playa de Cales Coves puede marcar la diferencia en nuestra experiencia. Si buscamos la máxima tranquilidad y disfrutar del lugar con menos afluencia de gente, nuestra recomendación es optar por la primavera avanzada (mayo y principios de junio) o el otoño temprano (septiembre y principios de octubre). Durante estos meses, el clima en Menorca es delicioso, con temperaturas agradables que invitan al baño y al paseo, y la naturaleza se muestra en todo su esplendor, con una explosión de colores y aromas.
Si, por el contrario, nuestra visita coincide con los meses centrales del verano (julio y agosto), debemos saber que la playa tendrá una mayor afluencia. Aun así, su carácter más 'salvaje' y su acceso a pie hacen que nunca llegue a estar tan masificada como otras playas más accesibles. En esta época, recomendamos encarecidamente llegar a primera hora de la mañana para asegurar un buen sitio en el parking y disfrutar de la cala en sus momentos de mayor calma. Las puestas de sol desde los acantilados de Cales Coves son también un espectáculo digno de admirar, independientemente de la época del año.
Actividades y deportes
La Playa de Cales Coves es un paraíso para los amantes de las actividades acuáticas y la exploración. Su principal atractivo son, sin duda, sus aguas cristalinas, perfectas para el snorkel. No olviden su máscara y tubo, ya que el fondo marino de la ensenada es un espectáculo de biodiversidad, con peces que nadan entre las rocas y las praderas de posidonia. Es una experiencia inmersiva que nos permite conectar con la vida marina del Mediterráneo.
Para los más aventureros, el kayak o el paddle surf son opciones fantásticas para explorar la costa desde otra perspectiva. Si bien no hay alquiler de equipos en la propia playa, podemos traer el nuestro o alquilarlo en Cala en Porter o en Mahón y transportarlo. Remar por la bahía y acercarse a los acantilados donde se encuentran las cuevas nos ofrece unas vistas impresionantes y una sensación de libertad inigualable.
Por supuesto, el simple acto de nadar en estas aguas tranquilas y refrescantes es una actividad en sí misma, una manera de relajarse y disfrutar del entorno. Y no podemos olvidarnos de la exploración de las cuevas. Aunque muchas de ellas son de difícil acceso o están protegidas por su valor arqueológico, podemos admirar sus entradas desde el agua o desde la playa, y algunas son accesibles para una breve exploración superficial. Siempre debemos hacerlo con respeto por el patrimonio y la naturaleza. La fotografía es otra actividad estrella aquí; los paisajes, las cuevas y las aguas ofrecen oportunidades únicas para capturar imágenes espectaculares.
Para familias con niños
Cuando pensamos en la Playa de Cales Coves para una visita familiar, debemos considerar algunas particularidades. Las aguas tranquilas y poco profundas en la orilla son, sin duda, un punto a favor para los más pequeños, que pueden chapotear con seguridad. La arena fina es ideal para construir castillos y jugar.
Sin embargo, el acceso a la playa, que implica una caminata de unos 15-20 minutos por un sendero de tierra, puede ser un factor a considerar. Para familias con carritos de bebé o niños muy pequeños que se cansan fácilmente, puede resultar un poco exigente. Recomendamos llevar una mochila portabebés si los niños son muy pequeños y calzado adecuado para todos. No hay zona infantil o equipamientos específicos para niños, ni socorristas, por lo que la supervisión parental es crucial en todo momento. A pesar de estos puntos, para niños un poco mayores que disfruten de la aventura, la naturaleza y la exploración, Cales Coves puede ser una experiencia inolvidable. Las cuevas y el entorno natural estimulan la imaginación y ofrecen un sinfín de oportunidades para el juego y el descubrimiento.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Playa de Cales Coves nos permite explorar una zona de Menorca rica en contrastes, desde urbanizaciones turísticas hasta pueblos con encanto y yacimientos arqueológicos. Aquí les proponemos algunas ideas:
Cala en Porter
Muy cerca de Cales Coves, Cala en Porter es una urbanización turística con una hermosa playa de arena, más amplia y con más servicios. Aquí encontraremos restaurantes, tiendas y la famosa Cova d'en Xoroi, una discoteca y bar excavado en un acantilado que ofrece unas vistas espectaculares, especialmente al atardecer. Es un excelente contraste con la tranquilidad de Cales Coves.
Alaior
El municipio al que pertenece Cales Coves, Alaior, es un encantador pueblo del interior de Menorca. Nos invita a pasear por sus calles empedradas, descubrir su iglesia de Santa Eulalia, y degustar su famoso queso de Mahón-Menorca. Es un lugar ideal para sumergirse en la Menorca más auténtica y tradicional.
Mahón/Maó
A unos 20 kilómetros, la capital de Menorca, Mahón, nos ofrece un vibrante puerto natural, el segundo más grande del mundo. Aquí podemos disfrutar de un paseo en barco, visitar el centro histórico con sus edificios coloniales, el mercado de pescado, y una amplia oferta de tiendas y restaurantes. Es una excursión perfecta para combinar cultura y ocio.
Ruta del Camí de Cavalls
El GR-223, conocido como el Camí de Cavalls, pasa muy cerca de Cales Coves. Podemos aprovechar para recorrer un tramo de este sendero histórico que circunvala toda la isla, disfrutando de paisajes costeros y rurales de gran belleza. Es una forma magnífica de hacer senderismo y descubrir calas escondidas.
Yacimientos Talayóticos
Menorca es un museo al aire libre de la cultura talayótica. Cerca de Cales Coves, podemos visitar el yacimiento de Torralba d'en Salord, uno de los más importantes de la isla, con su impresionante taula y talayots. Una visita que nos conecta aún más con la historia milenaria de la isla.
Qué hacer cuando llueve
Aunque en Menorca el sol suele ser el protagonista, siempre es bueno tener un plan B para los días de lluvia. La isla ofrece opciones interesantes para disfrutar incluso con mal tiempo:
- Museos: En Mahón, el Museo de Menorca nos ofrece un recorrido por la historia y la arqueología de la isla, desde la prehistoria hasta la época contemporánea. También podemos visitar el Museo Etnológico de Es Mercadal para conocer las tradiciones y el modo de vida rural menorquín.
- Cova d'en Xoroi: Aunque conocida por su ambiente nocturno, la Cova d'en Xoroi en Cala en Porter también abre durante el día, ofreciendo la oportunidad de admirar sus espectaculares vistas desde el interior de la cueva, mientras disfrutamos de una bebida caliente. Es una experiencia única, independientemente del tiempo.
- Rutas gastronómicas: Un día de lluvia es la excusa perfecta para deleitarnos con la rica gastronomía de la zona. Podemos visitar alguna quesería para conocer el proceso de elaboración del queso de Mahón, o buscar un restaurante acogedor en Alaior o Mahón y probar los platos típicos de la isla.
- Compras: Las ciudades de Mahón y Ciutadella ofrecen una buena variedad de tiendas, desde boutiques de moda local hasta tiendas de artesanía y productos típicos de Menorca. Es una excelente opción para buscar un recuerdo o un regalo.
- Visitas a bodegas: Menorca cuenta con varias bodegas que ofrecen visitas guiadas y degustaciones de vinos locales, una actividad cultural y sensorial perfecta para un día nublado.
Hoteles recomendados
La elección del alojamiento cerca de la Playa de Cales Coves dependerá de nuestras preferencias. Dada la naturaleza de la cala, no encontraremos hoteles a pie de playa, pero sí opciones interesantes en los alrededores:
Cala en Porter
Es la zona más cercana y conveniente si buscamos un alojamiento con servicios turísticos. Aquí encontraremos una variedad de hoteles y apartamentos, muchos de ellos orientados a familias, con piscinas y actividades. Es ideal si queremos combinar la tranquilidad de Cales Coves con la comodidad de tener restaurantes y tiendas a mano.
Alaior
Si preferimos una experiencia más auténtica y rural, podemos optar por alojarnos en el pueblo de Alaior o en alguno de los muchos agroturismos y hoteles rurales que salpican el campo menorquín en sus alrededores. Estos alojamientos suelen ofrecer un ambiente de paz, rodeados de naturaleza, y son perfectos para desconectar y experimentar la vida local.
Mahón
Para aquellos que buscan una base más urbana con una oferta cultural y gastronómica más amplia, Mahón es una excelente opción. A unos 20 minutos en coche de Cales Coves, la capital ofrece desde hoteles boutique con encanto en el centro histórico hasta hoteles más grandes con vistas al puerto. Es ideal si planeamos explorar diferentes puntos de la isla y queremos tener más opciones de ocio nocturno y restauración.
Hoteles de interior
Menorca es famosa por sus casas rurales y fincas convertidas en hoteles con encanto. Buscar un alojamiento en el interior, a poca distancia de Alaior, nos permitirá disfrutar de la tranquilidad del campo menorquín y, al mismo tiempo, estar relativamente cerca de la costa y de la Playa de Cales Coves.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de la zona de Alaior y, en general, de Menorca, es un festín para los sentidos, basada en productos frescos del mar y de la tierra. Cuando visitemos la Playa de Cales Coves, no podemos dejar de probar algunas de las delicias locales:
Platos típicos
- Caldereta de langosta: El plato estrella de Menorca, una sopa contundente y deliciosa, aunque de precio elevado. Merece la pena probarla al menos una vez.
- Queso de Mahón-Menorca: Con denominación de origen, es uno de los productos más emblemáticos de la isla. Lo encontraremos en diferentes curaciones: tierno, semicurado y curado. Perfecto para un aperitivo.
- Sobrasada de Menorca: Un embutido tradicional que, aunque similar a la mallorquina, tiene su propia personalidad y sabor.
- Arroz de la tierra: Un plato tradicional a base de trigo 'picado' y carne, muy sabroso y contundente.
- Oliaigua: Una sopa humilde pero deliciosa, ideal para los días más frescos, a menudo acompañada de higos.
- Pastissets y amargos: Dulces tradicionales, perfectos para acompañar el café.
Restaurantes recomendados
Dado que Cales Coves carece de restaurantes propios, tendremos que desplazarnos a los alrededores. En Cala en Porter, encontraremos una buena oferta de restaurantes con vistas al mar, muchos de ellos especializados en pescado fresco y marisco. En Alaior, podremos disfrutar de una cocina más tradicional y auténtica, con restaurantes que ofrecen platos menorquines elaborados con productos locales. Y en Mahón, la variedad es inmensa, desde alta cocina hasta bares de tapas, con especial énfasis en los restaurantes de pescado y marisco fresco en el puerto.
Nuestra recomendación es buscar aquellos establecimientos que prioricen el producto local y de temporada, y no dudar en pedir las sugerencias del día. La experiencia culinaria es una parte fundamental de la visita a Menorca.
Fiestas locales
Las fiestas patronales en Menorca son un espectáculo de tradición, música y, sobre todo, caballos. Si nuestra visita a la Playa de Cales Coves coincide con alguna de ellas, tendremos la oportunidad de vivir una experiencia cultural única. Las más emblemáticas son las 'Festes de Sant Joan' en Ciutadella, pero cada pueblo tiene sus propias celebraciones a lo largo del verano.
En Alaior, el municipio de Cales Coves, las fiestas patronales son las Festes de Sant Llorenç, que se celebran alrededor del 10 de agosto. Son famosas por su 'jaleo', donde los caixers (jinetes) hacen bailar a sus caballos al ritmo de la música, elevándolos sobre las patas traseras en medio de la multitud. Es un evento vibrante y emocionante que nos sumerge en el espíritu festivo de la isla. La atmósfera es de alegría, con música, bailes, y una gran participación de la gente local y visitantes. Es una oportunidad fantástica para conocer la cultura y las tradiciones menorquinas de primera mano, y un contraste fascinante con la tranquilidad de la Playa de Cales Coves.
Hospital cercano
La seguridad y la tranquilidad son primordiales cuando viajamos. Aunque la Playa de Cales Coves es un lugar tranquilo, es importante saber dónde acudir en caso de necesidad. El centro hospitalario de referencia en la isla es el Hospital Mateu Orfila, ubicado en Mahón. Este hospital ofrece servicios completos de urgencias y especialidades médicas y se encuentra a unos 15-20 kilómetros de Cales Coves, lo que representa aproximadamente 20-25 minutos en coche, dependiendo del tráfico.
Para atenciones médicas menos graves o consultas de atención primaria, el Centro de Salud de Alaior es la opción más cercana. Este centro de salud está en el propio pueblo de Alaior, a unos 10-12 kilómetros de la playa, y puede atender urgencias menores y consultas generales. Siempre es aconsejable tener a mano los números de emergencia locales (112) y la tarjeta sanitaria europea si somos ciudadanos de la UE.
Nuestra opinión personal
Si nos preguntan por la Playa de Cales Coves, nuestra opinión es unánime: es un lugar imprescindible para cualquier visitante de Menorca que busque algo más que una simple playa. Nosotros la consideramos un tesoro, una de esas playas Baleares que se graban en la memoria por su singularidad. No es una cala para aquellos que buscan servicios, multitudes o música a todo volumen; es un santuario para el alma, un rincón donde la historia y la naturaleza se fusionan en una armonía perfecta.
Nos encanta la sensación de aventura que precede a su descubrimiento, la caminata que nos prepara para la belleza que nos espera. Las cuevas, testigos silenciosos de milenios, nos invitan a la reflexión y nos recuerdan la profunda conexión entre el ser humano y el entorno. Las aguas, de una calma y transparencia que invitan al snorkel y a la contemplación, son un bálsamo para el espíritu. Es un lugar para desconectar, para leer un libro, para nadar en silencio, para explorar con respeto y para capturar imágenes que parecen sacadas de una postal.
Recomendamos encarecidamente la Playa de Cales Coves a los viajeros que valoran la autenticidad, la tranquilidad y la belleza natural. Es un lugar que nos invita a cuidar de él, a dejarlo impecable, para que futuras generaciones puedan seguir disfrutando de su magia. Es, sin duda, una de las experiencias más enriquecedoras que Menorca puede ofrecer.
Conclusión
La Playa de Cales Coves es mucho más que una simple cala en Menorca; es un viaje a través del tiempo y un refugio natural que nos cautiva desde el primer instante. Sus cuevas prehistóricas, sus aguas cristalinas y la ausencia de urbanización la convierten en un destino único para aquellos que buscan la tranquilidad, la belleza salvaje y una conexión profunda con la historia y el medio ambiente de las playas Baleares. Desde el emocionante acceso a pie hasta las inmersiones en sus fondos marinos llenos de vida, cada momento en Cales Coves es una experiencia inolvidable.
Nosotros, como expertos en turismo de playas, no dudamos en clasificarla como una de las joyas más preciadas de la playa Alaior y de toda la isla. Un lugar donde podemos escapar del bullicio, recargar energías y maravillarnos con la grandiosidad de la naturaleza menorquina. Así que, si están planeando su próxima escapada y buscan un rincón con alma, historia y una belleza sin igual, no duden en incluir la Playa de Cales Coves en su itinerario. Les prometemos que será una experiencia que guardarán en el corazón.