Cala Saona es una de las playas más emblemáticas de Formentera, famosa por sus aguas turquesas, arena blanca y los impresionantes acantilados rojizos que la flanquean. Ofrece un paisaje idílico y un ambiente relajado, ideal para desconectar.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Desde el momento en que ponemos un pie en Cala Saona, en la idílica isla de Formentera, sabemos que hemos llegado a un lugar verdaderamente especial. Esta playa no es solo una más entre las muchas joyas del Mediterráneo; es, sin duda, una de las perlas más relucientes de las playas Baleares, un rincón que encarna la esencia misma de lo que buscamos al soñar con el paraíso. Con su arena inmaculada, sus aguas que oscilan entre el turquesa más vibrante y el azul profundo, y los impresionantes acantilados rojizos que la abrazan, Cala Saona nos regala un espectáculo visual que se graba en la memoria.
Al contemplar el paisaje, nos sentimos transportados a una postal viva. Los pinos mediterráneos se aferran a la roca, ofreciendo un contraste verde intenso con el ocre de los acantilados y el azul irreal del mar. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, donde el estrés del día a día se disuelve con cada ola que rompe suavemente en la orilla. Aquí, la naturaleza se muestra en todo su esplendor, invitándonos a la contemplación y al disfrute sereno. La cala, relativamente pequeña y coqueta, nos ofrece una sensación de intimidad y exclusividad, a pesar de su popularidad.
Para nosotros, Cala Saona es mucho más que una playa; es una experiencia. Es la promesa de atardeceres mágicos, de baños refrescantes en aguas cálidas y transparentes, y de momentos de paz absoluta. Es un destino que recomendamos sin dudar a todo aquel que busque la belleza natural, la tranquilidad y ese toque de exclusividad que solo Formentera sabe ofrecer. Preparad vuestras cámaras, porque cada ángulo de Cala Saona es digno de ser inmortalizado, y vuestro espíritu, porque aquí encontraréis una paz inigualable.
Cómo llegar a Cala Saona
Llegar a Cala Saona es parte de la aventura y el encanto de visitar Formentera. La isla, al ser de tamaño reducido, nos permite explorar sus rincones con facilidad, y esta cala no es una excepción. Generalmente, el punto de partida será La Savina, el puerto al que llegan todos los ferrys desde Ibiza. Una vez allí, tenemos varias opciones para desplazarnos, cada una con su propio encanto y ventajas.
Alquiler de vehículos
La opción más popular y, para nosotros, la más cómoda para explorar la isla a nuestro ritmo, es el alquiler de un vehículo.
- Motos y scooters: Son el medio de transporte estrella en Formentera. Nos ofrecen agilidad para movernos por las carreteras estrechas y facilidad para encontrar aparcamiento, incluso en temporada alta. El trayecto desde La Savina hasta Cala Saona es de unos 10-15 minutos en scooter, recorriendo unos 8 kilómetros de paisajes encantadores.
- Coches: Si viajamos en familia o con mucho equipaje, un coche puede ser una buena alternativa. No obstante, debemos considerar que en los meses de verano (julio y agosto), el acceso de vehículos a la isla está regulado para preservar su ecosistema, siendo necesario solicitar una autorización previa y pagar una tasa. El aparcamiento en Cala Saona está disponible, aunque en temporada alta puede llenarse rápidamente, por lo que recomendamos llegar temprano.
- Bicicletas: Para los amantes de la naturaleza y el ejercicio, la bicicleta es una forma maravillosa de descubrir Formentera. La isla cuenta con una excelente red de rutas verdes que conectan sus principales puntos de interés. El camino hasta Cala Saona es precioso, aunque con algunas pendientes suaves. Es una opción ideal para disfrutar del paisaje y sentir la brisa marina mientras pedaleamos. Desde Sant Francesc Xavier, el trayecto es de unos 4-5 kilómetros.
Transporte público
Formentera también cuenta con un servicio de autobús público que conecta las principales localidades y algunas playas. Si bien es una opción más económica, la frecuencia puede ser menor, especialmente fuera de la temporada alta, y puede que no nos deje directamente en la playa, sino a una distancia que requiera una pequeña caminata. Aún así, es una alternativa a considerar si preferimos no alquilar un vehículo.
En resumen, sea cual sea la forma que elijamos, el camino hasta Cala Saona es un preludio de la belleza que nos espera. Recomendamos planificar con antelación, especialmente si viajamos en temporada alta, para asegurar la mejor experiencia y disfrutar al máximo de cada momento en esta maravillosa playa Formentera.
La arena y el agua
Lo que hace a Cala Saona tan irresistible, y la eleva al estatus de una de las mejores playas Baleares, es sin duda la combinación perfecta de su arena y sus aguas. Cuando hablamos de esta cala, estamos hablando de una experiencia sensorial completa que deleita la vista y el tacto.
Una arena que acaricia los pies
La arena de Cala Saona es de una finura y blancura que nos evoca instantáneamente la imagen de playas caribeñas. Es suave al tacto, casi impalpable, y se extiende durante los aproximadamente 140 metros de la playa, invitándonos a caminar descalzos y a sentir su delicada caricia bajo nuestros pies. El color de la arena, un blanco puro y brillante, contrasta de manera espectacular con el azul del mar y el rojizo de los acantilados circundantes, creando una paleta de colores vibrante y armónica. Es el tipo de arena que no se pega excesivamente a la piel, facilitando la limpieza después de un refrescante baño.
Aguas turquesas y cristalinas: un baño inolvidable
Pero si la arena es excepcional, el agua de Cala Saona es simplemente mágica. Sus tonalidades turquesas y esmeraldas son el resultado de la combinación de la arena clara del fondo y la presencia de la Posidonia Oceánica, una planta marina vital para el ecosistema mediterráneo que, además de ser un indicador de la excelente calidad del agua, actúa como un filtro natural, manteniendo el mar increíblemente limpio y transparente. Podemos ver nuestros pies incluso a varios metros de profundidad, lo que convierte a esta cala en un paraíso para los amantes del snorkel y el buceo.
La entrada al mar es suave y progresiva, lo que la convierte en una playa familiar ideal para los más pequeños, que pueden jugar y chapotear con seguridad en la orilla. La temperatura del agua, especialmente durante los meses de verano, es agradablemente cálida, invitándonos a prolongar nuestros baños y a disfrutar de la serenidad que nos ofrece este rincón de Formentera. Las aguas suelen estar en calma, protegidas de los vientos predominantes, lo que contribuye a esa sensación de piscina natural. Es, en resumen, un lugar donde el mar nos abraza y nos invita a sumergirnos en su belleza sin fin, una característica que la distingue entre las playas Formentera.
Servicios e instalaciones
Uno de los grandes atractivos de Cala Saona, además de su belleza natural, es la excelente oferta de servicios e instalaciones que pone a nuestra disposición. A pesar de su tamaño y su ambiente relativamente tranquilo, esta cala está muy bien equipada para garantizar una jornada de playa cómoda y placentera para todos los visitantes. Nos gusta pensar que aquí se ha encontrado el equilibrio perfecto entre la conservación del entorno y la comodidad del turista.
Para nuestra comodidad y disfrute
- Parking: Como mencionamos anteriormente, la cala cuenta con una zona de aparcamiento. Es un servicio esencial, dada la popularidad de la playa, aunque, como en toda Formentera, en temporada alta es aconsejable llegar temprano para asegurar un buen sitio. La gestión del aparcamiento busca mejorar el espacio y facilitar el acceso.
- Chiringuitos y Restaurantes: No podemos hablar de Cala Saona sin mencionar sus opciones gastronómicas. Aquí encontramos dos establecimientos emblemáticos que nos permiten disfrutar de la cocina local con unas vistas inmejorables:
- Alquiler de Sombrillas y Tumbonas: Para aquellos que buscan la máxima comodidad, en Cala Saona tenemos la opción de alquilar sombrillas y tumbonas. Esto nos permite relajarnos al sol sin preocuparnos por llevar nuestro propio equipo y disfrutar de la sombra y el confort durante todo el día. Es un servicio muy valorado, especialmente en los días más calurosos.
- Duchas y Baños/WC: La disponibilidad de duchas nos permite quitarnos la arena y la sal del cuerpo antes de regresar a nuestro alojamiento, lo que es un gran plus de comodidad. Los baños públicos, limpios y bien mantenidos, son también un servicio esencial que contribuye a una experiencia de playa más agradable.
- Socorrismo: La seguridad es primordial, y en Cala Saona contamos con servicio de socorristas durante la temporada alta. Esto nos da una tranquilidad extra, especialmente si visitamos la playa con niños. Su presencia nos asegura que cualquier eventualidad será atendida rápidamente.
- Alquiler de Equipos: Para los más activos, existen puntos donde podemos alquilar equipos para deportes acuáticos, como paddle surf o kayaks. Es una excelente forma de explorar la cala desde otra perspectiva y disfrutar del mar de una manera diferente.
Mejor época para visitar
Elegir el momento adecuado para visitar Cala Saona y, en general, Formentera, puede marcar una gran diferencia en nuestra experiencia. Como en muchas de las playas Baleares, la isla vive al ritmo de las estaciones, y cada una nos ofrece un encanto particular. Sin embargo, si buscamos disfrutar de Cala Saona en su máximo esplendor, evitando las masificaciones pero gozando de un clima ideal, hay periodos que consideramos óptimos.
Temporada baja y media: La joya tranquila
Para nosotros, los meses de mayo, principios de junio, septiembre y principios de octubre son, sin duda, la mejor época para visitar Cala Saona. Durante estos periodos, la isla ya ha despertado de su letargo invernal o aún se resiste a dormirse del todo, y el clima es simplemente perfecto:
- Temperatura: Las temperaturas son suaves y agradables, ideales para tomar el sol y disfrutar de largos baños sin el agobio del calor extremo del verano. Podemos esperar días soleados con temperaturas que oscilan entre los 20°C y los 28°C.
- Afluencia: La afluencia de turistas es notablemente menor que en pleno verano. Esto significa que podemos disfrutar de la playa Cala Saona con más espacio, encontrar aparcamiento con mayor facilidad y conseguir mesa en los chiringuitos sin largas esperas. La atmósfera es más relajada y auténtica, permitiéndonos conectar mejor con la esencia de Formentera.
- Precios: Los precios de alojamientos y alquiler de vehículos suelen ser más económicos que en la temporada alta, lo que nos permite estirar nuestro presupuesto y quizás disfrutar de una estancia más larga.
- Luz y Atardeceres: La luz en primavera y otoño tiene una calidad especial, ideal para los amantes de la fotografía. Los atardeceres desde los acantilados de Cala Saona son legendarios, y en estos meses, el cielo se tiñe de colores aún más intensos y dramáticos, sin la multitud que a veces los acompaña en agosto.
Temporada alta: El vibrante verano
Los meses de julio y agosto son la temporada alta por excelencia. La isla bulle de actividad, y Cala Saona se llena de bañistas que buscan sus aguas cristalinas. Si bien el ambiente es más animado y festivo, y el mar está en su temperatura más cálida, debemos estar preparados para:
- Masificación: La playa estará concurrida. Encontrar un hueco en la arena puede ser un reto, y los servicios estarán a pleno rendimiento. Es imprescindible llegar temprano si queremos asegurar un buen sitio.
- Precios: Los precios alcanzan su punto máximo, tanto en alojamiento como en servicios. Es fundamental reservar con mucha antelación.
- Calor: Las temperaturas pueden ser elevadas, superando los 30°C con facilidad. Es crucial mantenerse hidratado y buscar la sombra en las horas centrales del día.
Actividades y deportes
Cala Saona no es solo un lugar para tumbarse al sol y disfrutar de la tranquilidad; sus aguas cristalinas y su entorno natural la convierten en un escenario perfecto para una variedad de actividades y deportes acuáticos. Nos encanta la versatilidad que ofrece esta playa Formentera, permitiéndonos combinar el relax con la aventura y la exploración.
Explorando el mundo submarino
- Snorkel: Con una visibilidad excepcional, gracias a la Posidonia Oceánica y la ausencia de corrientes fuertes, Cala Saona es un paraíso para el snorkel. Podemos explorar las rocas de los extremos de la cala, donde encontraremos una rica vida marina: pequeños peces de colores, estrellas de mar y algas que danzan con la corriente. Llevar unas gafas y un tubo es una actividad imprescindible aquí. Los niños, especialmente, disfrutan muchísimo descubriendo este mundo subacuático.
- Buceo: Para los más experimentados, o aquellos que deseen iniciarse, las aguas alrededor de Formentera ofrecen excelentes puntos de buceo. Aunque no haya un centro de buceo directamente en Cala Saona, podemos encontrar escuelas en La Savina o Es Pujols que organizan inmersiones y nos llevarán a descubrir los fondos marinos de la isla, que son parte de una reserva marina protegida.
Deslizándose sobre el agua
- Paddle Surf (SUP): El paddle surf es una actividad cada vez más popular y en Cala Saona es ideal. Las aguas suelen estar en calma, lo que facilita el aprendizaje y la remada. Podemos alquilar tablas en la propia playa y deslizarnos sobre el mar, explorando los acantilados cercanos y disfrutando de perspectivas únicas de la costa. Es una excelente forma de hacer ejercicio mientras disfrutamos del paisaje.
- Kayak: Al igual que el paddle surf, el kayak nos permite explorar la costa a nuestro propio ritmo. Podemos remar hacia las pequeñas cuevas o grietas en los acantilados, o simplemente disfrutar de un paseo tranquilo por la bahía. Es una actividad perfecta para parejas o familias, y nos permite acceder a rincones que de otra forma serían inaccesibles.
Aventura en tierra firme
- Senderismo y Rutas a pie: Los alrededores de Cala Saona son perfectos para pequeñas rutas de senderismo. Podemos caminar por los senderos que discurren sobre los acantilados rojizos que flanquean la cala. Estas rutas nos ofrecen vistas panorámicas espectaculares de la playa desde diferentes ángulos y nos permiten descubrir calas y rincones más pequeños y escondidos. Una de las rutas más conocidas nos lleva hacia el sur, hacia la zona de Punta Rasa, con sus curiosas 'casas varadero' excavadas en la roca. Es una forma fantástica de conectar con la naturaleza y disfrutar de la belleza paisajística de la isla.
- Ciclismo: Como ya mencionamos, Formentera es una isla ideal para el ciclismo. Las rutas verdes nos permiten llegar a Cala Saona y, desde allí, continuar explorando otras zonas de la isla. Es una forma saludable y ecológica de moverse y disfrutar del aire libre.
Para familias con niños
Cuando viajamos con niños, la elección de la playa es crucial, y por ello, Cala Saona se presenta como una opción inmejorable. Para nosotros, es una de las playas Formentera más adecuadas para disfrutar en familia, gracias a sus características que garantizan la seguridad y el entretenimiento de los más pequeños, y la tranquilidad de los adultos.
Seguridad y tranquilidad para los pequeños
- Aguas tranquilas y poco profundas: Una de las mayores ventajas de Cala Saona para las familias es la calma de sus aguas. La cala está protegida de las corrientes y el oleaje fuerte, lo que la convierte en una gran piscina natural. Además, la entrada al mar es muy gradual y poco profunda durante muchos metros, permitiendo que los niños jueguen en la orilla con seguridad y que los padres nos sintamos más tranquilos. Pueden chapotear, construir castillos de arena y explorar sin riesgos excesivos.
- Arena fina y limpia: La arena blanca y fina de Cala Saona es perfecta para que los niños jueguen y construyan sus castillos de arena. Es suave al tacto y no contiene piedras afiladas o residuos, lo que la hace ideal para los pies descalzos de los pequeños. Además, al ser una playa con Bandera Azul, se mantiene muy limpia y cuidada.
- Servicio de socorrismo: La presencia de socorristas durante la temporada alta es un factor decisivo para la seguridad de las familias. Saber que hay profesionales vigilando nos permite relajarnos un poco más mientras los niños disfrutan del agua.
Entretenimiento y comodidad
- Actividades acuáticas adaptadas: Los niños más mayores pueden disfrutar del snorkel en las zonas rocosas de los laterales de la cala, descubriendo la vida marina. También pueden iniciarse en el paddle surf o el kayak en las tranquilas aguas de la bahía, siempre bajo supervisión. El alquiler de estos equipos está disponible en la propia playa.
- Duchas y baños: La disponibilidad de duchas es muy práctica para quitar la sal y la arena a los niños antes de volver a casa. Los baños públicos también son un servicio esencial para las familias.
- Opciones gastronómicas: Los chiringuitos y restaurantes de la cala ofrecen opciones para todos los gustos, incluyendo platos que suelen gustar a los niños. Podemos disfrutar de una comida con vistas sin tener que alejarnos de la playa.
- Espacio para jugar: Aunque en temporada alta puede haber más gente, la playa ofrece suficiente espacio para que los niños corran y jueguen en la arena, siempre bajo nuestra atenta mirada.
Qué hacer en los alrededores
Formentera es una isla pequeña, pero cada rincón esconde una belleza y un encanto particular. Si bien Cala Saona es un destino en sí misma, nos animamos a explorar sus alrededores para completar nuestra experiencia. La facilidad para moverse por la isla nos permite descubrir otros tesoros cercanos que enriquecerán nuestra visita a esta maravillosa playa Formentera.
Pueblos con encanto y ambiente
- Sant Francesc Xavier: La capital de Formentera se encuentra a pocos kilómetros de Cala Saona (unos 10-15 minutos en coche o scooter). Es un pueblo encantador con una iglesia fortaleza del siglo XVIII que merece una visita. Sus calles peatonales están llenas de tiendas de artesanía, boutiques de moda Adlib, galerías de arte y acogedores cafés y restaurantes. Es perfecto para un paseo al atardecer, una cena tranquila o simplemente para empaparse del ambiente local. No os perdáis su mercado artesanal matutino en verano.
- Sant Ferran de ses Roques: Conocido por su espíritu bohemio y su historia ligada al movimiento hippie de los años 60 y 70, Sant Ferran es un pueblo vibrante. Su plaza principal es el corazón de la actividad, con bares y restaurantes que cobran vida al anochecer. Es famoso por el 'Fonda Pepe', un lugar legendario que ha mantenido su esencia durante las décadas. En verano, también acoge un pequeño mercado nocturno artesanal.
- Es Pujols: Si buscamos un ambiente más animado, especialmente por la noche, Es Pujols es el lugar. Es el principal núcleo turístico de la isla, con una amplia oferta de bares, restaurantes, tiendas y discotecas. Su paseo marítimo es ideal para un paseo nocturno, y su playa, aunque más concurrida, es también muy agradable. Está a unos 15-20 minutos de Cala Saona.
Maravillas naturales y vistas panorámicas
- Faro de Cap de Barbaria: Un lugar icónico de Formentera, famoso por sus atardeceres espectaculares. Se encuentra en el extremo sur-oeste de la isla, a unos 15-20 minutos de Cala Saona. El camino hasta el faro, a través de un paisaje lunar y árido, es una experiencia en sí misma. Cerca del faro, podemos encontrar la 'Cova Foradada', una pequeña cueva que ofrece una vista impresionante al mar. Es un lugar mágico para sentir la inmensidad del Mediterráneo.
- Faro de La Mola: Situado en el punto más alto y oriental de la isla, el Faro de La Mola nos ofrece vistas panorámicas impresionantes sobre el mar y los acantilados. Es un lugar de gran belleza y tranquilidad. Los miércoles y domingos de verano, el pueblo de El Pilar de la Mola acoge un famoso mercado artesanal hippie que es una visita obligada.
- Mirador de Formentera: De camino a La Mola, encontraremos un mirador que nos regala una de las vistas más famosas de la isla, abarcando gran parte de su geografía. Es el lugar perfecto para hacer una parada y tomar fotografías espectaculares.
- Caló des Morts y otras calas cercanas: A poca distancia de Cala Saona, podemos encontrar la pintoresca Caló des Morts, una pequeña cala de pescadores con sus casetas varadero, ideal para un baño íntimo y para fotografiar. También podemos explorar otras secciones de la larga playa de Migjorn, que ofrece kilómetros de arena y tranquilidad.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Formentera es sinónimo de sol y playa, incluso en el paraíso puede caer alguna gota inesperada. Si nos encontramos con un día de lluvia durante nuestra estancia cerca de Cala Saona, no debemos preocuparnos. Aunque la isla no cuenta con una vasta oferta de ocio interior como grandes ciudades, sí existen opciones para aprovechar el tiempo y seguir disfrutando de la esencia formenterense.
Inmersión cultural y gastronómica
- Visita al Museo Etnográfico de Formentera: Ubicado en Sant Francesc Xavier, la capital de la isla, este museo es una excelente opción para los días de lluvia. Nos ofrece una visión fascinante de la historia, las tradiciones y la forma de vida de los habitantes de Formentera durante los siglos. Podemos aprender sobre las herramientas agrícolas, la artesanía local, la vestimenta tradicional y la evolución de la isla. Es una manera enriquecedora de conectar con la cultura local y entender mejor el espíritu de la isla. Está a unos 10-15 minutos en coche de Cala Saona.
- Recorrer la Iglesia de Sant Francesc Xavier: Justo al lado del museo, podemos visitar esta iglesia fortaleza del siglo XVIII. Su arquitectura sencilla pero robusta cuenta historias de defensa contra piratas. Es un lugar de paz y reflexión, y una buena excusa para refugiarse de la lluvia mientras admiramos su valor histórico y arquitectónico.
- Disfrutar de la gastronomía local en un buen restaurante: Los días de lluvia son perfectos para mimar el paladar. Podemos buscar un acogedor restaurante en Sant Francesc, Sant Ferran o Es Pujols y degustar la rica gastronomía de Formentera. Es la oportunidad ideal para probar platos de cuchara, arroces contundentes o un buen guiso de pescado, acompañados de un vino local. Muchos restaurantes tienen terrazas cubiertas o salones interiores con encanto, donde el ambiente se vuelve aún más íntimo y agradable con la lluvia de fondo.
- Visitar las Salineras: Aunque gran parte de la visita a las salinas es al aire libre, podemos aprovechar para conducir por sus caminos y observar el paisaje, incluso con lluvia ligera. La visión de las montañas de sal y los estanques reflejando el cielo nublado puede ser muy evocadora. Además, hay centros de interpretación o puntos de información donde podemos aprender sobre la importancia histórica y ecológica de las salinas.
- Comprar artesanía local: Las tiendas de artesanía y boutiques de moda Adlib en Sant Francesc o Es Pujols son perfectas para pasar un rato explorando y buscando algún recuerdo auténtico de la isla. Desde joyas hasta ropa, pasando por objetos de decoración, encontraremos piezas únicas que reflejan el espíritu creativo de Formentera.
Hoteles recomendados
En Formentera, la oferta de alojamiento es variada y se adapta a diferentes gustos y presupuestos, aunque siempre con un toque de exclusividad debido a la limitada capacidad de la isla. Cerca de Cala Saona, encontramos opciones que nos permiten disfrutar al máximo de esta maravillosa playa Formentera y sus alrededores. Para nosotros, la elección del alojamiento es clave para una experiencia completa.
Opciones con encanto y comodidad
- Hotel Cala Saona: La opción más obvia y, a menudo, la más deseada, es alojarse en el propio Hotel Cala Saona. Este establecimiento goza de una ubicación privilegiada, a pocos pasos de la arena, ofreciéndonos acceso directo a la playa y unas vistas espectaculares, especialmente al atardecer. Es un hotel de categoría, con piscina, restaurante y un servicio excelente. Ideal para quienes buscan la máxima comodidad y no quieren depender de traslados para disfrutar de la cala. Sus habitaciones suelen ser luminosas y con balcones que nos permiten respirar la brisa marina. Es perfecto para parejas o familias que buscan una experiencia de lujo relajado.
- Apartamentos y Villas cercanas: En los alrededores de Cala Saona, así como en las zonas más rurales cercanas (como la carretera hacia Sant Francesc), encontramos una buena oferta de apartamentos turísticos y villas privadas. Estas opciones son ideales para familias o grupos de amigos que buscan más espacio, privacidad y la posibilidad de cocinar sus propias comidas. Nos permiten vivir una experiencia más auténtica y sentirnos como en casa, con la flexibilidad de ir y venir a la playa a nuestro antojo. Muchos de ellos ofrecen jardín, piscina privada y todas las comodidades modernas.
- Agroturismos y Hoteles Rurales: Formentera es famosa por sus encantadores agroturismos y hoteles rurales, que nos ofrecen una experiencia de alojamiento más tranquila y conectada con la naturaleza. Aunque no estén directamente en la playa, muchos se encuentran a poca distancia en coche o scooter de Cala Saona. Son alojamientos con personalidad, a menudo ubicados en antiguas fincas restauradas, rodeados de campos y vegetación mediterránea. Son perfectos para quienes buscan paz y desconexión, lejos del bullicio, pero con fácil acceso a las playas Baleares.
- Alojamiento en Sant Francesc Xavier o Es Pujols: Si preferimos estar más cerca de los servicios y el ambiente nocturno, podemos optar por alojarnos en Sant Francesc Xavier o Es Pujols. Desde allí, Cala Saona es fácilmente accesible en scooter, coche o incluso bicicleta. En estas localidades encontramos una variedad de hoteles, hostales y apartamentos que se adaptan a diferentes presupuestos, y nos ofrecen la ventaja de tener tiendas, restaurantes y bares a mano. Desde Es Pujols, por ejemplo, el trayecto es de unos 15-20 minutos.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de Formentera es un reflejo de su historia y su entorno: sabores auténticos, productos frescos del mar y de la tierra, y una cocina sencilla pero deliciosa. Después de un día de sol y mar en Cala Saona, no hay nada mejor que deleitarse con los manjares locales. Para nosotros, la comida es una parte esencial de la experiencia de viajar, y en esta playa Formentera y sus alrededores, tenemos mucho que saborear.
Sabores del mar y de la tierra
- Pescado fresco: Formentera es una isla de pescadores, y el pescado fresco es el protagonista indiscutible de su cocina. Podréis disfrutar de pescados a la plancha, al horno con patatas o a la sal. No os perdáis la 'pezqueñina' (pescado pequeño frito) o el gallo de San Pedro, una exquisitez local. Los restaurantes de Cala Saona y los de Es Pujols suelen tener una oferta excelente.
- Bullit de Peix: Este es uno de los platos más emblemáticos de Formentera y, en general, de las Pitiusas. Se trata de un guiso de pescado variado (mero, gallo, cabracho, etc.) cocinado con patatas, que se sirve en dos partes: primero el pescado con las patatas y una salsa alioli suave, y después un arroz a banda (arroz cocinado con el caldo del pescado) que se elabora con el caldo sobrante. Es una explosión de sabor a mar que nos encanta.
- Arroz a Banda: Si bien el 'bullit de peix' incluye el arroz a banda, también podemos pedirlo como plato único. Es un arroz seco, sabroso, cocinado con el fumet de pescado y a menudo con tropezones de sepia o gambas. Es un clásico que nunca falla.
- Sofrit Pagès: Un plato contundente y tradicional de la tierra, elaborado con carne de cordero, pollo y cerdo, patatas, embutidos locales (sobrasada, butifarró) y especias. Es ideal para los días más frescos o para quienes buscan un sabor más rural.
- Ensada Payesa (Ensalada de Crostes): Una ensalada refrescante y muy típica, elaborada con 'crostes' (pan seco tostado), patatas hervidas, tomate, pimiento, cebolla y 'peix sec' (pescado seco, una especialidad de Formentera). Se aliña con aceite de oliva virgen extra. Es un plato simple pero lleno de sabor y tradición.
Postres y bebidas
- Flaó: El postre más conocido de Formentera. Es un pastel de queso fresco (de cabra u oveja) con un toque de hierbabuena y anís. Es dulce, aromático y muy refrescante. Una delicia que no podemos dejar de probar.
- Greixera: Otro postre tradicional, similar a un pudin, hecho con huevos, leche, azúcar y ensaimada (pan dulce). Es más contundente pero igualmente delicioso.
- Hierbas Ibicencas: Para terminar una buena comida, nada como un chupito de hierbas ibicencas, un licor anisado y digestivo elaborado con hierbas aromáticas de la zona. Aunque es típico de Ibiza, es muy popular en Formentera.
Restaurantes recomendados cerca de Cala Saona
- Kiosko 62 (en la propia cala): Ideal para un ambiente relajado, tapas y cócteles al atardecer. Su sencillez es parte de su encanto.
- Restaurante Cala Saona (en la propia cala): Para una comida más elaborada, con pescado fresco y arroces, y vistas espectaculares.
- Can Carlitos (en Es Pujols): Del chef Nandu Jubany, ofrece una cocina mediterránea innovadora con productos de calidad. Un poco más sofisticado.
- Es Caló Restaurant (en Es Caló): Otro clásico para pescado fresco y marisco, con vistas al pequeño puerto de pescadores.
Fiestas locales
Las fiestas locales en Formentera son una excelente oportunidad para sumergirnos en la cultura y las tradiciones de la isla, más allá de sus impresionantes playas Formentera. Nos permiten ver el lado más festivo y auténtico de sus habitantes. Aunque la isla es pequeña, cada pueblo celebra sus propias festividades, a menudo ligadas a santos patronos, y siempre con un ambiente acogedor y familiar.
Celebraciones con encanto
- Fiestas de Sant Jaume (25 de julio): Estas son las fiestas patronales de Sant Francesc Xavier, la capital de Formentera. Son las más importantes de la isla y se celebran con gran entusiasmo. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades para todas las edades: conciertos de música en vivo, bailes folclóricos (ball pagès), eventos deportivos, misas y procesiones. La noche del 24 de julio, víspera del día grande, suele haber un ambiente muy animado en la plaza y sus alrededores. Es un momento fantástico para experimentar la alegría y la unión de la comunidad formenterense.
- Fiestas de Sant Ferran (finales de mayo/principios de junio): Sant Ferran de ses Roques celebra sus fiestas en honor a su patrón con un programa que incluye conciertos, actividades infantiles, verbenas populares y eventos culturales. El ambiente bohemio del pueblo se intensifica durante estos días, y es una oportunidad ideal para disfrutar de la música y la gastronomía local en sus bares y restaurantes. La plaza se convierte en el epicentro de la fiesta.
- Fiestas de la Virgen del Carmen (16 de julio): Como isla con una fuerte tradición marinera, Formentera celebra con especial devoción a la Virgen del Carmen, patrona de los marineros. Las festividades tienen lugar principalmente en los puertos de La Savina y Es Pujols. Se organizan procesiones marítimas en las que las barcas engalanadas desfilan por la costa, llevando la imagen de la Virgen. También hay conciertos, bailes y actividades para niños. Es un espectáculo muy emotivo y pintoresco que nos conecta con la historia marítima de Formentera.
- Mercado Artesanal de La Mola (de mayo a octubre): Aunque no es una fiesta en sí misma, el mercado de El Pilar de la Mola, que se celebra los miércoles y domingos por la tarde durante la temporada turística, es un evento cultural y social muy importante. Aquí encontramos artesanía local auténtica, música en vivo y un ambiente hippie que nos transporta a otra época. Es una visita obligada que nos permite interactuar con los artesanos y encontrar piezas únicas. A menudo se convierte en una pequeña fiesta con música y buen ambiente.
Hospital cercano
La tranquilidad que nos ofrece Formentera, y en particular Cala Saona, no debe hacernos olvidar la importancia de saber dónde acudir en caso de necesitar asistencia médica. Aunque esperamos no tener que utilizarlo, es fundamental conocer la ubicación del centro de salud más cercano. La isla, a pesar de su tamaño, cuenta con una infraestructura sanitaria adecuada para atender las necesidades de residentes y visitantes.
Centro de Salud de Formentera
El principal centro de atención médica de la isla es el Centro de Salud de Formentera, que se encuentra en Sant Francesc Xavier, la capital. Este centro ofrece servicios de atención primaria, urgencias 24 horas y algunas especialidades básicas. En caso de emergencias graves que requieran atención hospitalaria especializada o intervenciones complejas, los pacientes suelen ser trasladados a hospitales en Ibiza, la isla vecina, mediante helicóptero o ferry medicalizado, dada la proximidad y la buena conexión.
- Ubicación: El Centro de Salud está situado en Sant Francesc Xavier, en la calle de S'Abeuradeta, s/n. Es fácilmente accesible desde cualquier punto de la isla.
- Distancia desde Cala Saona: Desde Cala Saona, el trayecto en coche o scooter hasta el Centro de Salud de Sant Francesc Xavier es relativamente corto, aproximadamente unos 10 a 15 minutos (unos 6-7 kilómetros). La carretera está bien señalizada y el acceso es sencillo.
- Servicios: Ofrecen consultas médicas, enfermería, urgencias, radiología básica y laboratorio. Es el primer punto de contacto para cualquier problema de salud que podamos tener durante nuestra estancia.
- Teléfono de emergencias: Para cualquier urgencia, el número de emergencias en España es el 112. Este servicio coordina la atención sanitaria, la policía y los bomberos.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado en profundidad cada rincón de Cala Saona, y de haberla vivido en diferentes momentos y con distintas compañías, podemos decir con total honestidad que esta playa ocupa un lugar muy especial en nuestros corazones. Para nosotros, no es solo una de las playas Baleares más bonitas, sino un verdadero santuario de paz y belleza que nos ha robado el aliento en más de una ocasión.
Lo que más nos cautiva de Cala Saona es esa combinación perfecta de elementos que la hacen única. Sus aguas, de un azul turquesa irreal, son una invitación constante a sumergirse y dejarse llevar. La transparencia es tal que, incluso sin gafas de snorkel, podemos observar los pequeños peces nadando a nuestros pies, una experiencia que nos reconecta con la naturaleza de una forma muy pura. La arena fina y suave, bajo los pies, es una delicia que nos recuerda que estamos en un paraíso.
Nos encanta la sensación de intimidad que ofrece, a pesar de su popularidad. Los acantilados rojizos que la enmarcan, con sus cuevas y sus 'casas varadero' excavadas en la roca, le confieren un carácter salvaje y auténtico que contrasta a la perfección con la delicadeza de la arena y el mar. Los atardeceres aquí son simplemente inolvidables; ver cómo el sol se sumerge en el horizonte, tiñendo el cielo de naranjas, rosas y púrpuras desde el Kiosko 62, es un ritual que recomendamos a todo el mundo.
Además, valoramos mucho la calidad de los servicios que ofrece. Contar con buenos chiringuitos, duchas y socorristas nos permite disfrutar de una jornada de playa sin preocupaciones, sabiendo que tenemos todo lo necesario al alcance de la mano. Y el hecho de que sea una playa familiar y segura, con aguas tranquilas y poco profundas, nos da la tranquilidad de saber que es un lugar donde todos, desde los más pequeños hasta los mayores, pueden disfrutar sin reservas.
En resumen, Cala Saona es una experiencia que va más allá de un simple baño de sol. Es un lugar donde recargar energías, donde la belleza natural nos envuelve y donde cada momento se convierte en un recuerdo preciado. Es, ciertamente, una de esas playas Formentera que hay que visitar al menos una vez en la vida, y estamos seguros de que, como a nosotros, os dejará una huella imborrable.
Conclusión
Al concluir nuestro viaje virtual por Cala Saona, queda claro que estamos ante una de las joyas más preciadas de Formentera y, por extensión, de todas las playas Baleares. Hemos descubierto una cala que lo tiene todo: desde la impactante belleza de sus aguas turquesas y su arena fina, hasta la serenidad de su entorno natural enmarcado por acantilados rojizos. Es un lugar que nos invita al relax, a la contemplación y al disfrute de la naturaleza en su estado más puro.
Hemos visto cómo Cala Saona se adapta a las necesidades de todos: es un paraíso para las familias con niños gracias a sus aguas tranquilas y poco profundas, un edén para los amantes del snorkel y los deportes acuáticos, y un refugio perfecto para quienes buscan desconectar y recargar energías. Sus servicios, desde los emblemáticos chiringuitos hasta la vigilancia de socorristas, garantizan una estancia cómoda y segura, reafirmando su estatus de playa con Bandera Azul.
No olvidemos la magia de sus atardeceres, la riqueza cultural de sus alrededores en pueblos como Sant Francesc Xavier, y la exquisita gastronomía local que nos espera después de un día de playa. Y, por supuesto, la importancia de elegir la época adecuada para visitarla, optando por la tranquilidad de la primavera u otoño para vivir una experiencia más íntima y auténtica.
En resumen, Cala Saona es mucho más que una simple playa; es un destino completo que nos promete recuerdos inolvidables. Su encanto reside en su autenticidad, en su capacidad de sorprendernos con cada tonalidad de azul y en la paz que nos regala. Si buscáis un rincón del Mediterráneo donde la belleza se encuentre con la calma, donde el azul del mar os hipnotice y donde cada instante sea un tesoro, no dudéis en poner a Cala Saona en lo más alto de vuestra lista. Es, ciertamente, una visita obligada en vuestra aventura por las playas Formentera.