Cala Macarelleta es una idílica cala de arena blanca y aguas turquesas, famosa por su belleza prístina y su ambiente sereno en la costa sur de Menorca.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Si hay un rincón en las playas Baleares que encarna la esencia de la belleza mediterránea en su estado más puro, ese es, sin duda, Cala Macarelleta. Ubicada en el municipio de Ciutadella, en la impresionante isla de Menorca, esta pequeña joya es un verdadero tesoro natural que nos roba el aliento cada vez que la visitamos. Es la hermana menor y más íntima de la cercana Cala Macarella, y a menudo se la considera aún más espectacular por su tamaño compacto y su ambiente más recogido. Cuando pensamos en un paraíso de postal, con aguas de un azul imposible y arena tan blanca que parece sacada de un sueño, nuestra mente viaja directamente a este lugar.
Cala Macarelleta no es solo una playa; es una experiencia. El camino para llegar a ella, aunque requiere un pequeño esfuerzo, es parte de su encanto y contribuye a la sensación de descubrir un lugar mágico y casi secreto. Es el tipo de cala que te hace sentir afortunado de estar allí, de poder contemplar una naturaleza tan bien conservada y de poder sumergirte en sus aguas que invitan al puro deleite. Es un destino imprescindible para cualquier amante de la naturaleza y de la tranquilidad que busca desconectar del bullicio y reconectar con la esencia del Mediterráneo. Su fama está más que justificada, y por eso, nosotros queremos compartir con vosotros todos los detalles para que vuestra visita sea tan inolvidable como las nuestras.
Cómo llegar a Cala Macarelleta
Llegar a Cala Macarelleta es una aventura en sí misma, y precisamente esa 'dificultad' relativa es lo que ayuda a preservar su encanto. Nosotros siempre recomendamos planificar la visita con antelación, especialmente en temporada alta. La forma más común de acceder es a través del parking de Cala Macarella. Durante los meses de verano (normalmente de junio a septiembre), el acceso en coche hasta el parking de Macarella está regulado y, en ocasiones, cerrado para evitar la masificación. En estos casos, se habilita un servicio de autobús desde Ciutadella que te deja en el parking. Es crucial informarse sobre estas regulaciones antes de ir, ya que pueden cambiar cada año. Nosotros siempre preferimos ir temprano por la mañana para asegurar plaza si vamos en coche, o bien usar el autobús si está disponible.
Una vez en el parking de Cala Macarella, el camino hacia Cala Macarelleta es a pie. Hay un sendero bien señalizado que bordea el acantilado y te lleva directamente. Es un paseo de unos 10-15 minutos, de dificultad baja a moderada, que ofrece unas vistas panorámicas impresionantes de la costa y el mar. El sendero está bien mantenido, pero recomendamos llevar calzado cómodo y cerrado, ya que hay tramos irregulares. También es posible llegar a través del Camí de Cavalls, la antigua ruta ecuestre que rodea toda Menorca. Si eres un senderista experimentado, puedes optar por una ruta más larga desde otras calas cercanas como Cala Galdana o Son Saura, lo que añade un componente de aventura a la visita. Nosotros hemos hecho ambas opciones, y la caminata siempre nos parece parte del encanto, una especie de preámbulo a la recompensa final.
La arena y el agua
La arena de Cala Macarelleta es, sin exagerar, uno de sus mayores atractivos. Es de un blanco inmaculado, increíblemente fina y suave al tacto, casi como talco. Al pisarla, te envuelve una sensación de pureza y ligereza que te invita a descalzarte y disfrutar plenamente del contacto con la naturaleza. Esta arena, combinada con el intenso sol mediterráneo, crea un contraste visual espectacular con el color del mar, que es simplemente sobrecogedor. Nosotros siempre nos maravillamos con la claridad y la limpieza de esta arena, que se mantiene prístina gracias al cuidado y la protección de la zona.
Pero si la arena es impresionante, el agua es sencillamente mágica. Las aguas de Cala Macarelleta son de un color turquesa irreal, tan transparentes que puedes ver el fondo marino con perfecta claridad a varios metros de profundidad. Es un agua cristalina, tranquila y poco profunda en la orilla, ideal para darse un baño refrescante y relajante. La temperatura del agua suele ser muy agradable durante los meses de verano, haciendo que zambullirse sea una delicia. La combinación de la arena blanca y el agua turquesa convierte a Cala Macarelleta en un paraíso para el snorkel, permitiéndonos explorar un mundo submarino lleno de vida marina. Es un lugar donde el mar te invita a sumergirte y no querer salir nunca.
Servicios e instalaciones
Nosotros siempre advertimos a quienes nos preguntan por Cala Macarelleta que su encanto radica precisamente en su estado casi virgen y la ausencia de grandes infraestructuras. No esperéis encontrar aquí una playa con todos los servicios típicos de las calas más urbanizadas. En Cala Macarelleta no hay chiringuitos directamente en la arena, ni duchas, ni baños públicos, ni alquiler de sombrillas y tumbonas. Es una cala que invita a la desconexión total y a la autosuficiencia, lo cual, para nosotros, es parte de su atractivo.
El único servicio 'cercano' es el parking de Cala Macarella, que está a unos 10-15 minutos a pie, como ya mencionamos. En este parking, en temporada alta, a veces se puede encontrar algún puesto de bebidas o snacks, pero no es algo garantizado y no está en la cala en sí. Nuestra recomendación es llevar todo lo necesario para pasar el día: agua abundante, algo de comida, protección solar, una sombrilla pequeña si la necesitáis, y todo lo que pueda generar residuos, de vuelta con vosotros. La filosofía de Cala Macarelleta es la de 'dejarla como la encontraste', y nosotros somos fieles defensores de esta práctica para preservar su belleza natural. En ocasiones, en temporada muy alta, puede haber un socorrista en Cala Macarella, pero no es habitual en la propia Macarelleta debido a su tamaño y menor afluencia. Es un lugar para disfrutar de la naturaleza en su estado más puro.
Mejor época para visitar
Como expertos en playas de Menorca, nosotros siempre aconsejamos elegir cuidadosamente la época para visitar Cala Macarelleta si queréis disfrutarla en todo su esplendor y evitar las aglomeraciones. Para nosotros, la mejor época para visitar es, sin duda, la primavera (mayo y principios de junio) o el final del verano y principios de otoño (septiembre y principios de octubre). Durante estos meses, el clima es fabuloso, con temperaturas agradables tanto para bañarse como para hacer senderismo, y la afluencia de turistas es considerablemente menor que en pleno verano.
En mayo y junio, la isla está en plena eclosión de color, la vegetación es exuberante y el mar aún no ha alcanzado su máxima temperatura, pero ya es perfectamente apetecible para el baño. Además, las horas de luz son extensas, permitiendo disfrutar de la cala durante más tiempo. Septiembre y octubre también son meses maravillosos; el agua del mar está a la temperatura ideal después de todo el verano, y la tranquilidad que se respira es incomparable. Los días son todavía cálidos, pero el sol no es tan abrasador. Nosotros evitamos, en la medida de lo posible, los meses de julio y agosto, ya que es cuando la cala recibe un mayor número de visitantes, y su pequeño tamaño hace que se sature rápidamente, perdiendo parte de su encanto de paraíso relax y salvaje. Si no tenéis otra opción que ir en verano, madrugad muchísimo o visitadla a última hora de la tarde para intentar capturar un momento de serenidad.
Actividades y deportes
Aunque Cala Macarelleta es un lugar idílico para la simple contemplación y el relax, también ofrece oportunidades para actividades y deportes acuáticos, siempre en un marco de respeto por la naturaleza. Para nosotros, la actividad estrella aquí es, sin duda, el snorkel. La increíble transparencia de sus aguas y la riqueza de su fondo marino la convierten en un acuario natural. Llevaos vuestras gafas y tubo; os aseguramos que la experiencia de nadar entre pequeños peces y observar la posidonia oceánica es fascinante. Nosotros hemos pasado horas explorando cada rincón submarino.
Además del snorkel, las tranquilas aguas de la cala son perfectas para la natación. Podéis cruzar de un lado a otro con facilidad o simplemente flotar y dejaros llevar por la serenidad del entorno. Si sois aficionados al paddle surf o al kayak, y tenéis vuestro propio equipo (ya que no hay alquiler en la cala), es un lugar magnífico para remar y explorar la costa desde otra perspectiva. Las formaciones rocosas y pequeñas cuevas cercanas ofrecen un paisaje impresionante desde el mar. Finalmente, el senderismo es otra actividad fundamental. Como mencionamos, el acceso desde Cala Macarella es a pie, y para los más aventureros, el Camí de Cavalls ofrece rutas espectaculares con vistas a la cala y a otras zonas vírgenes de la costa sur de Menorca. Es una forma fantástica de combinar el deporte con la admiración del paisaje fotogénico.
Para familias con niños
Nosotros sabemos que viajar con niños siempre plantea dudas sobre la idoneidad de ciertos destinos, y en el caso de Cala Macarelleta, la respuesta es un sí, pero con matices. Es una cala que puede ser perfectamente disfrutada por familias con niños, siempre y cuando estén preparados para la pequeña caminata de acceso. La playa en sí es ideal para los más pequeños: sus aguas son extremadamente tranquilas, poco profundas en la orilla y de arena fina, lo que las hace seguras para que jueguen y se bañen sin preocupaciones. El color turquesa y la claridad del agua fascinan a los niños, que disfrutan buscando pececitos con sus gafas de snorkel.
Sin embargo, es importante considerar la ausencia total de servicios. Esto significa que nosotros, como padres, debemos llevar todo lo necesario: agua, snacks, protector solar, toallas, juguetes de playa y, por supuesto, una sombrilla para protegerse del sol, ya que no hay sombras naturales en la arena. La caminata de 10-15 minutos desde el parking de Macarella puede ser un desafío para los niños muy pequeños o para aquellos que no están acostumbrados a andar. Considerad llevar una mochila porta-bebés si vais con bebés, ya que un carrito de paseo sería inviable por el sendero. A pesar de estos pequeños desafíos logísticos, la recompensa de ver a los niños disfrutar en un entorno tan natural y hermoso es, para nosotros, impagable. Es una experiencia que fomenta el contacto con la naturaleza y la aventura en familia.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de Cala Macarelleta en el sur de Menorca, cerca de Ciutadella, la convierte en un punto de partida ideal para explorar algunos de los rincones más fascinantes de la isla. Nosotros siempre recomendamos dedicar tiempo a descubrir los alrededores. Justo al lado, a pocos metros, se encuentra su hermana mayor, Cala Macarella, que, aunque más grande y con algún servicio (como un chiringuito), comparte la misma belleza de arena blanca y aguas turquesas. Es un buen complemento a la visita.
Un poco más al oeste, podemos explorar otras calas vírgenes de belleza similar, como Cala en Turqueta o Son Saura, accesibles también a través del Camí de Cavalls o por carreteras secundarias. Nosotros disfrutamos mucho del contraste entre estas calas salvajes y la elegancia de Ciutadella, la antigua capital de Menorca. Su centro histórico es un laberinto de calles estrechas, palacios señoriales y plazas encantadoras. No os podéis perder el puerto, la Catedral de Santa María o un paseo al atardecer por el Pont de Sant Joan. Otro punto de interés cercano es el Faro de Artrutx, perfecto para contemplar una puesta de sol espectacular con vistas a Mallorca. Para los amantes de la historia, los yacimientos talayóticos, como el de Naveta des Tudons, ofrecen una inmersión en la prehistoria menorquina.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Menorca es famosa por su sol, a veces la lluvia puede hacer acto de presencia, especialmente fuera de los meses centrales del verano. Nosotros siempre tenemos un plan B para estos días, y afortunadamente, la isla ofrece opciones interesantes incluso cuando el tiempo no acompaña. Si os encontráis en los alrededores de Cala Macarelleta y empieza a llover, nuestra primera recomendación es dirigirnos a Ciutadella. La ciudad ofrece una gran cantidad de actividades de interior.
Podéis visitar la Catedral de Menorca, un impresionante edificio gótico que merece la pena explorar con calma. Pasear por los pasadizos cubiertos de su casco antiguo, refugiándose en alguna de sus tiendas de artesanía local o en una de sus acogedoras cafeterías, es un plan perfecto. El Museo Diocesano de Menorca o el Museo de Ciutadella (en el Bastió de sa Font) ofrecen una interesante perspectiva de la historia y el arte local. También podéis aprovechar para visitar el Mercado de Ciutadella, un lugar vibrante donde comprar productos típicos y degustar la gastronomía local bajo techo. Si la lluvia es persistente, una excursión a la capital, Mahón, es otra excelente opción. Allí podréis explorar el puerto natural más grande del Mediterráneo, visitar el Museo de Menorca o incluso hacer una ruta por las bodegas de la isla para una cata de vinos, una actividad que nosotros disfrutamos mucho en cualquier época del año. Hay muchas opciones para seguir disfrutando de la cultura y la gastronomía de Menorca, incluso cuando el cielo está gris.
Hoteles recomendados
Dado que Cala Macarelleta es una cala virgen sin servicios directos ni alojamiento en sus inmediaciones, nosotros siempre recomendamos buscar hospedaje en las localidades cercanas que ofrecen un buen equilibrio entre accesibilidad a la cala y comodidades. La opción más popular y práctica es alojarse en Ciutadella. Esta encantadora ciudad ofrece una amplia gama de hoteles recomendados, desde pequeños hoteles boutique con encanto en el centro histórico, hasta hoteles más grandes y modernos en las afueras, con piscinas y servicios para familias.
Para aquellos que buscan un ambiente más turístico y con más servicios de playa, las urbanizaciones de Cala Galdana o Cala en Bosch son excelentes alternativas. Cala Galdana, en particular, está relativamente cerca de Macarelleta y es un centro turístico familiar con hoteles de todo tipo, restaurantes y actividades. Desde allí, el acceso a Macarelleta es fácil en coche hasta el parking o incluso a través de un tramo del Camí de Cavalls para los más activos. Nosotros también consideramos los agroturismos y casas rurales en el interior de Menorca como una opción fantástica para quienes buscan una experiencia más auténtica y tranquila, lejos del bullicio. Muchos de estos alojamientos rurales están a poca distancia en coche de las playas de Ciutadella y ofrecen un entorno idílico para el relax después de un día de playa. La elección dependerá de vuestras preferencias y del tipo de viaje que busquéis, pero la oferta es variada y de calidad.
Gastronomía de la zona
Menorca es un paraíso gastronómico, y nosotros siempre animamos a nuestros viajeros a sumergirse en los sabores de la isla después de un día de sol y mar en Cala Macarelleta. La gastronomía de la zona es rica y variada, con una fuerte influencia mediterránea y productos locales de excelente calidad. No podéis marcharos sin probar la famosa caldereta de langosta, un plato exquisito que, aunque tiene un precio elevado, es una experiencia culinaria inolvidable. Nosotros la hemos degustado en varios restaurantes del puerto de Fornells, y cada vez es una delicia.
Otro imprescindible es el queso de Mahón, con Denominación de Origen Protegida, que se presenta en diferentes curaciones y es perfecto para un aperitivo o como postre. La sobrasada menorquina es otro embutido típico que merece la pena probar. En cuanto a platos principales, el arroz de la tierra (arroz con carne y verduras) y los diversos guisos de pescado y marisco son una maravilla. Para los amantes del dulce, los pastissets y los carquinyols son deliciosas opciones. En Ciutadella, encontraréis una excelente oferta de restaurantes recomendados, desde tabernas tradicionales en el puerto hasta locales de cocina de autor en el centro histórico. Nosotros siempre buscamos aquellos que utilizan producto de temporada y de cercanía, para disfrutar de la auténtica esencia de la cocina menorquina. No olvidéis acompañar vuestra comida con un vino local o una refrescante pomada, la bebida típica de la isla a base de gin de Mahón y limonada.
Fiestas locales
Menorca es una isla que vive intensamente sus tradiciones, y nosotros hemos tenido la suerte de experimentar algunas de sus fiestas locales, que son verdaderamente espectaculares y llenas de color. La festividad más emblemática y conocida, que atrae a miles de visitantes cada año, son las Fiestas de Sant Joan en Ciutadella, que se celebran alrededor del 23 y 24 de junio. Es una fiesta ancestral donde los caballos son los protagonistas, con el 'Jaleo' como momento cumbre, donde jinetes y caballos bailan al son de la música entre la multitud. Es una experiencia única, llena de emoción y tradición, aunque también muy concurrida. Nosotros recomendamos vivirla al menos una vez en la vida, pero hay que ir con mucha precaución por la afluencia de gente y la energía de los caballos.
Más allá de Sant Joan, cada pueblo de la isla celebra sus propias fiestas patronales durante el verano, conocidas como 'Jaleos', donde los caballos y sus jinetes, llamados 'caixers', son el alma de la celebración. Por ejemplo, en Ferreries (23-25 de agosto), Alaior (finales de agosto), Mahón (7-9 de septiembre) o Es Mercadal (julio). Estas festividades son una oportunidad fantástica para sumergirse en la cultura menorquina, disfrutar de la música, el baile y la alegría de sus gentes. Nosotros siempre consultamos el calendario de fiestas antes de viajar, ya que coincidir con una de ellas añade un valor inmenso a la experiencia de conocer la isla, y nos permite ver una faceta de Menorca más allá de sus playas de arena fina.
Hospital cercano
La tranquilidad de saber que hay servicios médicos accesibles es algo que nosotros siempre valoramos, especialmente cuando exploramos calas más remotas como Cala Macarelleta. Aunque esperamos no tener que utilizarlos, es importante conocer las opciones. El centro de salud u hospital cercano más importante y completo en Menorca es el Hospital Mateu Orfila, ubicado en la capital, Mahón. Este es el hospital de referencia de la isla y se encuentra a unos 45-50 minutos en coche desde la zona de Cala Macarelleta. Cuenta con servicio de urgencias 24 horas y todas las especialidades médicas.
Para una atención más inmediata y cercana a Cala Macarelleta, la opción más próxima es el Centro de Salud Canal Salat en Ciutadella. Este centro de atención primaria ofrece servicios de urgencias y medicina general y está a unos 20-25 minutos en coche desde la cala. Es la primera parada para cualquier incidencia menor o consulta médica. Nosotros siempre recomendamos llevar consigo un pequeño botiquín de primeros auxilios para pequeñas heridas o picaduras, especialmente si vais a hacer senderismo o pasar el día en calas sin servicios. En caso de emergencia grave, el número europeo de emergencias es el 112, y ellos coordinarán la asistencia necesaria, ya sea ambulancia o, si fuera preciso, un rescate por mar o aire, dada la localización de la cala. Es fundamental tener esta información a mano, para nuestra tranquilidad y seguridad.
Nuestra opinión personal
Después de innumerables visitas a Cala Macarelleta, nosotros podemos afirmar con total convicción que es uno de esos lugares que se quedan grabados en el alma. Para nosotros, no es solo una playa; es un santuario de la naturaleza, un recordatorio de la belleza prístina que aún existe en nuestro planeta. La primera vez que la vimos, nos quedamos sin palabras, hipnotizados por ese azul imposible del mar y la blancura de su arena. Es una cala que te invita a la introspección, al relax absoluto, a simplemente ser y disfrutar del momento presente. A pesar de su popularidad, siempre hemos encontrado un rincón para sentirnos en paz, especialmente si madrugamos.
Lo que más nos fascina de esta playa de Ciutadella es la experiencia completa: desde la anticipación durante la caminata por el sendero con esas vistas espectaculares, hasta el momento de sumergirse en sus aguas cristalinas. Es un lugar que te hace sentir afortunado, privilegiado. Nosotros la consideramos una de las calas más fotogénicas de Menorca, y es que cada ángulo, cada rayo de sol sobre sus aguas, es una postal perfecta. Es cierto que la ausencia de servicios implica un poco más de planificación y llevar nuestras propias provisiones, pero para nosotros, ese es un pequeño precio a pagar por mantener su esencia salvaje y pura. Cala Macarelleta es, en resumen, una de nuestras calas favoritas, un lugar al que siempre deseamos volver y que recomendamos sin dudar a todo aquel que busque un pedacito de paraíso en las Baleares.
Conclusión
En resumen, Cala Macarelleta es mucho más que una simple playa; es un icono de la belleza natural de Menorca, un destino que nosotros consideramos imprescindible para cualquier viajero que busque experimentar la esencia del Mediterráneo en su estado más puro. Con su arena blanca y fina, sus aguas de un turquesa inigualable y su ambiente de relax y desconexión, ofrece una experiencia que va más allá del simple baño de sol. Su carácter salvaje y la ausencia de grandes infraestructuras la convierten en un refugio para aquellos que valoran la naturaleza por encima de todo. Aunque requiere un pequeño esfuerzo para llegar y una buena planificación en cuanto a provisiones, la recompensa es inconmensurable. Desde el snorkel en sus aguas cristalinas hasta el senderismo por el Camí de Cavalls con vistas de postal, cada momento en Cala Macarelleta es una joya. No olvidéis explorar los encantos de Ciutadella y la rica gastronomía de la zona para completar vuestra aventura menorquina. Nosotros os animamos encarecidamente a descubrir este rincón mágico de las playas Baleares; os aseguramos que se convertirá en uno de vuestros recuerdos de viaje más preciados.