Cala Galdana es una de las playas más icónicas y familiares de Menorca, conocida por sus aguas turquesas y su arena fina y blanca, enmarcada por acantilados cubiertos de pinos.
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Sobre esta playa
Índice de contenidos
Introducción
Si hay un rincón en Menorca que encarna la esencia de la postal perfecta, ese es sin duda Cala Galdana. Conocida por su deslumbrante belleza natural y su ambiente acogedor, esta playa es, para nosotros, una de las paradas obligatorias si visitan la isla balear. Su nombre, que resuena con un eco de promesas veraniegas, no defrauda en absoluto. Al llegar, uno se encuentra con un paisaje que parece sacado de un sueño: aguas de un azul turquesa irrealmente transparente, arena blanca y fina como el talco y un semicírculo de acantilados cubiertos de un denso pinar que la abraza y protege, creando una bahía serena y resguardada.
La ubicación privilegiada de Cala Galdana en la costa sur de Menorca, dentro del municipio de Ferreries, la convierte en un punto de partida ideal para explorar otras calas vírgenes de la isla, accesibles a pie o en barco. Pero, más allá de su función como 'base de operaciones', es en sí misma un destino que invita a quedarse. Es una playa que lo tiene todo: desde la tranquilidad que buscan las familias con niños pequeños hasta la comodidad de contar con todos los servicios imaginables a pie de arena. Es un lugar donde el tiempo parece ralentizarse, invitándonos a disfrutar de cada rayo de sol, de cada brisa marina y de cada chapuzón en sus aguas apacibles.
Cómo llegar a Cala Galdana
Llegar a Cala Galdana es relativamente sencillo, lo cual contribuye a su popularidad. Si vienen desde Mahón o Ciutadella, las dos ciudades principales de Menorca, la ruta más directa es a través de la carretera principal (Me-1). Desde la Me-1, deberán tomar el desvío hacia Cala Galdana (Me-22) en el municipio de Ferreries. La carretera está bien señalizada y el trayecto ofrece vistas pintorescas del interior de la isla, con sus típicos muros de piedra seca y sus campos verdes.
Una vez que se aproximen a la cala, encontrarán varias opciones de aparcamiento. Cala Galdana cuenta con un gran parking público, tanto de pago como gratuito en algunas zonas, lo que facilita el acceso incluso en temporada alta. Sin embargo, en los meses de julio y agosto, les recomendamos llegar temprano para asegurar un buen sitio. También es posible llegar en autobús desde Ciutadella o Mahón, especialmente conveniente si prefieren no alquilar coche o desean despreocuparse del aparcamiento. El servicio de autobús es regular durante la temporada turística y los horarios suelen estar bien adaptados a las necesidades de los visitantes. Para los más aventureros, el Camí de Cavalls ofrece rutas a pie desde calas cercanas, aunque estas opciones suelen ser más largas y exigentes.
La arena y el agua
La arena de Cala Galdana es, sin exagerar, una de sus mayores glorias. De un blanco impoluto y una textura increíblemente fina, invita a descalzarse y sentir cómo se desliza entre los dedos. Es el tipo de arena que no se calienta excesivamente bajo el sol, lo que la hace perfecta para que los niños jueguen y construyan castillos sin quemarse los pies. La extensión de la playa, de unos 450 metros, permite que, incluso en días de mayor afluencia, uno pueda encontrar un buen espacio para extender la toalla y disfrutar de la jornada.
Pero si la arena es un deleite, el agua de Cala Galdana es simplemente hipnotizante. Sus tonalidades varían desde un azul celeste cristalino en la orilla hasta un turquesa más profundo a medida que nos adentramos. La bahía, al estar tan protegida por los acantilados, ofrece unas aguas excepcionalmente tranquilas, casi como una piscina natural. La escasa profundidad en la orilla la convierte en un paraíso para los más pequeños, que pueden jugar y chapotear con total seguridad, mientras los adultos disfrutan de un baño relajante o de un refrescante chapuzón. La visibilidad bajo el agua es fantástica, lo que la hace ideal para el snorkel, permitiéndonos observar la vida marina en su hábitat natural sin necesidad de alejarnos mucho de la costa. Es, en resumen, una experiencia sensorial completa que nos conecta con la pureza del Mediterráneo.
Servicios e instalaciones
Una de las grandes ventajas de Cala Galdana es la exhaustiva oferta de servicios e instalaciones que pone a disposición de sus visitantes. Esta playa es un ejemplo de cómo la comodidad puede coexistir con la belleza natural, sin restarle encanto. Para empezar, cuenta con un servicio de socorrismo bien equipado que vela por la seguridad de todos los bañistas, lo que nos da una gran tranquilidad, especialmente si viajamos con niños. Además, la playa ha sido galardonada con la Bandera Azul, un distintivo que certifica la excelente calidad de sus aguas, la limpieza de la arena y la completa dotación de servicios.
La accesibilidad es otro punto fuerte. Cala Galdana está considerada una playa de accesibilidad total, con pasarelas de madera que facilitan el acceso a la arena, aparcamientos adaptados y, en ocasiones, incluso sillas anfibias para personas con movilidad reducida. Esto asegura que todos, sin excepción, puedan disfrutar de sus encantos. Para nuestro confort, disponemos de duchas y baños/WC limpios y bien mantenidos. Y si buscan relajarse sin preocuparse de cargar con su propio equipo, encontrarán puntos de alquiler de sombrillas y tumbonas. La oferta gastronómica es variada, con varios chiringuitos y restaurantes a pie de playa donde podrán disfrutar desde un refresco o un helado hasta una comida completa, saboreando la gastronomía local con vistas al mar. También hay opciones para el alquiler de equipos de deportes acuáticos, como kayaks o tablas de paddle surf, añadiendo un toque de aventura a la jornada. El parking, como ya mencionamos, es amplio y facilita mucho la llegada en vehículo privado.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar Cala Galdana depende mucho de lo que busquen en su experiencia. Para nosotros, la primavera avanzada y el principio del otoño son, sin duda, los momentos más idílicos. Hablamos de los meses de mayo, junio y septiembre. Durante estos periodos, el clima en Menorca es sencillamente perfecto: días soleados y cálidos, pero sin el calor sofocante del pleno verano, y una temperatura del mar que ya invita al baño. Además, la afluencia de turistas es considerablemente menor que en julio y agosto, lo que permite disfrutar de la playa con una tranquilidad y un espacio que no se encuentran en la temporada alta. Podrán pasear por la orilla, nadar y relajarse sin aglomeraciones, y encontrar sitio en los restaurantes con mayor facilidad.
Sin embargo, si su única opción es viajar en julio o agosto, no se desanimen. Cala Galdana sigue siendo un destino maravilloso, aunque con un ambiente mucho más vibrante y concurrido. Es la época ideal si buscan animación, si les gusta el bullicio de las vacaciones y si viajan con niños, ya que el ambiente familiar es palpable. Eso sí, les recomendamos levantarse temprano para conseguir un buen sitio en la arena y para disfrutar de las horas de mayor calma antes de que la playa se llene. Los atardeceres en Cala Galdana en cualquier época del año son espectaculares, con el sol tiñendo el cielo de tonos rojizos y anaranjados sobre el horizonte, un espectáculo que no querrán perderse.
Actividades y deportes
Aunque Cala Galdana es sinónimo de relax y baños tranquilos, también ofrece un abanico interesante de actividades y deportes para aquellos que buscan algo más que tomar el sol. Sus aguas calmadas y cristalinas son un escenario perfecto para la práctica de diversas disciplinas acuáticas, aptas para todas las edades y niveles de experiencia. No es una playa para surf, pero sí para otras actividades más serenas.
Entre las opciones más populares, destacamos:
- Snorkel: La transparencia de sus aguas hace que el snorkel sea una delicia. Con unas gafas y un tubo, podrán explorar el fondo marino, observando pequeños peces y la flora submarina cerca de las rocas laterales de la bahía.
- Paddle Surf (SUP): Alquilar una tabla de paddle surf es una forma fantástica de deslizarse suavemente sobre las aguas de la cala, disfrutando de las vistas desde una perspectiva diferente. Es una actividad relajante y divertida, perfecta para iniciarse.
- Kayak: Si prefieren remar sentados, el kayak les permitirá explorar la bahía y, con un poco más de esfuerzo, aventurarse a las calas vecinas, como Cala Mitjana o Cala Macarella, que son verdaderas joyas escondidas a las que no se puede llegar fácilmente en coche.
- Alquiler de embarcaciones: En Cala Galdana encontrarán empresas que alquilan pequeñas embarcaciones, con o sin licencia, para recorrer la costa sur de Menorca a su propio ritmo. Es una experiencia inolvidable que les permitirá descubrir calas y rincones inaccesibles por tierra.
- Senderismo (Camí de Cavalls): Para los amantes de la naturaleza y el senderismo, Cala Galdana es un punto clave del famoso Camí de Cavalls (GR-223). Desde aquí pueden tomar varias rutas que les llevarán a otras calas vírgenes de increíble belleza. Hacia el este, el sendero les conduce a Cala Mitjana y Cala Mitjaneta, y más allá a Cala Trebalúger. Hacia el oeste, podrán llegar a Cala Macarella y Cala Macarelleta. Estas rutas ofrecen paisajes espectaculares, ideales para el senderismo y la fotografía, aunque requieren calzado adecuado y provisiones, especialmente agua.
Para familias con niños
Si viajan con niños, Cala Galdana es, ciertamente, una de las mejores opciones en Menorca. Nosotros la consideramos un auténtico paraíso familiar por múltiples razones que la hacen destacar sobre otras playas. La característica más importante es la seguridad que ofrecen sus aguas. Al estar en una bahía tan protegida, el mar es excepcionalmente tranquilo y poco profundo en la orilla, permitiendo que los más pequeños jueguen y chapoteen sin riesgos. Las olas son prácticamente inexistentes, lo que evita sustos y permite a los padres relajarse un poco más.
Además de la calma del mar, la playa cuenta con una arena fina y suave, ideal para construir castillos de arena y para que los niños corran y jueguen con total libertad. Los servicios disponibles, como los socorristas, las duchas para quitarse la arena y los baños, hacen la jornada mucho más cómoda. La presencia de restaurantes y chiringuitos a pie de playa significa que no tienen que alejarse mucho para comer o tomar un helado. Algunas empresas locales ofrecen también actividades acuáticas adaptadas para niños, como paseos en barca con fondo de cristal o alquiler de patinetes acuáticos. Todo esto, unido al ambiente general de la cala, que es muy familiar y acogedor, convierte a Cala Galdana en el escenario perfecto para crear recuerdos inolvidables en familia.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación estratégica de Cala Galdana la convierte en un excelente punto de partida para explorar la fascinante geografía y cultura de Menorca. Hay un sinfín de lugares que merecen una visita en los alrededores, desde calas vírgenes hasta pueblos con encanto y sitios históricos.
Calas cercanas imprescindibles
- Cala Macarella y Cala Macarelleta: Accesibles a pie desde Cala Galdana (aproximadamente 30-40 minutos por el Camí de Cavalls), o en barco. Son dos de las calas más famosas de Menorca, con aguas turquesas y arena blanca rodeadas de pinos. Macarelleta es más pequeña y, en ocasiones, naturista.
- Cala Mitjana y Cala Mitjaneta: Hacia el este, también accesibles a pie por el Camí de Cavalls (unos 20-30 minutos). Ofrecen un paisaje similar a Macarella, pero suelen ser un poco menos concurridas y son igualmente espectaculares. Mitjaneta es una pequeña cala escondida, ideal para quienes buscan mayor intimidad.
- Cala Trebalúger: Para los más aventureros, esta cala es un poco más remota y se accede tras una caminata más larga desde Cala Mitjana. Es un paraíso virgen, ideal para desconectar por completo.
Pueblos y ciudades con encanto
- Ferreries: El municipio al que pertenece Cala Galdana, se encuentra a unos 10 km tierra adentro. Es un pueblo tranquilo y auténtico, conocido por su industria del calzado y por ser la cuna de la famosa marca de zapatos Jaime Mascaró. Podrán pasear por sus calles, visitar sus tiendas de artesanía y disfrutar de la gastronomía local en sus restaurantes.
- Ciutadella: A unos 15-20 minutos en coche hacia el oeste, Ciutadella es la antigua capital de Menorca y una ciudad con un encanto colonial innegable. Su casco antiguo, con sus estrechas calles empedradas, la catedral, el puerto y el mercado, es una delicia para explorar. Por la noche, el puerto se llena de vida con restaurantes y bares, ofreciendo un ambiente vibrante.
- Es Mercadal: Situado en el centro de la isla, a unos 20-25 minutos. Es un pueblo pintoresco, famoso por su mercado semanal y por su proximidad al Monte Toro, el punto más alto de Menorca, desde donde se obtienen vistas panorámicas de toda la isla.
Otros sitios de interés
- Monte Toro: La cima más alta de Menorca. Desde su santuario se divisa una vista de 360 grados de toda la isla, un espectáculo impresionante, especialmente al atardecer.
- Faro de Cavalleria: En el norte, a unos 40-45 minutos. Es el faro más antiguo de Menorca y ofrece uno de los paisajes más salvajes y dramáticos de la isla, ideal para contemplar la puesta de sol.
- Naveta des Tudons: Un monumento funerario prehistórico cerca de Ciutadella, uno de los vestigios talayóticos más importantes y mejor conservados de Menorca.
Qué hacer cuando llueve
Aunque Menorca es conocida por su sol, de vez en cuando la lluvia puede hacer acto de presencia. Pero no se preocupen, la isla ofrece opciones interesantes para disfrutar incluso en días grises. Para nosotros, un día de lluvia es una oportunidad perfecta para sumergirnos en la cultura y la historia menorquina, o simplemente para relajarnos de otra manera.
Aquí les dejamos algunas ideas:
- Visitar Ciutadella: La antigua capital es ideal para un día lluvioso. Pueden pasear por su encantador casco antiguo, protegido de la lluvia por los soportales de Ses Voltes, visitar la Catedral de Menorca, el Palau Salort o el Museo Diocesano. También hay tiendas de artesanía local y bodegas donde degustar vinos menorquines.
- Explorar Mahón: La actual capital de la isla, a unos 40 minutos de Cala Galdana, ofrece una gran variedad de opciones. Pueden visitar el Museo de Menorca, pasear por el puerto natural más grande del Mediterráneo (quizás con un paraguas), o disfrutar de sus galerías de arte y tiendas de moda.
- Ruta del Queso de Mahón: Menorca es famosa por su queso con Denominación de Origen. Un día de lluvia es perfecto para visitar alguna de las 'llocs' (fincas) donde se produce, aprender sobre el proceso y, por supuesto, degustar y comprar queso fresco.
- Centros de artesanía y shoppings: En Ferreries, encontrarán tiendas de calzado y artesanía. En Ciutadella y Mahón hay más opciones de compras. También pueden buscar talleres donde se elaboren las famosas 'avarques' (sandalias menorquinas).
- Relajación en un spa: Muchos hoteles de la zona, incluyendo algunos en la propia Cala Galdana como el Artiem Audax, cuentan con magníficos spas. Un circuito termal o un masaje son la manera perfecta de aprovechar un día de mal tiempo para el autocuidado.
- Gastronomía: Un día de lluvia es la excusa perfecta para disfrutar de una larga comida en alguno de los excelentes restaurantes de la isla, probando platos típicos y saboreando los vinos locales sin prisas.
Hoteles recomendados
Cala Galdana es un núcleo turístico bien establecido, lo que significa que la oferta de alojamiento es variada y de calidad, adaptándose a diferentes gustos y presupuestos. Nosotros siempre recomendamos alojarse lo más cerca posible de la playa para maximizar la experiencia, y en Cala Galdana esto es perfectamente posible.
Tipos de alojamiento y zonas para alojarse
- Hoteles de lujo y resorts: Si buscan una experiencia de alto nivel, encontrarán hoteles de cuatro y cinco estrellas con todas las comodidades, piscinas, spas y restaurantes gourmet. Muchos de ellos ofrecen vistas espectaculares a la bahía. El Artiem Audax (solo adultos) es un ejemplo destacado, conocido por su enfoque en el bienestar y sus instalaciones de spa. El Hotel Cala Galdana & Apartamentos de Cala Galdana también es una opción muy popular y bien valorada, ideal para familias.
- Apartamentos turísticos: Para quienes prefieren más independencia y espacio, especialmente si viajan en familia o con amigos, hay una excelente oferta de apartamentos completamente equipados. Permiten cocinar sus propias comidas y disfrutar de un ambiente más hogareño. Muchos complejos de apartamentos tienen piscinas y zonas ajardinadas.
- Villas y casas de vacaciones: Para grupos grandes o familias que buscan exclusividad y privacidad, el alquiler de una villa con piscina privada es una opción fantástica. Hay varias disponibles en las colinas que rodean la cala, ofreciendo vistas panorámicas y un ambiente tranquilo.
- Hoteles boutique y con encanto: Aunque Cala Galdana es más conocida por sus grandes establecimientos, en los alrededores, especialmente en pueblos cercanos como Ferreries o Ciutadella, encontrarán hoteles con un carácter más íntimo y personal, ideales para una escapada romántica o para quienes buscan una experiencia más auténtica.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de Menorca es un pilar fundamental de su cultura, y en los alrededores de Cala Galdana tendrán la oportunidad de saborear los platos más auténticos de la isla. Para nosotros, la cocina menorquina es una deliciosa combinación de productos del mar y de la tierra, con influencias mediterráneas que la hacen única.
Platos típicos que no pueden perderse
- Caldereta de langosta: Es el plato estrella de Menorca, un guiso contundente y exquisito que se prepara con langosta fresca, tomate, cebolla, ajo y pimiento. Aunque es un plato de precio elevado, su sabor es inolvidable. En los restaurantes de Cala Galdana y sobre todo en el cercano puerto de Ciutadella o Fornells, encontrarán las mejores versiones.
- Arroz de la tierra: Un plato tradicional de interior, elaborado con trigo 'xeixa' (una variedad local), carne de cerdo, butifarrón y verduras. Es un plato contundente y sabroso, perfecto para probar la esencia rural de la isla.
- Sobrasada y botifarró: Embutidos típicos de las Baleares, ideales para un picoteo o como parte de un desayuno o merienda. La sobrasada, elaborada con carne de cerdo y pimentón, es deliciosa untada en pan o cocinada.
- Queso de Mahón: Con Denominación de Origen Protegida, este queso es un imprescindible. Lo encontrarán en diferentes grados de curación (tierno, semicurado, curado) y es perfecto para acompañar cualquier comida o para llevar como recuerdo.
- Pastissets y Carquinyols: Dulces tradicionales menorquines. Los pastissets son pequeñas pastas con forma de flor, mientras que los carquinyols son unas galletas de almendra crujientes, ideales para acompañar el café.
Restaurantes recomendados en Cala Galdana y cercanías
En la propia Cala Galdana, encontrarán varias opciones que combinan buenas vistas con excelente comida. Restaurantes como 'Es Riu' o 'Restaurante Cala Galdana' suelen ser muy valorados por su oferta de pescado fresco y arroces. Si buscan algo más informal, los chiringuitos de la playa ofrecen tapas, bocadillos y bebidas. Para una experiencia más auténtica, les recomendamos aventurarse a Ferreries o Ciutadella, donde encontrarán una mayor variedad de restaurantes tradicionales y de alta cocina, con especialidades menorquinas. En Ciutadella, el puerto y el centro histórico están llenos de opciones, desde marisquerías hasta restaurantes con cocina de autor.
Fiestas locales
Menorca es una isla que vive sus tradiciones con pasión, y sus fiestas patronales son un espectáculo de color, música y, sobre todo, caballos. Si tienen la oportunidad de visitar la isla durante alguna de estas celebraciones, les aseguramos que será una experiencia inolvidable. Aunque Cala Galdana no tiene fiestas propias de gran envergadura, se encuentra muy cerca de localidades que sí las tienen.
- Fiestas de Sant Bartomeu en Ferreries: El municipio al que pertenece Cala Galdana, Ferreries, celebra sus fiestas patronales en honor a Sant Bartomeu a finales de agosto. Aunque no tan multitudinarias como las de Ciutadella o Mahón, mantienen la esencia menorquina con los tradicionales 'jaleos' de caballos, música, bailes populares y un ambiente festivo y familiar. Es una excelente oportunidad para sumergirse en la cultura local de un pueblo auténtico.
- Fiestas de Sant Joan en Ciutadella: Sin duda, las fiestas más famosas y espectaculares de Menorca. Se celebran el 23 y 24 de junio en Ciutadella, y atraen a miles de visitantes. Los 'cavallers' y 'caixers' a lomos de sus caballos negros son los protagonistas, realizando 'jaleos' y 'caragols' (paseos a caballo por las calles) al son de la música. Es una explosión de tradición, emoción y adrenalina que hay que vivir al menos una vez en la vida. Desde Cala Galdana, pueden llegar a Ciutadella en coche o autobús para disfrutar de este evento único, aunque les recomendamos planificar con antelación el transporte y el alojamiento debido a la gran afluencia.
- Otras fiestas patronales: Durante los meses de verano, casi todos los pueblos de Menorca tienen sus propias fiestas patronales, siguiendo un calendario escalonado. Desde Sant Martí en Es Mercadal (julio) hasta Sant Lluís en Sant Lluís (agosto), siempre hay una celebración cerca. Consulten el calendario de fiestas de Menorca para ver qué opciones coinciden con sus fechas de viaje. Son una ventana a la auténtica Menorca.
Hospital cercano
Es fundamental saber dónde acudir en caso de una emergencia médica durante sus vacaciones. Para nosotros, la tranquilidad de saber que hay servicios sanitarios cerca es un punto importante. Aunque Cala Galdana es un núcleo turístico, para casos de mayor gravedad o especialidad, deberán desplazarse a los centros principales de la isla.
El centro de salud (Centre de Salut) más cercano a Cala Galdana se encuentra en el municipio de Ferreries, a unos 10-12 kilómetros de distancia. Allí podrán recibir atención primaria y de urgencias básicas. Para situaciones que requieran una atención hospitalaria más completa, el hospital de referencia en Menorca es el Hospital Mateu Orfila, ubicado en la ciudad de Mahón. Este hospital está a aproximadamente 35-40 kilómetros de Cala Galdana, lo que supone un trayecto de unos 35-45 minutos en coche. Cuenta con servicios de urgencias 24 horas y todas las especialidades médicas. En caso de emergencia grave, siempre llamen al 112, que activará los servicios de asistencia médica y transporte adecuados.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado innumerables playas durante las costas españolas, podemos afirmar con rotundidad que Cala Galdana ocupa un lugar muy especial en nuestros corazones. Es una de esas playas que, a pesar de su popularidad y de contar con una infraestructura turística desarrollada, ha sabido conservar una belleza natural que te deja sin aliento. No es una cala salvaje y virgen en el sentido más estricto, pero su encanto reside precisamente en la perfecta armonía entre la comodidad y la naturaleza.
Para nosotros, Cala Galdana es la personificación de la playa ideal para unas vacaciones en familia. La seguridad de sus aguas, la finura de su arena, la oferta de servicios y el ambiente tranquilo y acogedor hacen que sea el destino perfecto para desconectar y crear recuerdos inolvidables con los más pequeños. Pero no solo eso; también es un punto de partida excelente para explorar las maravillas de la costa sur de Menorca, con sus calas vecinas accesibles a pie o en barco. Es una playa que ofrece relax y aventura en igual medida, según lo que busquen en cada momento. Su belleza escénica, enmarcada por los pinos y los acantilados, la convierte también en un paraíso para los amantes de la fotografía. Nos encanta cómo, a pesar de su tamaño, uno puede encontrar siempre un rincón para disfrutar de la serenidad del Mediterráneo.
Conclusión
En resumen, Cala Galdana es mucho más que una simple playa; es un destino completo que encapsula la esencia de lo mejor de Menorca. Desde sus aguas turquesas y su arena fina que invitan al baño y al juego, hasta la amplia gama de servicios que garantizan una estancia cómoda y sin preocupaciones, esta cala lo tiene todo. Es el lugar perfecto para quienes buscan unas vacaciones familiares idílicas, para parejas que desean relajarse en un entorno de ensueño, o para exploradores que quieren usarla como base para descubrir las calas vírgenes cercanas a través del Camí de Cavalls.
Nosotros la recomendamos encarecidamente por su innegable belleza, su ambiente seguro y acogedor, y la facilidad con la que permite disfrutar de la isla en su plenitud. Ya sea para un día de sol y mar, o como epicentro de una estancia más larga, Cala Galdana promete una experiencia inolvidable. Prepárense para dejarse seducir por el encanto de esta joya de las playas Baleares y vivan la magia de Menorca en su máxima expresión. No se arrepentirán de haber elegido este rincón de Ferreries para sus próximas vacaciones.