Playa de la Cera

Yaiza, Lanzarote

Sobre esta playa

Introducción

Desde el momento en que ponemos un pie en el Monumento Natural de Los Ajaches, en el sur de Lanzarote, sabemos que estamos a punto de descubrir algo realmente especial. Y entre sus muchas joyas, la Playa de la Cera brilla con luz propia. No es solo una playa más; es un rincón de paz, una cala de ensueño donde el tiempo parece detenerse y la naturaleza se muestra en su estado más puro y deslumbrante. Para nosotros, los amantes del buen turismo de playa, Playa de la Cera representa la esencia de lo que buscamos en un destino costero: belleza inmaculada, tranquilidad y una conexión profunda con el entorno.

Ubicada en el famoso complejo de las playas de Papagayo, esta cala, aunque menos conocida que su hermana mayor, Playa Papagayo, posee un encanto particular que la hace única. Es el lugar perfecto para quienes huyen de las aglomeraciones y buscan un espacio íntimo donde el único sonido sea el suave murmullo de las olas y el canto de las gaviotas. Su arena dorada y sus aguas turquesas, protegidas por las formaciones volcánicas circundantes, crean un escenario idílico que parece sacado de una postal. Nos sentimos afortunados cada vez que tenemos la oportunidad de sumergirnos en su atmósfera serena y contemplar la majestuosidad del Atlántico en este paraje incomparable de Lanzarote.

Cómo llegar a Playa de la Cera

Llegar a la Playa de la Cera es parte de la aventura y, a la vez, una experiencia que nos conecta con el espíritu más salvaje y auténtico de Lanzarote. El acceso a esta y a las demás playas de Papagayo se realiza a través del Monumento Natural de Los Ajaches, un espacio protegido que ya de por sí merece una visita. Para ello, nuestro punto de partida habitual es el municipio de Yaiza, un encantador pueblo blanco que nos sirve de antesala a la naturaleza volcánica de la isla.

Desde Yaiza, tomaremos la carretera en dirección a Playa Blanca. Antes de llegar al centro de Playa Blanca, veremos las indicaciones que nos dirigen hacia las playas del Papagayo. Es importante saber que, para acceder con vehículo a motor al parque natural, existe un pequeño peaje que se abona en una caseta de control. Este pago, que suele rondar los 3 euros por coche, se destina al mantenimiento y conservación del entorno, algo que valoramos profundamente para preservar la belleza de este lugar.

Una vez dentro del parque, el camino se transforma en una pista de tierra. Es un trayecto de aproximadamente unos 15-20 minutos, que aunque puede resultar un poco accidentado para algunos vehículos, se transita sin mayores problemas si se circula con precaución. El paisaje árido y volcánico que nos rodea durante este recorrido es impresionante y nos va preparando para la maravilla natural que nos espera. Al final de la pista, encontraremos amplias zonas de parking sin asfaltar, distribuidas estratégicamente cerca de las diferentes calas. Desde el aparcamiento más cercano a Playa de la Cera, tendremos que caminar unos pocos minutos por senderos bien marcados, pero que requieren un calzado cómodo. La caminata es ligera y nos permite disfrutar de las vistas panorámicas del litoral, con Fuerteventura y la Isla de Lobos dibujándose en el horizonte. Nos parece que este acceso un poco más 'difícil' es precisamente lo que ayuda a mantener la playa en su estado más virgen y menos masificado, lo cual siempre es un plus.

La arena y el agua

La Playa de la Cera nos cautiva desde el primer instante con la calidad de su arena y la transparencia de sus aguas. La arena fina y dorada, de un tono que contrasta maravillosamente con el azul intenso del océano, es una delicia para los pies. Es suave al tacto y se extiende en una franja relativamente ancha, ofreciéndonos un espacio generoso para extender nuestra toalla y disfrutar del sol de Lanzarote. Nos encanta cómo la luz del sol se refleja en ella, dándole un brillo especial que invita a relajarse y desconectar por completo.

Pero si la arena es un deleite, el agua es, sin duda, la protagonista indiscutible. Las aguas de Playa de la Cera son de una cristalinidad asombrosa, con tonalidades que van desde el turquesa más vibrante hasta el esmeralda más profundo. Gracias a la protección natural que le brindan las formaciones rocosas de los acantilados circundantes, la cala suele estar resguardada de las corrientes y el fuerte oleaje, lo que la convierte en una piscina natural de aguas tranquilas. Esta calma es perfecta para nadar, para que los niños jueguen con total seguridad y, por supuesto, para la práctica del snorkel. Sumergirse en estas aguas es como entrar en un acuario: la visibilidad es excelente y nos permite observar la rica vida marina que habita en sus fondos rocosos, desde pequeños peces de colores hasta otras especies fascinantes. La temperatura del agua, suave y agradable durante la mayor parte del año, nos invita a prolongar el baño sin prisas. Realmente, es una experiencia sensorial completa que nos recarga de energía y nos conecta con la pureza del Atlántico.

Servicios e instalaciones

Es fundamental comprender que la Playa de la Cera, al formar parte de un Monumento Natural protegido, ofrece unos servicios e instalaciones bastante limitados. Esta es precisamente una de las razones de su encanto y de su estado de conservación. No esperemos encontrar aquí las infraestructuras de una playa urbana, sino más bien un entorno natural casi virgen donde la belleza reside en su simplicidad.

El acceso al complejo de playas de Papagayo cuenta con un control donde se abona una pequeña tasa de entrada por vehículo, destinada a la conservación del parque. Una vez dentro, disponemos de amplias zonas de parking sin asfaltar, relativamente cercanas a las diferentes calas, incluida Playa de la Cera. Es importante recordar que desde el aparcamiento hasta la arena, hay un pequeño trayecto a pie por senderos de tierra, por lo que recomendamos llevar calzado adecuado.

En cuanto a la seguridad, durante la temporada alta y los meses de mayor afluencia, suele haber servicio de socorrismo en el área de Papagayo, aunque no siempre con una presencia directa e ininterrumpida en calas más pequeñas como Playa de la Cera. Los socorristas suelen cubrir el complejo de playas de forma más general, con puntos de vigilancia en las calas principales. Por ello, siempre aconsejamos extremar la precaución, especialmente si vamos con niños.

Para aquellos que buscan un lugar donde comer o tomar algo, no hay chiringuitos directamente en la misma Playa de la Cera. Sin embargo, a una corta y agradable caminata de unos 5-10 minutos, en la cala adyacente de Playa Papagayo (la más famosa del conjunto), encontraremos un par de establecimientos donde podemos disfrutar de algo de comida y bebida con vistas espectaculares. Esto significa que si planeamos pasar el día en Playa de la Cera, es muy recomendable llevar nuestras propias provisiones de agua, snacks y todo lo necesario, ya que no dispondremos de tiendas ni servicios de alquiler de sombrillas y tumbonas en la propia cala. Esta 'falta' de servicios es, para nosotros, una invitación a la aventura y a la preparación, lo que añade un toque especial a la experiencia de visitar un lugar tan auténtico.

Mejor época para visitar

Lanzarote goza de un clima privilegiado durante todo el año, lo que nos permite disfrutar de sus playas en cualquier estación. Sin embargo, para nosotros, hay momentos que son especialmente idóneos para visitar la Playa de la Cera y exprimir al máximo su encanto particular.

La primavera (de marzo a mayo) y el otoño (de septiembre a noviembre) son, sin duda, nuestras épocas favoritas. Durante estos meses, el clima es excepcionalmente agradable, con temperaturas suaves que invitan a pasar largas horas al sol sin agobios. Además, la afluencia de turistas es menor que en pleno verano, lo que nos permite disfrutar de la cala con una mayor sensación de intimidad y tranquilidad. Las aguas siguen siendo cálidas y perfectas para el baño, y los días son largos y soleados. Es el momento ideal para quienes buscan una experiencia más relajada y auténtica, sin las multitudes típicas de la temporada alta.

El verano (de junio a agosto) es la temporada alta por excelencia. Las temperaturas son más elevadas y el sol brilla con fuerza, garantizando días de playa perfectos. Sin embargo, también es cuando la afluencia de visitantes es mayor, y aunque Playa de la Cera suele estar menos concurrida que otras playas, es posible que encontremos más gente. Si nuestra única opción es el verano, no dudemos en ir, pero quizás sea buena idea llegar temprano por la mañana para asegurar un buen sitio y disfrutar de las primeras horas de calma. Las familias con niños encontrarán en el verano la seguridad de un clima estable y unas aguas perfectas para los más pequeños.

El invierno (de diciembre a febrero) en Lanzarote es una bendición para quienes huyen del frío de otros lugares de Europa. Las temperaturas son suaves, rondando los 20°C, y los días suelen ser soleados. Aunque el agua puede estar un poco más fresca, sigue siendo perfectamente apta para el baño para los más valientes. La gran ventaja del invierno es la tranquilidad; la isla está mucho menos concurrida, y podremos disfrutar de la Playa de la Cera casi en exclusiva. Es una época magnífica para pasear por la costa, leer un buen libro bajo el sol o simplemente contemplar el paisaje sin prisas. En resumen, si buscamos sol y tranquilidad, la primavera y el otoño son insuperables; si preferimos el calor y el ambiente veraniego, el verano es perfecto; y si huimos del frío y buscamos paz, el invierno nos sorprenderá gratamente.

Actividades y deportes

La Playa de la Cera es un santuario para aquellos que buscan la tranquilidad y la conexión con el mar, más que la adrenalina de los deportes acuáticos motorizados. Aquí, las actividades se centran en la apreciación de la naturaleza y el disfrute sereno del entorno. Para nosotros, esto es precisamente lo que hace que esta cala sea tan especial.

La actividad estrella es, sin duda, el snorkel. Dada la excepcional claridad de sus aguas y la riqueza de sus fondos marinos, equiparse con unas gafas y un tubo es una invitación a explorar un mundo submarino fascinante. Podremos observar bancos de peces de colores, anémonas y otras especies marinas que encuentran refugio entre las rocas sumergidas. La calma de las aguas hace que sea una experiencia segura y placentera, incluso para principiantes. Nos encanta perder la noción del tiempo mientras flotamos y observamos la vida bajo la superficie.

Por supuesto, la natación es otra de las actividades fundamentales. Las aguas tranquilas y poco profundas en la orilla son ideales para un baño refrescante y relajado. Tanto si somos nadadores experimentados como si solo queremos chapotear, la cala nos ofrece un espacio seguro y agradable. Los más pequeños disfrutarán de lo lindo en sus orillas.

Para los amantes del senderismo y las caminatas, los alrededores de Playa de la Cera ofrecen multitud de posibilidades. Los senderos costeros que conectan las diferentes playas de Papagayo son perfectos para un paseo matutino o vespertino. Nos permiten descubrir otras calas, disfrutar de vistas panorámicas espectaculares del litoral y de Fuerteventura, y sentir la fuerza del paisaje volcánico. Es una excelente manera de combinar el relax en la playa con un poco de ejercicio y exploración.

La fotografía es otra actividad que aquí cobra especial relevancia. El contraste entre la arena dorada, el azul turquesa del mar, el cielo canario y el ocre de los acantilados volcánicos crea paisajes de una belleza inigualable. Cada rincón es una postal potencial, y los atardeceres sobre el Atlántico son simplemente mágicos. Para nosotros, capturar la esencia de este lugar es una de las mejores formas de llevarnos un trozo de su magia a casa. En resumen, Playa de la Cera nos invita a la calma, a la contemplación y a disfrutar de la naturaleza en su estado más puro, lejos del bullicio y la prisa.

Para familias con niños

Cuando viajamos con niños, la elección de la playa es crucial, y la Playa de la Cera cumple con creces las expectativas de las familias. Nosotros, como expertos en turismo, la recomendamos encarecidamente para quienes buscan un lugar seguro y divertido para los más pequeños, sin renunciar a la belleza natural y la tranquilidad.

La característica más importante para las familias es la calma de sus aguas. Protegida por las formaciones rocosas circundantes, la cala suele presentar un oleaje mínimo o inexistente, convirtiéndola en una piscina natural. Esto significa que los niños pueden jugar en la orilla, chapotear y nadar con una seguridad que no siempre se encuentra en playas más abiertas. Los padres pueden relajarse un poco más sabiendo que el riesgo de corrientes o de olas fuertes es muy bajo. Nos da una gran tranquilidad ver a los pequeños disfrutar sin preocupaciones.

La arena fina y dorada es otro gran atractivo. Es perfecta para construir castillos de arena, hacer figuras o simplemente sentarse a jugar con palas y cubos. La textura suave de la arena es ideal para los pies descalzos de los niños y para pasar horas de entretenimiento creativo bajo el sol. Además, la playa no es excesivamente profunda en la orilla, lo que permite que los niños se adentren poco a poco en el agua de forma segura.

Aunque los servicios son limitados, como ya hemos mencionado, la proximidad de la Playa Papagayo (a una caminata corta) donde sí hay algunos chiringuitos y, en temporada, servicio de socorrismo, añade un extra de seguridad y comodidad. No obstante, siempre aconsejamos a las familias llevar consigo todo lo necesario para pasar el día: agua, zumos, snacks, sombrilla (imprescindible en verano), protector solar, juguetes de playa y toallas. La aventura de llegar a un lugar tan natural y preparado para ello forma parte de la diversión.

Las actividades son sencillas pero enriquecedoras: desde el snorkel para los más curiosos (con gafas y tubo adaptados a su edad) hasta la simple alegría de chapotear y buscar conchas. La belleza del entorno natural también ofrece oportunidades para enseñar a los niños sobre la flora y fauna local, fomentando el respeto por la naturaleza. Para nosotros, Playa de la Cera es un lienzo en blanco para la diversión familiar, un lugar donde crear recuerdos inolvidables en un entorno paradisíaco y seguro.

Qué hacer en los alrededores

La ubicación de Playa de la Cera en el sur de Lanzarote nos ofrece una base excelente para explorar algunos de los rincones más icónicos y espectaculares de la isla. Más allá de disfrutar de esta cala paradisíaca, los alrededores están repletos de maravillas naturales y culturales que nosotros siempre recomendamos visitar.

Otras playas de Papagayo

Por supuesto, la primera recomendación es explorar el resto del complejo de playas de Papagayo. Cada cala tiene su propio encanto: desde la bulliciosa Playa Papagayo con sus chiringuitos, hasta calas más íntimas como Playa Mujeres o Playa del Pozo. Un paseo por el sendero costero que las conecta es una experiencia maravillosa, ofreciendo vistas panorámicas y la oportunidad de descubrir tu rincón favorito.

Playa Blanca

A pocos minutos en coche, encontramos Playa Blanca, uno de los principales centros turísticos de Lanzarote. Aquí, la oferta es más variada: desde un animado paseo marítimo lleno de tiendas, bares y restaurantes, hasta puertos deportivos como Marina Rubicón, ideal para un paseo vespertino. Es el lugar perfecto para cenar después de un día de playa o para hacer algunas compras.

Parque Nacional de Timanfaya

Una visita obligada es el Parque Nacional de Timanfaya, un paisaje lunar de volcanes y campos de lava que nos dejará sin aliento. Aquí podremos observar las demostraciones geotérmicas, realizar un recorrido en guagua por las Montañas del Fuego y degustar comida cocinada con el calor del volcán en el Restaurante El Diablo. Es una experiencia única que nos conecta con la fuerza geológica de la isla.

Los Hervideros y El Golfo

Cerca de Timanfaya, nos esperan Los Hervideros, cuevas y bufaderos formados por la lava donde el Atlántico choca con furia, creando un espectáculo natural impresionante. Y a poca distancia, el pintoresco pueblo de El Golfo, famoso por su 'Charco de los Clicos' o Lago Verde, una laguna de intenso color esmeralda junto a la playa de arena negra. Es también un lugar excelente para probar el pescado fresco en sus restaurantes frente al mar.

Salinas de Janubio

Las Salinas de Janubio son las salinas más grandes de Canarias y un paisaje de gran belleza y valor ecológico. Sus estanques de diferentes colores, sobre todo al atardecer, crean una estampa fotográfica espectacular. Es un lugar que nos invita a la reflexión y a la apreciación de la tradición salinera de la isla.

Yaiza, el pueblo

El propio municipio de Yaiza, que da nombre a la zona, es considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Con sus casas blancas impecables y sus jardines cuidadosamente mantenidos, es un remanso de paz y belleza que merece un paseo tranquilo por sus calles, admirando su arquitectura tradicional canaria y su iglesia.

Cada uno de estos lugares nos ofrece una faceta diferente de Lanzarote, enriqueciendo nuestra experiencia más allá de la playa y consolidando la isla como un destino con una diversidad impresionante.

Qué hacer cuando llueve

Aunque Lanzarote es conocida por su clima soleado y sus escasas precipitaciones, es cierto que ocasionalmente puede sorprendernos con un día gris o lluvioso. Pero no hay motivo para desanimarse; la isla ofrece una amplia variedad de actividades de interior que nosotros siempre recomendamos para aprovechar al máximo el tiempo, incluso cuando el sol se esconde.

Jameos del Agua

Una de las obras maestras de César Manrique y un lugar que nos fascina es Jameos del Agua. Se trata de un espacio artístico y cultural creado dentro de un túnel volcánico, donde Manrique integró la arquitectura con la naturaleza de forma sublime. Aquí podremos admirar un lago interior habitado por los famosos cangrejos ciegos y albinos, un auditorio natural, un restaurante y una piscina espectacular. Es una experiencia mágica y totalmente a cubierto.

Cueva de los Verdes

Muy cerca de Jameos del Agua, encontramos la Cueva de los Verdes, otra maravilla geológica. Es un túnel de lava de más de seis kilómetros de longitud, uno de los más largos del mundo, formado por erupciones volcánicas ancestrales. Realizaremos un recorrido guiado que nos revelará pasadizos, galerías y una sorpresa final que nos dejará boquiabiertos. Es una aventura fascinante bajo tierra que nos permite entender la historia volcánica de la isla.

Fundación César Manrique

Para profundizar en la figura de César Manrique y su impacto en Lanzarote, la Fundación César Manrique es una visita imprescindible. Ubicada en la que fue su residencia, construida sobre burbujas volcánicas, este espacio es un ejemplo perfecto de su filosofía de integración entre arte y naturaleza. Nos permite explorar su estudio, sus jardines y admirar su colección de arte, todo en un entorno único y resguardado.

Museo Atlántico

Para los amantes del buceo, el Museo Atlántico es una opción inigualable. Se trata del único museo submarino de Europa, creado por el artista Jason deCaires Taylor. Las esculturas sumergidas a unos 14 metros de profundidad crean un arrecife artificial que atrae a la vida marina. Si tenemos certificación de buceo, es una experiencia transformadora. Aunque requiere inmersión, el viaje hasta el punto de buceo es una actividad en sí misma.

Bodegas La Geria

Los amantes del vino disfrutarán de una visita a las Bodegas La Geria, la singular región vinícola de Lanzarote. Aquí, las vides se cultivan en hoyos excavados en la ceniza volcánica, protegidas por muros de piedra. Podremos realizar una visita guiada para conocer este método único de cultivo, degustar los excelentes vinos volcánicos de la isla y, si el tiempo lo permite, pasear por este paisaje declarado Espacio Natural Protegido. Muchas bodegas ofrecen catas y tours bajo techo.

Centros comerciales

Si buscamos una opción más convencional para un día lluvioso, los centros comerciales de Playa Blanca o el gran centro comercial de Arrecife, la capital, ofrecen tiendas, cines y zonas de ocio donde pasar unas horas de forma entretenida. Aunque nosotros preferimos las opciones culturales y naturales, siempre es bueno tener una alternativa para las compras o el ocio más urbano. Como vemos, Lanzarote tiene mucho que ofrecer, llueva o brille el sol.

Hoteles recomendados

Al planificar nuestra estancia para disfrutar de Playa de la Cera y sus alrededores, la elección del alojamiento es clave para nosotros. La zona sur de Lanzarote, especialmente Playa Blanca, ofrece una amplia gama de opciones que se adaptan a diferentes gustos y presupuestos. Aquí os dejamos nuestras recomendaciones, pensando en la comodidad y la cercanía a esta maravillosa cala.

En Playa Blanca: La opción más completa

Playa Blanca es el núcleo turístico más cercano y, por tanto, la zona con la mayor concentración de hoteles y apartamentos. Es la elección ideal si buscamos tener todos los servicios a mano: restaurantes, tiendas, supermercados, vida nocturna y una buena conexión con el resto de la isla. Desde Playa Blanca, el acceso a las playas de Papagayo y, por ende, a Playa de la Cera, es muy cómodo en coche, a solo 15-20 minutos.

  • Resorts de lujo y familiares: Para quienes buscan una experiencia de alta gama o viajan con la familia, hoteles como el Princesa Yaiza Suite Hotel Resort o el H10 Rubicón Palace son excelentes opciones. Ofrecen un sinfín de instalaciones: piscinas espectaculares, spas, clubes infantiles, múltiples opciones gastronómicas y un servicio impecable. Son perfectos para una estancia sin preocupaciones, donde el hotel es un destino en sí mismo.
  • Apartamentos y hoteles boutique: También encontramos una gran variedad de apartamentos turísticos y hoteles boutique que ofrecen más independencia y un ambiente más íntimo. Son ideales para estancias más largas o para quienes prefieren cocinar sus propias comidas. Muchos de ellos están ubicados cerca del paseo marítimo, con fácil acceso a la playa y a los servicios locales.

En Yaiza: Para una experiencia más auténtica

Si lo que buscamos es una estancia más tranquila y una inmersión en la cultura local, alojarse en el propio pueblo de Yaiza es una opción encantadora. Yaiza es un pueblo rural de casas blancas, reconocido por su belleza y su ambiente sereno. Aquí, la oferta hotelera es más limitada, pero encontramos:

  • Hoteles rurales y casas con encanto: Son alojamientos boutique, a menudo en edificios históricos o restaurados, que ofrecen una experiencia más personal y auténtica. Ideales para parejas o para quienes buscan desconectar por completo del bullicio. Desde Yaiza, el trayecto a Playa de la Cera es de unos 20-25 minutos en coche, un poco más largo que desde Playa Blanca, pero el encanto del pueblo lo compensa.

Otras opciones: El Golfo o Femés

Para los más aventureros o aquellos que buscan una experiencia verdaderamente única y alejada de todo, hay opciones muy limitadas en pueblos como El Golfo o Femés. Aquí encontraremos pequeñas casas rurales o apartamentos, ideales para quienes valoran la autenticidad y la cercanía a la naturaleza más salvaje. Sin embargo, la oferta es muy escasa y los servicios son mínimos, por lo que requieren una mayor planificación.

En nuestra opinión, Playa Blanca ofrece el equilibrio perfecto entre proximidad a Playa de la Cera y una amplia oferta de alojamiento y servicios, haciendo nuestra estancia cómoda y variada. Sin embargo, si la prioridad es la tranquilidad y el encanto local, Yaiza es una alternativa fantástica.

Gastronomía de la zona

La experiencia de viajar por Lanzarote no estaría completa sin sumergirse en su rica y sabrosa gastronomía. Para nosotros, la cocina local es un reflejo del paisaje volcánico y la tradición marinera de la isla, y en los alrededores de Playa de la Cera y Yaiza encontramos excelentes oportunidades para deleitar el paladar.

El tesoro del mar: Pescado fresco

Dado que estamos en una isla, el pescado fresco es, como era de esperar, el rey de la mesa. En los restaurantes de Playa Blanca y, sobre todo, en el pintoresco pueblo de El Golfo, podremos degustar auténticas delicias recién salidas del Atlántico. No podemos dejar de probar:

  • La vieja: Un pescado blanco y sabroso, muy apreciado en Canarias, a menudo servido a la espalda o sancochado.
  • El cherne y la sama: Otros pescados de roca con carne firme y deliciosa, ideales a la plancha o al horno.
  • Lapases con mojo verde: Un manjar que nos transporta directamente al sabor del mar, si tenemos la suerte de encontrarlos en la carta.

Imprescindibles canarios

Más allá del pescado, hay platos que son la esencia de la cocina canaria y que encontramos en casi cualquier restaurante tradicional de la zona de Yaiza y Playa Blanca:

  • Papas arrugadas con mojo: Este plato es una obligación. Las pequeñas patatas cocidas con agua de mar hasta que su piel se arruga, acompañadas de las salsas mojo rojo (picón) y mojo verde (cilantro o perejil), son una explosión de sabor. Nos encanta la sencillez y la autenticidad de este plato.
  • Gofio: Este cereal tostado y molido, a menudo de trigo o maíz, es un alimento básico en la dieta canaria y se utiliza de múltiples formas: escaldado con caldo de pescado, amasado con plátano o miel, o como acompañamiento. Es un sabor que nos conecta con la historia de la isla.
  • Sancocho canario: Un guiso tradicional de pescado salado (generalmente cherne o corvina), papas, batata y mojo, es un plato contundente y lleno de sabor, ideal para reponer fuerzas.

Vinos volcánicos y quesos

La región de La Geria, a poca distancia de Yaiza, es famosa por sus vinos volcánicos. Los vinos de malvasía volcánica, tanto secos como semisecos o dulces, son de una calidad excepcional y un sabor único, marcado por la mineralidad del terruño. Una cata en alguna de las bodegas locales es una experiencia que recomendamos encarecidamente.

Además, no podemos olvidar los quesos de cabra de Lanzarote, galardonados en numerosas ocasiones. Los encontraremos frescos, semicurados o curados, con diferentes texturas y sabores que maridan a la perfección con los vinos de la isla.

Para disfrutar de esta rica gastronomía, recomendamos explorar los restaurantes de El Golfo para el pescado más fresco, los de Playa Blanca para una oferta más variada y tradicional, y los pequeños establecimientos de Yaiza para saborear la autenticidad canaria. Cada bocado es un viaje por la cultura y el paisaje de Lanzarote.

Fiestas locales

Las fiestas locales son una ventana al alma de cualquier destino, y en la zona de Yaiza y sus alrededores, tenemos la oportunidad de sumergirnos en tradiciones vibrantes y celebraciones llenas de alegría. Aunque Playa de la Cera es un remanso de paz, las festividades cercanas nos permiten experimentar el lado más festivo y comunitario de Lanzarote.

Carnaval de Yaiza

Como en toda Canarias, el Carnaval es una de las fiestas más esperadas y coloridas del año. El Carnaval de Yaiza, que suele celebrarse entre febrero y marzo (las fechas varían según el calendario litúrgico), es una explosión de música, baile y disfraces. Las calles del pueblo se llenan de carrozas, comparsas y murgas, creando un ambiente festivo que invita a participar a todos, locales y visitantes. Es una oportunidad fantástica para ver la creatividad y el espíritu alegre de los lanzaroteños, y para nosotros, es una experiencia cultural que nos encanta vivir.

Fiestas de Nuestra Señora de los Remedios (Yaiza)

Las Fiestas de Nuestra Señora de los Remedios son las fiestas patronales de Yaiza y se celebran en la primera quincena de septiembre. Durante varios días, el pueblo se engalana para honrar a su patrona con un programa que combina actos religiosos, actividades deportivas, conciertos, verbenas populares y eventos culturales. Destacan las tradicionales romerías y las ofrendas a la virgen, donde los vecinos visten trajes típicos canarios. Es una festividad que nos muestra la devoción y el arraigo de las tradiciones en el corazón de Lanzarote, y nos permite sentirnos parte de la comunidad, aunque sea por unos días.

Fiestas de San Ginés (Arrecife)

Aunque no se celebran en Yaiza, las Fiestas de San Ginés en Arrecife, la capital de la isla, son las más importantes de Lanzarote y tienen lugar en agosto. Si nuestra visita coincide con estas fechas, recomendamos encarecidamente acercarnos a la capital. La programación es muy extensa y variada, incluyendo conciertos de música, ferias, actividades deportivas, procesiones marítimas y la tradicional Romería de San Ginés. Es una celebración a gran escala que culmina con fuegos artificiales y que nos permite ver cómo toda la isla se une para festejar. Aunque Arrecife está a unos 40-50 minutos en coche de Playa de la Cera, la magnitud de estas fiestas bien merece el desplazamiento.

Participar en estas fiestas locales es una manera inmejorable de enriquecer nuestra experiencia de viaje, conociendo de cerca las costumbres, la música y la alegría de la gente de Lanzarote. Nos permiten ver la isla desde una perspectiva diferente, más allá de sus playas y paisajes volcánicos.

Hospital cercano

Aunque esperamos no tener que utilizarlo, siempre es importante conocer los servicios de emergencia y sanitarios disponibles en la zona cuando viajamos. Para nosotros, la seguridad y la tranquilidad de saber que hay asistencia médica cerca es fundamental, incluso en un entorno natural como el de Playa de la Cera.

El centro de salud más cercano a Playa de la Cera y al área de Playa Blanca es el Centro de Salud de Playa Blanca. Se encuentra en el núcleo urbano de Playa Blanca, a una distancia de aproximadamente 10 a 15 minutos en coche desde la entrada del Monumento Natural de Los Ajaches. Este centro ofrece atención primaria, urgencias menores y consultas médicas generales durante el horario de apertura. Es el lugar al que acudir para cualquier dolencia leve, cortes pequeños, o consultas que no requieran hospitalización.

Para emergencias más graves o situaciones que requieran atención hospitalaria especializada, el hospital de referencia en la isla es el Hospital General de Lanzarote Dr. José Molina Orosa, ubicado en Arrecife, la capital. El trayecto hasta Arrecife desde Playa de la Cera es de aproximadamente 40 a 50 minutos en coche, dependiendo del tráfico. Este hospital cuenta con un servicio de urgencias 24 horas, diversas especialidades médicas y quirúrgicas, y todas las instalaciones necesarias para atender situaciones de mayor complejidad. En caso de una emergencia vital, siempre se debe llamar al 112, que coordinará la asistencia y el traslado más adecuado.

Es recomendable llevar siempre consigo la tarjeta sanitaria europea (para ciudadanos de la UE) o un seguro de viaje adecuado (para el resto de visitantes) para asegurar una atención médica sin contratiempos. Saber que contamos con estos recursos nos permite disfrutar de la belleza de Playa de la Cera con total confianza y serenidad.

Nuestra opinión personal

Después de haber explorado innumerables playas a lo largo y ancho de las costas españolas, podemos afirmar con total convicción que Playa de la Cera ocupa un lugar muy especial en nuestra lista de favoritas. Para nosotros, no es solo una playa; es una experiencia, un refugio y un recordatorio de la belleza salvaje y pura que aún se puede encontrar en un destino turístico tan consolidado como Lanzarote.

Lo que más nos cautiva de esta cala es su capacidad para transportarnos a un estado de absoluta tranquilidad. La combinación de su arena fina y dorada, las aguas cristalinas y el entorno natural inmaculado, enmarcado por los acantilados volcánicos del Monumento Natural de Los Ajaches, crea una atmósfera de paz que es difícil de igualar. Nos encanta la sensación de estar en un lugar que se siente casi virgen, donde la mano del hombre apenas ha intervenido, permitiendo que la naturaleza sea la verdadera protagonista.

Es el lugar perfecto para desconectar del ruido y el estrés del día a día. Aquí, el único 'programa' es tumbarse al sol, sumergirse en las aguas refrescantes y transparentes, o explorar la vida marina con unas gafas de snorkel. Para las familias, es un paraíso seguro donde los niños pueden jugar libremente en la orilla, mientras los adultos disfrutan de un merecido descanso. La pequeña caminata para llegar hasta ella, y el acceso a través de la pista de tierra, lejos de ser un inconveniente, nos parece que añade un toque de aventura y contribuye a preservar su exclusividad.

En un mundo donde muchas playas están saturadas de servicios y aglomeraciones, Playa de la Cera nos ofrece un respiro, una vuelta a lo esencial. Es una invitación a la contemplación, a la fotografía de paisajes espectaculares y a la simple alegría de estar en armonía con el entorno. Cada visita nos recarga las pilas y nos deja con el deseo de volver. Para nosotros, es un tesoro de Lanzarote que todo amante de las playas naturales debería descubrir al menos una vez en la vida.

Conclusión

En resumen, Playa de la Cera, en el municipio de Yaiza, es mucho más que una simple extensión de arena y mar en Lanzarote. Es una de esas calas que dejan una huella imborrable en el corazón de quienes la visitan. Su belleza natural, la serenidad de sus aguas y la pureza de su entorno la convierten en un destino imprescindible para aquellos que buscan evadirse del bullicio y reconectar con la naturaleza en su estado más prístino.

Ya sea que busquemos un día de relax bajo el sol canario, un lugar seguro para que los niños disfruten o un escenario idílico para la práctica del snorkel, esta playa nos ofrece todo esto y más. Aunque sus servicios son limitados, precisamente esa es la clave de su encanto y lo que la mantiene como una joya inalterada dentro del impresionante paisaje de las playas de Papagayo. Nos invita a la aventura de llegar a ella, a la preparación de llevar lo necesario y a la gratificación de encontrar un paraíso.

Desde las emocionantes excursiones por el Parque Nacional de Timanfaya hasta la rica gastronomía local o la vibrante cultura de sus fiestas locales, los alrededores de Playa de la Cera complementan a la perfección la experiencia de playa. Es un destino que lo tiene todo: aventura, relax, cultura y, sobre todo, una belleza que nos quita el aliento. Así que, si estás planeando tu próxima escapada a las Islas Canarias, no dudes en incluir Playa de la Cera en tu itinerario. Te aseguramos que, como a nosotros, te cautivará y te dejará con ganas de volver una y otra vez a este rincón mágico de Lanzarote.

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