Playa de la Ribera
El Port de la Selva, Girona
Sobre esta playa
Introducción
Nos adentramos hoy en uno de esos rincones que nos roban el corazón, un lugar donde la esencia de la Costa Brava se respira en cada rincón: la Playa de la Ribera. Ubicada en el encantador municipio de El Port de la Selva, en la provincia de Girona, esta playa es, ciertamente, la joya de la corona local. No es solo una playa, es el alma del pueblo, el punto de encuentro, el escenario de innumerables veranos y el telón de fondo de recuerdos imborrables para quienes la visitamos.
Cuando pensamos en una playa que lo tiene todo, la Playa de la Ribera nos viene a la mente de inmediato. Su ubicación privilegiada, justo en el centro del pueblo, la convierte en un espacio accesible y vibrante, pero sin perder esa tranquilidad que tanto anhelamos en nuestras escapadas. Es una playa que invita a la desconexión, al disfrute pausado, a la contemplación del ir y venir de las pequeñas embarcaciones que salpican el horizonte. Su orientación al abrigo de la bahía la protege de los vientos más fuertes, garantizando unas aguas serenas y cristalinas, perfectas para el baño y el relax.
Para nosotros, visitar la Playa de la Ribera es sumergirse en una postal mediterránea. Es el lugar ideal para quienes buscan comodidad sin renunciar a la autenticidad de un pueblo pesquero con encanto. Aquí, la belleza natural se fusiona con una oferta de servicios excepcional, haciendo de cada jornada playera una experiencia completa y satisfactoria. Si estás planeando una escapada a las playas Girona, no puedes dejar de incluir esta maravilla en tu itinerario. Te aseguramos que te enamorarás de su atmósfera y de todo lo que El Port de la Selva tiene para ofrecer.
Cómo llegar a Playa de la Ribera
Llegar a la Playa de la Ribera es una tarea sencilla, lo que añade un plus de comodidad a nuestra experiencia. Al estar ubicada en el corazón de El Port de la Selva, su acceso es directo y bien señalizado. La forma más común de llegar, si venimos en coche, es a través de la carretera C-260, que nos conecta con Figueres y, desde allí, tomamos la GIP-6041, una carretera escénica que nos regala unas vistas impresionantes a medida que descendemos hacia el pueblo costero. Es un trayecto que, por sí solo, ya es parte de la aventura, con curvas que desvelan el Mediterráneo en todo su esplendor.
Una vez en El Port de la Selva, la playa es inconfundible. La encontraremos justo frente al paseo marítimo y el puerto. El pueblo, aunque pequeño, cuenta con varias opciones de aparcamiento, especialmente en las calles adyacentes al centro y en zonas habilitadas para ello. Es cierto que en temporada alta, encontrar sitio puede requerir un poco de paciencia, pero la proximidad de los parkings a la playa hace que la caminata sea mínima y agradable. Nuestra recomendación es llegar temprano si visitamos la playa en los meses de julio y agosto para asegurarnos un buen lugar.
Para quienes prefieren el transporte público, El Port de la Selva está conectado por líneas de autobús que lo unen con Figueres y otras localidades cercanas. Aunque la frecuencia puede ser menor fuera de la temporada estival, es una opción a considerar. Además, para los amantes del senderismo o el cicloturismo, el Camino de Ronda (GR-92) pasa muy cerca de la playa, ofreciendo una manera espectacular de llegar a ella, disfrutando de los paisajes costeros más impresionantes de la Costa Brava. Sea cual sea nuestra elección, el destino bien merece el viaje.
La arena y el agua
La experiencia de la Playa de la Ribera comienza en el momento en que nuestros pies tocan su peculiar superficie. Aquí no encontraremos la arena fina y dorada de otras costas, sino una mezcla característica de la Costa Brava: una arena mixta, compuesta por pequeños guijarros y granos de arena más gruesos que, al tacto, ofrecen una sensación muy agradable y limpia. Esta particularidad hace que el agua se mantenga increíblemente transparente, ya que la arena no se levanta con facilidad, incluso con el movimiento de las olas. Es un tipo de suelo `mixto` que nos encanta, porque evita que la toalla se llene de arena y facilita el paseo por la orilla.
Pero si hay algo que realmente nos cautiva de la Playa de la Ribera son sus aguas. Son, sencillamente, espectaculares. Su ubicación en una bahía protegida significa que las olas son casi inexistentes, lo que la convierte en una piscina natural de aguas increíblemente tranquilas. La transparencia es asombrosa; podemos ver el fondo marino con total claridad, incluso a varios metros de profundidad. Este factor, unido a su temperatura agradable durante los meses de verano, la convierte en un lugar idóneo para el baño de todas las edades.
La calidad del agua es, además, un aspecto que nos llena de confianza. La Playa de la Ribera ostenta la prestigiosa Bandera Azul, un distintivo que certifica la excelencia en la calidad del agua, la gestión ambiental, la seguridad y los servicios que ofrece. Esto nos da la tranquilidad de saber que estamos en un entorno cuidado y respetuoso con el medio ambiente. Sumergirse en estas aguas es una auténtica delicia, una invitación a nadar sin preocupaciones, a practicar snorkel y descubrir la vida marina, o simplemente a flotar y dejarse llevar por la serenidad del Mediterráneo. Es, sin duda, uno de los grandes atractivos de esta playa El Port de la Selva.
Servicios e instalaciones
La Playa de la Ribera no solo destaca por su belleza natural, sino también por la excelente infraestructura de servicios que pone a nuestra disposición, garantizando una jornada playera cómoda y sin preocupaciones. Es una de las razones por las que la consideramos una de las mejores playas Girona para disfrutar en familia o en pareja. La presencia de la Bandera Azul ya nos da una pista de la calidad y cantidad de lo que encontraremos aquí.
Entre los servicios esenciales, contamos con Duchas para refrescarnos después del baño y Baños/WC limpios y bien mantenidos, algo que siempre se agradece. La seguridad es una prioridad, por lo que disponemos de un servicio de Socorrismo activo durante la temporada de baño, con profesionales vigilando y atendiendo cualquier eventualidad. Esto nos permite relajarnos sabiendo que estamos en buenas manos.
Para nuestra comodidad, la playa ofrece la posibilidad de alquilar Sombrillas y tumbonas, lo que nos evita cargar con nuestro propio equipo y nos permite disfrutar de una jornada de sol y descanso con todo el confort. Justo en el paseo marítimo, a pocos pasos de la arena, encontramos una variada oferta de Chiringuitos y Restaurantes donde podemos degustar la gastronomía local, tomar un refresco o disfrutar de un café con vistas al mar. La cercanía del pueblo también significa que tenemos tiendas y otros establecimientos a nuestro alcance.
En cuanto al aparcamiento, como mencionamos anteriormente, existen zonas de Parking cercanas, tanto gratuitas como de pago, facilitando el acceso a la playa. Además, la Playa de la Ribera destaca por su accesibilidad total, con rampas y pasarelas que facilitan el acceso a personas con movilidad reducida, e incluso, en ocasiones, cuenta con servicio de baño asistido durante la temporada alta. Esto demuestra un compromiso real con la inclusión y el disfrute para todos. Sin duda, esta playa Playa de la Ribera lo tiene todo pensado para nuestro confort.
Mejor época para visitar
Elegir la mejor época para visitar la Playa de la Ribera dependerá mucho de lo que busquemos en nuestra experiencia playera. Cada estación tiene su encanto particular en El Port de la Selva y en esta maravillosa playa Girona.
Verano: Sol, bullicio y vida
Si lo que anhelamos es el clásico verano mediterráneo, con sol garantizado, temperaturas cálidas y un ambiente vibrante, entonces los meses de julio y agosto son nuestra elección. Durante esta época, la Playa de la Ribera cobra vida. Es el momento ideal para disfrutar de sus aguas tranquilas, aprovechar todos los servicios y participar en las actividades acuáticas. La presencia de familias, parejas y grupos de amigos crea una atmósfera alegre y social. Sin embargo, también es la época de mayor afluencia, por lo que podemos esperar más gente y, quizás, la necesidad de madrugar para encontrar un buen sitio en la arena o para aparcar. Para nosotros, el bullicio veraniego es parte del encanto, pero es importante tenerlo en cuenta.
Primavera y otoño: Serenidad y naturaleza
Para aquellos que buscan una experiencia más tranquila, introspectiva y conectada con la naturaleza, la primavera (abril, mayo, junio) y el otoño (septiembre, octubre) son, sin duda, las estaciones perfectas. Las temperaturas son suaves y agradables, ideales para pasear por la orilla, explorar el Camino de Ronda o simplemente sentarse a leer con el sonido de las olas como única compañía. Las aguas aún son aptas para el baño en septiembre y a principios de octubre, y la playa se muestra en su estado más sereno y fotogénico, con menos gente y una luz espectacular para la fotografía. Es una época fantástica para descubrir la belleza del Cap de Creus sin las aglomeraciones estivales.
Invierno: Paz y paisajes salvajes
Aunque no es la época para el baño, el invierno (noviembre a marzo) ofrece una perspectiva completamente diferente de la Playa de la Ribera y de El Port de la Selva. El pueblo recupera su ritmo pausado, y la playa se convierte en un lugar de una paz inmensa. Es el momento perfecto para largas caminatas, para observar las olas (que en ocasiones pueden ser más bravas) y para sentir la fuerza del paisaje. Los días soleados de invierno son un regalo para quienes buscan desconexión total y la oportunidad de ver la Costa Brava en su estado más puro y salvaje, ideal para los amantes de la fotografía de paisajes. Cualquiera que sea nuestra elección, la playa El Port de la Selva nos espera con los brazos abiertos.
Actividades y deportes
La Playa de la Ribera y sus alrededores nos ofrecen un abanico de actividades para todos los gustos, desde la relajación más absoluta hasta la aventura más emocionante. Gracias a la tranquilidad de sus aguas y al entorno privilegiado de la Costa Brava, las opciones son variadas y siempre gratificantes.
Actividades acuáticas
Las aguas cristalinas de la Playa de la Ribera son un imán para los amantes de los deportes acuáticos. Para nosotros, hay varias actividades imprescindibles:
- Snorkel: Con la visibilidad que ofrece el agua, es una maravilla ponerse unas gafas y un tubo para explorar el fondo marino. Aunque la playa es de arena, podemos encontrar pequeños bancos de peces y rocas donde la vida marina se esconde, especialmente cerca de los límites de la bahía.
- Kayak y Paddle Surf: Dada la ausencia de grandes olas, alquilar un kayak o una tabla de paddle surf es una forma fantástica de explorar la costa a nuestro propio ritmo. Podemos remar suavemente por la bahía, acercarnos a calas escondidas o simplemente disfrutar de la perspectiva del pueblo desde el mar. Hay varios puntos de alquiler de equipos en el puerto o en las cercanías de la playa.
- Natación: Las aguas tranquilas y la ausencia de corrientes hacen de esta playa un lugar perfecto para nadar largas distancias con total seguridad, ideal para aquellos que buscan mantenerse en forma o simplemente disfrutar de un buen chapuzón.
Actividades terrestres y de naturaleza
Más allá del agua, el entorno de El Port de la Selva es un paraíso para los amantes de la naturaleza y el senderismo. La playa Playa de la Ribera es el punto de partida perfecto para muchas de estas aventuras:
- Senderismo por el Camino de Ronda (GR-92): Este sendero de gran recorrido pasa por El Port de la Selva y nos ofrece la oportunidad de explorar acantilados, calas secretas y bosques mediterráneos. Podemos tomarlo en dirección a Llançà o hacia Cadaqués y el Cap de Creus, disfrutando de vistas espectaculares. Es una actividad que nos encanta hacer en primavera u otoño, cuando el clima es más suave.
- Ciclismo: La zona cuenta con rutas ciclistas que se adaptan a diferentes niveles, desde paseos tranquilos por la costa hasta rutas más exigentes por el Parque Natural del Cap de Creus. Es una excelente manera de descubrir los paisajes del Empordà.
- Buceo y submarinismo: Aunque no directamente desde la Playa de la Ribera, las aguas del Cap de Creus son famosas por su rica biodiversidad marina. En El Port de la Selva hay centros de buceo que organizan excursiones a los mejores puntos de inmersión, una experiencia inolvidable para los más aventureros.
Para familias con niños
Si hay una playa que podemos recomendar con los ojos cerrados a las familias con niños, esa es la Playa de la Ribera. Para nosotros, es un auténtico paraíso familiar en la Costa Brava, y por varias razones de peso que la convierten en una elección segura y acertada para unas vacaciones inolvidables.
En primer lugar, la característica más destacada para los más pequeños son sus aguas tranquilas y poco profundas. Al estar en una bahía protegida, las olas son mínimas, creando una especie de piscina natural donde los niños pueden jugar y chapotear con total seguridad. Esto nos permite a los adultos relajarnos un poco más mientras ellos disfrutan sin preocupaciones, sabiendo que el riesgo es mínimo. La entrada al agua es suave y gradual, ideal para los que están aprendiendo a nadar o para los más pequeños que solo quieren mojarse los pies.
La arena mixta de la Playa de la Ribera también es un punto a favor. Aunque no es la típica arena fina para castillos, los niños se divierten mucho buscando conchas y pequeñas piedras, y el hecho de que no se pegue tanto como la arena más fina es un alivio para los padres. Además, su limpieza es impecable, algo que valoramos enormemente cuando vamos con niños.
Los servicios que ofrece la playa son otro pilar fundamental para las familias:
- Socorrismo: La presencia de socorristas durante la temporada alta es una garantía de seguridad adicional, lo que nos da una tranquilidad inestimable.
- Duchas y Baños/WC: Indispensables para la higiene y comodidad de toda la familia después de un día de juegos y baños.
- Proximidad al pueblo: Al estar en el centro de El Port de la Selva, tenemos todo a mano: heladerías, panaderías, tiendas para comprar cualquier cosa que podamos necesitar, y restaurantes con opciones para todos los gustos, incluso para los paladares más exigentes de los niños.
- Zonas de juego cercanas: A pocos pasos de la playa, en el paseo marítimo, suele haber parques infantiles donde los niños pueden desahogarse y seguir jugando fuera del agua, alternando actividades durante el día.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Playa de la Ribera en El Port de la Selva es una puerta de entrada a un sinfín de experiencias y descubrimientos en la impresionante Costa Brava y el Alt Empordà. Más allá de disfrutar de la arena y el mar, los alrededores nos invitan a explorar paisajes, cultura e historia. Para nosotros, estas son algunas de las excursiones y sitios de interés que no podemos perdernos:
El propio El Port de la Selva
Antes de aventurarnos más lejos, merece la pena dedicar tiempo a pasear por el propio pueblo. Su encantador puerto pesquero, con las barcas de colores balanceándose al son de las olas, es una estampa idílica. Recorrer el paseo marítimo, sentarse en una de sus terrazas a tomar algo o visitar la Iglesia de Santa María de les Neus, con sus vistas panorámicas, es un plan perfecto para cualquier momento del día. El ambiente tranquilo y auténtico del pueblo nos envuelve desde el primer instante.
Monasterio de Sant Pere de Rodes
Una visita obligada, ciertamente. Este impresionante monasterio benedictino del siglo X, situado en la sierra de Rodes, es una joya del románico catalán. Desde su ubicación privilegiada, las vistas del Cap de Creus y la bahía de El Port de la Selva son, sencillamente, espectaculares. Recorrer sus claustros, la iglesia y las diferentes estancias es un viaje en el tiempo que nos transporta a otra época. Además, el camino hasta allí es una experiencia en sí misma, ascendiendo por una carretera serpenteante que ofrece panorámicas cada vez más impresionantes. Es un lugar que nos deja sin aliento y que recomendamos encarecidamente.
Cadaqués y el Cap de Creus
A poca distancia de El Port de la Selva, encontramos el icónico pueblo de Cadaqués, con sus casas blancas, calles empedradas y su inconfundible ambiente bohemio. Es el pueblo de Salvador Dalí, y podemos visitar su Casa-Museo en Portlligat. Cadaqués es perfecto para perderse por sus callejuelas, disfrutar de un helado artesanal o simplemente sentarse a observar el mar. Desde allí, la carretera nos lleva al Parque Natural del Cap de Creus, el punto más oriental de la península ibérica. Sus paisajes lunares, formaciones rocosas esculpidas por el viento (la tramuntana) y el mar, sus faros y calas salvajes son de una belleza sobrecogedora. Es un lugar para sentir la fuerza de la naturaleza en estado puro, ideal para hacer senderismo y tomar fotografías espectaculares.
Llançà y Roses
Explorando la costa en dirección norte o sur, podemos visitar otras localidades con encanto. Llançà, al norte, es un pueblo marinero más tranquilo, con bonitas playas y calas. Hacia el sur, encontramos Roses, una localidad más grande y turística, con una amplia bahía, una ciudadela histórica y una gran oferta de actividades. Ambas son buenas opciones para una excursión de un día, complementando nuestra estancia en la playa El Port de la Selva.
Figueres
Si nos apetece una incursión cultural, Figueres es la capital del Alt Empordà y la cuna de Salvador Dalí. Su principal atracción es el Teatro-Museo Dalí, una obra de arte en sí misma, donde podemos sumergirnos en el universo surrealista del genio. Es una experiencia única y altamente recomendable, especialmente en un día nublado.
Como vemos, la playa Playa de la Ribera es solo el punto de partida para explorar una de las regiones más fascinantes de Cataluña. La combinación de sol, mar, cultura y naturaleza es irresistible.
Qué hacer cuando llueve
Aunque en la Costa Brava los días de lluvia no son la tónica general, es cierto que pueden aparecer y, cuando lo hacen, es bueno tener un plan B para seguir disfrutando de nuestra estancia. Afortunadamente, los alrededores de la Playa de la Ribera y El Port de la Selva ofrecen varias opciones interesantes para esos días en que el sol decide tomarse un respiro. No hay por qué quedarse encerrados en el hotel; la cultura y la gastronomía nos esperan.
Inmersión cultural
- Teatro-Museo Dalí en Figueres: Como ya mencionamos, esta es la joya de la corona del Alt Empordà y una opción perfecta para un día lluvioso. El museo es una experiencia en sí mismo, un viaje alucinante por la mente de Salvador Dalí. Es recomendable reservar las entradas con antelación, ya que es uno de los museos más visitados de España.
- Monasterio de Sant Pere de Rodes: Si bien las vistas exteriores son espectaculares, el interior del monasterio es igualmente impresionante. Podemos pasar horas explorando sus naves, claustros y exposiciones, aprendiendo sobre su historia y arquitectura. Es un refugio perfecto para resguardarse de la lluvia y empaparse de historia.
- Museo de Cadaqués: Aunque más pequeño, el Museo de Cadaqués ofrece exposiciones sobre la historia y la cultura del pueblo, a menudo relacionadas con Dalí y otros artistas que han pasado por la zona. Es una opción más cercana si no queremos alejarnos mucho.
- Girona ciudad: Si la lluvia persiste y tenemos ganas de una excursión más larga, la ciudad de Girona está a aproximadamente una hora en coche. Su casco antiguo, el Barri Vell, es una maravilla para explorar, incluso bajo la lluvia. Podemos visitar la Catedral, el Call Jueu (barrio judío) y varios museos, como el Museo de Historia de Girona o el Museo de Arte.
Experiencias gastronómicas y enoturísticas
- Ruta del Vino DO Empordà: La región del Empordà es una tierra de vinos excelentes. Un día lluvioso es la excusa perfecta para visitar alguna de las bodegas locales y participar en una cata. Muchas de ellas ofrecen visitas guiadas por sus instalaciones, donde aprenderemos sobre el proceso de elaboración del vino y podremos degustar sus productos. Es una experiencia sensorial y cultural que nos encanta.
- Disfrutar de la gastronomía local: Los días de lluvia son ideales para sentarse tranquilamente en uno de los restaurantes de El Port de la Selva y deleitarse con la cocina marinera. Un buen 'suquet de peix' o un arroz caldoso nos hará olvidar el mal tiempo. Es una oportunidad para probar esos platos que quizás no nos atrevemos a pedir en un día de playa.
Relax y bienestar
- Lectura y café: A veces, lo mejor en un día lluvioso es simplemente relajarse. En El Port de la Selva encontraremos acogedores cafés donde podemos disfrutar de una buena lectura o una charla tranquila mientras esperamos que escampe. Es una forma sencilla pero efectiva de disfrutar del ambiente del pueblo en un día diferente.
Hoteles recomendados
Encontrar el alojamiento perfecto es clave para disfrutar plenamente de nuestra visita a la Playa de la Ribera y a El Port de la Selva. La oferta no es tan masiva como en otras zonas de la Costa Brava, lo que contribuye a mantener el encanto y la tranquilidad del pueblo, pero sí encontramos opciones de calidad que se adaptan a diferentes gustos y presupuestos. Para nosotros, la clave está en buscar algo que nos permita sumergirnos en la atmósfera local y tener la playa a un paso.
Tipos de alojamiento
- Hoteles con encanto: El Port de la Selva cuenta con algunos hoteles pequeños y familiares que ofrecen un trato cercano y personalizado. Suelen estar ubicados cerca del paseo marítimo o con vistas al puerto, lo que nos permite disfrutar de las vistas y la brisa marina. Muchos de ellos destacan por su decoración acogedora y su gastronomía local. Son perfectos para parejas o para quienes buscan una experiencia más íntima y auténtica.
- Apartamentos turísticos: Para familias o grupos de amigos, los apartamentos turísticos son una opción fantástica. Nos ofrecen la flexibilidad de tener nuestra propia cocina y más espacio, lo que puede ser muy conveniente, especialmente si viajamos con niños. Hay una buena oferta de apartamentos en el pueblo, muchos de ellos a poca distancia de la Playa de la Ribera, lo que nos permite ir y venir con facilidad.
- Casas rurales y masías: En los alrededores de El Port de la Selva, especialmente en el interior del Cap de Creus o hacia Llançà, podemos encontrar preciosas casas rurales y masías restauradas. Son ideales para quienes buscan una experiencia más rural, conectada con la naturaleza y con la tranquilidad del campo, sin renunciar a la cercanía de la costa. Suelen ofrecer piscinas y amplios jardines, perfectos para desconectar.
- Campings: Para los amantes del contacto directo con la naturaleza y el espíritu aventurero, la zona cuenta con campings bien equipados, algunos de ellos con parcelas para tiendas y caravanas, así como bungalows. Suelen estar ubicados en entornos naturales espectaculares, a poca distancia en coche de la playa El Port de la Selva y con acceso a otras calas. Son una opción económica y divertida, especialmente para familias.
Zonas para alojarse
- Centro de El Port de la Selva: Sin duda, la zona más cómoda si nuestro objetivo principal es disfrutar de la Playa de la Ribera y tener todos los servicios del pueblo a mano. Aquí encontraremos la mayoría de hoteles y apartamentos, y podremos ir caminando a todas partes. Nos encanta la conveniencia de poder salir a cenar y volver al hotel sin necesidad de coche.
- Alrededores del puerto: Similar al centro, pero con un ambiente más marinero. Los alojamientos en esta zona suelen ofrecer vistas directas al puerto y a las barcas, una postal preciosa al amanecer y al atardecer.
- Zonas residenciales cercanas: Un poco más alejadas del bullicio central, estas zonas ofrecen tranquilidad y, a menudo, alojamientos con piscina o vistas privilegiadas. Requieren un corto paseo o un pequeño trayecto en coche para llegar a la playa Playa de la Ribera, pero a cambio nos ofrecen más espacio y privacidad.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de El Port de la Selva y, en general, de la Costa Brava y el Alt Empordà, es una de las grandes razones para visitar esta región. Aquí, la tradición marinera se fusiona con los productos de la tierra, dando lugar a una cocina mediterránea auténtica, sabrosa y llena de matices. Para nosotros, sentarse a la mesa en esta zona es una experiencia que complementa a la perfección un día de playa en la Playa de la Ribera.
Platos típicos que no podemos perdernos
- Pescado y marisco fresco: Al ser un pueblo pesquero, el protagonista indiscutible es el pescado y el marisco del día. No hay nada como probar el pescado recién llegado de la lonja, cocinado a la plancha, al horno o a la brasa. Destacan el mero, la dorada, el lenguado, la lubina y, por supuesto, las gambas de Roses, que son una auténtica delicia. Para nosotros, es un imprescindible.
- Suquet de peix: Este guiso marinero es una receta tradicional de la Costa Brava. Se prepara con diferentes tipos de pescado de roca, patatas y un sofrito rico en tomate, ajo y cebolla, a menudo con un toque de azafrán y picada de frutos secos. Es un plato contundente y lleno de sabor, perfecto para compartir.
- Arroces y fideuás: La influencia valenciana y la riqueza del mar se unen en arroces marineros y fideuás espectaculares. Ya sea un arroz a banda, un arroz negro con sepia y gambas, o una fideuá con todo tipo de marisco, son platos que nos transportan directamente al Mediterráneo. Nos encanta disfrutar de ellos con vistas al mar.
- Anchoas de l'Escala: Aunque l'Escala está un poco más al sur, las anchoas de esta zona son famosas mundialmente. No podemos irnos sin probarlas, ya sea solas, con pan con tomate o como parte de una ensalada. Su sabor intenso y salado es una explosión en el paladar.
- Botifarra amb mongetes: Para los amantes de la carne, la cocina catalana ofrece platos robustos como la butifarra con judías. Es un contraste delicioso con la oferta marinera y una muestra de la riqueza de la gastronomía local.
- Vinos de la DO Empordà: La región cuenta con una Denominación de Origen propia, la DO Empordà. Sus vinos, tanto blancos, rosados como tintos, son de gran calidad y maridan a la perfección con la cocina local. Nos encanta acompañar una comida con un buen vino blanco fresco de la zona.
Restaurantes recomendados
En El Port de la Selva, la mayoría de los restaurantes de calidad se encuentran a lo largo del paseo marítimo y en los alrededores del puerto. Muchos de ellos ofrecen terrazas con vistas espectaculares, ideales para disfrutar de una comida o cena al aire libre. Nuestra recomendación es buscar aquellos que exhiban el pescado del día o que tengan una carta basada en productos frescos y de temporada. No hay que temer preguntar por la recomendación del chef o por el pescado fresco del día. La autenticidad y la calidad están garantizadas en esta playa El Port de la Selva.
Fiestas locales
Las fiestas locales son el corazón de cualquier pueblo, y en El Port de la Selva, estas celebraciones nos permiten sumergirnos aún más en la cultura y el espíritu de la Costa Brava. Visitar la Playa de la Ribera coincidiendo con alguna de estas festividades es una oportunidad fantástica para vivir la alegría y las tradiciones de la gente local. Para nosotros, son momentos de unión y diversión que no nos podemos perder.
Festes Majors
- Festa Major de Sant Pere (San Pedro): Se celebra a finales de junio (alrededor del 29 de junio), en honor al patrón de los pescadores. Es una de las festividades más importantes del pueblo, con un marcado carácter marinero. Durante estos días, el pueblo se llena de actividades para todas las edades: conciertos, bailes populares, sardanas, habaneras (a menudo en el paseo marítimo, con el mar de fondo), y actos religiosos. Los niños disfrutan de los juegos y atracciones, y los adultos de la música y el ambiente festivo. Es un momento ideal para ver el pueblo en plena ebullición y disfrutar de la gastronomía local en las terrazas.
- Festa Major de Sant Esteve (San Esteban): Celebrada a principios de agosto (alrededor del 3 de agosto), esta es la fiesta de verano por excelencia, atrayendo tanto a residentes como a turistas. Es una fiesta más orientada al ocio y al entretenimiento veraniego, con orquestas, bailes, espectáculos y actividades culturales. El ambiente es vibrante y la Playa de la Ribera y el paseo marítimo se convierten en el epicentro de la celebración. Es una oportunidad perfecta para disfrutar de las noches cálidas de verano y la alegría de la gente.
Otras festividades y eventos anuales
- Carnaval: Aunque no es tan multitudinario como en otras localidades, el Carnaval de El Port de la Selva tiene su encanto, con desfiles de disfraces y actividades para los más pequeños, llenando de color las calles del pueblo en los meses de invierno.
- Fira de la Sal (Feria de la Sal): Aunque no es una fiesta como tal, El Port de la Selva ha tenido históricamente una relación importante con la sal. Ocasionalmente se organizan ferias o eventos temáticos relacionados con este producto y la tradición marinera, ofreciendo demostraciones, talleres y productos artesanales. Es una forma interesante de conocer la historia y las costumbres locales.
- Mercados semanales: Cada viernes por la mañana, El Port de la Selva acoge su mercado semanal. Aunque no es una fiesta, es un evento social importante donde podemos encontrar productos frescos, ropa, artesanía y sumergirnos en la vida cotidiana del pueblo. Es una buena ocasión para comprar productos locales y mezclarte con la gente del lugar.
Hospital cercano
Cuando viajamos, la tranquilidad de saber que tenemos acceso a servicios médicos cercanos es fundamental, y en El Port de la Selva, podemos estar tranquilos en este aspecto. Aunque esperamos no tener que utilizarlos, es importante conocer las opciones disponibles para cualquier eventualidad mientras disfrutamos de la Playa de la Ribera y sus encantos.
El Port de la Selva cuenta con un Centre d'Atenció Primària (CAP), es decir, un Centro de Atención Primaria o centro de salud. Este es el primer punto de contacto para consultas médicas no urgentes, atención de enfermería, pequeñas curas o problemas de salud que no revistan gravedad. El CAP de El Port de la Selva está ubicado en el propio pueblo, lo que significa que es fácilmente accesible desde la Playa de la Ribera en pocos minutos a pie o en coche. Durante el día, en horario laboral, podemos acudir a este centro para recibir atención médica básica y de urgencias menores.
Para casos de mayor gravedad o urgencias que requieran atención hospitalaria, el hospital de referencia para El Port de la Selva es el Hospital de Figueres. Se encuentra en la ciudad de Figueres, la capital del Alt Empordà, a una distancia aproximada de unos 30-40 kilómetros. El trayecto en coche desde El Port de la Selva hasta el Hospital de Figueres suele durar entre 30 y 45 minutos, dependiendo del tráfico y las condiciones de la carretera. Este hospital ofrece una amplia gama de especialidades médicas, servicios de urgencias 24 horas y todo lo necesario para atender situaciones de mayor complejidad.
En caso de una emergencia grave, siempre debemos llamar al número de emergencias 112, que coordinará la asistencia necesaria, ya sea el traslado al CAP local o directamente al hospital. La presencia de socorristas en la playa Playa de la Ribera durante la temporada de baño también es un punto de seguridad importante, ya que están capacitados para ofrecer primeros auxilios y coordinar la atención médica si es necesario en la propia playa.
Para nosotros, contar con un centro de salud en el pueblo y un hospital de referencia a una distancia razonable nos permite disfrutar de nuestra estancia en la playa El Port de la Selva con total paz mental, sabiendo que estamos cubiertos ante cualquier imprevisto médico.
Nuestra opinión personal
Después de haber explorado cada rincón de la Playa de la Ribera y sus alrededores, podemos afirmar con total convicción que es uno de esos lugares que se quedan grabados en la memoria. Para nosotros, esta playa El Port de la Selva representa la esencia de la Costa Brava en su estado más auténtico y acogedor. No es la playa más grande, ni la más salvaje, pero posee un encanto particular que la hace única y tremendamente atractiva.
Lo que más nos cautiva es la combinación perfecta entre la belleza natural y la comodidad de los servicios. Sus aguas tranquilas y cristalinas son una bendición, especialmente si viajamos con niños o si simplemente buscamos un baño relajante y sin sobresaltos. La arena mixta, tan característica de la zona, le da un toque distintivo y la mantiene impecablemente limpia. Además, el hecho de que cuente con Bandera Azul y una excelente accesibilidad demuestra un compromiso real con la calidad y el bienestar de sus visitantes.
Nos encanta la atmósfera que se respira en la Playa de la Ribera. Es una playa viva, social, donde se mezcla la gente local con los visitantes, creando un ambiente familiar y cercano. Poder salir del agua y tener a pocos pasos un chiringuito para tomar algo, o un restaurante para disfrutar de la exquisita gastronomía marinera, es un lujo que valoramos enormemente. La facilidad para llegar y la proximidad al encantador pueblo de El Port de la Selva, con su puerto pesquero y sus calles llenas de historia, hacen que la experiencia sea completa y enriquecedora.
Pero más allá de la playa en sí, el entorno es un regalo. Las excursiones al Monasterio de Sant Pere de Rodes, la exploración del Cap de Creus y la visita a Cadaqués son experiencias que complementan a la perfección los días de sol y mar. Es un lugar que nos invita a desconectar, a observar, a saborear cada momento, y a llevarnos un pedacito de la Costa Brava en el corazón. Para nosotros, la playa Playa de la Ribera es un destino que siempre recomendamos, un oasis de tranquilidad y belleza en uno de los rincones más bonitos de Girona.
Conclusión
En resumen, la Playa de la Ribera en El Port de la Selva es mucho más que una simple playa; es un destino completo que nos ofrece una experiencia inolvidable en la Costa Brava. Desde sus aguas tranquilas y cristalinas, ideales para familias, hasta su arena mixta y sus excelentes servicios, todo en ella está pensado para nuestro disfrute y comodidad. La Bandera Azul y la accesibilidad total son el broche de oro a una oferta de calidad que nos invita a relajarnos y a olvidarnos del estrés.
Pero la magia de la Playa de la Ribera no termina en la orilla del mar. Sus alrededores nos invitan a la aventura, la cultura y la gastronomía, con joyas como el Monasterio de Sant Pere de Rodes, el Parque Natural del Cap de Creus y el encanto bohemio de Cadaqués. Ya sea que busquemos un día de sol y baño, una ruta de senderismo o una inmersión en la rica cocina marinera, El Port de la Selva y su playa principal tienen algo especial para cada uno de nosotros.
Para nosotros, la Playa de la Ribera es un tesoro de Girona que combina a la perfección la belleza natural con la autenticidad de un pueblo pesquero. Es un lugar donde crear recuerdos, donde disfrutar de la vida mediterránea y donde, sin duda, querrán volver una y otra vez. Así que, si están planeando su próxima escapada a las playas Girona, no duden en poner la playa Playa de la Ribera en lo más alto de su lista. Les aseguramos que no se arrepentirán. ¡Nos vemos en la Ribera!
Condiciones actuales
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