Playa de la Ricarda
El Prat de Llobregat, Barcelona
Sobre esta playa
Introducción
Si hay un lugar que nos evoca una sensación de paz y conexión con la naturaleza a pocos pasos de la vibrante Barcelona, esa es sin duda la Playa de la Ricarda en El Prat de Llobregat. No estamos hablando de una playa urbana al uso, con grandes paseos marítimos y una oferta de ocio masificada. Aquí, la protagonista es la naturaleza en su estado más puro, una joya escondida en el corazón del Delta del Llobregat, que nos invita a bajar el ritmo y a redescubrir la belleza de los paisajes costeros más auténticos.
Al llegar a la Playa de la Ricarda, uno se da cuenta de que ha encontrado un santuario. Es una playa que forma parte de un ecosistema protegido, donde las dunas, la vegetación autóctona y la cercanía de la Laguna de la Ricarda, con su rica avifauna, crean un ambiente único. Es el lugar perfecto para quienes buscan escapar del bullicio, dar largos paseos, observar aves o simplemente tumbarse al sol escuchando el murmullo de las olas y el canto de los pájaros. Nos atreveríamos a decir que es una de esas playas de Barcelona que aún conservan su esencia salvaje y nos permiten sentirnos lejos de todo, a pesar de estar tan cerca de la ciudad.
Para nosotros, la Playa de la Ricarda representa un equilibrio perfecto entre la accesibilidad y la conservación. Es un testimonio de cómo la naturaleza puede coexistir con la proximidad de una gran urbe, ofreciéndonos un espacio de respiro y contemplación. Su paisaje, a menudo salpicado por el paso de las aves migratorias, es un regalo para los sentidos y una invitación constante a explorar y respetar el entorno. Es, en resumen, una de esas playas de El Prat de Llobregat que merece ser descubierta con calma y aprecio.
Cómo llegar a Playa de la Ricarda
Llegar a la Playa de la Ricarda es una experiencia que nos sumerge poco a poco en su ambiente natural, alejándonos del ajetreo urbano. Dada su ubicación en el Delta del Llobregat, el acceso es algo distinto al de otras playas de Barcelona, pero no por ello complicado. De hecho, parte de su encanto reside precisamente en ese pequeño esfuerzo que hay que hacer para alcanzarla, lo que ayuda a mantener su tranquilidad.
Si optamos por el coche, debemos dirigirnos hacia El Prat de Llobregat y seguir las indicaciones hacia las playas. Hay zonas de parking cercanas, aunque a menudo son informales y pueden llenarse rápidamente, especialmente durante los meses de verano. Una vez aparcados, es posible que tengamos que caminar un trecho a través de senderos de arena o caminos de tierra, lo que ya nos prepara para la inmersión en la naturaleza. Es importante recordar que estamos en un espacio natural protegido, por lo que debemos ser respetuosos con las indicaciones y no estacionar fuera de las zonas permitidas.
Para aquellos que prefieren el transporte público, la opción más cómoda es el autobús. Desde el centro de El Prat de Llobregat, varias líneas nos acercan a la zona de playas. Una vez en la parada final, la Playa de la Ricarda se encuentra a una distancia que se puede recorrer fácilmente a pie o en bicicleta. De hecho, el ciclismo es una excelente manera de explorar esta zona. Existen carriles bici que conectan el municipio con las playas y los diferentes puntos de interés del Delta del Llobregat, ofreciéndonos un paseo muy agradable y panorámico. La proximidad al Aeropuerto de Barcelona-El Prat también es un factor a considerar; a veces, el paso de los aviones es un recordatorio de la cercanía a la urbe, pero también un espectáculo visual que contrasta con la serenidad del paisaje costero.
La arena y el agua
Cuando pisamos la Playa de la Ricarda, lo primero que notamos es la calidad de su arena. Es una arena fina y dorada, muy agradable al tacto, que invita a descalzarse y a disfrutar de cada paso. Es el tipo de arena perfecta para extender la toalla y relajarse, o para que los más pequeños jueguen a construir castillos. La extensión de la playa, de casi un kilómetro, nos da una sensación de amplitud y libertad, permitiéndonos encontrar siempre un rincón tranquilo, incluso en los días de mayor afluencia. Las dunas que se forman de manera natural durante la costa son un elemento característico y vital para el ecosistema, protegiendo la vegetación interior y añadiendo un toque de belleza salvaje al paisaje.
El agua, por su parte, es la típica del Mediterráneo: generalmente tranquila, de un azul que varía con la luz del día y con una temperatura agradable durante los meses de verano. Las aguas de la Playa de la Ricarda suelen ser claras y poco profundas en la orilla, lo que la hace segura para el baño y para que los niños puedan chapotear bajo la supervisión de los adultos. Al ser una playa menos expuesta a las corrientes y al tráfico marítimo intenso, la sensación de limpieza y pureza es constante. Nos encanta la sensación de frescura al zambullirnos después de un rato bajo el sol, y la transparencia del agua nos permite ver el lecho arenoso bajo nuestros pies. Es un lugar donde el mar nos ofrece su cara más amable y relajante, ideal para desconectar y sumergirse en la calma marina.
Servicios e instalaciones
Es importante tener expectativas realistas sobre los servicios e instalaciones de la Playa de la Ricarda. A diferencia de otras playas de Barcelona más urbanizadas, aquí la prioridad es la conservación del entorno natural. Por ello, la oferta de servicios es más limitada, pero suficiente para garantizar una jornada cómoda y segura. Nosotros valoramos mucho que se mantenga esta esencia más virgen, aunque ello implique renunciar a ciertas comodidades.
Durante la temporada alta de baño, la playa cuenta con servicios esenciales como Socorrismo, lo que nos da una tranquilidad extra a la hora de disfrutar del mar. También encontramos Duchas básicas para quitarnos la arena y la sal antes de volver a casa, y Baños/WC portátiles o en las inmediaciones de los chiringuitos. En cuanto a la restauración, suele haber algún Chiringuito de playa que ofrece bebidas, helados y algo de comida sencilla, perfecto para un tentempié o un almuerzo informal con vistas al mar. Estos establecimientos suelen ser estacionales y se integran discretamente en el paisaje, sin romper la armonía natural del lugar.
El parking, como ya hemos mencionado, está disponible aunque puede ser limitado. Es aconsejable llegar temprano si se visita en coche, especialmente en fines de semana de verano. Lo que no encontraremos aquí son servicios como el alquiler de sombrillas y tumbonas, zonas deportivas organizadas o parques infantiles con columpios. La filosofía de la Playa de la Ricarda es la de un espacio donde la diversión y el relax surgen de la propia interacción con la naturaleza: jugar con la arena, explorar las dunas, buscar conchas o simplemente disfrutar del sol. Para nosotros, esta simplicidad es precisamente lo que la hace tan especial y diferente de otras opciones más comerciales.
Mejor época para visitar
La Playa de la Ricarda es un destino que nos ofrece diferentes encantos según la época del año en la que la visitemos. Cada estación tiene su particular magia y nos invita a disfrutarla de una manera distinta, siempre con el respeto que merece un espacio natural protegido.
Para nosotros, la primavera y el otoño son quizás las mejores épocas si lo que buscamos es tranquilidad y, sobre todo, la observación de aves. El Delta del Llobregat es una parada crucial en las rutas migratorias, y en estos meses la actividad avícola es impresionante. Podemos ver flamencos, garzas, patos y muchas otras especies en su hábitat natural. Además, las temperaturas son suaves, ideales para dar largos paseos por la orilla o recorrer los senderos del Delta en bicicleta, sin el calor intenso del verano ni el frío del invierno. La playa está menos concurrida, lo que nos permite disfrutar de una paz casi absoluta y de paisajes con una luz muy especial, perfecta para la fotografía.
Si nuestro objetivo principal es el baño y el sol, el verano es, por supuesto, la elección obvia. Las temperaturas son cálidas, el agua está perfecta para nadar y los servicios de socorrismo y chiringuitos están plenamente operativos. Sin embargo, es también la época de mayor afluencia, aunque la Playa de la Ricarda siempre será más tranquila que las playas urbanas de Barcelona. Aconsejamos evitar las horas centrales del día y, si es posible, visitarla entre semana para una experiencia más relajada. El invierno, por su parte, nos regala una playa solitaria y melancólica, ideal para paseos contemplativos y para sentir la fuerza del mar en su estado más puro, aunque el baño queda reservado para los más valientes. En resumen, la mejor época dependerá de lo que busquemos: naturaleza y aves fuera de temporada, o sol y mar en verano.
Actividades y deportes
Las actividades y deportes que podemos disfrutar en la Playa de la Ricarda están intrínsecamente ligados a su carácter natural y tranquilo. No es el lugar para deportes acuáticos ruidosos o actividades motorizadas, sino más bien para aquellas que nos conectan con el entorno y nos permiten disfrutar de la calma.
Para nosotros, una de las actividades estrella es la observación de aves. Al estar en pleno Delta del Llobregat, un humedal de gran importancia ecológica, la playa y sus alrededores son un paraíso para los ornitólogos y amantes de la naturaleza. Con unos prismáticos y un poco de paciencia, podemos avistar una gran variedad de especies, especialmente en primavera y otoño. Los paseos por la orilla son otra de nuestras actividades favoritas. La extensión de la playa y la suavidad de la arena invitan a largas caminatas, sintiendo la brisa marina y el sol en la piel. Es una forma sencilla pero profunda de desconectar y recargar energías.
El ciclismo también es muy popular en la zona. Las rutas que recorren el Delta del Llobregat nos ofrecen paisajes cambiantes, desde pinares hasta lagunas, y la Playa de la Ricarda es un punto clave en estos recorridos. Alquilar una bicicleta y explorar los caminos es una excelente manera de pasar el día, combinando ejercicio con turismo de naturaleza. Por supuesto, el baño y el tomar el sol son actividades fundamentales en verano. Las aguas tranquilas y la arena fina son ideales para ello. Para los más aventureros, el snorkel en días de buena visibilidad puede revelar alguna sorpresa en el fondo marino, aunque no es una zona conocida por grandes arrecifes. En resumen, la Playa de la Ricarda nos ofrece un abanico de actividades que priorizan la calma, el respeto por el medio ambiente y el disfrute de la belleza natural.
Para familias con niños
Si estamos pensando en visitar la Playa de la Ricarda con niños, debemos considerar su naturaleza más salvaje y menos equipada. No es una playa con parques infantiles o animadores, pero precisamente esa es su ventaja para ciertas familias: ofrece un espacio inmenso y seguro para el juego libre y la conexión con la naturaleza, lejos de las multitudes y el ruido.
Para nosotros, la Playa de la Ricarda es ideal para familias que valoran la tranquilidad y buscan una experiencia de playa más auténtica. La arena fina es perfecta para que los niños construyan castillos de arena, excaven o simplemente corran y jueguen con espacio de sobra. Las aguas suelen ser poco profundas en la orilla y generalmente tranquilas, lo que la convierte en un lugar seguro para que los más pequeños chapoteen y se bañen bajo la atenta mirada de los adultos. La presencia de Socorrismo en temporada alta añade un extra de seguridad que siempre valoramos.
Lo que no encontraremos aquí son atracciones específicas para niños, como columpios o zonas de juego delimitadas. Sin embargo, el entorno natural en sí mismo es una fuente inagotable de diversión y aprendizaje. Podemos animarles a buscar conchas, observar las aves que sobrevuelan la laguna cercana o simplemente dejar que su imaginación vuele en este vasto espacio. Es una oportunidad fantástica para enseñarles sobre el respeto al medio ambiente y la importancia de los ecosistemas dunares. Recomendamos llevar juguetes de playa, algo para picar y, sobre todo, mucha crema solar y protección, ya que la sombra natural es limitada. Es una playa para crear recuerdos de infancia ligados a la aventura y la exploración, más que a la comodidad de un resort.
Qué hacer en los alrededores
La ubicación de la Playa de la Ricarda en El Prat de Llobregat nos ofrece un sinfín de posibilidades para complementar nuestra visita, desde la exploración de la naturaleza hasta la inmersión en la cultura y la gastronomía local. Para nosotros, es la oportunidad perfecta para combinar el relax de la playa con otras experiencias enriquecedoras.
Explorando el Delta del Llobregat
Sin duda, la joya de los alrededores es el propio Delta del Llobregat. Podemos visitar los diferentes miradores y observatorios de aves, como el Mirador de la Bunyola o Cal Tet, donde la diversidad de fauna es asombrosa. Es un lugar ideal para los amantes de la naturaleza y la fotografía, ofreciendo paisajes únicos de lagunas, pinares y dunas. Existen rutas señalizadas para caminar o ir en bicicleta, que nos permiten descubrir este ecosistema protegido y aprender sobre su importancia.
El Prat de Llobregat, un municipio con encanto
El municipio de El Prat de Llobregat, aunque a menudo eclipsado por su aeropuerto, tiene su propio encanto. Podemos pasear por su centro, visitar la Torre del Riu o las antiguas Casernes, que son testigos de su historia. El Prat es también conocido por su gastronomía local, especialmente la Alcachofa del Prat y el Pota Blava, un pollo de raza autóctona. Es una buena opción para un almuerzo o cena en un ambiente más local y auténtico.
Barcelona, la gran metrópolis
La proximidad a Barcelona es una ventaja innegable. En apenas unos minutos en coche o transporte público, podemos estar en el corazón de la ciudad condal, listos para explorar sus icónicos monumentos como la Sagrada Familia, el Parque Güell, el Barrio Gótico o las Ramblas. La Playa de la Ricarda se convierte así en un oasis de calma desde el que podemos hacer escapadas a una de las ciudades más vibrantes de Europa, combinando lo mejor de ambos mundos: naturaleza y cultura urbana.
Qué hacer cuando llueve
Aunque la Playa de la Ricarda brilla con el sol, en ocasiones el tiempo no acompaña. Pero que la lluvia no nos detenga; los alrededores de El Prat de Llobregat y la cercana Barcelona ofrecen multitud de opciones para disfrutar de un día lluvioso. Nosotros siempre tenemos un plan B para aprovechar al máximo nuestra escapada.
Museos y cultura en Barcelona
La opción más obvia y enriquecedora es dirigirnos a Barcelona. La ciudad condal cuenta con una oferta cultural inmensa. Podemos visitar el Museo Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), el Museo Picasso, la Fundación Joan Miró o el Museo Marítimo. Recorrer el interior de la Sagrada Familia o la Casa Batlló es una experiencia impresionante, incluso bajo la lluvia. Los centros culturales y galerías de arte nos ofrecen horas de entretenimiento y aprendizaje, protegiéndonos del mal tiempo.
Compras y ocio cubierto
Si preferimos algo más lúdico, la zona cuenta con grandes centros comerciales cercanos. El Centro Comercial Splau en Cornellà de Llobregat o el Gran Vía 2 en L'Hospitalet de Llobregat son excelentes opciones. Allí encontraremos tiendas de todo tipo, cines, boleras y una amplia oferta de restauración. Es una alternativa perfecta para pasar unas horas de compras o disfrutar de una película en familia o con amigos. En el propio El Prat, aunque con una oferta más modesta, también hay cines y opciones de ocio local.
Gastronomía bajo techo
Un día lluvioso es la excusa perfecta para disfrutar de una buena comida o cena en un restaurante acogedor. Podemos explorar los restaurantes de El Prat de Llobregat y probar sus especialidades locales, o aventurarnos en Barcelona para descubrir la infinita variedad de su cocina, desde tapas hasta alta gastronomía. Es una forma deliciosa de resguardarse y disfrutar de los sabores de la región.
Hoteles recomendados
Encontrar el alojamiento ideal cerca de la Playa de la Ricarda dependerá mucho del tipo de experiencia que busquemos. Dada su ubicación, tenemos varias opciones que se adaptan a diferentes necesidades, desde la comodidad de un hotel de ciudad hasta la proximidad a la playa.
Hoteles en El Prat de Llobregat
Para nosotros, alojarse en El Prat de Llobregat es una opción muy práctica. Aquí encontraremos una buena oferta de hoteles, muchos de ellos orientados a viajeros de negocios por su cercanía al aeropuerto, pero también perfectos para turistas que buscan buenas conexiones con Barcelona y la playa. Suelen ofrecer una excelente relación calidad-precio y servicios completos. Desde estos hoteles, el acceso a la Playa de la Ricarda es sencillo, ya sea en coche, autobús o bicicleta, y nos permiten explorar el municipio con facilidad.
Alojamiento en Barcelona
Si nuestra prioridad es sumergirnos en la vida urbana de Barcelona, podemos optar por alojarnos directamente en la ciudad. La oferta hotelera es inmensa y variada, desde lujosos hoteles boutique hasta apartamentos turísticos y hostales económicos. Desde Barcelona, la Playa de la Ricarda es accesible en transporte público o coche, lo que nos permite combinar las visitas culturales y el ocio de la ciudad con las escapadas a la tranquilidad de la costa. Es una opción para quienes quieren lo mejor de ambos mundos, aunque implique un trayecto más largo hasta la playa.
Opciones más rurales o apartamentos
Aunque menos abundantes justo al lado de la Playa de la Ricarda, en los pueblos cercanos del Baix Llobregat podemos encontrar algunas casas rurales o apartamentos turísticos que ofrecen una experiencia más auténtica y tranquila, ideal para familias o grupos que buscan más espacio e independencia. Estas opciones nos permiten vivir una inmersión más profunda en la vida local y disfrutar de la gastronomía de la zona. Sea cual sea nuestra elección, recomendamos reservar con antelación, especialmente en temporada alta.
Gastronomía de la zona
La gastronomía de El Prat de Llobregat y sus alrededores es un reflejo de su tierra fértil y su proximidad al mar, ofreciéndonos sabores auténticos y productos de gran calidad. Para nosotros, explorar la cocina local es una parte esencial de cualquier viaje, y aquí tenemos delicias que no podemos perdernos.
Productos estrella del Prat
El Prat es famoso por dos productos con denominación de origen que son un verdadero manjar: la Alcachofa del Prat y el Pota Blava. La alcachofa, con su ternura y sabor inconfundible, es la protagonista de muchos platos en primavera. La podemos degustar a la brasa, confitada, en guisos o como ingrediente principal de arroces y ensaladas. El Pota Blava, un pollo de raza autóctona de patas azules, es muy apreciado por su carne sabrosa y textura. Se suele preparar al horno o a la brasa, siendo un plato festivo y delicioso.
Delicias del mar y cocina catalana
Dada la cercanía al mar, el marisco fresco y el pescado son también protagonistas en la mesa. Podemos encontrar restaurantes que ofrecen excelentes paellas, fideuás y platos de pescado a la plancha o al horno. La cocina catalana tradicional está muy presente, con platos como la escalivada, el pan con tomate, la butifarra con mongetes (judías) o la crema catalana como postre. Es una cocina sabrosa, mediterránea y con un fuerte arraigo a los productos de temporada.
Restaurantes recomendados
En El Prat de Llobregat encontraremos restaurantes que van desde las tradicionales 'masías' catalanas, donde degustar los platos típicos en un ambiente rústico, hasta opciones más modernas. Algunos chiringuitos de playa también ofrecen comida sencilla pero fresca y sabrosa, ideal para un almuerzo informal con vistas al mar. Nosotros siempre recomendamos preguntar a los locales por sus sitios favoritos; a menudo, son los que esconden las mejores sorpresas culinarias y nos permiten saborear la auténtica esencia del lugar. No dejemos de acompañar nuestra comida con un buen vino de la región o una cerveza bien fría.
Fiestas locales
Las fiestas locales de El Prat de Llobregat nos ofrecen una excelente oportunidad para sumergirnos en la cultura y las tradiciones del municipio, añadiendo un toque festivo a nuestra visita a la Playa de la Ricarda. Para nosotros, participar en estas celebraciones es una forma maravillosa de conectar con la gente y el espíritu del lugar.
La Festa Major del Prat
La Festa Major de El Prat de Llobregat se celebra en septiembre y es el evento más importante del calendario local. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades para todas las edades: conciertos, bailes populares, pasacalles con gigantes y cabezudos, castellers (torres humanas), correfocs (espectáculos de fuego y pirotecnia) y muchas otras manifestaciones de la cultura catalana. Es un momento vibrante en el que el ambiente festivo se apodera de cada rincón, y los vecinos y visitantes salen a la calle para celebrar. Es una experiencia colorida y ruidosa que nos permite ver la cara más alegre y tradicional del municipio.
Fira de la Carxofa
Otra festividad muy destacada, y que honra uno de los productos estrella del Prat, es la Fira de la Carxofa (Feria de la Alcachofa). Se celebra en primavera, generalmente en marzo o abril, coincidiendo con la temporada de la alcachofa. Durante esta feria, podemos degustar este delicioso vegetal en sus múltiples preparaciones, asistir a demostraciones culinarias, comprar productos locales y disfrutar de un ambiente festivo y gastronómico. Es una cita ineludible para los amantes de la buena mesa y una excelente manera de conocer la riqueza agrícola de la zona. Además de estas, a lo largo del año se organizan otras celebraciones menores, mercados y eventos culturales que animan la vida del municipio y nos ofrecen siempre algo interesante que hacer cuando no estamos en la playa.
Hospital cercano
Aunque esperamos no tener que utilizarlo, siempre es tranquilizador saber que en caso de cualquier emergencia médica, la Playa de la Ricarda cuenta con centros de salud y hospitales cercanos. Para nosotros, la seguridad es primordial en cualquier viaje, y conocer estas opciones nos aporta tranquilidad.
El hospital más cercano y de referencia para la zona de El Prat de Llobregat es el Hospital de Viladecans, situado en el municipio vecino de Viladecans, a unos 10-15 minutos en coche de la playa. Es un hospital general que ofrece servicios de urgencias y diferentes especialidades médicas. Para casos que requieran una atención más especializada o de mayor complejidad, el Hospital Universitari de Bellvitge, en L'Hospitalet de Llobregat, es una de las grandes referencias hospitalarias de Cataluña y se encuentra a unos 20-25 minutos en coche. Además, en el propio El Prat de Llobregat existen varios Centros de Atención Primaria (CAP) o centros de salud donde se puede recibir atención médica básica y de urgencias menores. Siempre recomendamos llevar consigo la tarjeta sanitaria y tener a mano los números de emergencia locales.
Nuestra opinión personal
Después de haber visitado y disfrutado la Playa de la Ricarda en varias ocasiones, podemos decir con total honestidad que es una de esas joyas que nos gusta guardar en nuestro repertorio de lugares favoritos. Para nosotros, representa la perfecta antítesis de las playas masificadas, ofreciéndonos una experiencia más auténtica y conectada con la naturaleza. Nos encanta su carácter salvaje, la forma en que las dunas se funden con la arena fina y cómo el paisaje cambia con la luz del día, convirtiéndola en un lugar increíblemente fotogénico.
Es el destino ideal si lo que buscamos es relax y tranquilidad. Aquí, el único ruido que nos acompaña es el de las olas y el canto de las aves, un bálsamo para el alma que nos permite desconectar por completo del ajetreo diario. Aunque los servicios son más limitados que en otras playas, valoramos enormemente que se priorice la conservación del entorno. Esto le confiere un encanto especial que no se encuentra fácilmente. Es una playa para quienes aprecian la belleza sencilla, para los amantes de la naturaleza y para aquellos que buscan un respiro cerca de una gran ciudad como Barcelona, sin renunciar a la sensación de estar en un lugar remoto y especial. La playa Playa de la Ricarda es, sin duda, un tesoro que merece ser descubierto y, sobre todo, respetado.
Conclusión
En resumen, la Playa de la Ricarda en El Prat de Llobregat no es una playa cualquiera. Es un espacio que nos invita a la reflexión, al disfrute sereno y a la conexión con el entorno natural. Su ubicación privilegiada, en el corazón del Delta del Llobregat y a un paso de Barcelona, la convierte en un destino único para quienes buscan una escapada diferente. Aquí, la belleza reside en su simplicidad: una extensa franja de arena fina, aguas tranquilas y un paisaje dominado por dunas y vegetación autóctona.
Ya sea para observar aves, dar un largo paseo al atardecer, disfrutar de un baño relajante o simplemente escapar del bullicio, la Playa de la Ricarda nos ofrece un santuario de paz. Es un recordatorio de que, incluso cerca de las grandes ciudades, aún existen rincones donde la naturaleza se mantiene virgen y nos regala momentos de pura serenidad. Os animamos a descubrir esta maravillosa playa de El Prat de Llobregat, a respetarla y a dejaros seducir por su encanto singular. Estamos seguros de que, como a nosotros, os cautivará y os hará volver una y otra vez.
Condiciones actuales
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